MUSICA Y NOTICIAS DEL MUNDO DE LA SALSA
19 mar. 2019 0 comentarios

Papo Rosario se retira de El Gran Combo de Puerto Rico



Fuente: Primera Hora, Puerto Rico

El cantante Luis Antonio "Papo" Rosario confirmó ayer por la tarde en la sección El Guitarreño, de Pégate al mediodía, de Wapa TV, que se retira de El Gran Combo de Puerto Rico.

Rosario fue sometido a tres cirugías por problemas en su espalda, y aunque en un momento pensó se integraría a la agrupación, esta tarde lo descartó.

El intérprete se había ausentado de las presentaciones del Combo desde el 2017, para atender sus problemas de salud.

Acompañado de su hijo Aniel, Rosario indicó que todo está bien con sus compañeros y reafirmó que siempre serán una gran familia.
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Día Nacional de la Zalsa: Fiesta Salsera en Puerto Rico



Han pasado más de veinticuatro horas pero aún sigue fresca la emoción. Y es que el Día Nacional de la Zalsa se ha convertido en motivo de peregrinación de salseros de distintas partes del Mundo, que llegan a Puerto Rico dispuestos a compartir y a gozar.

La edición 2019 tuvo como tema principal los re-encuentros. Es así que fuimos testigos de la reunión de Don Perignon y La Puertorriqueña con Luisito Carrión (recordando su hit "La Fuga") y Víctor Manuelle, quien recibió la tarde del domingo el Premio Estrella (máximo galardón de la fiesta, que anteriormente han recibido Gilberto Santa Rosa, Eddie Palmieri y Willie Rosario)

El llamado "Sonero de la Juventud", quien lucía un polo con el logo de Fania, hizo honor al apelativo y realmente se lució en tarima con sus temas "Con Mi Salsa Yo la Mantengo" (incluido en el reciente CD de La Puertorriqueña, Cultura y Sabor), el inédito "Víctor Manuelle y Don Perignon" y "La Familia", donde tuvo como invitado a Pedro Brull.



Brull había participado en el segmento con La Orquesta Mulenze interpretando algunos de sus éxitos con dicha banda como "Yo Prometo", set que también contó con la actuación de Kenny Cruz, quien cantó "Con Pocas Palabras Basta".

Más temprano el joven timbalero y vocalista Manolito Rodríguez había "roto los fuegos" del espectáculo, seguido luego por el pianista Pedro Bermúdez y su Big Band que acompañó a Kayvan Vega y a cuatro de los cantantes homenajeados: Pedro Arroyo (quien cantó "Todo me Huele a Ti"), Frankie Vásquez, que energizó al público con "Repartiendo Fuete" y "Alabanciosa", Héctor Pichie Pérez, que se dio espacio no solo para cantar sino también para darle al timbal, y Yolanda Rivera, la única dama del elenco del espectáculo, reconocida por sus 46 años de carrera.

Héctor Pichie Pérez en el timbal

Otro artista que recibió homenaje fue Nicolás Vivas y su Conjunto Chaney, que presentaron a la gran cantidad de asistentes al Hiram Bithorn algunos de sus clásicos como "Acaríciame" y "Que Ganas Tengo".

Si hablamos de los momentos estelares del Día Nacional de la Zalsa, Charlie Aponte merece un párrafo especial. Aunque el sonero de Cagüas no necesita demostrarle nada a nadie, su actuación transmitió sabor y un envidiable despliegue de energía, que se sintió desde el inicio de su set, con "Pa' Mi Gente", "La Salsa se Hizo Pa' Bailar" y "Arroz con Habichuelas", interpretados a manera de medley, sin tregua ni para su banda ni para el bailador. Aponte también cantó "Agúzate", "Teléfono" y "Esos Ojitos Negros", cerrando una excepcional performance.



Una de las grandes duplas en la Salsa de los 80 se presentó también en el evento organizado por la Z93: Luis Perico Ortiz y Roberto Lugo. Ambos recibieron placas de reconocimiento a su trayectoria y ofrecieron tres sabrosos temas, destacando "Llegó la Hora" y "Bohemio"



El sol daba tregua cuando aparecieron en el escenario Ramón Rodríguez y Raymond Castro al frente del Conjunto Clásico. David Navedo ("Vámonos de Rumba") y Héctor Luis Pagán ("Olga y Márgara") destacaron en los dos temas previos al ingreso a tarima de Tito Nieves, quien recordó su época con el conjunto con temas como "Piragüero", "Señora Ley" (dedicada a la masiva presencia peruana en el estadio) y "Faisán".



El día salsero terminó con la participación de Pirulo y su Tribu, con su propuesta musical que incluyó "Loco Pero Feliz", título que puede resumir las sensaciones vividas por primera vez en directo para quien les escribe.


En tiempos difíciles para la música que amamos, eventos como el Día Nacional de la Zalsa son vitrinas necesarias para los artistas y motivos precisos para que los salseros sin distinción de nacionalidad nos abracemos en clave de hermandad. Que no pare la Fiesta....

15 mar. 2019 0 comentarios

El Salsero en Puerto Rico - Día 1




Pete Perignon y su Orquesta interpretan "Los Pasos de Mi Padre"

Jueves 14 Marzo: primer día completo y de mucha música en Puerto Rico. Por la mañana transmitimos la Conferencia de Prensa del Día Nacional de la Zalsa, luego fuimos a visitar y almorzar en la Calle Cerra y a recorrer La Parada 15 para luego llegar a Cagüas y compartir en Los José Pizzería de Ramonita Parra, la viuda del recordado Junior Gonzalez.

La noche terminó, luego de un recorrido por la Placita de Santurce, en el Hotel Marriot para ver la presentación de Pete Perignon y su Orquesta

Hoy seguiremos recorriendo y compartiendo con Ustedes el Sabor de La Isla del Encanto...



Orlando Watusi interpreta un fragmento de su tema "Felice Navidad" que grabara con Patato Valdes
14 mar. 2019 0 comentarios

Día Nacional de la Zalsa 2019 - La Conferencia de Prensa



Esta mañana se realizó la Conferencia de Prensa de la 36 Edición del Día Nacional de la Zalsa, la que convocó a muchos de los artistas que estarán en tarima el próximo domingo 17 de marzo

Pedro Arroyo, Don Perignon, Frankie Vásquez, Yolanda Rivera, Edwin Morales (Orquesta Mulenze), Nicolás Vivas (Conjunto Chaney), Pedro Bermúdez (aparecen junto a Néstor Galán "Buho Loco" en la parte superior de la foto) fueron parte de la misma, al igual que David Navedo, Ramón Rodríguez y Héctor Luis Pagán (Conjunto Clásico), Luis Perico Ortiz, Tito Nieves, Manolito Rodríguez y Kayvan Vega (quienes están en la fila inferior de la toma).

Todos ellos, junto también a Charlie Aponte, manifestaron su sentir a sólo tres días del concierto que se realizará en el Estadio Hiram Bithorn, organizado por la emisora Z93.

El Salsero estuvo transmitiendo la conferencia y estaremos cubriendo el evento que año a año organiza la Z93 cada tercer domingo de Marzo... Seguiremos con la cobertura...

Conferencia de Prensa, Día Nacional de la Zalsa 2019



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El Salsero en el Día Nacional de la Zalsa



En los diez años del blog, siempre hemos compartido noticias del Día Nacional de la Zalsa, evento que cada año se realiza en el tercer domingo del mes de Marzo en Puerto Rico.

Este año no será la excepción, con una pequeña diferencia: esta vez lo haremos directamente desde la misma ciudad de San Juan

Empezaremos hoy día con la Conferencia de Prensa y cerraremos con el evento del domingo 17 desde el Estadio Hiram Bithorn.

Por eso los invitamos a leernos en el blog y vernos en la página de Facebook de Eduardo Livia, esta vez desde San Juan Puerto Rico.
12 mar. 2019 0 comentarios

Pacheco, Oscar, Willie y Rubén nominados al Salón de la Fama de Compositores Latinos




Fuente: Agencia EFE

Veinticuatro cantautores y compositores, entre ellos Pablo Milanés, Joan Manuel Serrat, Rubén Blades, Daddy Yankee y Oscar D’León, están en la lista de los nominados a ingresar al Salón de la Fama de los Compositores Latinos (LSHOF) en 2019.

