MUSICA Y NOTICIAS DEL MUNDO DE LA SALSA
13 dic. 2018 0 comentarios

Sammy Marrero concluirá etapa con concierto en Puerto Rico



Fuente: Noticel. Por: Omar Marrero

El cantante salsero Sammy Marrero anunció que se presentará en concierto el 30 de diciembre en el Centro de Bellas Artes de Santurce.

El espectáculo llevará por título "El final y un comienzo: tributo al maestro", en el que Marrero hará un recuento de lo que fue su carrera como cantante de la recordada orquesta La Selecta y lo que ha hecho con su propia orquesta. la función está pautada para las 4:00 pm.

Con el concierto, Marrero quiere cerrar una etapa ya que desde el 1 de enero no podrá interpretar más los éxitos que lo hicieron famoso en el mundo entero como "Payaso, "La cuna blanca", "El buen pastor", "Soldado" y otros tantos clásicos que fueron escritos por el fenecido pianista y director de La Selecta, Raphy Leavitt. 

La prohibición surgió como consecuencia de la demanda que presentó contra Marrero la viuda y los hijos de Leavitt por derechos de autor. Como parte del caso judicial, la familia Leavitt sacó las composiciones del recordado pianista de la firma ASCAP, cuya licencia de ejecución concluye el 31 de diciembre de 2018.

Marrero y su orquesta habían pagado dicha licencia, pero su vigencia concluye al finalizar el presente año sin la posibilidad de renovarse tras el retiro de las composiciones de Leavitt de ASCAP:

La prohibición se limita a Puerto Rico y Estados Unidos.

La demanda sigue pendiente de resolverse en el tribunal federal.
12 dic. 2018 0 comentarios

Víctor Manuelle obtiene Record Guiness por sus éxitos musicales



Víctor Manuelle es reconocido como el artista con la Mayor cantidad de éxitos musicales registrados en una lista de Billboard Latin Airplay y cuatro títulos adicionales por coronarse en las listas de Billboard Tropical Airplay. El artista, nativo de Puerto Rico, también celebra sus 25 años de carrera musical agregando estos logros a su increíble lista de reconocimientos.

Cantante, compositor y productor puertorriqueño, Víctor Manuelle, emprendió su carrera profesional en 1993, y hasta la fecha ha vendido millones de discos a nivel mundial. Su vigencia entre los gustos del público se hace notar por sus 71 sencillos que se han situado en la lista semanal de éxitos en Billboard. Perceptivo e intuitivo, Víctor sabe crear canciones que rápidamente se convierten en éxitos.

Certificado con Multi- Platino por RIAA (Recording Industry Association of America®), seis discos de Platino, Ocho de Oro; acreedor de 18 nominaciones al Latin GRAMMY® y al GRAMMY®, premiado con dos Latin GRAMMY®, hoy es galardonado con cinco títulos de GUINNESS WORLD RECORDS: 

Mayor cantidad de éxitos musicales registrados en una lista de Billboard Latin Airplay

Mayor cantidad de éxitos musicales registrados en los Top 10 de Billboard Tropical Airplay

Mayor cantidad de éxitos musicales registrados por un artista masculino en los Top 10 de Billboard Tropical Airplay

Mayor cantidad de sencillos en alcanzar el número 1 en las listas de Billboard Tropical Airplay Chart 

Mayor cantidad de éxitos musicales registrados en las listas de Billboard Tropical Airplay Chart 

“Jamás pensé que una frase que llegué a utilizar de forma jocosa como ‘vamos pa’ un récord de Guinness World Records’ refiriéndome a cualquier etapa de éxito de mi carrera, se hiciera realidad. Hoy recibo la gran noticia de que oficialmente pertenezco al prestigioso listado de récords de Guinness World Records de 2018. Nuevamente, le doy gracias a Dios y a mi familia extendida, mi público que nunca me falla. Vamos por más.” Aseguró el artista.

El respeto de Victor Manuelle por la salsa es inmenso; con gran energía, siempre realiza sus discos acompañado de una orquesta completa con los mejores músicos de salsa en el mundo. Sus arreglos revelan sus poderosas interpretaciones y le dan espacio para improvisar como el buen sonero que es. Sus temas se tratan del amor y el desamor; de romance, traición y seducción. El genio de Víctor Manuelle está en siempre mantener el balance entre el lado romántico y su corazón de sonero.

“¡Los boricuas siguen haciendo historia! Nos enorgullece que grandes estrellas de la música sean parte de la familia de Guinness World Records. La ilustre carrera musical de Víctor Manuelle hoy es Oficialmente Asombrosa”, indicó Ralph Hannah, Adjudicador Oficial de GWR.

Consolidándose como uno de los artistas más reconocidos de su generación, este año, Víctor Manuelle despide el 2018 celebrando 25 años de trayectoria musical y cinco títulos de récords mundiales que Guinness World Records hizo oficial. 
7 dic. 2018 0 comentarios

Eddie Palmieri - La Luz Mayor de la Música Afrocubana (Reseña)


Maestro Eddie Palmieri ensaya el tema "Yo Soy Mulato" bajo la atenta mirada del Maestro Ray Santos, en época de la grabación del disco Mi Luz Mayor (Foto: Rhynna Santos)


