MUSICA Y NOTICIAS DEL MUNDO DE LA SALSA
17 de abr. de 2015 0 comentarios

Un año sin Cheo: "Cuando se llora es que se siente de verdad"


Fuente: Agencia EFE

El mundo de la salsa recuerda hoy, un año después de su muerte en un accidente de tráfico, a Cheo Feliciano, uno de los artistas puertorriqueños más queridos y famosos dentro del género.

"Extraño a Cheo todos los días, porque fui su fanático y también tuve la oportunidad de compartir mucho con él fuera del escenario", expresó a Efe el cantante Gilberto Santa Rosa, conocido como "El Caballero de la salsa".

Los puertorriqueños y admiradores del género caribeño de la salsa de otros lugares del mundo despertaron el 17 de abril de 2014 con la noticia de que el intérprete de éxitos como "Anacaona" y "Amada mía" había sufrido un accidente de automóvil muy cerca de su casa, en San Juan, a altas horas de la madrugada.

Acababa de salir de un casino del turístico barrio de Condado y regresaba a su casa en la localidad de Cupey (a las afueras de San Juan) en un Jaguar que se estrelló con fuerza contra un poste de cemento, lo que causó su muerte en el acto.

Tenía 78 años y viajaba sin el cinturón de seguridad puesto, según se conoció poco después; reportó Efe.

Un año después, Santa Rosa recuerda que por entonces estaba preparando junto al también salsero Víctor Manuelle un homenaje en vida a Feliciano y que iba a tener lugar en agosto pasado, con un espectáculo que se llamaría "Dos soneros cantan a Feliciano".

Tras el fallecimiento de Feliciano, la producción del espectáculo decidió adelantarlo y se organizó el 21 de junio en el Coliseo de Puerto Rico José M. Agrelot, de San Juan, donde entonaron canciones como "Anacaona", "Sobre una tumba humilde", "Franqueza cruel", "Juguete" y "El ratón".

"La partida de Cheo fue un golpe muy duro, porque lo veíamos con vida a pesar del cáncer de hígado que le habían diagnosticado. Poco a poco iba luchando y se sentía fuerte. Lo extrañamos mucho", asegura Santa Rosa.

La muerte de Feliciano coincidió con el Jueves Santo del año pasado. Al día siguiente, Viernes Santo, la familia comenzaba los preparativos para el velatorio, que se llevó a cabo al día siguiente en el coliseo Roberto Clemente, en San Juan, y un par de días después en el Centro de Convenciones de Ponce, ciudad natal del salsero al sur de Puerto Rico.

Ese viernes temprano en la mañana llegó al coliseo el artista puertorriqueño Diego Romero, mejor conocido como "Exor", para pintar un mural con el rostro de Feliciano en la entrada del lugar.

Fue en el coliseo Roberto Clemente donde Feliciano participó junto a las Estrellas de Fania en el primer concierto que ofrecieron en la isla caribeña en 1973.

Las Estrellas de Fania está considerada por algunos como la máxima agrupación de salsa de todos los tiempos. Organizada por el músico dominicano Johnny Pacheco y el fenecido empresario italiano Jerry Masucci en 1968, agrupó a las máximas estrellas de la música caribeña de esos tiempos.

El panameño Rubén Blades, con quien Feliciano grabó el disco "Eba say ajá", fue el primer artista en llegar allí el día del velatorio. Luego se le sumarían muchos otros artistas, como el nicaragüense Luis Enrique, el venezolano Oscar D' León, Danny Rivera, José Nogueras, el trío Los Hispanos, Elías Lopés, Antonio Cabán Vale "El Topo", Raphy Leavitt, Sammy Marrero o Roberto Roena.

"A Cheo se le extraña mucho. No sólo como persona y artista, sino como hermano, pues él y yo estuvimos juntos más de 40 años con La Fania y esa organización es una familia", resalta Papo Lucca un año después.

Feliciano grabó más de una veintena de discos, entre los que destacan "Cheo" -posiblemente el más emblemático de su carrera-, "With a little help from my friend", "Felicidades", "Looking for love", "The singer", "Mi tierra y yo", "Estampas", "Cheo Feliciano y la Rondalla Venezolana" y "Cheo Feliciano en Cuba".



Ismael Miranda: "Cheo Feliciano fue mi maestro"
Fuente: El Comercio. Por: Antonio Alvarez Ferrando

Ismael y Cheo no eran hermanos de sangre pero el vínculo que los une va más allá la muerte. Una amistad de 46 años que se remonta a cuando Feliciano cantaba en el sexteto de Joe Cuba y el 'Niño bonito de la Fania' despegaba artisticamente con la orquesta de Larry Harlow.

A un año de la muerte de Cheo Feliciano, "El Comercio" conversó con Ismael Miranda quien no olvida los gratos momentos que pasó junto a su compañero de la Fania All Stars e intérprete de grandes clásicos de la música latina como "Anacaona", "El Ratón" y "Los entierros".

Ahora los recuerdos aparecen como un flashback: la grabación de la película "Nuestra cosa latina" en Nueva York, los conciertos históricos en África y Japón y, recientemente, las grabaciones con Salsa Giants de Sergio George.

"Cheo era mi maestro. Un cantante que le aportó mucho a la salsa. Era muy exquisito, original. Dentro de la gama de grandes soneros, él es uno de los primeros" dice Miranda a través del hilo telefónico.

Ismael cuenta que aún no se sobrepone del impacto que le causó enterarse de la muerte de Cheo: "La noticia a mí me golpeó y muy duro. Ya ha pasado un año y todavía no puedo decir que me he recuperado completamente", confiesa.

Para Miranda, Cheo era una persona muy alegre. Un gran amigo que siempre estuvo pendiente de él. "Era muy espontáneo, es decir, se la sacaba de la manga como decimos aquí en Puerto Rico", comenta.

Para hoy, Ismael junto a un grupo de amigos y familiares han organizado una misa en memoria de Cheo Feliciano a celebrarse en la iglesia Bautista del Señorial ubicada en San Juan, Puerto Rico.

En un momento de la ceremonia Miranda aprovechará para rememorar pasajes de su vida junto a ese Cheo humilde que todos conocieron, ese mejor amigo que le brindó la música y a quien nunca le dirá adiós.


Sentimiento Tú
Por Gilberto Santa Rosa

La madrugada del jueves Santo del pasado año, recibí la llamada de mi gran amigo Víctor Manuelle para darme una terrible noticia. Por el tono de su voz y el dolor que reflejaba, solo tuvo que decirme: “Cheo...”

Sin Víctor darme detalles, sabia que había pasado lo peor.

Se nos fue Cheo Feliciano. Así de repente, sin despedirse. Muy fuerte. Me quedé un rato sentado sin creerlo, buscando en la televisión, en la radio y en el internet con la esperanza de que Víctor estuviera equivocado. No lo estaba; se había ido Cheo Feliciano,

En mi opinión, Cheo Feliciano era el cantante perfecto de este género que llamamos Salsa. El sonero fogoso, espontáneo, extraordinariamente rítmico y el cantante romántico con la voz más profunda y dulce que existía, dándole otra dimensión a cualquier canción que interpretara.

Como si todo eso fuera poco, el hombre no era más sencillo porque no tenía más tiempo. Nunca hacia diferencias en el trato a sus iguales y a los que venían subiendo y anhelaban algún día ser como él. En realidad, creo que nunca tuvo conciencia de lo que era y representaba para nosotros: era un artista completo y una persona exquisita.

Siempre recuerdo y agradezco a mi querido hermano Jerry Rivas quien fue que me habló de Cheo y me hizo escucharlo con detenimiento para eventualmente admirarlo y respetarlo como cantante. A partir de ese momento me convertí en su gran fanático.

Pasando el tiempo lo conocí y nació una bonita relación de amistad, cariño y respeto que, hasta el sol de hoy, atesoro como uno de los premios que he ganado en esta carrera.

Son muchos los momentos y las anécdotas que viví con él y que hoy, a pesar de la tristeza, me hacen sonreír.

Viajar con él, grabar con él, trabajar con él o simplemente tomar café para someterlo a un "interrogatorio" sobre su carrera, eran para mí una clase que NO se conseguía en ninguna universidad.

El hombre hablaba con música; su agilidad mental y musical se le notaba en una simple conversación. Decía "Oye Kako" y esa simple frase venía cargada de ese swing natural que explicaba aquel soneo del Sonero Mayor que decía: "Tu no ve que los niches son pa' gozá".

Hablando de Maelo, conservo una entrevista donde el amigo Papo Brenes le pregunta a Ismael: ¿Cuál sonero de su época era el que le daba candela? y sin titubear respondió: “Cheo Feliciano”. Más adelante en la misma entrevista, Papo le pregunta: “Además de Cheo ¿Cuál otro sonero le daba candela? Maelo se quedo pensando y repitió… “Cheo Feliciano”.

Como cantante romántico, ¿que les puedo decir? Todos los cantantes románticos que conozco destacan a Feliciano como uno de los intérpretes más importantes de la música del amor.

Un día, iba en mi carrito camino a Mayagüez por el Sur de la Isla junto a, nada mas y nada menos, que Pellín Rodríguez. Buscando emisoras en el radio salió la versión de Cheo de "Amada Mía" de la autoría de José Nogueras. De repente Pellín me dice: "Déjalo ahí, no lo cambies que ¡ese es el mejor de todos nosotros!" Se quedó escuchando atentamente y cuando al final Cheo le ponía todo el feeling a la canción con su "hummm", Pellín dijo: "Súbelo, súbelo que ahí es que barre el piso con nosotros." (Los que conocieron a Pellín saben que lo dijo de otra manera que no lo puedo escribir, jajaja).

José Luis “Cheo” Feliciano, deja su nombre escrito con letras de oro en el libro de la historia de la música popular latinoamericana.

A los muchachos de la nueva generación… ¡NO DEJEN DE LEER ESE CAPÍTULO!

