MUSICA Y NOTICIAS DEL MUNDO DE LA SALSA
1 dic. 2016 0 comentarios

"Happy Birthday" adelantado para Eddie Palmieri


Faltan dos semanas para el cumpleaños 80 del Maestro Eddie Palmieri, que celebrará su día ofreciendo un concierto con su grupo de Jazz Afro-caribeño.

La velada será el mismo miércoles 15 de Diciembre en el Kaufmann Concert Hall (Lexington Avenue & 92nd St) desde las 7:30 pm y el Maestro estará acompañado por: Conrad Herwig (Trombon), Jonathan Powell (Trompeta), Louis Fouche (Saxo Alto), Vicente "Little Johnny" Rivero (Congas), Nicky Marrero (Bongo & Timbalitos), Luques Curtis (Bajo) y Camilo Molina (Timbales).

En la previa de la celebración, un grupo de músicos y cantantes le dedican un "Happy Barthday" adelantado a Palmieri. Aquí está...


30 nov. 2016 0 comentarios

Rumba cubana y Merengue dominicano declarados por Unesco patrimonio cultural de la humanidad


Fuente: Varias

El Comité intergubernamental para la salvaguardia del patrimonio de la Unesco declaró hoy a la Rumba cubana y al Merengue dominicano como Patrimonios Culturales Inmateriales de la Humanidad.


La Rumba

La delegación de Cuba dedicó el reconocimiento a la rumba, "una expresión de resistencia y autoestima", a la memoria del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, fallecido el viernes pasado a los 90 años.

El Comité, formado por representantes de 24 países firmantes de la Convención de la Unesco, decidió incluir la rumba cubana en la lista de bienes protegidos porque es un símbolo de toda la sociedad cubana y "defiende el derecho a la diversidad cultural basada en el respeto mutuo".

Este elemento del patrimonio cultural cubano es "un instrumento de sociabilidad que enriquece la vida de las comunidades que lo practican", apuntó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, con sede en París.

Surgida en barriadas urbanas pobres en el siglo XIX, está vinculada a la cultura africana, pero también posee algunos elementos característicos de la cultura antillana y el flamenco español.

"Por su naturaleza integradora y diversidad cultural, se convierte en una expresión de amplio alcance social", destacó la Unesco."La riqueza del ritmo, la gracia y la sensualidad de los bailes y cantos y la alegría que transmite, conecta con muchas personas, independientemente de su género, fenotipo, situación social o geográfica", añadió el organismo.

Tambora y Güira, imprescindibles instrumentos del merengue


El Merengue

Otro baile de Latinoamérica, el merengue dominicano, también fue incluido en esta lista. La Unesco destacó que este elemento del patrimonio cultural inmaterial "se transmite esencialmente mediante la participación y su práctica atrae a personas de clases sociales muy diferentes", contribuyendo a "fomentar el respeto y la convivencia entre las comunidades".

El Comité destacó el hecho de que el merengue dominicano se baile en pareja, y subrayó el acompañamiento de "coqueteos y movimientos sensuales al compás de la música" tocada con instrumentos como el acordeón, el tambor y el saxofón.

José Antonio Rodríguez, embajador de la República Dominicana ante la Unesco indicó: “este es un logro de muchos, como dominicanos nos sentimos henchidos de emoción y felices de ser portadores de esta gran noticia para nuestro país, cada dominicano debe levantar la bandera del merengue hoy con orgullo por este hito para nuestra cultura”.

Rodríguez recordó las gestiones que durante su gestión como Ministro de Cultura hizo ante la Unesco para que el merengue lograra este objetivo. Destacó que que la dimensión mundial alcanzada por la música que identifica la nacionalidad dominicana, merecía un reconocimiento a este nivel, y que una de sus metas al frente de la delegación dominicana ante la Unesco, en su sede principal en París, es proyectar el merengue como patrimonio de la humanidad. 

Rodríguez dijo que en nombre de la Delegación Permanente de la República Dominicana ante la UNESCO, la ministra consejera Josefina Álvarez  se trasladó hacia Abbis Ababea, Etiopía, quien transmitió a la Comisión Evaluadora la solicitud de la Delegación Dominicana frente a ese organismo internacional, con el objetivo de declarar al merengue, auténtico valor cultural de identidad de los dominicanos en el mundo,  como “Patrimonio Intangible de la Humanidad”.
0 comentarios

Ultima noche de Fidel en La Habana



Eloy Jaúregui sigue viviendo y compartiendo sus sensaciones alrededor de las ceremonias de despedida del pueblo cubano a Fidel Castro. Esta es su más reciente reporte, cuando los restos de Castro dejan La Habana y van hacia el Oriente cubano....

TEXTOS DESDE LA HABANA (5)
ÚLTIMA NOCHE DE FIDEL EN LA HABANA
Por ELOY JÁUREGUI
La Habana, Cuba.
Miércoles 30 de noviembre del 2016.

La última noche de Fidel Castro en La Habana no termina todavía. Ayer, desde el final de la tarde cuando se inició la Ceremonia Oficial del duelo en la Plaza de la Revolución, un millón de personas soportaron los discursos en todos los idiomas de los diferentes presidentes de todas partes del mundo que llegaron a la despedida del líder cubano y que tuvo una pausa luego que el actual presidente Raúl Castro pronunciara unas emocionadas palabras pasada la medianoche. Pero cuando despuntaba la madrugada Fidel Castro, como si estuviese vivo, siguió uniendo a su pueblo a lo largo del último trayecto que emprendió hoy a su destino final en la provincia de Santiago de Cuba.

Hoy he vuelto a comprobar que caminar La Habana es sentir un sol esplendoroso pero agresivo. Andar en esta ciudad es sentir un vientecillo fresco pero escaso. Hoy, circular por las amplias avenidas habaneras es estremecerse con un silencio conmovedor. Apenas el ruido de sus carros antiguos y el rumor de las “guaguas”, aquellos buses públicos que jamás circulan vacíos. Pero ahora, cuando el cortejo fúnebre, esa recipiente de cedro cubierto de una urna de vidrio de un metro de largo y alto llevándose las cenizas de Fidel Castro hasta donde inició su gesta revolucionara en 1956 en la zona de oriente de la isla, es ser testigo de aquella marcha a la inversa llamada “la caravana de la victoria” que esa vez tenía la algarabía popular de aquel triunfo de barbudos y que hoy tiene el llanto y la más íntima tristeza que abate en estas horas al pueblo de Cuba.