Los seis elegidos serán anunciados durante la séptima entrega anual de los Premios La Musa, que se llevará a cabo el próximo 17 de octubre en el James L. Knight Center de Miami, señaló LSHOF en un comunicado publicado este lunes.

La nueva presidenta de LSHOF, Delia Orjuela, dijo que ingresar al Salón de la Fama de los Compositores Latinos “es uno de los honores más grandes” que un profesional de la música puede recibir.

“Toda la industria se reúne para reconocer el trabajo y legado de los cantautores y compositores latinos que con sus invaluables joyas musicales han enriquecido e inspirado a generaciones”, agregó.

Entre los nominados están los compositores Chico Navarro (Argentina), Michael Sullivan (Brasil), Fabio Alonso Salgado “Estéfano” (Colombia), Armando Larrinaga (Cuba) y Carlos Lara (México).

En esta categoría figuran además José Antonio Rodríguez (República Dominicana), Yoel Henríquez (Puerto Rico), Luis Gómez Escolar (España), A.B. Quintanilla (Estados Unidos) y José Enrique Sarabia “Chelique” (Venezuela).

Los cantautores son Alejandro Lerner (Argentina), Erasmo Carlos (Brasil), Pablo Milanés (Cuba), Ivy Queen (Puerto Rico), Mario Quintero Lara (México), Rubén Blades (Panamá), Willie Colón (Puerto Rico) y Daddy Yankee (Puerto Rico).

La lista la completan Johnny Pacheco (República Dominicana), José María Cano (España), Joan Manuel Serrat (España) y Oscar D’ León (Venezuela).

De todos estos nombres saldrán los creadores que finalmente entrarán en el LSHOF, que serán elegidos por votación popular desde este lunes hasta la medianoche del próximo 15 de abril, y los ganadores se conocerán el 6 de mayo.

La lista “muestra la gran diversidad de estilos que forman parte del magnífico espectro cultural que actualmente une a la comunidad de la música latina. Todos los nominados han contribuido al legado colectivo y permanente de una industria que orgullosamente honra nuestras diferencias y destaca lo que hace a cada uno de estos artistas único”, dijo la junta directiva de LSHOF.

El presidente y director ejecutivo de LSHOF, Rudy Pérez, se pronunció en ese mismo sentido.

“Estoy muy orgulloso de formar parte de una organización que honra a los cantautores y compositores más grandes y prolíferos de la música latina”, subrayó.

En 2018 ingresaron al Salón de la Fama la mexicana pionera del pop Gloria Trevi, el pianista y compositor cubano Chucho Valdés, el cantautor ecuatoriano Carlos Rubira Infante y el músico colombiano-venezolano Fernando Osorio.
11 mar. 2019 0 comentarios

Juntas por vez primera Acarey, Cosa Nuestra y La Picante



Tres de las orquestas más representativas de Perú estarán juntas en tarima por primera vez. La Discoteca Kali será el escenario para el show del próximo viernes 5 de Abril en el cual se presentarán el Septeto Acarey, Cosa Nuestra de Tito Manrique y La Picante de David Haddad

El evento está programado para las 9:00 pm en Av. Venezuela 895 - Breña. Invitados....
10 mar. 2019 0 comentarios

Diez años sin Ralph Mercado


El 10 Marzo 2009, hace exactamente diez años, falleció Ralph Mercado, el último gran productor que tuvo la Salsa.

A manera de homenaje presentamos dos notas del recuerdo que pretenden recoger la obra y aporte del promotor dominicano a la industria musical

Ralph Mercado, Marlon Brando, Celia Cruz y Tito Puente


Ralph Mercado y su huella en la música latina
Por Miguel López Ortiz - Fundación Nacional para la Cultura Popular (19 Marzo 2009)

El cacareado “sueño americano” es una lotería que puede sacarse en cualquier parte… aunque la cultura estadounidense lo haya reclamado como exclusividad de su territorio. Cierto es que muy pocos son bendecidos con ese milagro, pero cuando se da algún caso los medios de Comunicación norteamericanos le dispensan la suficiente algarabía para que, ante el mundo, se siga engordando la imagen de que su Nación es “la tierra prometida”.

Rafael Mercado Prieto – o, sencillamente, Ralph Mercado ante la industria de la música –, fallecido en el Centro Médico de la Universidad Hackensack, el martes 10 de marzo, a causa de complicaciones relacionadas con la operación en el cerebro que se le practicara el pasado año, aunque también se le había diagnosticado cáncer en 2007 –, fue uno de los escogidos para disfrutar la dicha de alcanzar ese “sueño americano”.

Pero, aunque lo logró en Nueva York, donde nació y radicó toda su vida – convirtiéndose en uno de los ejemplos señalados por aquellos recalcitrantes promotores de las bondades de “La Gran Nación”, seguramente él hubiera alcanzado su objetivo si hubiera nacido en Santiago de los Caballeros, República Dominicana (de donde era originario su progenitor, también llamado Rafael y apodado “Ralph”); en Ponce, Puerto Rico, cuna de su madre, Manuela Prieto, o en cualquier otro confín del planeta.

Esto es así por cinco razones determinantes: 1) sentía pasión por el ambiente en que se desenvolvía 2) su espíritu era inquieto e incansable 3) su intensa afición por los números lo convirtieron en un extraordinario administrador… sin haber cursado estudios formales en esta materia 4) poseía el carisma imprescindible para granjearse la amistad y la confianza de gente clave en este negocio (en no pocos casos, como los de Celia Cruz y Tito Puente, cuyas carreras administró durante décadas, el único contrato que medio entre ellos fue su palabra) y 5) era tan visionario que, de no haber surgido en un lugar propicio para encaminar sus proyectos, habría creado las condiciones para alcanzar cualquier meta.

Por ello, sin pasarle por encima a nadie y respetando el territorio de los demás, llegó a ser el empresario de espectáculos hispano más prestigioso y, tal vez, querido y admirado en el mundo, responsable de haber llevado la salsa a muchos de los rincones más apartados de la Tierra y, por ende, consagrando a las figuras que se forjaron bajo su amparo.

Este reportero tuvo oportunidad de entrevistar a Ralph Mercado en, por lo menos, diez oportunidades. De él siempre recordaré el hecho de que, cada vez nos encontrábamos, volvía a reiterarme su agradecimiento por haber resaltado su figura en uno de mis libros, “Marc Anthony, el cantante salsero más rico y famoso del mundo”, que la Agencia de Publicaciones de Puerto Rico me editó en 1999, en el cual lo identifico como pilar en la proyección internacional de este exitosísimo intérprete.

Siempre prefirió que lo identificaran como puertorriqueño –

Durante una de las entrevistas que me concediera, aparecida en la edición 1521 (octubre 4-10, 1998) de la revista “Vea” – para la que entonces este servidor ejercía el cargo de director –, Ralph atribuyó su monumental éxito al hecho de que “soy el único boricua dominicano nacido en Nueva York que parece norteamericano, habla como cubano y piensa como judío”, subrayando seguidamente que “prefiero que me identifiquen como puertorriqueño. La verdad es que me siento muy boricua”.

Increíblemente, aunque consagró su vida a la promoción de la música afrocaribeña – se describía como un “enfermo crónico y sin remedio por los ritmos cubanos” – este personaje irrepetible, quien viera la primera luz en el condado de Brooklyn, el 29 de septiembre de 1941, jamás soñó ser músico.

“Siempre me gustaron los números. Así que, cuando me gradué de High School en 1959, quise ingresar al Brooklyn College para estudiar Contabilidad. Pero, el día que fui a matricularme había una fila larguísima y, cuando me tocó el turno, ya era tan tarde que me dijeron que volviera al otro día. Y no volví”, me reveló durante aquella plática para “Vea”.