A su querida e inseparable esposa Coco, gracias por cuidarlo y apoyarlo siempre. Al Maestro Louis García, gracias por ser su cómplice y ángel guardián. A Puerto Rico, la comunidad latina en Estados Unidos y a Latinoamérica: gracias por aplaudirlo, admirarlo quererlo y también llorarlo.

Cheo: tu público y tus compañeros te queremos, te respetamos y te extrañamos. Gracias por convertirnos sinceramente en tu "Familia" y como dijiste en uno de tus clásicos…”Buen viaje mi gente… ¡buen viajeee!”
¡Camínalo!


Cheo Feliciano: Voz y Figura Inmortal
Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico

Hace  un año, un día como hoy,  América  Latina y  Puerto Rico despertaron llorando  ante la  súbita  muerte  del  salsero  y  bolerista   Cheo Feliciano.  La  cultura  puertorriqueña, caribeña y latinoamericana   se enfrentaban a un gran vacío.

Eran las 4:13  de  la madrugada  de  Jueves Santo cuando la voz  de Amada mía  se apagó. La muerte  fue inmediata.

El cantante de  79  años impactó su vehículo Jaguar verde claro contra un poste de hormigón en la carretera 176  en  Cupey, cuando se  dirigía  a  su  residencia. La trágica  noticia   se  difundió  como  pólvora  entre los  medios   de  comunicación.  Colegas, familia, amigos y  fanáticos del artista   reaccionaban  incrédulos  a  la  inesperada  partida  terrenal  de uno de  los  cantantes  más   completos  del  género de la  salsa.  Uno  de   esos  artistas que  no  solo demostró  ser un  guerrero  en tarima  sino  además  en el plano  personal.

Sin restar  méritos a  quienes han labrado un  camino  con éxito al  ritmo  de  la  clave salsera, lo cierto es  que las  características  del  vocalista  recogen la perfección de un  exponente en  este género.

Perfección 
Feliciano lo  tenía  todo.  A  la  hora  de  interpretar  el   artista dominaba de  principio a  fin la  sonoridad  y  cadencia  rítmica  creada  por  el bongó, conga, trompeta y cencerro hasta  el  sentimiento romántico de un bolero. El cantante   lo  mismo provocaba la fogosidad del  cuerpo  al ritmo  de Anacaona que  el erizo  de  la piel  con  Mi triste  problema.  Una  voz  natural para el  bolero  y  la  salsa -nunca  se le  escuchó  forzado- afirmación que colegas y  exponentes  destacaron los días subsiguientes a   su  muerte, cuando las escenas del masivo velatorio, parecían un mal sueño colectivo.

De hecho  respetando ese  talento, durante  las  exequias fúnebres  que se realizaron entre San Juan  y  su natal  Ponce el  único  exponente  que interpretó el  tema  ícono  de Feliciano, Amada mía fue  el   compositor  de la canción José  Nogueras.

Por  cinco  días Puerto  Rico se despidió  del  artista que  comenzó en la  música  de la mano  del  percusionista  Francisco  “Kako” Bastar.

Un multitudinario funeral que  se  efectuó  por  dos  días en el  Coliseo  Roberto Clemente y  luego  se trasladó  en un tercer  día al  Centro de Convenciones Juan H. Cintrón de  Ponce, culminando  en  el cementerio La Piedad de la Ciudad Señorial,   fue  la  despedida terrenal que le obsequiaron de manera desprendida a  esa   voz  privilegiada  que inmortalizó emblemáticas composiciones del pentagrama  popular puertorriqueño bajo la  pluma  del fenecido  Catalino “Tite” Curet Alonso y  de otros  compositores  boricuas.

Durante  el  velorio exponentes  de  la  música honraron la   memoria  de Feliciano con su   talento,  realizando  guardias  de  honor y elogiando  su  nombre.  La  mayoría   de los  músicos  y  cantantes   del  género  de  la  salsa  asistieron  a las  exequias fúnebres     que  conglomeró  a  miles. Entre las   figuras que  hasta   allí  llegaron   -por  destacar  algunos- recordamos a  Rubén  Blades, Gilberto  San Rosa, Víctor  Manuelle, los integrantes de El  Gran  Combo  de Puerto  Rico y las  Estrellas de la Fania, Andy  Montañez,  José   Alberto “El Canario”, Luis  Enrique  y Salsa Giants, entre  otros. El sector  gubernamental  también ofreció   sus  condolencias  a  la viuda Socorro  “Cocó” Prieto   y sus  hijos  José   Enrique “Cheíto”, Richard y  Michelle.

No obstante  fue  la  gente, la familia que el artista hizo suya, la  que  se desbordó en  manifestaciones  de cariño  para  el  cantante  y  sus   parientes. Desde  el  que  se crió  con el artista  en la calle  Guadalupe  en Ponce  hasta el  que  adquirió   cada  una  de   sus  producciones  discográficas   quiso  estar   presente  en el  sepelio.    Fue el pueblo  el que  cantó a  viva  voz Los   entierros y Sobre  una  tumba  humilde mientras  el féretro era sepultado  en el cementerio   La   Piedad  donde   deberá  permanecer  hasta  2016. Los  restos   del artista, según  un compromiso  del municipio de  Ponce, deberán trasladarse  al Panteón Nacional Román Baldorioty de Castro, cementerio de los próceres de la Ciudad Señorial, según la voluntad  del cantante.

Humildad hecha persona
Pero   más  allá  de  la proeza  musical   de  Feliciano en la que  se  destacó como  solista y siendo  parte  del sexteto  de Joe  Cuba  y de las   Estrellas de la  Fania    al  plasmar una  importante página  en  la  historia  musical   latina, existe   una  faceta  por  la  que  el artista es tan  amado  y  recordado.
A  un   año de su  muerte, en  cualquier  esquina del mundo donde  el  artista  se  haya presentado se escuchan elogios a la  personalidad de  Feliciano.

Su don de  gente, su  carisma, la  transparencia de sus palabras, la  valentía  para  enfrentar  sus  problemas y el  desprendimiento con los  demás son parte  del  recuerdo  irrepetible  de  Feliciano. Es  por  eso   que  la  mayoría  de  sus   fanáticos  proclaman  que  “Cheo sigue  vivo”.

En sus 79  años  de vida ocultó sus luchas personales. El  artista   se  ganó  la  admiración  de  muchos  al  aceptar  su problema   de adicción a sustancias controladas    y  vencerlo en su patria a   través  del  programa  de Hogar  Crea. 

Son pocas  las figuras   del mundo  del entretenimiento que  se enfrentan  a una adicción a  la   heroína   y  no  sufren  una recaída. El vocalista se rehabilitó   y  con ello dio un ejemplo de voluntad al País  y  sus  decenas  de admiradores.

Igual,  al momento de  su  muerte  batallaba  contra  el cáncer  de hígado que  le  fue  diagnosticado  en el  2013.  

Sin embargo  nada  de esto amilanó ni aniquiló a   Feliciano  y   aunque  la   muerte  lo sorprendió  en un trágico accidente  de   auto, el  recuerdo del artista  no se limita  al  poste  que exhibe  una  placa  en su  honor, sino a   esa  grandiosa  voz inmortal   que  con su  música y  personalidad   todos   hicimos  nuestra  ¡Familia!
16 de abr. de 2015 0 comentarios

No todo es música para Marc Anthony



Fuente: Diario Gestión, Perú. Por Raúl Castro

El cantante llegó a Lima, junto al equipo de su Fundación Maestro Cares, para ver el avance de la aplicación del Plan Maba que tiene con el Grupo Hochschild .

En octubre del año pasado, el empresario Eduardo Hochschild tuvo un almuerzo con Marc Anthony y Henry Cárdenas, ambos de la fundación Maestro Cares. El cantante salsero y el directivo llegaron a Lima para otro de los megaconciertos del portorriqueño. Así empezaron los contactos y las coincidencias. El punto de unión en la mesa fue la educación.

“Almorzamos, le explique lo que queríamos hacer y no había pasado ni media hora y nos encantó el proyecto que tienen (el Grupo Hochschild) en el Perú”, recuerda Cárdenas con su gruesa voz e intentando que su fluido inglés no se cruce en sus frases.

Hochschild abrió a fines del año pasado la sede de la UTEC en Barranco. La educación, sobre todo la ciencia, apasiona al empresario.
En esta línea puso este año en marcha el Proyecto “Maba” (que significa “tres” en Ashaninka), una iniciativa educativa sin fines de lucro que busca mejorar los niveles de aprendizaje de matemáticas y ciencias en los colegios más vulnerables del país.

“Nos dimos cuenta de que una cosa tiene que ver con la otra”, añade Cárdenas. Así se unieron y empezaron a trabajar.
 Ese almuerzo de octubre del 2014, provocó que Marc Anthony llegara la noche del domingo a Lima para empezar a ver los primeros pasos del proyecto educativo que ahora tiene junto a Hochschild.
¿Cómo imaginas que estará todo en un año?, preguntamos. El cantante guarda silencio y luego se emociona. “En un años me encantaría anunciar que estamos ya en 100 colegios o 500”, revela a Gestión.
“Es un proyecto piloto estamos súper pendientes del impacto. Sabemos que es un programa que va ir creciendo de manera escalonada”, añade.

Ciencia y arte
 Marc Anthony piensa en cada palabra que dice. Recuerda que el plan para el Perú es implementar un sistema educativo que privilegie la enseñanza de matemáticas y ciencia.

¿Era bueno usted en matemáticas en el colegio? “No, yo me voy a inscribir en el programa de Eduardo (Hochschild)”, responde divertido y despierta las risas del séquito de personas que componen el equipo de viajeros que parece no separarse del músico. “Bienvenido, entonces”, recibe y dispara el empresario peruano. Hay un ambiente distendido.

El plan de Maba es aplicar un sistema tecnológico que evalúa los avances de los estudiantes en matemática y ciencia. Para Marc Anthony esta plataforma peruana la podrían aplicar, a través de Maestro Cares, a otros países donde están presentes.
“Podemos aprender mucho de lo que hacen aquí y más ahora que estamos asociados”, afirma el artista.