Las vías habaneras siempre festivas como Plaza, calle 23, La Ramba, Malecón, hoy desde las siete de la mañana han asistido para ser testigos del cortejo fúnebre que en velocidad media circula ahora mismo abrazado por la congoja masiva y popular. Nadie habla, todos se miran tratando de comprender cómo es que su comandante en jefe ya no exista más. Fidel Castro se ha despedido de La Habana donde estuvo siendo velado desde el último sábado. Entonces, entre hombres y mujeres, jóvenes y viejos, no se reza pero sí se repite con una disciplina voluntaria unos versos que desde ayer lucen sobre las paredes del Teatro Nacional: “Y esto que en sombra se volviera luz / Tiene un nombre, solo tiene un nombre /Fidel Castro Ruz.
(Continuará).
29 nov. 2016 0 comentarios

Juan Ricardo Maraví (Infopesa): "Sacar discos no es un suicidio, sino un rescate cultural"




Fuente: El Comercio, Peru. Por: Diego Pajares

En la cabina de sonido del estudio de Infopesa, en Jesús María, una máquina digitaliza cintas grabadas hace 30 o 40 años. Al lado, una Mac contrasta con los decks que se usaban para poner efectos a las voces de bandas como Los Pasteles Verdes o Los Pakines, o intérpretes como Iván Cruz. Juan Ricardo Maraví, el joven director de la histórica disquera –hijo del fundador Alberto Maraví–, nos cuenta que también ha recuperado micrófonos de la época, los cuales planea usar en nuevas grabaciones. "La gente añora el sonido analógico, cálido –comenta con el entusiasmo propio de su edad–. Queremos darle un toque de eso a nuestras grabaciones".

Juan Ricardo es el responsable del relanzamiento de Infopesa y el gestor de ediciones físicas de lujo de agrupaciones como Los Mirlos, Juaneco y su Combo, entre otros, con llamativos diseños y su respectivo lanzamiento digital. Infopesa parece ser una suerte de universo paralelo, uno en el cual el disco no está muriendo. Al contrario, está más vivo que nunca.

—¿No es suicida dedicarse de lleno a una disquera en tiempos de auge de la música digital?

Nunca lo pensé así. Infopesa no había editado nada en CD desde finales de los ochenta. La fortaleza de Infopesa es que tiene un montón de música que son clásicos peruanos, que nunca van a dejar de sonar. El Perú todavía está pegado al disco físico, todavía tiene desconfianza en bajarse música. El adulto mayor es gran parte de nuestro público, pero también consideramos a los jóvenes, por eso digitalizamos nuestro catálogo. Todo eso nos llevó a pensar que editar discos no es un suicidio, sino una especie de rescate cultural. Así cuando en el Perú se deje de consumir lo físico, estaremos preparados porque tendremos todo en digital.

—Desde hace algunos años lanzan varias reediciones por año. ¿Qué tan grande es el catálogo de Infopesa? ¿No están agotando sus balas muy rápido?

No estamos agotando nuestras balas. Es que ya queremos terminar una etapa y sacar todo lo que tenemos de la mejor manera posible. A veces me pongo el límite de sacar una determinada cantidad de reediciones más y ya, pero luego descubro algo que sí o sí tengo que sacar. Es un vicio. Pero el próximo año haremos un alto para sacar lo nuevo.

—Hablemos de lo nuevo. Quizás la característica más importante de tu padre, Alberto Maraví, era su impulso por viajar y descubrir nuevas agrupaciones. ¿Estás buscando hacer lo mismo ahora?

Tengo planeado hacer una especie de compilación con diferentes bandas de rock y pop peruano. Muchos relacionan a Infopesa con la cumbia, pero también impulsó a Los Pasteles Verdes, el grupo de rock pop más conocido de la época. En la nueva era de Infopesa no queremos enfocarnos en un solo estilo, sino darle oportunidad a diferentes artistas.

—A raíz del cierre de Infopesa en la época del terrorismo se tejieron diversas leyendas urbanas. ¿Cuáles son las que más recuerdas?

Hay muchos mitos. Siempre me preguntan si es verdad que mi padre quemó todas las cintas másters de las grabaciones, o si fue verdad que una vez se volvió loco y cerró la fábrica. Se dice también que fugó del país y que estuvo deprimido por mucho tiempo... Nada de eso ha pasado.

—¿Por qué Infopesa estuvo tanto tiempo inactiva?

La razón es lógica. Cerró la fábrica porque había inestabilidad económica en tiempos del terrorismo. Mi papá estuvo bastante de viaje, tenía el plan de escribir un libro. Lo dejó ahí porque tiene otros negocios. Necesitaba motivación. Él tiene 84 años y ahora ambos trabajamos juntos.

—¿Fue esa la clave? ¿Si tú no tomabas las riendas de Infopesa, nadie hubiera continuado?

Así es. Él necesitaba el impulso para sacar adelante nuevamente todo esto. Yo siempre estuve pegado a la música y decidí tomar las riendas.
0 comentarios

Bruno Macher: "Muchas orquestas tocan covers en lugar de temas propios"




Fuente: La República, Perú. Por: Sigrid Bazán

Soy el director de la orquesta de salsa Sabor y Control. Acabamos de lanzar nuestro último disco que presentaremos este 11 de diciembre en un concierto al aire libre en La Victoria.

Sabor y Control ha hecho de la salsa dura un proyecto social en donde la música es un factor de unidad para los barrios más alejados de nuestra capital. Bruno Macher, director de esta orquesta, nos cuenta más sobre sus proyectos y se anima a comentar la situación de la música en nuestro país.

- Cuéntanos un poco acerca de los proyectos sociales que ustedes organizan.