Eso sí: le encantaba bailar y era muy buen bailarín. Al respecto, relató que “aprendí a bailar merengue a la edad de cuatro años y después le entré al mambo, la rumba, la salsa…” También, que comenzó a familiarizarse con los cantantes gracias a que al hogar de su abuela materna, doña Lala, acudían figuras como Daniel Santos para escuchar sus rosarios cantados.

Ralph Mercado, Willie Colon, Jerry Masucci, Héctor Lavoe, Ernesto Aue


─ ¿Cómo te envolviste en el negocio del espectáculo?, le pregunté.

“En 1960 empecé a organizar bailes y eventos sociales en mi barrio. Un año después me asocié con tres amigos (Pete, Bobby y Toby) y alquilamos el sótano de un edificio en Brooklyn para convertirlo en el 3 & 1 Club. Allí creamos lo que llamamos ‘bailes de cintura’, que era algo ‘funny’. O sea, a los hombres les cobrábamos un dólar, mientras que a las mujeres les medíamos la cintura y, por cada pulgada que midieran, les cobrábamos dos centavos”.

─ ¿Qué pasó luego?

“Entre el ‘67 y el ’71 me dediqué a presentar espectáculos con artistas negros de soul y R&B, aunque los combinaba con orquestas de salsa. Trabajé con Aretha Franklin, The Temptations, Gladys Knight & The Pips, The Chi-Lites, The Stylistics, The Trammps, Al Wilson y Barry White, entre muchos más. A Puerto Rico llevé a James Brown, que entonces estaba pegado con el tema ‘Hot Pants’, en 1970”.

Con Jerry Masucci, mandamás del consorcio Fania, formó una sociedad irrepetible: el primero como productor y él como promotor, llevando la salsa a mercados entonces inimaginables –

Para aquella época, en sociedad con Joe Cavallaro, adquirió el Club Cheetah, en Manhattan, en cuyo escenario se juntaron por primera vez las que serían legendarias Estrellas de Fania (o Fania All Stars), el 26 de agosto de 1971.

Más adelante, el Red Garter, donde el antes mencionado colectivo realizaría dos históricos volúmenes discográficos, luego de convencer para ello a Jerry Masucci, mandamás del entonces naciente imperio Fania. De acuerdo con sus palabras, respaldadas por la historia, “fue entondes cuando la salsa estalló en el mundo”.

Si, por un lado, a Masucci se le atribuye la gestión de introducir hasta en mercados antes inimaginables sus producciones de esta fusión que tiene como bases esenciales la rumba y el son cubanos – que orquestadores tan ingeniosos como Johnny Pacheco (co-fundador y principal productor de la etiqueta), Louie Ramírez, Marty Sheller, Luis “Perico” Ortiz y Larry Harlow, principalmente, salpicarían con elementos del jazz, el soul, el folklore afroboricua y otros elementos rítmicos, a Ralph Mercado le corresponde la no menos difícil tarea de llevar a los músicos afiliados a todos aquellos confines… siempre en escenarios de alto nivel y ante auditorios no tradicionales.

Entiéndase por ello que, por ejemplo, el público que los aclamaba en Francia era compuesto, mayoritariamente, por franceses, no latinoamericanos establecidos en París. Si se presentaban en Alemania, las salas o los estadios registraban concurrencias colmadas, en mayor porcentaje, por alemanes, no por militares boricuas o hispanos asentados en bases norteamericanas.

Ralph Mercado y Jerry Masucci formaron una mancuerna irrepetible en la gestión de proyectar a nivel mundial a exponentes de la salsa y el jazz latino. Pero, el personaje que ahora nos ocupa no sólo circunscribió su carrera a lo concerniente al elenco de estrellas de Fania. Bregó con figuras de otras compañías y forjó su propio catálogo estelar.

En 1974 fundó RMM Management, siendo Eddie Palmieri, Ray Barretto y Joe Cuba y su Sexteto sus primeros representados. Posteriormente (1976-1981) tuvo como socio de su empresa al puertorriqueño Ray Avilés y su elenco ya incluía a todas las figuras del consorcio Fania.

─ ¿Cuánto invertiste para fundar esa empresa?, le pregunté.

“Nada, porque Harvey Averne, presidente de Coco Records, me cedió una de sus oficinas en el 1650 de Broadway… aunque le compré el local luego de que él cerrara su compañía”.

En 1975 instituyó el que sería tradicional Festival de la Salsa de Nueva York, evento que – al igual que el Día Nacional de la Salsa, instituido por WZNT 93.7 FM, lo es en Puerto Rico – es reconocido como el más importante de los que, en el ámbito de la música latinoamericana, se realizan en la Capital del Mundo. Su sede es el Madison Square Garden y acontece un sábado entre fines de agosto y el mes de septiembre. Muchas ediciones han tenido dos o tres días de funciones.

A principios de la década de 1990 fundaría otro similar, en el mismo recinto, que denominó Festival de Salsa del Amor, que se celebraría durante el mes de febrero, el sábado más próximo al Día de los Enamorados. En las carteleras de todos estos espectáculos figurarían no sólo artistas representados por su empresa, sino también los de Sony Music, EMI Latin, Combo Records, Musical Productions y de otras menos poderosas.

─ ¿A cuánto ascendió la inversión para crear RMM Records?

“A $10,000. Eso fue en abril de 1987. Para ese tiempo yo representaba a Fernando Villalona y, un día, el hermano de éste, Angelito, vino a verme para decirme que había empezado a grabar un disco, pero no podïa terminarlo por falta de dinero. La cosa fue que se lo di para que terminara la producción”.

Sin embargo, tanto Angelito Villalona, como Chamy Solano y Wichy Camacho con la Orquesta La Romance, que fueron los siguientes intérpretes firmados, no funcionaron. En realidad, RMM Records comenzó a generar ingresos a partir de las incorporaciones de José Alberto “El Canario”, Tony Vega y Tito Nieves, los siguientes tres cantantes reclutados.

Vale la pena resaltar el dato de que Tito fue el primero de ellos que firmó contrato con Ralph, pues el compromiso de éste con los anteriores era, como apunamos al principio, “de palabra”. Algunos sí llegarían a firmar sus respectivos contratos, pero después de haber grabado y de que por establecido de que formaban parte de la compañía.

Por otro lado, al momento de disponerse a encaminar al otrora “Pavarotti de la Salsa” en su nueva etapa como solista tras salir del Conjunto Clásico, éste padecía de una crónica adición a los narcóticos. O sea, Ralph le tendió la mano en el momento más difícil de su vida y, gracias a sus consejos e insistencia, Tito Nieves logró salir de su infierno o convertirse en la estrella que hoy es.
Encaminó hacia el estrellato a Tito Nieves, Marc Anthony, India, José Alberto “El Canario”, Tony Vega, Domingo Quiñones, Manny Manuel y Michael Stuart, entre muchos otros artistas –

“El arreglista y productor Sergio George entró a RMM para terminar la grabación del primer álbum de Tito. Hizo el arreglo de ‘Sonámbulo’, un tema de mi amigo Leo Casino, que fue el primer hit de uno de mis artistas. Sergio fue un elemento muy importante en la compañía”, declaraba complacido y agradecido.

Tito Nieves fue el primer artista de RMM Records que se acreditó un Disco de Oro, mientras que Tony Vega fue el primero que mereció el Disco de Platino, que fue con su segunda producción “Uno mismo”.

Cerca de 150 artistas fueron acogidos por su disquera, que durante los albores de la década de 1990 tuvo dos filiales: Tropijazz – establecida en sociedad con Jack Hooke para impulsar a nuevos valores del jazz latino (1993) – y Merengazo, para dar cabida a nuevos valores surgidos durante la época en que el merengue causaba furor en el ambiente musical.

La primera tuvo como primeras estrellas al trompetista Humberto Ramírez frente a su Jazz Project, al virtuoso conguero Giovanni Hidalgo y a Tito Puente con su Golden Jazz All Stars Ensemble, pero también editó producciones a astros como Hilton Ruiz, Charlie Sepúlveda y Dave Valentín. A través de la segunda lanzó estelarmente a Manny Manuel, convirtió en solista a Celinés y produjo exitosas grabaciones a la New York Band, Limi-T 21 y otros artistas.