Hay muchos factores que Maestro Cares destaca en el proyecto Maba, y que provocaron la unión que ahora tienen; pero Marc Anthony prefiere hablar de la pasión. ¿Pasión? Sí pasión, se reafirma. Fue esto lo que vio en Eduardo Hochschild, quien parece perder cierta calma que lo acompaña en su trato cada vez que habla de enseñanza o Tecsup, el instituto que fundó su padre, o de la UTEC, esa universidad que le ocupa ahora el 70% de su tiempo (Gestión 19.12.2014).

“Tienen que ver como se emociona (…) Lo que hemos hecho es poner tecnología en las manos de los niños para que aprendan matemática”.
“Lo que queremos es que los niños tengan la calidad de educación que existe en el resto del mundo. Eso que hace Eduardo me parece muy noble”, refiere.

Primeros pasos
 Marc Anthony y Henry Cárdenas se conocen hace 30 años. Este siempre le hablaba de un orfanato de nombre niños de Cristo en República Dominicana. En el 2012, durante una visita a ese país, fue con su equipo a dejar juguetes y ropa. “Vi a los 48 niños que dormían en tres cuartos y todos en el piso. Me quedé en shock. Tengo que hacer algo y lo hicimos y un año después inauguramos La Romana, un nuevo orfanato para ellos”, recuerda el músico. Así nació Maestro Cares.

Antes de llegar a Lima, el músico estuvo en Barranquilla. El sábado protagonizó un concierto y horas más tarde inauguró un orfanato que beneficiará a 100 niños. Cada vez que visita un país, la agenda ahora incluye dedicar un tiempo a mejorar la red de contactos y apuntar al crecimiento de su fundación.

Tras la inauguración en Colombia, el artista recibió la medalla de oro de la ciudad y fue declarado hijo Ilustre. La vida la tiene agitada. Antes de que se instalara para un tren de entrevistas en uno de los salones del Westin, visitó dos colegios de Lima.

“Construir un orfanato es una obra que va a beneficiar ahora a 100 niños, pero en el tiempo serán miles”, señala.

La Fundación Cares tiene su junta directiva. Hace eventos especiales, sobre todo en Estados Unidos, explica Cárdenas. Marc Anthony recuerda las cenas de gala, y también que uno o dos dólares, por cada ticket que vende en sus giras en Norteamérica también terminan financiando la obra de su organización.

Henry Cárdenas toma otra vez la palabra. Afirma que las sinergias entre ambas partes son evidentes. “Desde que supimos de Maba sabíamos que estamos en el mismo camino”, señala.
5 de abr. de 2015 0 comentarios

Homenaje en RPP a Luis Delgado Aparicio

Fuente: RPP, Perú




Cobertura del sepelio, vía ATV...




Y vía Panamericana TV...

4 de abr. de 2015 0 comentarios

Papo Lucca: "Complacer al público es la clave"


Fuente: Agencia EFE

El veterano músico puertorriqueño Papo Lucca asegura que "complacer al público" ha sido la clave para seguir su carrera de 55 años, que festejará hoy con un evento, donde actuarán varias orquestas de salsa, entre ellas, la que dirige: La Sonora Ponceña.

"Creo que he sido un privilegiado de llegar a tanto por el respaldo del público, y espero que todavía me queden par de años más para seguir brindando música sabrosa", dijo a Efe Enrique Arsenio Lucca, nombre verdadero del pianista, y que celebrará sus más de cinco décadas profesionales hoy sábado en el Hotel San Juan.

Allí, se presentarán también las orquestas de Willie Rosario, Roberto Roena, La Mulenze y contará con las invitaciones especiales de los cantantes Luisito Carrión, Yolanda Rivera, Moncho Rivera y Manolito Rodríguez.

"El propósito de todo ha sido complacer a mis seguidores con mi música y continuar ese plan que tan bien ha funcionado. Así, me siento complacido y no me puedo quejar", resaltó Lucca, hijo de Enrique "Quique" Lucca, un hombre de más de 100 años y que aún se sube al escenario a tirar sus pasos pese a su edad.

Papo Lucca señaló que se ha sentido "privilegiado" en su carrera por haber tenido la oportunidad de viajar por todos los continentes, excepto África, y porque ha trabajado con destacados artistas como Tito Puente, Cheo Feliciano, Ismael Quintana, Richie Ray y la orquesta de Larry Harlow.

También ha anclado sus dedos sobre el piano para agrupaciones como la Orquesta Panamericana -la cual describió como "una de las mejores orquestas en Puerto Rico"-, las Estrellas de la Fania y Los Magníficos, que dirigió Frank Ferrer y obviamente La Sonora Ponceña, su orquesta.

Siendo integrante de Fania, Lucca comenzó a trabajar como pianista y arreglista en otras producciones de Quintana, Feliciano y Johnny Pacheco en sus trabajos con Celia Cruz, Héctor Casanova y Daniel Santos.

"Durante todos estos años, uno crea una familia, una organización, que genera bastante dinero para los músicos que componen la orquesta y siempre pensando en que hay que tocar para la gente, que es lo importante",

"Papo" Lucca nació el 10 de abril de 1946 en Ponce (Puerto Rico). A los cinco años, ya acompañaba a su padre, don Quique, a los ensayos de la Orquesta Internacional. Luego, se destacó como trompetista.

El primer disco en el que participó Lucca fue en 1959 con la Sonora Habanera, junto a Felipe "La voz" Rodríguez y Pedro Ortiz Dávila, conocido como "Davilita".

Sin embargo, una de las oportunidades más grandes para los Lucca se logró cuando formaron parte de las Estrellas de la Fania, a la cual Papo llegó en 1976 en sustitución del pianista judío Larry Harlow. Su primer concierto con la agrupación fue en el Madison Square Garden de Nueva York.

A los 14 años, hizo su primer viaje internacional, a Nueva York, donde realizaron 21 espectáculos en el teatro Puerto Rico.

Tras culminar sus estudios en la Escuela Libre de Música de Ponce, ingresó al Conservatorio de Música de San Juan.

Inició su carrera musical como arreglista en el primer disco de la Sonora Ponceña, "Hachero pa' un palo", en 1968, con la voz de Luigui Texidor y Tito Gómez, y producido por Larry Harlow.

La Sonora Ponceña ha lanzado más de una veintena de discos, entre los que se destacan "Fuego en el 23" (1969), "Navidad criolla" (1971), "Algo de locura" (1971) y "Desde Puerto Rico a Nueva York" (1972), "Guerreando" (1992), "Soul of Puerto Rico" (1993), "Apretando" (1995), "Puro sabor" (2000) y "Otra Navidad cirolla" (2008).

Entre los grandes éxitos de La Sonora están "La montaña del oso", "Yambeque", "Bomba carambomba", "El pío pío", "Boranda", "Hasta que se rompa el cuero", "Canto al amor", "Moreno soy", "Mi lindo Yambú", "Remembranza" y "Pensándolo bien".
3 de abr. de 2015 0 comentarios

"Saravá" Luis Delgado Aparicio (1940-2015)



Diciembre de 1986, salgo casi corriendo para el teléfono público que estaba en la esquina de Bayletti y Daniel Muñoz. Marco el número, la llamada entra, la voz ronca pregunta y yo respondo: “tercer lugar, ‘Salió de la Galera 3’; segundo lugar ‘Te Damos las Gracias’; primer lugar ‘Santificación’”.
Cuelgo, regreso (casi corriendo también) y Norma me confirma que la llamada salió al aire con mi voto para el disco del año en “Maestra Vida”, en vivo, desde “el rin de la Bayletti”.

A comienzos de los 80s no había internet, ni CDs ni MP3s y las fuentes para saciar mi curiosidad salsera eran pocas. No tenía quien me enviara revistas y a la prensa llegarían Enrique Sánchez Hernani (“Ramiro Da Silva” vía el VSD de La República) primero y el entrañable Carlos Loza Arellano en su “Caribe Soy” interdiario en Extra, después, y recién por el 88/89 descubriría La Colmena y el frontis de la Villareal con sus LPs importados y sus cassettes.

Era pues la radio la vía natural para aprender escuchando y para saber qué discos comprar en Héctor Roca de Galerías Boza. Sin dejar la pasión por el “fútbol radial”, el dial de mi viejo radio cassette quedaba diariamente fijo a la derecha del dial en FM por culpa de esa voz ronca que decía que “la música era la memoria de los sueños” (como el Gato Barbieri en su disco Caliente) y que me sugería “Oyeme, la última la traigo yo”.

Esa voz ronca tenía un nombre, Luis Delgado Aparicio, abogado (aunque al principio ingresó a la Facultad de Medicina de San Fernando), karateca y salsero y su grito de guerra era “Saravá”, término utilizado sobre todo en Brasil como una especie de arenga o saludo. El hombre y su grito se volvieron sinónimos en la radio, luego en la televisión y, más tarde, en la vida pública cuando entró a la política.


Entrevista de Román Palacios en el programa Fusión Latina a Luis Delgado Aparicio

Delgado Aparicio nació el 28 Setiembre 1940 (quince días antes que mi papá) con un tumor en el lado izquierdo de su rostro, por el cual tuvo que viajar constantemente desde niño a Estados Unidos para ser tratado. Si Pérez Prado fue su primer ídolo musical (descubriendo luego a Cortijo y su Combo, la Matancera y todos los nombres famosos de los 50s), fue Cabrera Infante y su novela “Tres Tristes Tigres” quien exacerbó su curiosidad no solo por escuchar sino también por investigar acerca de la música del Caribe. A diferencia de su hermano Jaime, gran músico de jazz fallecido en 1983, Lucho se enamoró de la música afro-latino-caribeño-americana.

El Notario Alfredo Aparicio Valdez fue, además de su tío, una suerte de mentor en el gusto musical del joven abogado que se hizo poco a poco conocido como coleccionista (gracias los discos que compraba durante sus viajes para operarse) y bailarín en la Lima de finales de los 60s y comienzos de los 70s, cuando la Salsa explotó en New York y surgieron los primeros salsódromos en nuestro medio, siendo “Los Mundialistas” el más recordado.