- Nosotros tenemos ahora el proyecto de los Conciertos de Pacificación, pero ya hemos tenido varias actividades con los barrios antes. Comenzamos con ‘Salsa a la calle’, dando conciertos al aire libre. Luego siguió ‘Salsa a la cárcel’, en Sarita Colonia. Ahí dictamos talleres musicales para los internos. A través de nuestras letras también tratamos de motivar a los jóvenes con cosas positivas como el arte y la música, en lugar de las drogas o la delincuencia.

- Acaban de sacar su último disco: La contraviolencia, ¿de qué se trata?

- Hablamos mucho de temas como el sicariato, del narcotráfico, pero también tenemos temas sobre la unión y la familia. Tratamos de darle vuelta a lo negativo. Hacemos un tema que se llama “El robo” pero el coro dice: “no más robo”. Hay temas muy difíciles de plasmar como en “El sicario”.

- ¿Qué le dicen ustedes a los sicarios en esa canción?

- No es fácil tratar de dirigirte a un delincuente. Lo que trata de decir es que hay valores, códigos de honor y cosas más importantes en la vida, como la familia. El tema comienza diciendo que no es un sermón, es un mensaje que manda Sabor y Control de corazón.

- ¿Es un disco musical con un componente político?

- Sabor y Control no cree en la política, siempre lo hemos dicho. Nos parecen puras habladurías y, no quiero meter a todos los políticos en un mismo saco, pero creemos que la política no es el camino. Este es un disco social. Queremos que se den más oportunidades a los niños. Hemos visto a niños jugando con cajitas de jugo vacías, con la ropa harapienta, y a veces ellos terminan viendo a la delincuencia como su única salida.

- ¿Cómo ves la música en nuestro país?

- Me parece que la cultura está un tanto en peligro. Para comenzar, las radios están pasando covers, que es a lo que ahora muchas orquestas de salsa se dedican, y eso ya es un bajón, sobre todo para quienes hacemos temas propios y nos sacamos la mugre componiendo. La radio, que debería ser un medio de cultura, va más por la anticultura. Además, tocar un cover de los setenta no dice nada de lo que estamos viviendo actualmente. No me gusta maletear, pero me parece un facilismo de muchas orquestas para conseguir chamba más rápido.
0 comentarios

Roberto Blades: "Ser hermano de Rubén fue un cuchillo de doble filo"


Fuente: La República, Perú. Por: Estefany Barrientos

Es el hermano menor de la leyenda de la salsa Rubén Blades, pero Roberto pudo hacer carrera propia, con canciones como ‘Si estuvieras conmigo’ y ‘Lágrimas’ que han pasado de los cassettes a los cds y que se bailan en fiestas y conciertos. El fin de semana, entre sus presentaciones en Lima, comentó sobre Fidel Castro y nos respondió vía email. ¿La razón? Su madre fue cubana y él se prometió nunca tocar en ese país.

- Tu madre no regresó a Cuba. ¿Cómo vivió ‘la era Fidel Castro’ tu familia?

- Mi madre salió de Cuba un año antes de que Fidel tomara el poder. Ella y su familia comprendieron que todo para ellos cambió, su familia le exigió no volver porque ya se veía lo que venía. Ella prometió nunca volver hasta que Fidel, la figura máxima de esa dictadura, muriera. No llegó a poder volver. Teniendo muchas oportunidades, me prometí que por respeto a ella no haría ese viaje hasta que sucediera lo que hoy vemos. Pasará algún tiempo para realizar yo dicho viaje.

- En cuanto a los artistas, ¿cómo dirías que los han tratado ese gobierno?

- Como artista nunca tuve como posibilidad ir a un lugar donde la población no puede hablar libremente, y es castigada cuando lo hace. Así, de la misma forma, corté mis presentaciones en Venezuela. No puedo cantar canciones de amor cuando el pueblo está pasando hambre y, peor, le roban sus sueños.

- Cambiando de tema, Rubén, tu hermano, es conocido por hacer música con temas sociales. ¿Cómo defines tu música?

- Mi música es de todo un poco. Pero tuve éxito con la mayoría de temas románticos. Pero te pregunto a ti. ¿El amor no es un tema social? Yo creo que sí.

- ¿Crees que fue por eso que tus canciones han ido más allá del ‘grupo selecto de conocedores de la salsa’?

- El amor es lo que más vende. Nos toca a todos ser amados y no queridos. El romance vive con nosotros, las canciones nos ayudan a comprender y a desahogar nuestros sentimientos.

- Tener a Rubén Blades como hermano fue: ¿Un apoyo? ¿Un reto? ¿O no hubo un espíritu de competencia?

- Un cuchillo de doble filo. Cuando Rubén comenzó ... casi nadie vio los tropiezos que él vivió. Muchos solo conocen cuando se unió a Willie Colón. En mi caso, al entrar en la música fui criticado de una. Más esperaban que yo fuera igual o mejor pero nunca inferior a la leyenda. Eso es difícil de superar por la comparación y los años acumulados de experiencia de mi hermano. Seguí con mi propuesta y tengo el éxito porque nunca pretendí ser otro o imitarlo. Escribí mis propias canciones y tengo un camino ya definido y repleto de éxitos.

- Johnny Pacheco creyó en tu música con el tema ‘Lágrimas’. ¿Te fue difícil conseguir un lugar?

- La verdad es que fue bastante fácil para mí. No busqué la música como muchos. Lo hice para simplemente tener dinero para pagar la gasolina de mi carro mientras entrenaba para ser futbolista. Gracias a Dios tuve el apoyo de grandes, como lo es Johnny Pacheco. 

La clave

Concierto. Se presenta el sábado 31 de diciembre en el Jockey Club del Perú, junto a Ráfaga de Argentina. Entradas en Teleticket.
27 nov. 2016 0 comentarios

Ministerio de Cultura reconoce labor musical de Melcochita




Muy grata noticia. Esta tarde el Ministerio de Cultura del Perú reconoció a Pablo Villanueva Branda "Melcochita" como "Personalidad Meritoria de la Cultura" por su destacada trayectoria como músico y sonero que trascendió nuestras fronteras.