Aunque pudo haberlo hecho, pues su empresa llegó a generar ganancias superiores a $25 millones anuales, Ralph Mercado nunca pretendió aprovechar su poderío económico para pasarle por encima a otros productores.

Prueba de ello es el hecho de que, cuando se dispuso a invadir el mercado merenguero, quien había sido el máximo productor de bailes y eventos dirigidos al público seguidor de ese ritmo, el dominicano José Altagracia Tejada, ya había retornado a su patria, dejando casi libre la plaza neoyorquina. Por su parte, Bienvenido Rodríguez Durán, presidente de Karen Records – empresa que, durante casi dos décadas, acaparó a las más fulgurantes estrellas del merengue – había abandonado a su suerte a casi todo su elenco para concentrarse en la figura de Juan Luis Guerra y su Grupo 4:40.

─ ¿Cuánto dinero puede ganar un artista de RMM en un año?, fue otra de mis preguntas en aquella entrevista para “Vea”.

“Muchísimo. Algunos son millonarios”.

─ ¿Cuál de ellos es el más caro en este momento?

“Marc Anthony es el que más dinero gana, pues es capaz de llenar un estadio solo”.


─ Si ellos son tan ricos, tú debes ser multimillonario…, le comenté, recordándole que, además de sus etiquetas discográficas, su imperio ya contaba con RMM Filmworks (dedicada a la producción de videos y documentales); dos editoriales y par de salones de baile, entre ellos el concurridísimo Latin Quarter.

“Bueno… vivo bien, pero gasto más de lo que gano”, fue su respuesta.

La demanda que le entablara el cantautor pop Glenn Monroig desembocó en la desaparición de RMM Records –

Como todos los triunfadores, Ralph Mercado no se libró de la controversia. A principios de la presente década el cantautor Glenn Monroig le entabló y le ganó una demanda millonaria por la alteración de su canción “Yo soy” sin que se le hubiera solicitado la correspondiente autorización para ello – ¿se acordará Glenn cómo dice la susodicha? –, que Cheo Feliciano vocalizó en el documental “Yo soy del son a la salsa” (1998), dirigido por el cubano Rigoberto López. El consenso general en el ambiente musical siempre coincidiría en la apreciación de que la condena fue demasiado desproporcionada ante el delito.

Aunque no trascendieron públicamente pormenores sobre las consecuencias finales de aquel litigio, la realidad fue que marcó el fin de RMM Records. Los contratos de varias de sus principales estrellas, como Tito Nieves, Domingo Quiñones, Manny Manuel, Michael Stuart y Tony Vega, fueron adquiridos por Universal Music Latino.

Artistas como Celia Cruz, Marc Anthony e India fueron incorporados al elenco de Sony Music, mientras que los derechos de reedición del catálogo Tropijazz fueron comprados por Verve Records. Muchos otros artistas a quienes planificaba encaminar como ya lo había hecho con otros, hoy consagrados, se vieron forzados a reenfocar sus carreras con resultados poco fructíferos o, sencillamente, desaparecieron del panorama.

Aun así, Ralph Mercado permaneció activo como productor de bailes y espectáculos musicales. Hasta hace apenas par de años lucía bien de salud. Incluso, el 21 de octubre de 2007 legalizó su unión consensual de más de 15 años con Cynthia Vargas en la Iglesia Episcopal Atonement, en Tenafy, Nueva Jersey. Pero, no transcurriría mucho tiempo para que su salud comenzara a deteriorarse por causa del traicionero cáncer.

De hecho, durante su comparescencia a la develación de su Estrella en el Paseo de la Fama de Union City, Nueva Jersey, donde fue llevado en silla de ruedas, lucía muy enfermo y casi sin habla… aunque siempre sonriente. En el homenaje que se le rindiera en el marco del Primer Festival de Salsa celebrado en Aguadilla hace un año, su aspecto distaba bastante del que la masa salsómana estaba acostumbrada a ver en él. Por tanto, había delegado la administración de su oficina a sus hijas Deborah y Damaris. Cabe señalar que tenía otros tres herederos: Melissa, Ralph III y Chanel.

Huelga repetir que la desaparición física de Ralph Mercado representa una pérdida significativa para la música latinoamericana, sobre todo la afrocaribeña, pues con él se va uno de sus más visionarios e incansables promotores. Pero, es el hecho de que el panorama se vea huérfano de personajes capaces de tomar el relevo para darle seguimiento a su legado en momentos en que la industria discográfica atraviesa la peor crisis de su historia y cuando el futuro de la inmensa mayoría de los músicos es arreglárselas como puedan para mantenerse más o menos activos, es lo que hace más dolorosa su partida.



Ralph Mercado, el rey Midas de la música latina
DAVID ALANDETE - El País, España (19 Marzo 2009)

Si la música latina le debe algo a alguien, ése es Ralph Rafi Mercado, promotor y representante estadounidense fallecido el pasado 10 de marzo en su casa del Estado de Nueva Jersey, a los 67 años. En su cartera de clientes han estado titanes de la música caribeña como Celia Cruz, Tito Puente, La Lupe o Marc Anthony. Llevó el ritmo cubano a templos culturales como el Radio City Music Hall de Nueva York y a estadios masivos como el Madison Square Garden.

Su padre emigró de la República Dominicana a Nueva York y se puso a trabajar de mozo de carga en el puerto. Conoció a una joven puertorriqueña que trabajaba en una fábrica y se casó con ella. En septiembre de 1941, en Brooklyn, nació Ralph Mercado, quien, según sus propios recuerdos, aprendió los movimientos del merengue a la vez que daba sus primeros pasos.

Los números eran lo suyo
Con 14 años fue a su primer concierto: un recital de Machito y su Orquesta en el Palladium de Manhattan. Entre ritmos afrocubanos e improvisación jazzística, Mercado supo lo que quería ser. No sabía de música. No cantaba bien. Pero sabía contar. Los números eran lo suyo.

Así que se puso a contar dinero: el que le llegaba de las fiestas latinas que organizaba en los sótanos de diversos edificios. Se llamaban "fiestas de la cintura", porque las mujeres pagaban de acuerdo con la medida de su cintura. A más delgadas, precio más bajo. Luego llegó su primera discoteca, el 3&1 de Brooklyn. Y poco a poco, el camino hasta el trono de los promotores de la música latina.

Creó su empresa, Ralph Mercado Management, en 1972. El fallecido Rey de los Timbales, Tito Puente, recordaba los primeros años de Mercado como promotor como una era dorada de la música. "Todos abusaban de los músicos latinos entonces", dijo en una entrevista al diario The Boston Globe en 1998. "Como representante, Rafi era distinto. Nos respetaba. Era muy eficiente, un hombre de negocios, un hombre con principios. Era difícil encontrar algo semejante en un representante en aquella época. Todos los que eran alguien acabaron yéndose con Rafi".

De él decía este mismo periódico: "Ahora posee un lujoso apartamento de cinco habitaciones en la planta 56 del Lincoln Center, pero Mercado no olvida sus raíces modestas. Su lengua es pura jerga de calle neoyorquina. Aún encuentra a sus artistas yendo a los pubs. Trata a los dueños de los pequeños comercios que frecuenta del mismo modo que trata a Tower Records. Lleva un anillo en el meñique. Y, aunque su oficina está rodeada de algunos de los mejores restaurantes del mundo, su madre, Manuela, de 81 años, acude varias veces a la semana a cocinarle arroz con habichuelas".

La muerte de Mercado, que ha perdido una larga lucha con el cáncer, ha devastado a la comunidad musical de Estados Unidos. "El mundo de la música latina pierde hoy a uno de sus grandes visionarios", dijo el cantante Marc Anthony en un comunicado. "Que Dios tenga en su gloria a Rafi", dijo el músico Paquito D'Rivera: "Ya debe de estar planificando un baile con Tito, Cachao y toda la gente que está allá arriba"
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Don Perignon y Víctor Manuelle juntos como hace treinta años



La escena fue y sigue siendo emblemática: bailable en el antiguo salón el San Juan Chateau el 21 de noviembre de 1989.

