6 feb. 2017

Charlie Sepúlveda rinde homenaje a Eddie Palmieri



Fuente: Fundación Nacional para la Cultura Popular. Por: Jaime Torres Torres

Es un trompetista feliz.


En estos días no alcanzarían las palabras para describir cabalmente la sonrisa de Charlie Sepúlveda, quien articula notas de agradecimiento, alegría y complacencia porque logró un sueño: dedicar un disco a su mentor Eddie Palmieri.

El virtuoso trompetista radicado en Luquillo le rinde honores en vida al mítico y legendario Rumbero del Piano con el concepto discográfico “Mr. EP: A Tribute To Eddie Palmieri”, distribuido días atrás por High Note Records.

Eddie, que se prepara para lanzar su nuevo disco de jazz latino “Sabiduría”, grabó con Charlie en los cortes “Charlie’s Whole Tone Blues”, composición que El Sol de la Música Latina le dedica, y en las interpretaciones “Variations On A Theme I & II”.

“Es un sueño de mucho tiempo. Nunca se me había presentado la oportunidad y hace dos o tres años hablé con él, que se encontraba haciendo unos negocios en Puerto Rico. Aceptó y grabamos parte del disco en el estudio de Luguito (qepd) en Fajardo y así se logró la grabación. Él participa en tres cortes”.

El homenaje de Charlie Sepúlveda a Palmieri no consiste de nuevas versiones de los éxitos de El Sol de la Música Latina. “Es un tributo a Eddie, pero no contiene sus canciones. Sí temas que yo le escribí. El tributo en sí es la forma en que dirijo el grupo [The Turnaround], lo que aprendí de los años en que toqué con él; cómo escoger los músicos, etcétera. Yo había grabado “Puerto Rico” en otras de mis grabaciones [“Our Thing” de 1992]. En su disco “La Libertad-Lógico” hay unos efectos que utilicé. Pero no hay canciones suyas, sino conceptos que pienso que él utilizaría en sus grabaciones”.

La secuencia de “Mr. EP: A Tribute To Eddie Palmieri” es puro jazz latino, con baladas, como una versión del estándar del bolero “Bésame mucho”, que grabó a los 16 años la joven Yarimar Denisse para su álbum “Luquillo Blues”, y un par de cortes [“Bomba pa’ Carmen” y “Mr. Jazz”] incluidos en el disco grabado en vivo en el estudio Tite Curet Alonso de Radio Universidad.

La admiración de Charlie Sepúlveda por Eddie Palmieri se remonta a su niñez en Nueva York, mucho antes de que Juancito Torres, a quien conoció durante una grabación de La Masacre de Julio Castro, se lo recomendara, en la década de 1980, para que lo reclutara como primera trompeta de su orquesta.



“Es una admiración que se remonta a mucho antes de ser músico porque había una relación de familia, de parte de mi mamá específicamente. Y en mi casa soy el menor de seis hermanos y tengo tres hermanos mayores que les gustaba la música. En mi casa se escuchaban sus discos. El de “Adoración” [“Sentido”] y “The Sun Of Latin Music”, que marcaron mi vida, cuando no era músico ni pensaba estudiar música para viajar el mundo”, recordó Charlie, cuyo primer trabajo con Palmieri fue en Nueva York, junto nada más y nada menos que con Alfredo ‘Chocolate’ Armenteros, Juancito, Barry Rogers, Ismael Quintana y otros.

Charlie, un digno merecedor de un homenaje en el Puerto Rico Heineken Jazzfest, traerá a Eddie Palmieri para interpretar la música de “Mr. E.P” en la próxima edición de su festival de jazz en Luquillo.

Su quinteto The Turnaround es posiblemente la configuración más aceitada del espectro jazzístico local por el tiempo que llevan sus integrantes a su lado. No solo le acompaña en sus grabaciones, sino en sus presentaciones en festivales locales e internacionales.

“Gabriel Rodríguez, el bajista, está conmigo desde 1996. Gadwin Vargas, el conguero, de Canóvanas, lleva 12 ó 13 años. Gracias a Dios he tenido esa suerte y ser afortunado de esa forma. Tocamos juntos y hemos logrado definir un sonido”.

Hace unos días se presentaron en El Terruño, un quiosco de Luquillo que Sepúlveda ha consolidado como una plaza para el jazz. El lugar se desbordó de turistas norte y afroamericanos y de boricuas amantes del jazz, particularmente jóvenes.

Charlie Sepúlveda, que es profesor del Conservatorio de Música de Puerto Rico, donde dirige cuatro combos, ha sido fundamental en la promoción de la cultura jazzística en la región oriental de la Nación con sus programas por Radio Joe y Yunque 93, sus conciertos en El Terruño y su festival de jazz en Luquillo. Aún resta un gran camino por recorrer.

“Debo ser sincero. He tratado de meterme a los hoteles. Presenté propuestas, pero las personas a cargo no tienen la visión de entender el potencial del género. No quieren invertir para hacer negocio. El mejor ejemplo lo tenemos con Papo de El Terruño. No tiene auspiciadores, pero su éxito es enorme. Este mensaje es también para los productores de fiestas patronales y festivales en los pueblos para que consideren el jazz porque hay gente que lo desea escuchar”, dijo Sepúlveda, quien los jueves encabeza un dúo en el Hotel El Convento en el Viejo San Juan y los viernes se presenta en el Condado Vanderbilt. Además, es el director musical del Hotel San Juan, que reabrirá en febrero.
Por si fuera poco, recientemente fue nombrado director musical en Puerto Rico del programa “Jazz For The Young People” del Lincoln Center que, en coordinación con la Fundación Banco Popular, consistirá de conferencias y talleres de jazz por las escuelas del País.