Este homenaje hace justicia, puesto que en nuestro país "Melcochita" es conocido principalmente como humorista, haciendo a un lado la dilatada e importante carrera como músico y cantante, sobre todo fuera del Perú.

Felicitaciones a "Melcochita" y al Ministerio de Cultura por este gesto especial hacia el carismático artista limeño

0 comentarios

La muerte de Fidel Castro (III)


Compay Segundo con Fidel Castro en el año 2002


Por Eduardo Livia Daza

Hace un mes tuve la oportunidad de estar por vez primera en Cuba. No solo fue La Habana, sino también Santa Clara. No fue solo música, sino también intentar ser testigo cotidiano de la capital. No fueron la arena y las playas de Varadero, sino fue recorrer a pie Habana Vieja; caminar ida y vuelta desde Plaza de la Revolución a Radio Progreso, conversar no solo con el taxista de la puerta del hotel sino con quien hace taxi o colectivo según lo que convenga manejando su carro de 1953.

Regresar de Miramar a Centro Habana en colectivo, sentarse en el Malecón por la tarde y caminarlo solo un poquito en la noche. Llamar larga distancia desde teléfonos públicos igualitos a los que teníamos en la Lima de los 80s (esos que funcionaban con Rin) y navegar fugazmente una hora diaria en internet, esperando que el punto de WiFi no se pusiera lento.

Disfrutar del “Chewi” Hernández (saxofonista muy conocido por su estadía con NG La Banda) y su grupo en Jazz Café, lo mismo visitar el Cristo de La Habana que el Mausoleo del Che Guevara en Santa Clara, pasear en el Callejón de Hamel en Centro Habana como estar en los estudios y las tiendas Egrem. Y por supuesto, esa tarde significativa en Radio Progreso, tan llena de historia musical y cuyos guiones de sus programas se siguen haciendo con máquina de escribir.

En el frontis de los Estudios de Grabaciones EGREM, en Miramar


Todos esos (y más) episodios que hace exactamente un mes nos tocó vivir, han tomado mi mente de nuevo desde que la noticia del día tomó el protagonismo mundial: la muerte de Fidel Castro, el abogado, el líder de la Revolución, el dictador que desde 1959 cambió la historia de Cuba.

Esos días, un mes atrás, caminamos y compartimos algo de la calle habanera y es por eso que me permito opinar de lo que sentí esos días. Una ciudad con mucha historia pero que sentí muy deteriorada en calidad de servicios en las zonas más populares. Una mañana se fue la luz y el agua en la manzana donde se encontraba nuestro hospedaje. Un pueblo muy extrovertido pero también con mucho deseo porque su condición mejore, escépticos aún de que esa “apertura diplomática” con Estados Unidos signifique mejora alguna para ellos a corto plazo.

La seguridad para caminar de día y de noche por cualquier calle de la ciudad, sin peligro de que te roben fue una sensación feliz. El tema de las comunicaciones (al menos para mí que tengo un blog) y aunque lo sabía con anticipación, también me sorprendió, pero negativamente. Televisión y prensa escrita “monocordes” y turistas que deben (debíamos) pagar el equivalente a dos euros por una hora de internet, solo en algunos puntos de la ciudad. ¿Es bueno eso? ¿Es todo culpa del “bloqueo”? Yo pienso que no.

Seguridad ciudadana, salud, apoyo a las ciencias y al deporte pero también precariedad económica e intolerancia ante quienes piensan distinto. Familias divididas por 90 millas y más.

El impacto de Castro y su Revolución alcanzó a todas las esferas y manifestaciones de la sociedad cubana. La música no fue la excepción y nombres estelares de la música bailable tomaron partido por “ambos bandos”. Celia Cruz, Rolando La Serie, Olga Guillot, Chico O’Farrill, Cachao, La Sonora Matancera fueron algunos de los nombres grandes que se fueron de la isla. Lo mismo el gran Bebo Valdés mas no su hijo Chucho, quien se quedó en Cuba para convertirse años después en el genio creador de Irakere.

Beny Moré, Joseíto Fernández y su “Guantanamera”, Celina y Reutilio, la Aragón y Los Compadres fueron solo algunos de los nombres famosos que decidieron quedarse tras el ingreso de la Revolución.

Con la imagen de Beny Moré, en la entrada a los estudios de Radio Progreso en La Habana


El nuevo gobierno de 1959 definió una política cultural que años más tarde impulsó la llamada “Nueva Trova”, donde la letra prevalecía sobre el ritmo. A pesar de no contar con el protagonismo de los 40s o 50s, “el Son no se fue de Cuba”. Los músicos jóvenes tuvieron “la libertad” de experimentar con sonoridades e instrumentaciones modernas y así una nueva generación se dio maña para hacerse escuchar, siendo tal vez los más reconocidos (pero no los únicos) Juan Formell (70s), Adalberto Alvarez (80s) y José Luis Cortés (90s).

En la otra orilla, creo que sin la Revolución de Castro otro habría sido el devenir del nacimiento en New York de la llamada Salsa, impulsada por músicos de New York, Puerto Rico y también dominicanos y los cubanos recién llegados. Y es que hasta 1959 la música cubana se distribuía fluidamente en los Estados Unidos y América Latina. No sólo eso; los discos que llegaban de la isla más grande del Caribe eran fuente de donde bebían los músicos jóvenes de la época, quienes en todo el continente escuchaban y aprendían. Así se nutrían desde el mambo de New York, hasta la incipiente cumbia peruana.

El silencio abrupto que se originó al entrar el nuevo gobierno fue cubierto desde New York (y también Puerto Rico) por la Salsa, con sus virtudes y mezquindades (los famosos “Derechos Reservados” para las nuevas versiones de viejos temas) creando un estilo y mensaje propios, surgidos del barrio latino de fines de los 60s y con un toque del jazz norteamericano. Entonces, es tan exagerado decir que “el Son se fue de Cuba” como afirmar que “la Salsa solo es la misma música cubana”.