Delgado Aparicio gustaba de tocar cencerro cada vez que podía y colaboraba con diversos programas radiales de la época, principalmente los de Jorge Eduardo Bancayán y Lucho Ballesteros, llevando paralelamente su carrera profesional como asesor, consultor y especialista en Derecho Laboral y Empresarial, pero no fue hasta 1980 en que (alentado por sus amigos Guido Monteverde, Pablo de Madalengoitia y Ricardo Ghibellini) le propuso a Ricardo Palma, propietario de Radio Miraflores, hacer un programa de Salsa.

Impactado por el disco Maestra Vida de Rubén Blades con Willie Colón de ese año, decide bautizar su espacio radial (el primero en la historia de la Radio en el Perú y especializado en Salsa que se emitiera en Frecuencia Modulada) con el nombre de aquel músico-drama. Fue Ricardo Ghibellini el primer compañero que tuvo Delgado Aparicio en el "Maestra Vida original", que iba los viernes y sábados desde las 11:00 pm.

Yo no escuché esos primeros programas pero quienes sí lo hicieron recuerdan a un Delgado Aparicio aún no tan fluido para la locución y mencionando repetidamente la frase "LDA-RGH" (las iniciales de los conductores) en la presentación de los temas.

Ghibellini recuerda que el primer programa salió al aire el viernes 15 Febrero 1980, que la sugerencia para el nombre del programa fue de Luis Eduardo Cáceres Gutiérrez y que recién, poco tiempo después, Delgado Aparicio fue bautizado como "Saravá" por Bernardo Batiewsky.

Al poco tiempo "Maestra Vida" pasa a Radio América para luego “plantar bandera” en Radio Mar, hasta 1987 y luego tendría una estadía breve en Excelsior FM (1988). Yo "lo descubrí" en Radio Mar, cuando el co-productor del programa era Carlos Nieves Cornejo y cuando "Saravá" ya había ganado fluidez y frescura para la locución y donde su estilo de presentar las canciones de lunes a sábado (los lunes una hora de 7:00 a 8:00 pm y los sábados tres horas, de 7:00 a 10 pm, en lo que él mismo bautizó "el espectáculo musical del fin de semana") lo llevó “al pico más elevado de la popularidad”.

Mario Vargas Llosa lo invitó a su programa “La Torre de Babel” vía Panamericana Televisión para un especial titulado "La salsa de Puerto Rico, del África a Surquillo, pasando por Nueva York", señal de la imagen que Delgado Aparicio empieza a ganar como autoridad salsera en el Perú.

No exagero en decir que la combinación radial de “Maestra Vida”-“Sonido Latino”, con sus virtudes y omisiones en cada caso, fue el combustible que impulsó el amor que tengo por esta música. Pienso que la principal virtud de “Maestra Vida” fue presentar las primicias musicales, principalmente de Puerto Rico y New York, dentro de un contexto donde Delgado Aparicio hablaba del autor, del arreglista y del intérprete, aunque algunos cantantes quedaron al margen, por ser considerados “demasiado comerciales”.  Lucho se esforzó también por alejar a la Salsa de esa imagen marginal que la encasillaba en “música populachera” o únicamente para bailar e intentó como nadie darle un status y un lugar en los medios de comunicación.



Creo, por otro lado, que la principal omisión del “Maestra Vida” de los 80s fue no incluir música cubana del momento ni tampoco música en vivo, ausencia que era cubierta en brillante forma, para beneplácito de sus oyentes, por Hugo Abele Maldonado y su espectacular “Sonido Latino”. A los dos se sumaría al poco tiempo Walter Rentería Zárate y su “Pueblo Latino” para completar mi “triángulo del Sabor” en la radio salsera limeña de los 80s.

Delgado Aparicio aprovechó el buen momento comercial de la Salsa y en 1983 Domingo Palermo le propone hacer televisión. Durante quince meses (Abril 83 a Julio 84) “Maestra Vida” sale al aire por Andina de Televisión (Canal 9) todos los sábados, compitiendo con el gigante Augusto Ferrando y su Trampolín a la Fama.

Ahí las voces y sonidos de nuestros héroes musicales se volvieron imágenes, gracias a sus viajes a Puerto Rico donde afianzó amistad con las principales figuras de la música, entrevistándolos y presentando videos propios y de los programas “Latino” y “Viva la Salsa”. Mención especial para el especial “Una Sola Casa, Latinoamerica Unida” con Willie Colon, Rubén Blades y la Filarmónica de Puerto Rico, la grabación a Tite Curet Alonso y la larga entrevista a Blades, que terminara con el video donde el panameño rumbea “Pedro Navaja” con Meñique, Santos Colón, José Nogueras y Cheo Feliciano en Toa Baja. Fue Cheo muy significativo en el impulso de “Maestra Vida”, primero en radio (Recuerden el disco Estampas, uno de los favoritos de “Saravá”) y luego para la aventura televisiva cuando el sonero “le abre las puertas de Puerto Rico”, facilitando el acceso para que Lucho nos trajera a los salseros peruanos ese material que gozábamos los sábados a las 6 de la tarde.

A partir de 1985 fue el presentador por excelencia de las noches salseras en la Feria del Hogar. Andy Montañez, Héctor Lavoe, Celia Cruz, Tito Puente, El Gran Combo, Eddie Palmieri, fueron presentados por el ya popular “Saravá”. Ese mismo año salió el disco “La Ultima la Traigo Yo” de Saravá All Stars que incluye el tema “Doctor Salsa” vocalizado por el difunto Julio Barreto.

En la segunda mitad de los 80s Pilsen Callao auspicia “Baila con Saravá”, caravanas dominicales gratuitas que recorrían los barrios de Lima y Callao presentando a las mejores orquestas peruanas. Tuve la chance de estar alguna vez en el “back stage” (no recuerdo como llegué ahí) y tengo indeleble en mi memoria la imagen de “Saravá” entusiasta y exigente, arengando a los músicos, cantantes y bailarinas antes que subieran a la tarima. Estos espectáculos ayudaron a mantener la popularidad de la Salsa en Lima, previo al embate de la cumbia, aunque algunos piensan que sirvieron también de plataforma para su lanzamiento a la política que se concretaría en 1990, cuando fue elegido Diputado por el Movimiento Libertad (de Vargas Llosa) y luego Congresista (de 1995 al 2000)  por Nueva Mayoría-Cambio 90 (de Alberto Fujimori).

En 1989 pude conocerlo en persona, cuando se realizó un Conversatorio sobre Salsa en la Universidad de Lima. Me atendió muy amablemente cuando intercambiamos opiniones sobre los Long Plays (aún no se les llamba “vinilos”) y los discos compactos, que recién llegaban a Perú. Ahí conocí también a Roy Rivasplata y a Carlos Jiménez, otros dos salseros que también tienen un lugar en la historia de la difusión de la Salsa en el Perú.

La política lo distrajo de la música, aunque ya tenía un lugar ganado como referencia salsera indiscutible dentro y fuera de nuestras fronteras, manteniendo presencia periódica en distintos diaros y revistas locales. Cuando el año 2001 emprendí la corta aventura de “El Salsero” impreso tomamos contacto alentando mi efímera empresa. Personalmente iba cada quincena a dejar los respectivos números a su domicilio.

La tragedia familiar que significó la muerte de su hija Verónica en la discoteca “Utopía”, el año 2002, fue de gran impacto para el “Doctor Salsa” quien fue uno de los abanderados del grupo de padres que reclamaron por justicia, la cual no llegó a ver completa.

El año 2004 “Saravá” realizó una corta temporada televisiva en Uranio 15, coproducida por Enrique Vigil, director de la web Mambo-Inn, página que publicó varios artículos especiales de Delgado Aparicio y que también auspició años después (2009) la exposición de libros, conferencia y concierto “Del cimarrón al eco del tambor: Lo Afrolatinocaribeñoamericano en la Literatura” en la Biblioteca Nacional del Perú.

Paralelamente “Maestra Vida” regresó a Radio Mar (Noviembre 2002) y luego pasó brevemente a Radio Panamericana. En esa etapa propone, los últimos domingos de cada mes, la secuencia de coleccionistas invitados, dentro de la cual tuve la oportunidad de participar. Ocurrió en Setiembre 2005 en Radio Mar, cuando dirigí un programa completo de “Maestra Vida”, algo muy significativo para quien esto escribe.

Recuerdo dos requisitos que Lucho pedía para ese programa: que llevase CDs originales y que las canciones seleccionadas no excedieran los cinco minutos. Fueron tres horas de programa.

Sin ser fluida ni constante, mi relación con Luis Delgado Aparicio fue cordial y respetuosa y se limitó estrictamente a lo musical. Debo precisar que personalmente no comulgaba con su (muchas veces desproporcionada) prédica fujimorista, pero no abundaré en temas sobre política.

Es justo decir que se trató de un personaje, en el sentido amplio de la palabra, que con sus virtudes y excesos influyó decididamente en mi afición salsera.

Cuando el año pasado, coincidentemente también el Jueves Santo, falleció el gran Cheo Feliciano, pude entrevistarlo para “Fusión Latina” de Román Palacios en Radio Ovación. Al poco tiempo conversé de nuevo con él acerca de un proyecto musical que teníamos con Rafael Ponce, en el cual queríamos contar con su participación. Su disposición fue positiva pero mi agenda de trabajo y la evidencia de su enfermedad dilataron y truncaron el proyecto. En las últimas semanas, los rumores de su resquebrajada salud aumentaron hasta el fatal desenlace de ayer por la tarde.

Muchos personajes de la Salsa no tardaron en manifestarse por la partida de “Saravá”. Su amigo Rubén Blades escribió:

“Otro amigo se nos muda al otro barrio. Del Perú, me llega la noticia de la partida de Luis Delgado Aparicio. Nos conocimos durante mi primer viaje a Lima con Seis del Solar en 1985, si la memoria no me falla.