Los salseros de la mata recuerdan todo lo que allí sucedió. Un joven de Isabela sin ninguna experiencia musical despuntaba, junto a un versado músico intrépido que dejó el camino de éxito del cantante Andy Montañez para abrirse paso con su concepto de orquesta para el bailador.

Allí, en uno de los escenarios memorables para quienes al ritmo de la clave daban vida a la época de oro de la salsa, el vocalista Víctor Manuelle hizo sus pininos ante un público salsero que fue a disfrutar de la energía y sonoridad de la orquesta de Don Perignon, agrupación que en medio de los altibajos del género ha logrado mantenerse como una de las predilectas del bailador.

De ese encuentro en el que Pedro Luis Morales, conocido como Don Perignon, le brindó esa primera oportunidad al “Sonero de la Juventud” han transcurrido alrededor de tres décadas.

A partir de aquella noche de pura salsa en la que se sumaron las reconocidas voces de Tony Vega y Luisito Carrión, la historia de Víctor Manuelle, -altamente conocida y de grandes éxitos como solista- comenzó a escribirse, pero desde la cadencia musical de la orquesta Don Perignon que en la década del 2000 adopta el nombre de La Puertorriqueña.

La voz de “Dile a ella” estuvo desde el 1989 hasta principios de 1992 como uno de los vocalistas de la agrupación musical.




Ahora y luego de tantos años se repite este dinámico junte musical en la nueva producción discográfica de Don Perignon, titulada “Cultura y Sabor”, que sale hoy, viernes, al mercado.

Víctor Manuelle desempolvó el tema de su autoría “Con mi salsa yo la mantengo” escrito en aquel entonces y ahora pudo grabarlo en el nuevo proyecto musical de su amigo Don Perignon.

“Fue Víctor el que me dijo tengo unos temas para ti y uno de ellos lo quiero grabar si me lo permites, porque lo escribí cuando estaba en la orquesta. La aportación de Víctor es incalculable porque la exposición internacional que tiene Víctor, jamás y nunca yo la voy a tener sin su ayuda. Siento que es una reciprocidad de parte de él. Es un honor que un artista de su talla y con una agenda llena quiera aportar con su talento”, mencionó el timbalero en entrevista en La Factoría en el Viejo San Juan.

El músico, que desde que nació su hijo Pete se desempeña como alguacil del tribunal, siempre ha tenido palabras de elogios hacia Víctor Manuelle.

Recordar la noche del bailable, víspera de Acción de Gracias le hace afirmar que dentro del género siempre ha habido un respeto y una unión entre los colegas. No obstante, recordó que aunque el público “gozó en cantidad esa noche”, la agrupación musical no tuvo el empuje para sumar “guisos” y presentaciones.

“Es a partir de ese bailable que seguimos sumando músicos. Esa noche esperábamos tener mayor empuje, pero no fue así. Estaba claro que cuando me fui de Andy me fui solo porque siempre dije que si fracasaba, fracasaría solo. Pero hemos seguido contra viento y marea viajando con frecuencia a ciudades de los Estados Unidos, Perú, Colombia... Por eso est0y confiado de con la aportación de Víctor podamos llegar a más personas. Quiero mucho a Víctor y voy a estar siempre agradecido”, detalló el timbalero en referencia a sus expectativas con su undécimo álbum musical.


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Para el “Sonero de la Juventud” no se trata específicamente de recompensar esa primera oportunidad artística, sino de que el talento de Don Perignon es incuestionable y para él es un lujo poder volver a cantar a su lado.

“Entre las virtudes de Perignon está la humildad. Él es un músico reconocido que con su talento es suficiente. Para mí ha sido un placer grabar y contar con eso en mi historial. Fue una gran escuela, muy corta, pero muy provechosa. Creo que es un junte de nostalgia y admiración mutua”, mencionó el cantante que se encontraba en el estudio de grabación dando vida a nuevos proyectos musicales.

La voz de “Si tú me besas” aprovechó la oportunidad para recordar sus inicios al narrar que la famosa historia que cuenta de que Gilberto Santa Rosa fue quien lo descubrió en un “senior prom”, está atada a esa primera presentación profesional.

“En el 1988, Don Perignon estaba dejando a Andy Montañez y Don Perignon estaba formando su orquesta y fue Gilberto que le dijo que tenía un muchacho de Isabela que le podía hacer los coros y llegué esa noche. Ese tema (el nuevo) está escrito hace 30 años y nunca lo grabé porque fue cuando me fui de solista”, contó.

De su paso en la orquesta de Don Perignon, el intérprete añadió que se trató de la escuela “de las grandes ligas” de la música.

El “Sonero de la Juventud” no solo era vocalista en la orquesta de Don Perignon, sino que al estar en la agrupación pudo hacer coros con figuras como el fenecido Cheo Feliciano, Paquito Guzmán, Adalberto Santiago, por mencionar algunos.

“Fue un proceso de desarrollo y aprendizaje increíble y de codearme con figuras grandes, reiteró el cantante isabelino.

Víctor Manuelle no es el único artista destacado que se integra al proyecto musical. Sus amigos Luisito Carrión y Gilberto Santa Rosa, este último también debutante en su niñez con Perignon, le hacen los coros de la nueva grabación.

Perignon, además, reconoció que su frente musical está compuesto por tres de los mejores cantantes de orquesta en la actualidad, Rico Walker, José González y José Rosado.

En el cónclave salsero

El debut musical de “Con mi salsa yo la mantengo” será el domingo, 17 de marzo en el Día Nacional de la Zalsa de la emisora radial Z-93. Víctor Manuelle acompañará a la orquesta La Puertorriqueña de Don Perignon con el número nuevo y con temas popularizados en el pasado.

Cada artista se mantiene activo en y fuera de la isla con presentaciones en agenda.
9 mar. 2019 0 comentarios

Umberto Valverde entrevista a Cristóbal Díaz Ayala



Fuente: La Palabra - Universidad del Valle, Colombia
Por: Unmberto Valverde

Para hablar de la música cubana hay que remontarse a Eduardo Sánchez de Fuentes, que no era historiador sino músico, pero escribió “El folklore y la música cubana”. Después de él es inevitable el nombre de Alejo Carpentier, quien escribió “La música en Cuba”, pero estaba preso, según Guillermo Cabrera Infante, de una división nefasta: creer en una cultura alta o baja (popular), cuando en realidad, como lo sentencia el autor de “Tres tristes tigres”, simplemente hay una sola cultura. La única historia de la música de Cuba es el estudio de la música popular.

Cabrera Infante en el prólogo al libro “Cuba y sus sones”, de Natalio Galán, como una persona que tiene “la música adentro”. La vida me permitió ser amigo de Cabrera Infante, hablar y escribirme con Natalio Galán y admirar a Cristóbal Díaz Ayala (1930), a quien conocí en Cali en los años ochenta por recomendación de Celia Cruz. Ahora lo vuelvo a ver en su casa, en San Juan de Puerto Rico, en la Urbanización El Álamo, en la Calle Laredo A-8. Fue locutor, se graduó de abogado y es el coleccionista de música cubana más respetado del mundo.

Su colección, entregada en un convenio a la Universidad de la Florida, fue evaluada en 150 mil piezas, discriminadas así: 45.000 elepés, 16.000 discos de 78 rpm, 4.000 casetes, 3.000 Cds, 2.500 discos de 45 rpm, 1.000 videos, 4.000 partituras, 5.000 libros y revistas, 5.000 fotografías y 40.000 tarjetas de archivos de RCA-Víctor. Fue valorada en dos millones de dólares.

Cristóbal Díaz Ayala descartó que “Tristezas”, era el primer bolero grabado en México en 1907, y descubrió cinco boleros grabados en La Habana en 1905. También descubrió que “La borinqueña”, fue la primera grabación de la música puertorriqueña, tema de Félix Astol interpretada por Chalía Díaz Herrera.