El rechazo hacia Castro y su dictadura por parte de los cubanos exiliados, principalmente en la Florida, se hizo sentir muy fuerte. Cantantes como Oscar D’León y Andy Montañez lo saben muy bien.

Periódico venezolano de 1983 dando cuenta de la exitosa gira de Oscar D'Leon a Cuba


Del otro lado, el gobierno en la isla no solo borró de los libros y referencias musicales a los artistas abiertamente antagónicos al régimen sino que incluso actuaron hostilmente contra ellos en situaciones especiales (como cuando negaron que Celia Cruz asistiera a las honras fúnebres de su madre).

Un párrafo aparte merece el tema de Celia y Fidel. En plena efervescencia por el triunfo de la Revolución, la Sonora Matancera tocó en Radio Cadena Habana el tema “Guajiro llegó tu día” cantado por Celia Cruz y cuya letra ensalzaba expresamente al nuevo gobernante y a la Reforma Agraria. Tiempo después Celia y la Sonora decidieron abandonar el país y desde entonces ella fue una férrea opositora a Castro. Incluso recuerdo aquella vez en que “La Guarachera” pidió a los Presidentes, durante el show de la cumbre de Las Américas en Miami en 1994, que no ayudaran a Castro: “Señores presidentes por favor, en nombre de mis compatriotas, no ayuden más a Fidel Castro para que se vaya y me deje una Cuba libre del comunismo, muchas gracias”.



En los últimos veinte años, lo más destacado en la música bailable cubana ha sido el fenómeno Buena Vista Social Club (con veteranos que también se quedaron como Compay Segundo, Omara, Rubén Gonzalez, entre otros), la timba y rap cubanos (a cargo de jóvenes con letras más desenfadadas y ritmos frescos). Te pueden gustar o no pero son muestra de que el talento musical cubano no se agota, con Fidel o sin él.
0 comentarios

La muerte de Fidel Castro (II)


Pablo Milanés y Silvio Rodríguez junto a Fidel Castro


LA MUSICA QUE EL COMANDANTE NO PUDO PARAR
Fuente: El Español.com  Por: Carlos Fuentes

"Se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó a parar". No existe una expresión del catecismo revolucionario cubano que haya hecho más fortuna que la frase capital que Carlos Puebla incluyó en su guaracha "Y en eso llegó Fidel". Retrato de un momento crucial, la canción puso ritmo a las relaciones de las músicas cubanas, y por extensión toda la cultura isleña, han mantenido con el régimen. Desde entonces, casi incluso antes, no hubo ámbito cultural cubano que evolucionara al margen de los dictados políticos de los hermanos Castro.



En el ecuador del siglo pasado, Cuba fulgía como el gran centro de ocio del Caribe. Por los teatros y salas de conciertos de La Habana pasaban primeros espadas de la música internacional, en esencia norteamericana. Aprovechaban el puente aéreo entre las dos orillas para dar recitales vespertinos en la capital cubana y luego regresar para completar la jornada con actuaciones nocturnas en Estados Unidos.

También los mejores músicos cubanos acostumbraban a viajar en aviones convertidos en verdaderas fiestas con alas. Todo empezó a desaparecer el 1 de enero de 1959: porque Cuba ya no iba a ser el burdel del Caribe, Cuba ya no sería el casino para la fiesta de los acaudalados gringos... porque Cuba ya no iba a vivir más del cabaré, del ron ni, ay, de la prostitución.

CONTRA LA REVOLUCIÓN, NADA

Con el nuevo gobierno revolucionario, el listón de la higiene cultural empezó a subir pronto. Se declaró la guerra a la noche disipada, se dificultó la vida del agitado circuito de cabarés y, en esencia, se adoptó como doctrina oficialista una forma de hacer cultura acorde con los tiempos de lucha que llegaban.

Fidel Castro lo dejó bien claro con aquella frase tajante pronunciada el 30 de junio de 1961 durante la reunión convocada por su gobierno con los autores cubanos en la Biblioteca Nacional, discurso luego difundido en Palabras a los intelectuales: “¿Cuáles son los derechos de los escritores y de los artistas revolucionarios o no revolucionarios? Dentro de la Revolución: todo; contra la Revolución, ningún derecho”.

Para intentar equilibrar la balanza, el mismo Comandante enumeró algunas de las aportaciones que la Revolución hacía por el arte y la cultura.

A saber: nacimiento de la Imprenta Nacional y del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), refundación del Ballet Nacional, creación de la Casa de las Américas... Eran tiempos, quedó claro, para comprometerse como artistas con la Revolución. Pero que no todos estaban por la labor, ya lo asumió Fidel.

“¿Qué decir de los que han renunciado a ella [la Revolución], y qué pensar de ellos, sino con pena, que abandonan este país en plena efervescencia revolucionaria para ir a sumergirse en las entrañas del monstruo imperialista, donde no puede tener vida ninguna expresión del espíritu? Y han abandonado la Revolución para ir allá. Han preferido ser prófugos y desertores de su patria a ser aunque sea espectadores. Y ustedes tienen la oportunidad de ser más que espectadores: de ser actores de esa Revolución, de escribir sobre ella, de expresarse sobre ella”.

La política de trincheras arrancó con el cierre masivo de cabarés y salas de fiesta, sobre todo en La Habana y Santiago. También con la absorción por el nuevo Estado revolucionario de las discográficas que hasta 1959 publicaron la incesante producción musical cubana. Sobre las cenizas de sellos como Panart o Puchito, en 1964 nació la disquera que iba a monopolizar la música cubana durante medio siglo siguiente: EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales).

CONTRA EL 'DIVERSIONISMO'

En su catálogo se dio acomodo a todas las músicas cubanas, con especial protagonismo de ritmos autóctonos y en detrimento de corrientes de música moderna que llegaban del otro lado del estrecho de Florida. Porque eso no gustaba a la dirigencia castrista, que declaró la guerra al “diversionismo ideológico”, que fue como el régimen bautizó a las corrientes culturales que no ajustaban sus propuestas de combate en la isla.