Su erudición, su afecto por la música del Caribe y su capacidad para entrevistar a reticentes como yo fueron características que me impresionaron desde ese primer encuentro. Lucho sabia de lo que hablaba y sabia como hablar de lo que conocía. Gente de esa categoría especial no desaparece. Por eso no le pongo mayor crédito a la idea de que lo hemos perdido. Me rehuso a creer que lo que nos enseñó, a través de tantos años, días y horas, hoy de pronto cesa de tener vigencia. Me parece que ocurrirá lo contrario. Mas bien creo que ahora comenzara a crecer, alimentado por nuestra memoria y por nuestro agradecimiento.

Descansa en paz, amigo Lucho. Cuanto me alegra haberte visto en mi pasado viaje al Perú, haberte dedicado la presentación, y el haber podido enviarte un saludo hace tan solo días atrás.
Como decíamos, "Maestra Vida camará; te da, te quita, te quita y te da".A tu familia, envío mi abrazo y mi afecto.
Un abrazo, Lucho. Saravá!”

El gran Willie Colón también expresó lo suyo:

“ QEPD Dr. Luis Delgado Aparicio. Acabo de enterarme de la muerte del gran Salsero peruano Luis Delgado Aparicio "Dr. de la Salsa". Luis y su hermano Jaime nos recibieron la primera vez que llegamos a Perú hace demasiados años. Gracias rumbero de mi parte y de mis colegas, por tu amistad y apoyo. Fuiste un Embajador cultural; un salsero de la mata que se entregó totalmente al género y sus intérpretes con amabilidad e inteligencia. Nos abriste las puertas grandes y nos enseñaste el gran corazón hospitalario del peruano. Estoy seguro que no tendrás problemas para entrar a la rumba celestial; si ya todos te conocen.
Que el Señor te ilumine Don Luis, y que tu alma se llene de luz y progreso.”

Esta mañana Luis “Perico” Ortiz me envió el siguiente mensaje:

“Mi condolencia por el fallecimiento de un excepcional ser humano. Servidor de la cultura del pueblo con un alto nivel intelectual. Mi respeto a toda la familia y los que como yo tuvimos su amistad.
Que en Paz descanse.”

Anoche, preparé y emití vía spreaker.com un pequeño homenaje musical en el cual participaron Rafael Ithier, leyenda viviente de la Salsa y director de El Gran Combo de Puerto Rico, Papo Lucca, el virtuoso pianista de Fania All Stars y director de la gran institución musical Sonora Ponceña, el Maestro Willie Rosario, uno de los músicos boricuas que más ha sentido la muerte de Delgado Aparicio, y el reconocido sonero Ismael Miranda, de los más representativos vocalistas de la Fania. Todos coincidieron en resaltar la imagen de “Saravá” como conocedor y difusor de la música, especialmente de la hecha en Puerto Rico.





Antes de terminar, debo decir que estos párrafos estarían incompletos sino mencionara la figura de Agustín Pérez Aldave, amigo personal y consejero gracias a quien Delgado Aparicio emprendió muchas de sus actividades en los últimos veinticinco años. Agustín fue ese “brazo derecho” que siempre estuvo con el Doctor en las buenas y en las menos buenas.

Finalizo insistiendo, repitiendo que “Saravá” fue todo un personaje. Y la Salsa en el Perú le debe mucho y lo extrañará. Hace un año, despertábamos tristes en Jueves Santo por Cheo. Anoche, nos fuimos a dormir tristes en Jueves Santo por Delgado Aparicio. Saravá Lucho, Descanse en Paz Doctor.

31 de mar. de 2015 0 comentarios

Entrevista a Alexis Lozano


'Guayacán está parada, en busca de la reflexión'
Alexis Lozano, director de la orquesta, rompió el silencio para hablar de salsa y de Jairo Varela.

Fuente: El Tiempo, Colombia. Por: Umberto Valverde


Estábamos en una rumba de amigos en Pance, después de haber organizado la Feria de Cali de 1989, y se fue la electricidad a causa de un tormentoso aguacero.

Las agrupaciones que vinieron a tocar se fueron a la hora y para salvar la reunión apareció Alexis Lozano, quien convocó a todos a prender velas, que no sé de dónde aparecieron, y empezó a tocar guitarra.

El Pacífico entero apareció en su voz. Lo que pensamos iba a ser un desastre se convirtió en una noche radiante, con el poder de un músico que encantó a todos. Hizo falta noche. Desde entonces, mi amistad con Alexis Lozano ha sido especial.

“Alexis Lozano no es un músico polémico, es un músico innato. Su gran talento lo ha llevado a los sitios en los que está, pero su carácter ‘frentero’ le ha traído problemas con los administradores de la diversión en nuestro medio. No es solo ser un buen músico, es darse respeto ante colegas y aficionados”, dice el coleccionista Sergio Santana Archbold, de Medellín, autor de libros como 'Mi salsa tiene sandunga y otros ingredientes', sobre el fundador y director de la orquesta Guayacán, toda una institución musical del país.

Hace mucho que Lozano no habla con un periodista. Por eso he venido hasta su casa, en Ciudad Jardín, en el sur de Cali.

En la sala encuentro un piano, un bajo, dos guitarras, timbales, un saxofón, un cencerro, maracas, claves, un computador y una gorra. Sobre la mesa hay un libro en portugués, fotocopiado: Sete cordas, técnica e estilo, de Rogério Caetano.

Después aparece Alexis, en shorts azules y camiseta blanca. Cuando el fotógrafo intenta hacerle una foto, se tapa. “Todavía no. Tampoco empecemos a grabar, Umberto, quiero que escuches esto”, dice.
Conecta el computador a un amplificador y escuchamos seis boleros de Alfonso Córdoba Mosquera, el Brujo, quien murió hace poco, a los 83 años, después de recibir un reconocimiento en el Festival Petronio Álvarez y la Gran Orden del Mérito Cultural del Ministerio de Cultura.

Lozano me cuenta que dos años antes de morirse él se lo llevó a su casa, lo cuidó con comida natural y le grabó 25 boleros, acompañado por Richie Valdés, Juanito, Wilson Viveros, Máximo Torres, Ostual Serna y Shakaito. También escuchamos tres temas más rumberos, uno del Cauca.
Todo esto, tocado por una guitarra de seis cuerdas, grave y florida, que sustituye al bajo. Entre los boleros hay una versión magistral de Perfume de gardenias. Es un trabajo que amerita ser publicado, todavía no sabe cómo. Es una joya. Después de esta introducción, permite que empecemos a conversar.

- ¿Quién es Alexis Lozano hoy?
- Un hombre que le ha entregado la vida a la música y se ha convertido en un investigador del Pacífico y un defensor del género salsa.

- Hace meses dijiste: ‘Yo no soy un músico del Pacífico ni salsero, yo soy un músico, en realidad’. ¿Qué querías decir con eso?
- La gente me relaciona solamente con Guayacán, que evidentemente es mi actividad más pública. La salsa es un género que amamos y disfrutamos mucho, pero me molesta que me encasillen. Yo soy más que eso: soy músico, toco la guitarra, conozco el bolero, aprendí en la catedral de Quibdó... Domino las expresiones musicales del Pacífico, pero no soy folclorista, soy músico. Eso es lo que quería explicar con esa frase.

- Tu relación con Nino Caicedo (compositor de varios de los éxitos de Guayacán) ha funcionado bien para los dos. ¿Cómo es hoy esa relación, si tú eres dionisiaco y él es un hombre religioso?
- Yo soy un hombre de Dios y formación cristiana, así sea rumbero. Busco los caminos del bien y sigo los mandamientos. Él es más recatado, yo soy rumbero, pero somos de la misma esencia de Quibdó, del río Atrato, de San Pacho, de la bohemia; cada quien lo maneja a su modo.

- ¿Se puede encontrar a Dios en el placer?
- Obvio, el placer lo creó Dios.

Jairo Grijalba Ruiz, un investigador musical que vive en Popayán y que acaba de terminar una extensa biografía de Arsenio Rodríguez, dice sobre Alexis Lozano: “La verdadera salsa colombiana nació en 1982, cuando él decidió en Nueva York, durante una gira de Niche, abandonar la mítica agrupación de Jairo Varela y regresarse al país con el propósito de crear su Guayacán Orquesta. Si bien había antecedentes en Medellín, con una orquesta de importancia, como la de Fruko y sus Tesos, con Joe Arroyo, Wilson Saoco y ‘Piper Pimienta’ Díaz, fueron en verdad Varela y Lozano, a partir de 1978, los creadores de los rasgos de carácter de la verdadera ‘salsa colombiana’, construida a partir de un nuevo enfoque arreglístico basado en la música folclórica del Pacífico”.

Lozano fundó Guayacán en Bogotá, pero sostiene que los llamados de Jairo Varela lo hicieron irse a Cali. Habría podido mantenerse en la capital, pero encontró que Cali era el fortín de la salsa. Ahora reconoce que es más caleño que de la tierra donde nació.


Lozano (izq.) y Jairo Varela, el creador del Grupo Niche, en el 2009. Foto: Archivo / EL TIEMPO.


- Cuando hablamos de los orígenes musicales tuyos y de Jairo Varela, usas el Atrato para explicar la relación simultánea con el Pacífico y el Caribe...
- Mis padres, que eran educadores, como lo soy yo, me enseñaron que el Chocó ocupa el 50 por ciento del Pacífico, el resto es Valle, Cauca y Nariño. El único río que pertenece al Pacífico y vierte sus aguas al Caribe es el Atrato. Nosotros tenemos una mixtura, la caribeña y la del Pacífico. Somos como la combinación perfecta: los acordeones del río Atrato, nos relacionábamos con el folclor de La Guajira y Valledupar, oíamos la música de Celia Cruz y de Cortijo, de Puerto Rico, escuchábamos Radio Santa Fe, apreciamos a Oriol Rangel, al trío Morales Pino... El ángulo noroccidental de Colombia es privilegiado. Sin duda, las dos agrupaciones más importantes de la salsa son Niche y Guayacán, ambas con orígenes de Quibdó.