En su casa, dentro de un condominio, nos recibe en la puerta con un gran abrazo, con visera y bastón en mano. Luego nos instalamos en lo que llama “La guarida”, ahí tiene sus tarjeteros de investigaciones, un televisor, computador y una fotocopiadora, libros por todos lados y cuadros. Hace poco descubrió que en la Florida no hay nada escrito sobre Ray Charles, donde él nació. En fin, siempre encuentra temas para proyectos de investigación, que surgen de otras búsquedas. De repente, recuerda los Festivales de música del Caribe que se realizaban en Cartagena, donde estuvo en varias ocasiones y en donde conoció a Sofronín, a quien dice afectuosamente, “adoptó”.

Umberto Valverde: A los tres años, desde un balcón, de un hotel donde vivía con sus padres, llamado Hotel Vistalegre, usted escuchaba a Sindo Garay y el Trío Matamoros. Su padre era un maestro de obras que amaba la música, era un tenor aficionado. Ese fue el comienzo de su relación con la música, que como lo ha explicado, estaba siempre a su alrededor.

Cristóbal Díaz Ayala: Además de lo que oía desde el balcón, mi padre era el que me cantaba para dormirme, no eran canciones de Cuba, sino canciones de moda, en general, siempre empezaba con La Paloma (Cuando salí de La Habana). Los sábados en la retreta, escuchaba las bandas que se turnaban, una semana era la Municipal, la otra la de la Policía, y la otra, la del Estado Mayor. Las comparsas habían estado suspendidas por muchos años. En 1937 las autorizaron y volvieron a pasar frente al Hotel Vistalegre.

U.V: En 1938, cuando sus padres alquilan una casa, de tres habitaciones, aparece la radio en su vida, que iba a cambiar la vida de la música y de todo el continente. Entra en contacto con Pedro Vargas y Toña la Negra. ¿Escuchaba esta música a través de emisoras cubanas o emisoras mexicanas que entraban por onda corta?

C.D.A: Los escuchaba en emisoras locales, porque esos cantantes (Pedro Vargas y Toña la Negra) y otros muchos venían de México, Argentina y España, a cantar y actuar en Cuba.

Umberto Valverde con Cristóbal Díaz Ayala y su esposa


U.V: En 1945, aparece la música americana en su aprendizaje musical. Durante un año es DJ de una emisora, en la emisora Radio Quiza-Seigle. ¿Qué tipo de música oía y difundía? ¿Es ahí cuando conoce a Marisa Méndez, su esposa, siendo adolescentes?

C.D.A: Tenía un programa de una hora, que duró menos de un año; era música norteamericana donde poníamos desde baladas por Bing Crosby, bandas como Glen Miller y hasta be-bop, que empezaba. No, ya Marisa me conocía, pero aproveché para declararme por radio, poniéndole la canción “I love you” cantada por Bing Crosby.

U.V: En 1947, entró a estudiar a la Facultad de Derecho y de Ciencias Sociales de la Universidad de la Habana. Es ahí donde usted conoce a Fidel Castro. ¿Cuál era el contacto que tuvo con él? Usted dice que se fue de Cuba, en 1960, porque conocía la capacidad e inteligencia de Fidel Castro.

C.D.A: Fidel me llevaba tres años de edad, pero treinta de experiencia. Discutíamos sobre la política universitaria y sobre la situación cubana. Exacto, sus opositores no tenían su potencia de convencer, planificar y sortear obstáculos. Fidel dormido sabía más que todos ellos juntos.

U.V: Termina derecho y entra a la Facultad de Periodismo. ¿Ahí conoció a Guillermo Cabrera Infante y Lisandro Otero? ¿Cómo eran ellos en ese momento? ¿Qué recuerdo especial tiene de ellos?

C.D.A: Tomaba las clases de periodismo por las tardes, aunque no terminé la carrera porque me casé con Marisa. Caín, así se llamaba Cabrera Infante en ese entonces, era mordaz cuando escribía, muy retraído, pero absolutamente genial. Lisandro Otero era más comunicativo e irónico.

U.V: En 1960 se marcha de Cuba, se instala en Miami con Marisa, trabaja como bodeguero, y después se traslada a Puerto Rico, donde también se emplea como constructor. ¿Qué tan duro fue el comienzo del exilio, que no era político sino por voluntad propia? ¿usted intuía que Fidel Castro iba de largo? ¿Cómo fue esa motivación para dejar su amada Cuba?

C.D.A: La decisión fue política, no estaba de acuerdo con el proceso que comenzaba, lo que no estaba era dispuesto para enfrentarme a lo que estaba sucediendo, porque la mayoría abrumadora estaba con Fidel y eso no tenía reversa.

U.V: Hablemos de su enorme colección que donó años después a la Florida International University. ¿En su juventud alcanzó a hacer una colección de dos mil discos? ¿En qué formato y qué tipo de música? ¿Usted pudo llevar eso después a Puerto Rico o lo pierde? ¿Cómo se convierte en coleccionista?

C.D.A: Mi colección era pequeña, no llegaba a 500 discos. No saqué ningún disco de Cuba. Cuando salí de Cuba, pasaron algunos años hasta que pude volver a coleccionar y buscar información sobre la música cubana, por vergüenza, porque había muchos boricuas que sabían sobre ella más que yo. En San Juan había cuatro o cinco programas que hablaban con propiedad de ella. Yo había progresado económicamente y pude dedicar fondos a la adquisición de discos y libros.

U.V: Para su desarrollo como investigador musical es definitiva su relación con Richard Spottswood, quien publicó un libro revolucionario como “Etnic Music on Records, 1843-1942”. ¿Cuál fue la colaboración con él? ¿Cuál fue la enseñanza que le dejó? Después usted empezó a viajar a Miami, a consultar en bibliotecas, en Washington, en Nueva York. ¿Entró en contacto directo con músicos?

C.D.A: Cuando hago contacto con Dick, ya yo había conseguido bastante información sobre música cubana y publicado mi primer libro, “Música cubana, del areito a la Nueva Trova”, pero notaba la falta de información sobre discografía. Entonces se me ocurrió tratar de investigar en la casa disquera que siempre predominó en la música cubana, la RCA-Victor. Ellos me pusieron en contacto con Spottswood, quien me dijo estaba trabajando en ese proyecto. Pasó más de un año hasta que un día recibí un paquete enorme. Eran las pruebas del tomo dedicado al idioma español, 862 paginas, de la obra en 6 tomos Ehtnic Music on Records, o sea la música grabada en Estados Unidos de 1898 hasta 1942, en idiomas distintos al inglés. Dick me pedía que la revisara. Con la ayuda de un coleccionista puertorriqueño trabajamos en lo concerniente a Borinquén. Quede convencido de que las grabaciones eran la máxima prueba para determinar la labor de un músico. Después entrevisté a todos los músicos cubanos que vivían en Puerto Rico y empezaron los viajes para buscar más información en la biblioteca de la Universidad de Miami, pero aproveché también para entrevistar a todos los músicos, cantantes o ejecutivos de sellos disqueros que vivían allí, y lo mismo hice en Nueva York.

U.V: Digamos que usted es un escritor tardío, publica su primer libro, “Del Areyto a la Nueva Trova”, en 1981, a sus 41 años. ¿Fue muy difícil toda esa etapa formativa?

C.D.A: Fue difícil, porque además todavía yo tenía un negocio que atender, no es hasta después de los 60 años que yo me retiro y me dedico solamente a investigar y escribir.

U.V: Usted le da mucha importancia a su visita a Colombia, a partir de los años ochenta, tanto a Medellín, Bogotá y Cali. En Medellín conoce a Hernán Restrepo Duque, un gran coleccionista que lo impacta. En Cali conoce el encanto de esta ciudad con la memoria musical, los coleccionistas, el baile. ¿Qué tanto le aportó Colombia?