Fueron los años del miedo: uno se arriesgaba a una complicación por el simple hecho de escuchar música en inglés, por llevar el pelo largo e incluso por vestir prendas de tela vaquera. Hasta el jazz, quizá la música que mejor ha sabido entender el caudal creativo de los músicos cubanos, fue considerado un sonido contrario a la Revolución.

Celia Cruz junto a Lucho Bermúdez


En La Habana quedaron varados muchos músicos que vieron desaparecer su forma de ganarse la vida. Otros, en cambio, optaron por escapar de la isla del caimán verde. El imponente pianista y arreglista Bebo Valdés, la guarachera Celia Cruz, la bolerista Olga Guillot, el sabroso sonero Rolando Laserie y hasta el aventajado compositor de lo afrocubano Ernesto Lecuona fueron algunos de los primeros desertores del castrismo cultural.

Y luego se marcharían algunos más: Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval, Willy Chirino… todos eran conscientes de que la salida de Cuba ya no tendría marcha atrás y, en el plano meramente cultural, que sus obras no iban a ser difundidas en la isla. Hubo que esperar hasta el verano de 2012 para que se levantara el veto radiofónico que impedía sonar música del exilio, según una lista negra cuya vigencia nunca se admitió.

Atrás quedaban los tiempos en los que hasta las primeras figuras de la música cubana aceptaban maquillar sus canciones con nuevo dogma castrista. Valga un ejemplo: en los albores de la Revolución, el imperial Benny Moré, quizá el cantante más querido de todos los tiempos en Cuba, se alió con el compositor Joseíto Fernández en una interpretación en directo en los estudios de Radio Progreso de la seminal guajira Guantanamera musicada por el segundo sobre versos del padre de la patria José Martí.

Y donde se decía digo se dijo Diego, entre apologías de la polémica reforma agraria y críticas a la “anterior situación” cuando esbirros de los dictadores Machado y Batista campaban a sus anchas.

ARTISTAS FUERA DE JUEGO

Todo permaneció más o menos igual hasta finales de siglo, entre recurrentes olas de represión (como el caso Padilla, emblema del anticastrismo, cuando en 1971 el poeta Heberto Padilla fue obligado a un indigno acto de contrición por “actividades subversivas” contra la Revolución: su delito fue publicar el libro Fuera del juego, donde Padilla puso en solfa las directrices culturales cubanas) y alguna concesión del régimen (consciente del creciente impacto económico de la cultura, La Habana permitió algunas publicaciones independientes y cierta actividad musical por cuenta propia).

Pero la novedad iba a llegar de España, nada extraño si se valoran los profundos vínculos emocionales y culturales que ambos pueblos han mantenido un siglo después del desastre colonial de 1898.

En 1991 Santiago Auserón, genuino amigo de Cuba y de sus músicas, indagó como nadie había hecho antes en los archivos históricos de La Habana. Con ayuda del poeta y musicólogo Bladimir Zamora, la sorpresa no tardó en saltar: al desempolve de los grandes nombres de la música de Cuba, de Matamoros a Sindo Garay, de María Teresa Vera a Bola de Nieve, le siguió el renacimiento de un compositor esencial del Oriente cubano.

El cantante Santiago Auserón


Se llamaba Máximo Francisco Repilado Muñoz, pero iba a pasar a la posteridad como Compay Segundo por ser esa voz, la segunda, la que aportaba al dúo Los Compadres. “A menudo la pregunta por el autor de un son especialmente atractivo traía por respuesta a media voz el nombre de Francisco Repilado. Al parecer, el son en Santiago, si no era de Miguel Matamoros, tenía que ser de Repilado”, recuerda Santiago Auserón en su bitácora de esos días cubanos.

“En veladas organizadas por el agregado cultural de la Embajada de España, otros músicos jóvenes, los de la banda de Carlos Varela, se asombraban de que los españoles anduviesen tras la pista del viejo son, mientras ellos trataban de acercarse a la sonoridad del rock internacional. Curiosos cruces en el tiempo, provocados por el bloqueo”.

Pero no todo fueron alegrías entre Cuba y España. En 1995 el conjunto canario Los Sabandeños publicó Bolero, un disco concebido como punto de encuentro entre las diferentes sensibilidades musicales (y poéticas) de América Latina en colaboración con intérpretes y autores latinos. No hubo manera: cuando Olga Guillot se enteró de que su versión de Vete de mí iba en el mismo disco que la colaboración con Silvio Rodríguez en El unicornio la que se armó fue tan gorda que, resignados, Los Sabandeños y su disquera Manzana se vieron obligados a reeditar dos versiones diferentes del disco, una con la Guillot, otra con Silvio.

Aún supuraban las heridas de las noventa millas, el muro intangible que separa a las comunidades cubanas en la isla y en el estado de Florida. Pero ya faltaba poco para que los ritmos cubanos, la gran música cubana, obraran un milagro.



Y LLEGÓ “CHAN CHAN”

Todo comenzó por casualidad. A principios de 1996, el productor británico Nick Gold, capitán del sello World Circuit y quizá junto al actor Matt Dillon uno de los angloamericanos que mayor cariño han demostrado por las músicas cubanas, convenció al influyente guitarrista Ry Cooder para viajar a La Habana con la idea de producir un álbum con músicos cubanos y africanos. Los africanos, en esencia procedentes de Malí, nunca llegaron a buen puerto y con los estudios de EGREM ya reservados se improvisó una solución de urgencia.

El músico y productor Juan de Marcos González, líder del grupo Sierra Maestra, se encargó de reclutar a los supervivientes de la época dorada de la música en La Habana. El invento se tituló Buena Vista Social Club, se convirtió en el disco de música tradicional más vendido de todos los tiempos y, a la postre, ofreció un sincero rescate en vida a músicos como Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Cachaíto López, Rubén González, Omara Portuondo… medio mundo bailó Chan chan, La Habana empezó a recibir a turistas musicales, no hubo ciudad sin Casa de la Trova y visitantes europeos, con la piel colorada como cangrejos, se atrevían con aquel “de Alto Cedro voy para Marcané, llegó a Cueto voy para Mayarí”.