- Cuando nació el festival Petronio Álvarez, lo recibiste con entusiasmo y llegaste a producir a grupos como Saboreo, con ‘La vamo’ a tumbá’, la primera canción del Pacífico que fue éxito de la Feria de Cali.
- Yo miro al Petronio Álvarez como una gran ventana y lo vi con gran beneplácito. Después vi que ese evento no toma el rumbo que yo esperaba y termino dándole la espalda, porque considero que no adquiere la dimensión ideal para ser una plataforma de lanzamiento de talentos. Si haces una revisión, son muy pocos en tantos años. Sin embargo, digamos que eso está en proceso.
El caso de La vamo’ a tumbá es que teníamos una sociedad con Fausto Panesso, pero cuando la canción se vuelve éxito mundial, tranquilamente me traiciona, porque me saca del proyecto, desconociendo que ese producto había sido hecho bajo mi dirección. Al verme en esa situación, traicionado por un paisano, decidí darle la espalda al proceso del festival Petronio Álvarez, porque me pareció que no tenía sentido esa mezquindad. Creí que eran muy malagradecidos los paisanos.

- Es lamentable que el Petronio Álvarez no tenga en cuenta los conocimientos de Alexis Lozano sobre la música del Pacífico. ¿Cómo miras este evento hoy?
- Un festival se hace para descubrir nuevos talentos y nuevas canciones, y darles proyección mundial. En el caso del Petronio Álvarez no se da eso. Es estéril, repetitivo y no produce nada nuevo. Que diga el público cuántos artistas han salido de ahí. ¿Cuántos son los nuevos grupos que se han lanzado a partir del Petronio? En realidad, contados con los dedos de las manos. Yo estuve en un grupo asesor, básicamente por interés nuestro, pero nuestros consejos no fueron considerados. Nino Caicedo y yo enviamos un gran documento. Yo estoy para construir y no para pedir.

- Tu relación con Jairo Varela era extraña, ustedes polemizaban continuamente, pero al mismo tiempo eran muy amigos. ¿Cómo sientes hoy la ausencia de Jairo?
- La muerte de Jairo me perjudicó, ya no tengo con quién pelear, se acabó el mano a mano. Éramos de la misma ciudad, teníamos vocaciones iguales, rivalidad, él se sentía incómodo por Guayacán, pero nos queríamos y disfrutábamos el antagonismo musical.

- Recientemente descubrí el tema ‘Niche como yo’, cantado por Jairo Varela antes de la grabación de Daro. Quiero saber si lo conoces.
- Eso lo hizo Jairo antes de llegar a Bogotá. Él estaba haciendo un grupo, había hecho un intento y seguramente ese tema pertenece a esa época, pero nuestra primera grabación fue Al pasito, con discos Daro. Muy pocos conocíamos ese tema.

- ¿Valió la pena ese duro pronunciamiento que hiciste en las Canchas Panamericanas, en la Feria de Cali del 2010, sobre la discriminación hacia los músicos colombianos?
- Ese fue el madrazo más grande de la Tierra (insultó a puertorriqueños y cubanos). Lo dije frente a un numeroso público y todos los medios, y tuvo mucho eco. Lo hice porque había maltrato; quizás no fue bien dirigido, pero produjo su efecto.
Sí. José Aguirre (productor musical y director de La Cali Salsa Big Band) me comentó que ahora todos los camerinos son iguales.

Rafael Quintero, quien escribió conmigo el libro Abran paso, sobre las orquestas femeninas de Cali, y fue el mánager que llevó a los mejores escenarios a la escuela de salsa Swing Latino, dice sobre Lozano: “Alexis es un músico completo. Por él pasa el instrumentista, con el bajo y el trombón como los instrumentos de su predilección. Es un arreglista por inclinación y hasta ha oficiado como cantante en temas del folclor pacífico. Es un talento con una predisposición a la música comercial, dirigida al bailador, que encontró en Cali y en la salsa una vitrina para dar a conocer toda la dimensión de su talento. Su salsa tiene sabor chocoano y un sello étnico indiscutible”.


- ¿Crees que hay un resurgimiento de la llamada salsa caleña?
- Hay una evolución, hay mejores instrumentistas, mejores coristas. Pero no veo músicos creativos, no hay compositores nuevos, salvo la propuesta de salsa choque, que no está manejada por músicos estructurados, pero sí gustó aquí e impacto en otras partes, porque la pauta la da Cali: si la salsa choque llena la pista en Cali, la llenará en Europa y en la China. Yo trabajo con varios de esos músicos jóvenes, están en Guayacán, pero considero que falta liderazgo creativo. Eso es parte de un proceso; cuando llegamos a Cali con Jairo Varela, las agrupaciones tocaban la música que oían en la radio. Solo nosotros tocábamos lo nuestro. Diría que hoy no hay motivación para hacer lo propio y no hacer lo ajeno, como hicimos Niche y Guayacán.

- ¿Hasta dónde puede dar la salsa choque?
- Hasta donde ha llegado cualquier género exitoso. La gente a que le gusta el golpe está en Madrid, Lima, Cuba o Europa. Las orquestas cubanas y boricuas se babean por pegar un éxito en nuestra ciudad. Cali es el medidor del golpe, aprobado por el mundo entero. Creo que la salsa choque lo puede hacer, tendrá que mejorar. Los muchachos han hecho un trabajo en borrador, falta el proceso, la tinta, y yo quiero entrar en eso.


Es un día normal en la vida de Alexis Lozano: se despierta, a veces hacia las 10, y se encomienda a Dios, porque le encanta estar vivo para vacilarse la rumba. A veces va al parque de la Salud a caminar y trotar, o hace natación cuando el sol calienta fuerte. Es amante de la comida de mar, los vegetales y el queso, algo de carne y nunca pollo. Por la noche practica con la guitarra o el bajo y ve algo de televisión. Escucha jazz, música clásica o música brasileña. “Los americanos y los brasileños siempre están muy adelantados en la ejecución de los instrumentos”, comenta.

En los fines de semana, si hay conciertos en Juanchito o en Mega, se aparece por allí bien acompañado, pues le encantan las mujeres bellas. También se pasa por Zaperoco porque es salsa dura, nada de crossover.

Para finalizar, le pregunto por Guayacán y responde: “Estamos en un alto en el camino, no quiero ser repetitivo, digamos que estamos parados, pero en busca de la reflexión. Quiero recoger y proponer algo diferente de lo que ya he hecho todos estos años con la agrupación”.
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Blades en escuela de Brooklyn


Músico y graduado en Derecho y Ciencias Políticas, Rubén Blades visitó la escuela pública de Brooklyn para estudios globales, donde ofreció una conferencia a selectos alumnos y narró entre otras cosas cómo fueron sus comienzos en la música, su paso a la política y sus planes para lanzarse de nuevo como candidato a la presidencia de Panamá. Ángela González conversó con el y nos trae los detalles.

"Yo empecé en el correo, trabajando en el correo de la Fania y hay algunas personas que en ese tiempo no creían que yo iba a salir de ahí a hacer otras cosas," dijo Blades.
Este fue uno de los varios pasajes de su vida que compartió el artista y político Rubén Blades. Su primer show en el Madison Square Garden y cómo estando en la escuela perdió hasta la materia de música, algo paradójico para el artista en que se convertiría, fueron otras de sus experiencias que deslumbraron a los estudiantes de la escuela pública de Brooklyn de estudios globales visitada por el también orador.

"Yo fracasé tres materias cuando estaba en secundaria, una fue matemáticas, la otra fue música y educación artística y en los tres casos, como le digo a los muchachos no me gustaban los profesores y que uno puede superar eso," agregó el artista.

El autor de 'Decisiones', que de hecho cantó a capela, se moviliza en el metro de la ciudad de Nueva York porque confiesa que no sabe manejar. El también  sorprendió a los estudiantes cuando les enseñó uno de los 12 grammys que se ganó en 2004 pero que hasta hace poco se lo hicieron llegar.
"Sí lo traje para que lo vean, porque los muchachos tu sabes les gusta eso, yo nunca he tenido creo que un Oscar en la mano y uno se imagina, cuanto pesan, qué tan grande es," indicó Blades.
Blades también narró de cómo logró pasar a la vida política, su tiempo como ministro de turismo de Panamá que finalizó en 2009 y si tiene planes de lanzarse como candidato presidencial para las elecciones de 2019.

"Yo tengo que considerar varias cosas, una es cuál va a ser la circunstacia de las enmiendas que se les está dando, el tratamiento del tribunal electoral de las condiciones independientes para participar en un torneo electoral y también que medidas hay apoyo tu no puedes hacer eso solo," dijo el cantante.

En cuánto a la relación actual que sostiene con Willi Colón empeñada por rivalidades del pasado, esto dijo:
"El señor Colón tiene un problema conmigo, cuestiones que el tendrá que responder, yo no tengo nada más que decir sobre ese punto," agregó por último Blades.
Cerca de una trentena estudiantes participaron en esra conferencia muchos de ellos hispanos y admiradores de la labor de Blades.
29 de mar. de 2015 0 comentarios

La historia de una amistad que Dios puso a prueba


Fuente: El País, Colombia. Por Lina María Alvarez

Con esta historia sobre los célebres cantantes de salsa, Richie Ray y Bobby Cruz, damos inicio a la publicación de diez textos construidos en el Taller Ciudad Crónica, realizado por la Fundación Casa de la Lectura con el apoyo del Ministerio de Cultura, la Biblioteca Centenario, Universidad Icesi y GACETA.


Aquel lunes, después de un fin de semana “bien loco”, a Richie se le puso “tenebrosa la mente”. Estaba fumando mucha marihuana. Escuchaba una voz que le susurraba al oído “yo soy todo lo que tú necesitas”. Después de sacudirse el humo, se decía: “Tengo que cogerla suave, tengo que bajarle un poco a la locura”. Ese mismo día lo entendió: era el llamado de Dios. En 1974 el pianista Richie Ray, que para ese momento tocaba el cielo (¿o el infierno?) de la fama con las manos, decidió convertirse al cristianismo y renunciar a lo que hoy recuerda como su “vida de vacilón”.

Para 1974 Richie Ray y Bobby Cruz ya habían grabado siete álbumes. Uno de ellos, en 1971, bajo el sello de la Fania All-Stars. Una producción musical que se convirtió en el más popular de sus más grandes éxitos. ‘Sonido bestial’ sigue siendo la canción que hace los cueros sonar.