C.D.A: En los 80 recibí una carta de Celia Cruz, acompañada por un libro, “Reina rumba”, escrito por Umberto Valverde. La carta tenía una nota que decía: “Así se debe escribir sobre mí”. Decidí conocer esa ciudad, y al tal Valverde del que Cabrera Infante, muy parco en elogiar a nadie, exaltaba en forma desmesurada. Decidido a ir a Colombia, pensé visitar también Medellín, porque en México había conseguido muchos elepés con notas de contraportada muy interesantes todas firmadas por “Hernán Restrepo”. Pensé que eran varias personas por su inmenso conocimiento, pero me confirmaron que se trataba de una sola persona. En Cali tomo un taxi y estaba sonando la Sonora Matancera. El taxista me comentó que durante la semana se programaban varias horas dedicadas a esta agrupación cubana. No salía del asombro y Valverde me invita a casa de un coleccionista, donde me esperaban otros coleccionistas amigos suyos. Todos habían llevados discos incunables para sorprenderme. Fue mi tesis de grado. En Medellín conocí a Hernán Restrepo, quien después de cambiar impresiones conmigo por un rato, me preguntó qué sabía yo de “La gloria matancera”. Le contesté: “Usted querrá decir la Sonora Matancera”. Hernán, con una sonrisa generosa, me contestó: “No, esa es otra, la Gloria comenzó en el año tal, su director era fulano”, por ahí siguió, y yo quería que me tragara la tierra. Nada, lo bauticé como el Gurú de la música latinoamericana.

U.V: Cuando habla de las personas que aportaron al conocimiento de la música cubana cita a Alejo Carpentier, María Teresa Linares, Leonardo Acosta, Danilo Orozco. Me extraña su silencio sobre dos personas: Guillermo Cabrera Infante y Natalio Galán. ¿Por qué no los menciona?

C.D.A: Todos los que mencionas al principio, bregan con lo que es la música, cuáles son sus creadores y/o intérpretes, bregan, como yo, sobre hechos. Cabrera Infante y Natalio Galán, bregan con las sensaciones, el efecto que la música produce; son dos caras distintas de una misma moneda. Para escribir como lo hacen Cabrera y Galán, hay que ser un poco poeta, y yo desgraciadamente no he podido escribir ni una cuarteta en mi vida.

U.V: Usted afirma que Celia Cruz es la mujer más importante de Cuba, no la cantante, sino la mujer. ¿Por qué la define así? Además, ¿cómo define usted a Celia Cruz en el conjunto no de la música cubana y de la salsa?

C.D.A: Párate en una esquina de Buenos Aires, o de México, Distrito Federal, o de Caracas, o de cualquier ciudad de habla española y pregunta quién es Gertrudis Gómez de Avellaneda, o la madre de Antonio Maceo, a ver si sabe de quién estás hablando, y pregúntale después por Celia Cruz. Yo tengo hecha una división de todos los cantantes de lo popular, muy sencilla: hay cantantes que piden el amor; eso son los cantantes sensuales; otros, lo exigen; esos son los sexuales; y otros, lo suplican; esos son los plañideros. Pero hay una cuarta categoría, a la que llegan muy pocos cantantes: son las voces sabias. No lo están pidiendo, lo están estableciendo, y punto. Celia es una de esas voces, como lo era también, Toña la Negra. Celia Cruz fue la cantante de mayor impacto universal. Además le cantó a Cuba con el corazón.

U.V: Nunca habrá un consenso sobre la discusión del término Salsa, pero la Fania All Stars fue un fenómeno que puso a la música afroantillana en el primer lugar en el mundo, fue un espacio conquistado por Jerry Massucci y Johnny Pacheco, que hoy se perdió y parece nunca volver a recuperarse. ¿Qué balance hace de esto hoy en día?

C.D.A: Que fue cierto, pero como todo los logros musicales, perecederos. Los Lecuona Cuban Boys y otras orquestas cubanas se hicieron dueños de París en los años 30, cuando París era la capital artística del mundo, pero llegaron los alemanes con la Segunda Guerra Mundial y se acabó la fiesta. Nada hay más efímero, desgraciadamente, que los éxitos musicales. Ahora bien, siempre le quedarán adictos a la salsa, como le quedan al vals, a la rumba, al bolero y otros géneros.

U.V: Después del cilindro de fonógrafo, de los discos de 78 rp.m., de 33 rpm, de los casetes, los CDs, ¿qué piensa de los cambios provocados por la tecnología a la industria disquera?

C.D.A: El cilindro y el disco nacieron malditos. A fines del siglo XIX y principios del XX, siguieron surgiendo los grandes inventos que cambiarían la historia. De pronto, unos ingenieros o mecánicos que habían inventado la manera de reproducir el sonido, se encontraban con el difícil trabajo de escoger y grabar qué sonidos deseaba escuchar el público. Además, las limitaciones técnicas de los primeros discos, apenas 2 o 3 minutos de grabación, complicaban la situación; los sonidos graves eran fatales para grabar; como el proceso al principio no era eléctrico, sino físico, por la vibración que producía la aguja y que iba cortando la cera virgen. Además el disco era frágil. En fin, desde el principio, los ingenieros buscaron la manera de mejorar el disco, o sustituirlo, hasta que llegamos a la cinta y el casete, posteriormente el CD, y ahora la memoria digital.

U.V: ¿Por qué decidió entregar su colección a la Universidad de la Florida?

C.D.A: Porque no pude encontrar en Puerto Rico, donde vivo, una institución que pudiera acogerla. No es fácil. Ha costado trabajo que las bibliotecas acepten el disco como objeto museable, como lo es el libro. Y es lógico que sea así. En primer lugar, es más vulnerable a la descomposición por cambios climáticos. Tuve mucha suerte, porque escogí un sitio donde está bien guardada, y como buena parte de ella su información está en internet, la discografía de la música cubana de 1898 hasta 1960, con acceso gratuito para el público, es muy frecuentemente usada universalmente, además todos los años hay tres bolsas de viaje de $2,000 cada una, adjudicadas a personas no residentes en Miami, para que puedan estar una semana investigando en la colección.

U.V: ¿Cuál es el aporte de la salsa colombiana, con su acento del Pacífico, sobre todo el grupo Niche y de su fundador Jairo Varela?

C.D.A: Es uno de esos fenómenos que nos hacen recobrar la fe en el futuro de la música, que de alguna forma siempre se las arregla para descubrir algo nuevo, que generalmente tiene una raíz muy tradicional. Jairo Varela era un gran compositor y su agrupación marcó un sonido diferente para la salsa.

U.V: Para sus investigaciones usted ha regresado a Cuba, a usted le facilitaron los archivos, ¿cómo ha sido su relación con Cuba en estos años?

C.D.A: En mi primer viaje a Cuba yo no fui a investigar, sino todo lo contrario, a hacer demostraciones en seis centros diferentes de instituciones relacionadas con la música, como el ISA, UNEAC, CIDMUC y la Fundación Fernando Ortiz, donde explicaba cómo se podía visitar mi discografía en internet. La acogida fue calurosa en todas esas instituciones. En mi segundo viaje, fui invitado como parte del Evento anual sobre el disco que se celebra en Cuba, y ese año estaba dedicado a Puerto Rico, precisamente yo acababa de escribir un libro sobre la música en ese país, y fui a presentar el libro en La Habana. Creo que si hubiera deseado hacer investigaciones, me hubieran dado todas las facilidades.
7 mar. 2019 0 comentarios

Música cubana para romper el coco



Fuente: OnCubaNews Por: Rogelio Ramos Domínguez

En los Estudios Siboney de Santiago de Cuba se graba estos días un disco que promete hacer historia. A romper el coco apunta no solo a ser una de las principales producciones de la disquera Egrem en 2019, sino de uno de los grandes sucesos en el ámbito musical este año en la Isla.

La noticia viene sonando hace una semana, cuando se anunció que el fonograma rendiría homenaje a los grandes conjuntos de Cuba y tendría como punta de lanza a tres de las principales voces del momento: Alain Pérez, Alexander Abreu y Mayito Rivera.

Para conocer más del disco, OnCuba fue al encuentro de Alden González, uno de los productores del proyecto –junto al propio Alain Pérez y al santiaguero Geovanis Alcántara– y hasta hace poco manager del Septeto Santiaguero, con el que celebró dos Grammy Latinos.