Cuba, o al menos la música de Cuba, se abría al mundo, como había pedido el papa Wojtyła en su histórica visita a la isla comunista en 1998. Aunque todavía quedaba demasiado camino por recorrer, muchos bloqueos por tumbar. Cierto es que la masiva repercusión internacional de Buena Vista Social Club ayudó a la reconciliación de las generaciones más jóvenes con su patrimonio musical tradicional, pero el daño de tanto odio seguía latiendo.

Este cronista fue testigo, en varias ocasiones en La Habana y en lugares rurales del interior de la isla, de conversaciones inauditas: los jóvenes cubanos estaban más pendientes de los últimos éxitos de Spice Girls, Ricky Martin o Celine Dion que de los bolerones de María Teresa Vera, del filin de Portillo de la Luz o del cha cha chá de Jorrín. Signo de los tiempos, muy parecidos en todo el mundo: nadie quiere la música del padre, muchos se rinden al pop inofensivo antes de apreciar el rancanchán, término escuchado a veces en Santiago para humillar al atlético son montuno.

PALABRA DE PABLO

En el debate sobre cultura y política en Cuba con frecuencia se echó de menos la palabra del intelectual, del artista. Algunos de los primeros nombres cubanos adoptaron un perfil discreto a la vista de los antecedentes. Otros, en cambio, no esquivaron el debate. Pablo Milanés condensó en 2008 la poca confianza que su generación tiene en la política cubana. En conversación desde Vigo, el autor de Yolanda argumentó su desánimo: “No confío ya en ningún dirigente cubano que tenga más de 75 años. Todos pasaron sus momentos de gloria, que fueron muchos, pero que ya están listos para ser retirados”.

“Hay que pasar el testigo a nuevas generaciones para que hagan otro socialismo, porque este socialismo ya se estancó, ya dio todo lo que podía dar, momentos de gloria, cosas imperecederas que aún perviven en la memoria y en los hechos cotidianos del cubano, pero tenemos que hacer reformas en muchísimos frentes de la Revolución, porque nuestros dirigente ya no son capaces. Sus ideas revolucionarias de antaño se han vuelto reaccionarias y esa reacción no deja continuar, no deja avanzar a la nueva generación que viene implantando un nuevo socialismo, una nueva revolución que hay que hacer en Cuba”.

El penúltimo encontronazo entre política y cultura cubanas tuvo lugar en La Habana durante un festival musical celebrado en septiembre pasado ante la tribuna anti-imperialista del malecón y que era transmitido por televisión para todo el país. Desde el escenario, el compositor y pianista Roberto Carcassés, uno de los puntales de los nuevos músicos cubanos, tomó el micrófono para improvisar sobre la situación que viven los jóvenes de su generación.

“Elegir al presidente por voto directo y no por otra vía, con libre acceso a la información para tener yo mi propia opinión, que se acabe el bloqueo y el autobloqueo, por favor y ni militantes ni disidentes, todos cubanos con los mismos derechos”, cantó Carcassés. La dura reprimenda oficial no se hizo esperar: el pianista fue suspendido de licencia para actuar en la isla y sólo la intervención de Silvio Rodríguez logró que la sanción fuera revocada una semana después.

Peor le había ido al músico punk Gorki Águila, líder del grupo Porno para Ricardo, que permaneció encarcelado entre 2003 y 2005 oficialmente por consumo y tráfico de drogas. Águila ya había participado en la película española Habana blues.

LA GUERRA DEL RAP

Por ahora, el episodio más reciente de la cultura como campo de batalla para el disenso entre Cuba y Estados Unidos se cantó a ritmo de rap. Los Aldeanos es un dúo compuesto por los músicos Aldo Rodríguez y Bian Rodríguez. Con gran audacia han pergeñado lo que podría ser una crónica sucia de La Habana a golpe de hip hop.



En 2009 su canción La naranja se picó denunció como nadie hizo antes el férreo timón de Fidel Castro: “Su final llegará, la gente está viendo su mariconada. Hablan de libertad, esencial punto. Cabrón, viendo tu televisión no se conoce mundo. No con un régimen autócrata sin salida, que te dice qué tienes que decir y qué hacer con tu vida”.

Y cuatro años después, otra canción inflamable (esta vez una versión con rap añadido de Hermosa Habana, clásico del conjunto de música doo-wop de los años sesenta Los Zafiros), volvía a incidir en la denuncia sin tapujos: “Oh, mi Habana, no sé si es tu malecón una distracción o una extensa oficina de inmigración. Son adorables tus paisajes, tus hoteles, tus ocultos burdeles para maridos infieles. Mi Habana, la que ha cambiado al Che Guevara por dinero, ahorita sale a la venta una foto de él en cueros”.

Pero en Cuba casi nada es lo que parece, o al menos aquí hay espejismos para todos los gustos políticos. Una investigación de Associated Press reveló que Los Aldeanos y algunos otros nombres de la escena musical cubana (entre ellos, Silvito Rodríguez, sí, el hijo del cantautor) habían sido tanteados por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para promover críticas al régimen castrista y alentar lo que la inteligencia americana definió entonces como una vía de “revolución democrática”. Fue como volver a la casilla de salida de las difíciles relaciones entre política y cultura en Cuba.

Nada nuevo bajo el sol en una isla en la que ningún comandante pudo parar el alma zumbona de la música cubana. Como en una vieja canción, continuará… quizá a ritmo de bolero: "Voy viviendo ya de tus mentiras, sé que tu cariño no es sincero, sé que mientes al besar y mientes al decir te quiero. Me resigno porque sé que pago mi maldad de ayer".
26 nov. 2016 0 comentarios

La muerte de Fidel Castro (I)




El cubano Fidel Castro ha muerto. Ocurrió a las 10:27 pm de ayer viernes 25.

Se lo puede amar u odiar, venerar o denostar pero es imposible ignorarlo. La noticia cortó esta madrugada el sueño de muchos y generó, como era previsible, diferentes reacciones.

Esta mañana el escritor colombiano Umberto Valverde escribía en su cuenta de Facebook: "Siempre soñé con poder ir a La Habana cuando anunciaran la muerte de Fidel. Para un periodista, un crónista, estos días son únicos"

El no puede hacerlo pero eso sí será posible para otro escritor, mi amigo Eloy Jaúregui, quien radica desde hace varios meses en La Habana.