Para Richie, la fama llegó de la mano de una ‘compañía’ conocida por muchos cantantes: drogas, licor y mujeres. Sin embargo, se repetía a sí mismo: “esto no es felicidad”. Por eso le urgía hablar con su hermano mayor, su otro yo, su escucha. Lo llamó y le contó lo que había sucedido:
-¡Bobby, el Señor me habló!, le dijo. -¿Qué te dijo? ¿Cuánto va a pagar?, le contestó Bobby sin entender.

Ese mismo año se habían ganado un concurso en el Coliseo Roberto Clemente de Puerto Rico, una maratón de 12 horas contra 24 bandas que les otorgaría el título más preciado de su género musical. Ya no eran Los Durísimos, como para ese entonces se les conocía por haber grabado un álbum con dicho nombre en 1969. Ahora eran los reyes: Los Reyes de la Salsa. Quizás por ello, al oí hablar del ‘Señor’, Bobby pensaba que se trataba de una nueva presentación, pero al otro lado del teléfono Richie lo se aclaró sin titubeos: estaba en un proceso de conversión.

Como un enamorado desesperado que se niega a la separación, Bobby quiso rescatar a su compañero de orquesta y evitar que arruinara lo que habían construido durante doce años como dúo. Lo intentó todo. Llegó incluso a llevarle dos modelos —un par de gemelas paisas— a la puerta de la habitación del hotel donde se estaban hospedando en Nueva York, seguro de que no podría rechazarlas.

Desde ese episodio han pasado poco más de cuarenta años. Es el 2 de agosto del 2014 y en el restaurante del Hotel Dann Carlton de Medellín, mientras hace un gesto y agita el aire con su pañuelo blanco de rayas azules, Richie admite que las gemelas le parecieron despampanantes. Aún así las rechazó. “En el cuarto empecé a hablarles de Dios”, recuerda con gracia. Según sus cuentas, Bobby estuvo insistiendo durante cinco meses para que dejara atrás la idea de convertirse. Pero perdió la paciencia y se fue.

El amor artístico que se habían jurado once años atrás, cuando Bobby le propuso a Richie conformar una agrupación “con lo que tú sabes y lo que yo aprendí”, desafinó. Y tal como ocurre en las telenovelas, apareció un tercero: Bobby consiguió un nuevo pianista. Buscó consuelo en los dedos musicales de otro amor. Un nuevo amor que duraría muy poco.

Según conocedores de la salsa como César Pagano, a pesar del color de la voz de Bobby, la magia de este dueto solo ocurre con los arreglos de Richie en el piano. Quizás por ello, cuando Bobby debutó solo no tuvo la misma aceptación. Bobby, pues, no tardó en regresar en busca de su otro yo. Y Richie, claro, lo esperaba con los brazos abiertos y La Biblia en la mano: “Te presento a la salvación”.

Adiós a la salsa

Hay amores que cambian vidas. En noviembre de 1974, Bobby se convirtió al cristianismo: “Tuve una experiencia con el Señor. Una visita en mi casa. Me tocó reconocer que Dios es real”.

En 1977, Richie apareció sentado junto a Bobby en un ‘talk-show’ cristiano de la televisión estadounidense: The PTL Club. El conductor les hizo una pregunta sobre el nuevo camino que habían tomado en su carrera artística: “Vamos a decirlo de una vez por todas para que millones de personas sean testigos, Richie Ray y Bobby Cruz no cantan para el mundo ya más, cantan para Jesucristo solamente. ¿Es cierto?”, los interrogó el periodista. Al unísono y en coro, ambos respondieron: “Amén”.

Durante los siguientes 25 años, el dueto se dedicó a producir solo música cristiana. Atrás quedaron sus viejos himnos: ‘Agúzate’, ‘Cabo e’, ‘Yo soy babalú’. Ya no más cantos a Orishas, deidades de lo Yoruba. Ahora, todas sus canciones hablaban de Dios: ‘Reconstrucción’, ‘Juan en la Ciudad’, ‘Ruth’ y ‘El señor’. Todas sus producciones grabadas entre 1975 y 1999 fueron inspiradas en La Biblia.
Gary Domínguez, salsero y fundador del Encuentro de Melómanos y Coleccionistas que se realiza desde hace 23 años en la Feria de Cali, dice que para los salseros caleños fue difícil entender el cambio de la tonada musical de Richie Ray y Bobby Cruz. No la aceptaban, les hacían falta las antiguas ‘bestias’.

César Pagano dice que para él la conversión de Richie y Bobby siempre fue una contradicción: “Ellos venían de una manera muy libre de hacer la música, y para entrar en la religión hicieron una mezcla pragmática. De la rumba, al recogimiento y la solemnidad hay grandes brechas que son imposibles de cruzar”.

Sentado en el Hotel Dann Carlton de Medellín, mientras toma su desayuno, Richie recuerda que en las iglesias les cerraban las puertas en la cara. No solamente fueron rechazados por sus seguidores, sino también por los cristianos que creían que su música era “pagana”. Pero como quien se enfrenta al mundo por amor, su relación en “tiempos difíciles” se fortaleció: “Si no nos reciben en las iglesias, entonces hacemos una propia”, le dijo Richie a Bobby. Hoy han abierto más de 70. En 1980 fundaron su primera iglesia en Miami: Casa de Alabanza, donde han llegado a tener más de 2500 discípulos que llevan su mensaje y enseñanza alrededor del mundo.

Richie se seca el sudor de la frente con su pañuelo de rayas azules, “la gente, en ese tiempo, pensaba que éramos gais”. Lo dice, vocalizando lentamente la última palabra y abriendo los ojos. Cuenta que el único homosexual resultó siendo el tercero en discordia: el pianista que había buscado Bobby.
Son las 12:30 de la tarde y Bobby no ha aparecido en la mesa. Pero Richie es un hombre paciente. Con 34 años como pastor de una iglesia, ha aprendido a soportar la espera. Y sabe que Bobby no tardará en aparecer…


Arrepiéntete

‘Agúzate’ se convirtió en ‘Arrepiéntete’. La misma pista con diferente letra. Una letra que hablaba de dos hombres entregados por completo a la religión: Conviértete que te están buscando. Después de 25 años tocando solo en iglesias cristianas, Richie y Bobby habían dejado atrás su legado musical: “Llegamos a pensar que la música que tocábamos antes de convertirnos era pecado”, recuerda Richie.

Para 1999 apareció José Pabón, promotor puertorriqueño que buscaba una presentación donde Richie y Bobby volvieran a tocar sus antiguos éxitos. Richie trataba de esquivarlo porque Pabón no era cristiano. Sin embargo, la insistencia del hombre, logró sembrarle una duda: “Me decía que nosotros estábamos muy cómodos dentro de nuestras cuatro paredes de la iglesia, pero que había toda una generación que se estaba perdiendo nuestro mensaje”.

El concierto se realizó el 16 de noviembre de 1999, en el Coliseo Rubén Rodríguez en Puerto Rico. Allí, Bobby habló de su conversión: “Yo quiero que prendan todas las luces, porque lo de Dios es en luz”, y comenzó a predicar durante aproximadamente una hora. Aquella presentación quedó grabada en el disco ‘Un sonido bestial’ bajo el sello de Universal Music. De los 109 álbumes que han grabado, este trabajo musical ha sido de los más vendidos.

De eso hace ya 15 años, tiempo que llevan de nuevo en los escenarios. Ahora alternan sus éxitos de siempre con canciones cristianas. “Desde ese concierto comprendimos que nuestro llamado no era tocar en las iglesias, sino llevar nuestro mensaje al mundo”.

Ricardo y Roberto se conocieron cuando eran jóvenes. Sus madres habían trabajado juntas en una fábrica: ambas eran costureras. Como hilando lo que sería el futuro de sus hijos, se construyó una amistad. “Yo creo que si nos juntamos podemos hacer algo”, le propuso Roberto a Ricardo en 1963. Empezaron a hacer música, a mezclar ritmos que para Richie eran lo que le daba el sabor a la comida: el kétchup. Cinco años después vinieron por primera vez a Cali: el 26 de diciembre de 1968 cuando se inauguró La Caseta Panamericana. La entrada costaba $10.00. Eduardo Lozano, el director de la XI Feria de Cali, decidió traerlos, sin saber que llenarían aquel lugar, sobrepasando su capacidad por 3000 personas.

Umberto Valverde, periodista y escritor, recuerda cómo la gente se enloqueció por su música: “Desde ahí la salsa empieza a bailarse en todas las clases sociales”. Fue un contagio del que nadie se salvó.
Sonido Bestial.

Richie tiene 69 años; 32 dientes nuevos que, dice, le costaron US $10.500, y las dos rodillas operadas. Los 51 años de piano se le notan en las manos; la piel de la punta de sus dedos se despelleja de a pocos. Eso a él parece no importarle. Lo suyo es seguir tocando el piano arrebatao’.
Bobby tiene 76 años, una marca de ropa llamada ‘Bobby Cruz Collection’ y tres hijos: Tania, Cindy y Bobby Junior. El 2 de agosto, cuando me encontré con ellos en el Hotel Dann Carlton, Richie desayunaba y Bobby estaba en la peluquería arreglándose para su presentación de esa noche en la Feria de las Flores de Medellín. Es vanidoso. Ambos lo son. Richie siempre está perfectamente afeitado. Bobby cubre su mirada con unos lentes oscuros que combinan con sus camisas.

“Bye honey. I love you”, le escucho decir a Richie. Son las 10 de la mañana y él comparte su desayuno a través Skype. En la pantalla de su iPad se ve una mujer sonriente de cabello castaño y ojos verdes. Es Angie Ray, su esposa. No tienen hijos, solo cientos de seguidores. Ambos son pastores de la Iglesia Vida Cristiana en La Florida.

Mientras toma a sorbos una taza de café con leche que pasa con agua, se recuerda a sí mismo que está a dieta y que el doctor lo mandó adelgazar. Sonríe y me dice: “Con Bobby vamos a caminar un poquito más, ¿sabes?”.