A la sombra de grandes como Compay Segundo y Eliades Ochoa, en medio de fotografías y trazos de Choco, conversamos con él en los estudios santiagueros, donde dice sentirse como en su casa porque hace lo que más disfruta en la música: producir.

¿Cómo surge la idea de este disco?

Alain Pérez hizo un tributo a Miguel Matamoros (El Alma del son, 2015) y entonces le sugerí a su manager, Carlos Barrios, que se mantuviera haciendo esas cosas. Alain, aun cuando es uno de los músicos más revolucionarios de Cuba, también es de los que mejor defiende la tradición, y junto a él surgió la idea de homenajear a los conjuntos pensando en Arsenio Rodríguez, en Son 14, en Adalberto Álvarez.

El año pasado, Son 14 cumplió 40 años y Adalberto 70 de vida y prácticamente no se hizo nada al respecto. Esa fue la motivación: rendirle un tributo a los que dieron protagonismo a los conjuntos dentro de la música cubana.

Alden González (izq) junto a Geovanis Alcántara (der), también productor y arreglista del disco "A romper el coco". Foto: Yasser Landazuri.

¿Qué temas integran el repertorio?

Pensamos en temas y figuras emblemáticas: hay dos piezas de Arsenio Rodríguez, que es una figura clave del son cubano. También hay temas del Conjunto Chapotín y del Conjunto Casino en los tiempos en los que cantaba Roberto Faz, como el que da título al disco, de Otilio Portal que también cantó en su momento Benny Moré. Y precisamente del Benny, de quien se cumple este año su centenario, hay una pieza que cantó cuando formaba parte del Conjunto Matamoros.

Alexander Abreu me sugirió escoger “Negro de sociedad”, un tema que popularizó Rumbavana, pero que fue primero grabado por la Orquesta Casino de la Playa. Además, incluimos un popurrí de Son 14, y un bolero que cantó Panchito Riset con Luis “Lija” Ortiz, que era boricua pero tocaba el tres como nadie. De hecho, en ese tema está invitado Pancho Amat, que lo tiene como una de sus principales influencias.

En sentido general, se trata de un recorrido grande por el desarrollo de los conjuntos en diferentes décadas: los cuarenta con Arsenio, los 50 con el Conjunto Casino, los 60 con Los Bocucos y Pacho Alonso, los 70 con Rumbavana, y los 80 con Son 14, con la firma de compositores ya mencionados y otros como Rafael Cueto y Enrique Bonne.

¿Cómo fue la selección de los músicos?

Las voces principales, como ya se ha dicho, son Alexander Abreu, Alain Pérez y Mayito Rivera. Pensamos en ellos porque, además de su indiscutible calidad, son figuras conocidas dentro y fuera de Cuba y tienen un impacto en la juventud.

En los arreglos, la producción y la dirección musical tenemos la garantía de contar con un gran músico como Geovanis Alcántara, que tiene una reconocida experiencia en discos del Septeto Santiaguero y otros artistas. Mientras, la base instrumental la integran, fundamentalmente, músicos de agrupaciones de Santiago de Cuba.

Finalmente, tenemos invitados a figuras del calibre de Charlie Aponte, una de las voces emblemáticas del Gran Combo de Puerto Rico, al gran pianista Papo Lucca, uno de los más importantes de la salsa y el jazz latino, y también al boricua Edwin Bonilla, que va a tocar el bongó y las congas en dos temas. Y de Cuba estarán Adalberto Álvarez, Pancho Amat, Samuel Formell y Manolito Simonet, entre otros.

Entonces, ¿cuándo se rompe el coco?

Pues esperamos que se rompa pronto. Las grabaciones son en Santiago de Cuba y La Habana, mientras los boricuas grabarán en Puerto Rico. Queremos terminar a mediados de abril.

Además, estamos haciendo un making off y un video clip con el popurrí de Son 14, en el que van a cantar las tres voces principales. Este popurrí incluye temas antológicos del conjunto santiaguero: “Agua que cae del cielo”, “El son de la madrugada”, “Se quema la Trocha” y “A Bayamo en coche”.

Parecería que son piezas todavía recientes, pero hoy hay jóvenes que no conocen ya no a la Sonora Matancera o el Conjunto Casino, sino al propio Son 14 y con Alain, Alexander y Mayito cantando esperamos poder llegarles, que descubran esta música como sucedió con “La Meneadera” del Septeto Santiaguero. Esa es la idea del disco, llevarle esta música, que es una música cubana de siempre, a los jóvenes. Si lo conseguimos, entonces sí que rompemos el coco.
6 mar. 2019 0 comentarios

Todos los detalles del Día Nacional de la Zalsa




Zeta 93 FM y LAMUSICA confirmaron el programa del Día Nacional de la Zalsa, que se realizará el domingo 17 de marzo en el Estadio Hiram Bithorn en Hato Rey. La trigésimo sexta edición reunirá a 16 de los mejores exponentes de salsa de todas las generaciones.

Son cinco los conceptos que se presentarán durante más de diez horas de música, comenzando desde las 10:00 a.m. hasta las 9:00 p.m. gracias a la participación de grandes estrellas de la salsa como Víctor Manuelle, Conjunto Clásico, Tito Nieves, Charlie Aponte, Don Perignon & La Puertorriqueña, Pirulo & La Tribu, Luis “Perico” Ortiz, Roberto Lugo, Orquesta La Mulenze, Pedro Brull, Nicolás Vivas y el Conjunto Chaney, Yolanda Rivera, Pichie Pérez, Pedro Arroyo, Frankie Vásquez, Manolito Rodríguez y Pedro Bermúdez Big Band.

El primer concepto es el junte del ganador de dos Grammy Latino en la categoría de álbum de salsa con la producción “25/7” y la canción del año tropical “Quiero Tiempo”, Víctor Manuelle, quien comenzó su carrera hace 25 años atrás con el músico, Pedro Luis Morales “Don Perignon” y La Puertorriqueña y que con la ayuda del Caballero de la Salsa, Gilberto Santa Rosa, grabó la producción “La Buena Vida”. El también ganador de Premios Lo Nuestro y Billboard cantará por primera vez en vivo una canción nunca antes estrenada que le compuso hace 25 años a la orquesta de “Don Perignon” con el nombre “Con Mi Salsa Yo La Mantengo”.

Por otro lado, el Conjunto Clásico y el “Pavarotti de la Salsa”, Tito Nieves, compartirán tarima como segundo concepto del concierto.

Asimismo, el tercer concepto estará a cargo de la Orquesta La Mulenze quienes se juntarán luego de 24 años con uno de sus integrantes originales, “el Sonero de Peso Completo”, Pedro Bull.

El cuarto concepto, lo componen el legendario trompetista, compositor y productor puertorriqueño, Luis “Perico” Ortiz, quien cantará luego de 15 años en Puerto Rico junto al maestro Roberto Lugo. Spanish Broadcasting System y la emisora Zeta 93 FM aprovecharán de la participación musical de “Perico” Ortiz en el concierto para reconocerlo por su exitosa trayectoria.

El “Junte de Soneros” a cargo de Yolanda Rivera, Pichie Pérez, Pedro Arroyo y Frankie Vázquez a quien se le llama el “Sonero del Barrio”, es el quinto concepto desarrollado por la producción. Los integrantes de este gran “Junte de Soneros” recibirán también un reconocimiento por su destacada trayectoria en la música por parte de los organizadores del espectáculo. 

De otra parte, el gran sonero puertorriqueño, Charlie Aponte, exvocalista de El Gran Combo, participará de esta 36 edición. Aponte deleitará a todos los salseros con los temas clásicos que lo destacaron y sus éxitos como solista tales como Para Festejar, Pa’ Mi Gente, Brujería, Arroz con Habichuela, No Hay Cama Pa’ Tanta Gente y Timbalero, entre otros. 

El Premio Estrella de este año se entregará a Víctor Manuelle. Este máximo galardón que anteriormente se les ha otorgado a grandes estrellas de la salsa como Gilberto Santa Rosa, Eddie Palmieri y Willie Rosario, se enfoca en rendir homenaje a la trayectoria y excelencia musical.