Comparto las siguientes líneas que Eloy acaba de publicar (también en su cuenta de Facebook) en esta mañana que resulta histórica:

Fidel: Patria o Muerte, Eternidad
Por Eloy Jaúregui

Es la madrugada en La Habana de este sábado 26 de noviembre del 2016 y tengo la impresión que no quiere amanecer en esta ciudad. Hace unas horas, antes de la medianoche, la capital de Cuba vivía su manera especial de ser una urbe festiva y bullanguera. De pronto, la televisión nacional cortó la transmisión. Y luego de un breve silencio apareció en las pantallas la figura del presidente Raúl Castro. Raro, a esas horas, el gabinete del hermano del líder histórico, con la figura de José Martí detrás de su poltrona carecía del brillo habitual de sus anuncios. Esta vez le faltaba la luz y su voz entrecortada anunció que el Fidel Castro había fallecido a las 10 y 29 de la noche. Entonces nunca fue más noche que esa noche. Y todo se calló. Un llanto sordo como nunca se oyó invadió toda la isla y la tristeza se hizo estruendo silente. El líder máximo de la Revolución Cubana se había marchado a la eternidad.

Llegué a La Habana desde Europa hace un par de semanas a culminar un libro que vengo trabajando desde el año pasado. Curioso, mi estadía en Cuba coincidió en el 2015 con la visita del Papa Francisco, luego con la llegada oficial del presidente de los Estado Unidos Obama y no me perdí el concierto de Los Stones. Pero otros hechos habían amotinado mi visita y mis eternas sorpresas. Que luego, más de medio siglo del bloqueo criminal que padece Cuba, sus gentes mantienen un espíritu indoblegable y heroico. Así, este país no se parece a ninguno. Y hoy, observo como la muerte de Fidel Castro, va a recargar ese vigor y ese ánimo invencible de todos los cubanos.

En la madrugada de este sábado se anunció que se ha decretado un duelo de nueve días y que se han suspendido casi todos los actos oficiales. Que Fidel Castro luego de las exequias en La Habana será traslado a Santiago de Cuba donde descansará para siempre volviendo a recorrer a la inversa, a lo largo de la isla, lo que se llamó ‘La Caravana de la libertad’ en 1959 con el triunfo de la Revolución.

En Agosto, cuando Fidel Castro cumplió 90 años, en el Teatro Karl Marx se le organizó un homenaje donde el líder máximo cubano fue visto públicamente por última vez. Castro lucía con una tenida deportiva y con un ánimo envidiable. En el espectáculo solo participaron niños de una escuela habanera. Hoy veo esas imágenes y sé que la Revolución Cubana tendrá continuidad, unión y prolongación.

He comenzado a escribir este breve texto de noche y pedía que amanezca. Ya es la 6 de la mañana y jamás he observado desde mi ventana un sol tan esplendoroso y refulgente. Sé que es Fidel Castro, a unos metros de mi casa, quien ha construido este brillo eterno.


25 nov. 2016 0 comentarios

Omara y Plácido Domingo se encuentran en La Habana (VIDEO)




Fuente: Cubadebate

Una de las grandes exponentes de la cultura cubana, Omara Portuondo, sostuvo un encuentro informal en la tarde de este jueves, junto a otros reconocidos artistas cubanos con el tenor español, Plácido Domingo, quien llegó hoy a La Habana para un concierto único en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Ambos artistas cantaron a dúo de forma improvisada el tema “Quiéreme mucho” de Gonzalo Roig.

“Que conste que mi debut (en Cuba) fue con usted”, le dijo Domingo a Portuondo, de 86 años, después de que ambos entonaran en improvisado dúo “Quiere mucho”, del cubano Gonzalo Roig, durante un agasajo que los artistas cubanos le organizaron al tenor español en un hotel de la Habana Vieja.

“Se apareció una gran artista, Omara Portuondo, y entonces cantamos (…) y ya fue mi debut en La Habana, pero el oficial será pasado mañana”, añadió Domingo después en rueda de prensa, refiriéndose al recital que dará la noche del sábado en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.



El cantante español, quien llegó la noche del miércoles a la capital cubana, explicó que “hay muchas cosas (…) que son sorpresas” en el programa del recital “Placido Domingo le canta a Cuba”.

“Será un concierto muy variado, pero también nos quieren oír cantar ‘Cuando se quiere de veras’ (Quiéreme mucho), ‘Nosotros’, el repertorio de canciones cubanas, zarzuelas, operetas”, apuntó.

Los organizadores anunciaron que Domingo, de 75 años y posiblemente el cantante de ópera más célebre del mundo”, incluirá en su repertorio piezas antológicas de Roig y Ernesto Lecuona, dos de los compositores cubanos más importantes del siglo XX.

El artista español recordó cómo hace 28 años fue invitado a visitar Cuba por Alicia Alonso, una de las “grandes estrellas del ballet clásico” mundial, pero no pudo por la intensidad que tenía entonces su carrera.

Subrayó que desde niño, cuando estuvo dos días en la isla, mantuvo “la gran ilusión” de regresar La Habana, una ciudad “maravillosa”, y que ahora lo hizo con su esposa, hijos y nietos.

“Creo que estamos llegando al momento donde era indispensable venir, porque no sé cuánto tiempo más cantaré”, dijo Domingo, prometiendo volver a la isla “otra vez” para “cantar para toda La Habana”, pues su concierto en el Gran Teatro será por invitación.

El teatro, inaugurado en 1914 y uno de los principales atractivos de la capital cubana, tiene 1.500 butacas, de las cuales 530 fueron reservadas por el equipo de Domingo.

No obstante, los organizadores ya anunciaron que desplegarán varias pantallas gigantes y 2.000 sillas en las afueras del teatro a las cuales la población podrá acceder libremente.

24 nov. 2016 0 comentarios

Homenaje a Celia Cruz en Festival de Cultura en Tunja, Colombia