“Vamos a ofrecer tres conciertos en escuelas de niños de escasos recursos que no tengan programas de música. Son tres clases sobre la historia del jazz y su evolución; la emigración desde Nueva Orleans hacia Nueva York y Chicago; la importancia de los músicos latinos en el jazz y el impacto social de la música para sacar a las personas del ocio”.

Mientras, el próximo disco rubricado por Charlie Sepúlveda será distribuido en marzo. Se trata de “To Beny Moré With Love” del cantante cubanoamericano Jon Secada. Grabado con el “big band” de Charlie y con arreglos de Ray Santos, su cancionero incluye nuevas versiones de “Bonito y sabroso”, “La culebra”, “Como fue”, “Santa Isabel de las Lajas”, “Que bueno baila usted”, “Francisco Guayabal” y otros éxitos popularizados por el Bárbaro del Ritmo en la década de 1950.

Foto del recuerdo. En Europa Charlie Sepúlveda (extremo derecha) con Eddie Palmieri y Jerry Medina (izquierda)


Reseña del disco ‘Mr. EP’: un homenaje con pasión"
Fuente: Fundación Nacional para la Cultura Popular, Puero Rico. Por: Rafael Vega Curry

Con una banda integrada por grandes talentos jóvenes y un vibrante sentimiento, el trompetista y educador Charlie Sepúlveda ha retornado al mundo discográfico con “Mr. EP”, su primera grabación para el prestigioso sello HighNote.

Como su nombre sugiere, el álbum es un homenaje a Eddie Palmieri, innovador del piano jazzístico y mentor de Sepúlveda. La obra del pianista ha sido comparada por algunos críticos con la de gigantes tales como Keith Jarrett, Herbie Hancock y Chick Corea, de manera que no es de extrañar este tributo. Que, de hecho, no es el primero que Palmieri recibe en vida, pues la Puerto Rico All Stars ya lo hizo –en son de salsa, no de jazz- en el álbum “Tribute to the Messiah”, en 1979.

Lo que pudiera parecer curioso es que, tratándose de un álbum de homenaje que tiene la dicha de contar con el homenajeado mismo, la presencia de Palmieri aquí sea relativamente escasa. El maestro toca en apenas tres piezas, dos de las cuales son muy breves (son dos solos de piano que duran 1:06 y 2:12 minutos) y en el repertorio no se incluyó ninguna composición suya, digamos “Adoración” (escrita junto con Ismael Quintana), “Palmas” o cualquiera otro de los insignes temas que marcaron su carrera.

Hay otra manera, sin embargo, de evaluar este disco, basándose no tanto en el repertorio o la presencia de Palmieri, sino más bien en su espíritu, su carácter, y ahí sí que no hay carencia alguna. Sepúlveda y sus músicos tocan con la misma pasión, la misma vitalidad contagiosa, que define las mejores grabaciones del pianista. Y ese es un excelente método –de hecho, el mismo que están empleando otros jazzistas actuales, como el saxofonista Rudresh Mahanthappa en su reciente homenaje a Charlie Parker, “Bird Calls- de hacer un tributo hoy día. Es como decirle al homenajeado, “no estamos tocando tus canciones, sino tratando de recrear tu energía”.

Aparte de los ya mencionados solos de piano (“Variations on a Theme” 1 y 2), impredecibles y gestuales según es su costumbre, Palmieri ejecuta una improvisación en “Charlie’s Whole Tone Blues” de sólida coherencia e ideas. En esta pieza se destacan también el sonido brillante de Sepúlveda en su trompeta y el agradablemente oscuro (buen contraste entre ambos) del saxofonista Norberto “Tiko” Ortiz.


Otros dos excelentes pianistas jóvenes se lucen en este álbum. Eduardo Zayas toca un solo fuertemente sincopado e imaginativamente concebido en “Bomba pa’ Carmen” y Bienvenido Dinzey muestra su conocimiento de la tradición e ideas propias en el tema titular y “Peer Magic”. Felipe Fournier añade inesperados y agradables sonidos de vibráfono en “Bomba” y “Peer”, mientras que Gabriel Rodríguez exhibe su usual maestría en el bajo en “Mr. EP”.

También hay espacio para los vocalistas. Yarimar Denisse interpreta “Bésame mucho” con genuino fraseo y entonación jazzísticas, mientras que Sietenueve inyecta una dosis de hip-hop funky en “Si tú sabes”.

Como es natural en una grabación de jazz latino, no puede faltar la fuerza percusiva, de lo que se encargan el baterista Raúl Maldonado en “Peer Magic” y Gadwin Vargas en varios momentos del programa, sobre todo en el potente “Mr. Jazz”.

Atractivo en todo momento, este álbum no solo enfoca la trompeta elevada y lírica de Charlie Sepúlveda, sino el talento y cohesividad de su banda, a la que le sobran méritos propios, ya sea en homenaje a otros músicos o no. Un temprano candidato a la lista del mejor jazz boricua en 2017.