Y es que este dúo no solo camina. Ellos componen, graban, tocan, cantan, predican. Eso sí, no bailan porque aún no han aprendido. Su gira alrededor del mundo parece más una carrera contra el tiempo: del Madison Square Garden en Nueva York, al Centro de Eventos las Palmas en Villavicencio. Del Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón en Puerto Rico, al Teatro Jorge Isaacs en Cali. A veces solo tienen 24 horas de descanso entre un show y el otro. Una presentación de Richie Ray y Bobby Cruz cuesta $70.000.000.

A pesar de la edad y del correteo quieren seguir haciendo música. Más que por amor al arte o a la salsa, porque sienten que es un llamado del Señor: “Este es el ministerio de nosotros, es lo que debemos hacer”, asegura Richie.

No en vano dice que su relación con Bobby es lo más parecido a un matrimonio bien llevado. “Cuando nos juntamos hay una gracia especial”. Cree que esa gracia es el toque de Dios. De Dios y del amor que siente por Bobby. Lo admira, y sabe que su unión es perfecta porque se complementan: “El secreto es que cada uno trae un ingrediente diferente al plato”. Muchos se preguntan cómo es que han durado tanto. Richie dice que es sencillo: “Solo cuando estamos juntos es que esto funciona”.
19 de mar. de 2015 0 comentarios

Este fin de semana en Lima....


Viernes 20 de Marzo: Luisito Carbajal en el Jazz Zone

 
 
Sabado 21 de Marzo: Celebración del 18 Aniversario de DescarGa en el Barrio


 
 
 
 
 
 
18 de mar. de 2015 0 comentarios

Marsalis en Lima: Una Gran Noche con una Gran Banda

Por: Norma Livia Daza



Para quien guste del Jazz y haya sido testigo, la presentación de Wynton Marsalis y la Jazz at the Lincoln Center Orchestra anoche en el Gran Teatro Nacional, será un show que se recuerde por mucho tiempo, sobretodo si en su gusto pesa algo más el apego a la tradición del lenguaje. Una tradición que, sin embargo, no le quita la calidad de música viva pues nada más vivo que una Big Band.

Porque comenzando por el lugar, el Gran Teatro Nacional, yo tenía ya la seguridad de que lo que vería sería extraordinario.  Este teatro, diseñado por dos grandes arquitectos, y una infraestructura única, será siempre la garantía de presenciar un espectáculo en las mejores condiciones de audio e iluminación. Y así fue.

El concierto de Marsalis y la JLCO hizo que podamos imaginar cómo sonaba en vivo esa música que yo solo he escuchado en grabaciones: la de las grandes orquestas como las de Duke Ellington, Benny Carter e incluso Machito, pues entendiendo las diferencias de estilo, definitivamente hemos podido apreciar la continuación del legado de dichas orquestas en la JLCO.



Marsalis, es líder y también es uno más de la orquesta, pues como nos indicó el trombonista Chris Crenshaw (en la foto de la izquierda) unas horas antes en la prueba de sonido, para tocar en una Big Band hay que tener humildad. El lenguaje de Marsalis, inconfundible, nos mantuvo siempre atentos a su discurso, sus vuelos melódicos, la solidez de su expresión, el blues siempre presente y a su emocionalidad tanto cuando toca como cuando escucha a sus compañeros. Sus expresiones en todos los solos remarcaban la belleza de la expresión y eso lo comparten todos los miembros. Se nota que lo gozan. Y lo contagian.


Todos los solistas de la banda con un lenguaje Jazzistico impecable, no podíamos esperar menos. Ellos lo respiran, de ellos viene….En algún momento el lenguaje aterciopelado del saxo alto de Sherman Irby me hizo recordar a Johnny Hodges. Y lo grandioso de escuchar a una Big Band, con sus capas de sonido, con las secciones bien definidas, de bronces y maderas, tan afiatada, con el swing perfecto de la sección rítmica, es la experiencia que tuvimos con esta orquesta.


Pudimos apreciar temas clásicos como  “Señor Blues” de Horace Silver (tremendo piano de Dan Nimmer), “All of me” en el que Marsalis nos explicaba que rememoraba los arreglos de Benny Carter para cinco saxofones  o como “Moody´s Mood for love” con el canto de Chris Crenshaw y Vincent Gardner, tema además curioso pues cuenta la historia que se basa en un solo del saxofonista James Moody al que le pusieron letra por lo bello.  “Fiesta Mojo” de Gillespie, aires brasileños con swing.  “Epistrophy” de Thelonious Monk, un tema que realmente gocé pues escuchar algo de Monk en vivo no es algo de todos los días y con arreglo de Big Band. La música de Monk siempre causa revuelo en la mente y esta vez no fue la excepción.

Para mayor fortuna los arreglos no son de un solo músico, esta orquesta cuenta con 10 arreglistas y la presentación nos permite apreciar este trabajo en equipo y por ende nada se puede tornar nunca monótono. Y también la expresión como solista de cada uno de ellos que nos pasearon por todas las emociones posibles, como solo puede hacerlo el Jazz.



También nos ofrecieron temas propios de los músicos como del propio Marsalis, Ted Nash (saxo), Victor Goines (saxo) y de Carlos Henríquez (bajo) cuyo "Two-Three's Adventure", aludiendo  a “La Clave”, hizo que el público se moviera más con sus partes de Mambo y Guajira, un momento fuerte del concierto.

Al final Marsalis nos despide apoyado en la sección rítmica, primero haciéndonos recordar su "Knozz-Moe-King" y con el blues final, cerrando un encuentro diferente que muchos hemos esperado por largo tiempo, pero que no por tardío ha perdido algo de su alegría y de su extraordinaria calidad.
15 de mar. de 2015 0 comentarios

La Cobertura Más Completa del Día Nacional de la Zalsa 2015



Es uno de los días más esperados por los salseros, no solo en Puerto Rico sino también en el mundo entero: el Día Nacional de la Zalsa 2015 ya se desarrolla en el recinto del Hiram Bithorn y acá está, como todos los años, la cobertura de este evento musical



DIA NACIONAL DE LA ZALSA 2015

Desde temprano el público ingresa al estadio. Este año, como siempre, la presencia peruana se hace sentir...



Plenéalo ya está listo para el escenario... Este será su repertorio....



Carlos D'Castro entona "La Borinqueña" para que empiece la programación 2015...



Así luce el estadio en el inicio del Día Nacional de la Zalsa... la gente sigue llegando...



Este es el programa oficial del Día Nacional.....

 

Plenéalo en tarima....



A mediodía el turno es para Nacho Sanabria, 55 años de salsa en la tarima del Bithorn...



Un poquito del audio del show de El Sabor de Nacho, gracias a Rafael Layza de RL Producciones





Tras su actuación, Nacho Sanabria recibe placa de reconocimiento.... Sabor!

 

Luego llegó el turno de Mickey Cora y su Orquesta Cábala... Sabor Borícua...



Invitados con Mickey Cora estuvieron los cantantes Héctor Tricoche y Cheo Medina. Tras bastidores y luego de su actuación, Tricoche y Cora tuvieron un momento emotivo con la prensa...

 
 
Luego llegó la frescura y juventud de Pirulo y su Tribu. Para ese entonces el estadio ya estaba bastante lleno...



"Yo soy Pirulo"....



Pasadas las 3:00 pm el turno fue de Roberto Rivera y Orquesta La Solucion. Invitado especial Frankie Ruiz Jr.


Recordemos que Roberto Rivera, director de La Solución, recibió también un reconocimiento por los cuarenta años de la orquesta



La tarima se encendió con Ray de la Paz (a quien ya pudimos seguir actuación en el streaming de MegaTV).... "Ladrón de tu Amor", "Lluvia", "Todo se Derrumbó", "Indiferencia"



Con Ray de la Paz sobresalieron Elliut Cintrón en el trombón....



Y un invitado sorpresa "El Diamante Moderno" Isidro Infante...



Raphy Leavitt y La Selecta con Carlitos Ramírez y el inimitable y legendario Sammy Marrero. Invitado especial Tony Vega, quien hizo "Cosquillita" y "Sheila Taina"...

 
 
 
 
 
 
 
 
Culminada la actuación de La Selecta y previo al homenaje central a Gilberto Santa Rosa, el sonero Charlie Aponte subió a saludar al público...

 
 
El premio especial de la noche para El Caballero de la Salsa Gilberto Santa Rosa de parte del staff de la Z93...



Luego Gilberto hizo una soberbia presentación donde terminó haciendo cantar y bailar a los locutores y animadores del evento....

 
 
 
 
Tras Gilberto que dejó la tarima encendida, el turno fue para Tito Allen quien hizo "Contento", "Vivan tus Ojos Verdes" y "Sun sun Babae", destacándose músicos como Angie Machado y Julito Alvarado en las trompetas y los percusionistas Jimmie Morales y Charlie Sierra...



Angie Machado
 
 
Julito Alvarado
 
Cachiro Thompson y Charlie Sierra
 
 
Siguieron los homenajes y esta vez el turno fue para Sammy Rolo Gonzalez y Adalberto Santiago, dos veteranas voces boricuas

Sammy Gonzalez y su esposa recibiendo placa recordatoria
 
Adalberto y los muchachos de la Z-93
 
 
Sammy sorprendió con su versión de "Ballende" y "Cui Cui" mientras que Adalberto se lució en "Dinamita", mas no sonó afinado en "Sabroso", tema que grabara a comienzos de los 80s con Roberto Roena

 
 

El pianista Luis Marín
 
 
El cierre del Día Nacional de la Zalsa 2015 estuvo a cargo de Richie Ray y Bobby Cruz, que hicieron "Guaguancó Raro", "Traigo de Todo", "El Diferente" y concluyeron el muy concurrido evento con "Mi Bandera"

 
 
 
 
 
 
En resumen, podemso decir que el espectáculo cumplió las expectativas de los asistentes que llegaron de distintas partes del continente diciendo presente y demostrando que la Salsa se mantiene en el gusto del pueblo latino