INTRO

“Si la montaña no va a Mahoma, que Mahoma vaya a la montaña” le dije en Cali cuando una veintena de peruanos fuimos a Colombia en busca del “Sol de la Música Latina”. Era octubre del año 2015 y el Maestro Eddie Palmieri nos respondía orgulloso en aquella conferencia de prensa, no solo acerca del show que ofrecería en el vecino país, sino también del disco que acababa de grabar y que saldría al mercado en febrero del año siguiente. Dicha grabación pasó por avatares diversos para poder salir al mercado y tuvieron que transcurrir más de tres años para que, por fin, el público pueda ya tenerla en sus manos. Su nombre: Mi Luz Mayor

Mi Luz Mayor no es solamente una Obra Maestra musical, también es una declaración de amor. Así como los enamorados escogemos versos o canciones para el ser amado, Eddie Palmieri seleccionó los temas pensando en Iraida González Planas, su esposa fallecida el año 2014 a quien está dedicado todo el disco. Eso explica que buena parte del repertorio de Mi Luz Mayor se componga de temas escritos y popularizados en la década del 1950, traídos al siglo 21 bajo la mano maestra de Ray Santos (su segundo padrino musical, después de René Hernández) y José Madera, dos de los mejores arreglistas de la historia de la música afrocubana.

Mi Luz Mayor presenta un conjunto musical lleno de estrellas. Está Luques Curtis en el bajo, uno de los soportes principales de la orquesta, junto a Little Johnny Rivero (congas), Camilo Molina (timbales) y Anthony Carrillo (bongó) que completan la sección de ritmo de “la banda que manda”. En la mayoría de los temas, la sección de trompetas está conformada por Brian Lynch, Jonathan Powell, John Walsh y Chris Rogers, contando también con la participación del experimentado Pete Nater. En los trombones están Conrad Herwig, Jimmy Bosch, Joe Fiedler y Chris Washburne, completándose el reparto con Tokinori Kajiwara y Doug Beavers.

La big band se complementa con Louis Fouché, Ralph Moore y Yosvany Terry en los saxos altos, Iván Renta, Craig Handy y Jeremy Powell en los tenores y en el saxo barítono el protagonista es Ronnie Cuber, incluyendo a Gary Smulyan en dos cortes. Nelson González toca el tres y Jerry Medina con Juan Pablo Díaz están en los coros.

Todos conocemos a Hermenegildo Olivera Suarez, quien con sobrados argumentos lleva el apelativo de “La Voz del Caribe” y es, por más de dos décadas, el cantante que recorre el planeta con el Maestro Palmieri. En esta nueva grabación, Hermán (como lo conocemos sus fanáticos y amigos) demuestra que está en su mejor momento y confirma con su calidad vocal que es “el Sonero del Siglo XXI”.

Para Mi Luz Mayor, además de Olivera, el Maestro Palmieri ha convocado a otro excepcional sonero y uno de los referentes actuales de la Salsa en todo el Mundo: Gilberto Santa Rosa. Gilberto y Hermán comparten la responsabilidad de llevar el mensaje musical, bajo la mano sabia de Palmieri, “la Luz Mayor” de la música afrocubana.

Gilberto Santa Rosa y Hermán Olivera, las voces de Mi Luz Mayor


LA MUSICA

El joven pianista Eddie Palmieri fue, en la segunda mitad de los 50 y al igual que su hermano Charlie, integrante de la orquesta de Tito Rodríguez, el legendario vocalista boricua. Cuando uno repasa el repertorio de este disco, es fácil advertir desde el comienzo su admiración por la música de quien fuera uno de los grandes de la época del Palladium.

Eso se percibe desde la primera canción Abarriba Cumbiaremos, composición de Oscar Muñoz Bouffartique (músico cubano muy recordado por su tema “Charanga en New York”) que Tito grabó más de una vez y que en Mi Luz Mayor está dedicada a Colombia, tomando como base la primera versión de Rodríguez, realizada en New York el 28 diciembre 1953 y en la cual hay un solo de piano a cargo de Charlie Palmieri. Hermán Olivera saluda y recorre Bogotá, Medellín, Buenaventura, Barranquilla y Cali, a través de un arreglo hecho por Ray Santos para el bailador y en el cual Nelson González nos ofrece un solo de tres. La potencia de los vientos está presente desde las primeras notas, dejándose sentir también en los mambos. Al terminar el tema el Maestro ríe…. ¡Alerta para los bailadores!

Otra canción de la misma época es “Chika Ni Lambó”, composición de Horacio Riambu en la que se luce Gilberto Santa Rosa, otro admirador confeso de Rodríguez. Bastan sólo cuatro minutos con cuatro segundos (lo que dura el tema) para demostrar hasta dónde puede llegar una orquesta de música latina, llevando el arreglo original a un nivel soberbio y logrando, a mi juicio, una de las mejores canciones de todo el disco. El despliegue de los vientos en los mambos es propio de las mejores big bands que se hayan escuchado en el género afrocubano y la coda con la que cierra el tema es majestuosa. Si Tito Rodríguez pudier a escuchar esta nueva versión, estaría muy satisfecho del resultado.


Disco de 78 RPM con la versión original de Chika Ni Lambó por Tito Rodríguez


Santa Rosa no es el único invitado especial en Mi Luz Mayor. En un junte para la historia, el Maestro Palmieri presenta al icónico guitarrista de rock Carlos Santana y al reconocido percusionista Karl Perazzo, quienes participan en una nueva versión (arreglada por Ray Santos) de “Mi Congo”, cuya primera grabación se incluyó, cuarenta años atrás, en el disco Lucumí, Macumba, Voodoo. Palmieri, el revolucionario de la Salsa fue a Las Vegas a buscar a Santana, el revolucionario del rock latino, en un encuentro tan especial y espiritual que el guitarrista rehusó el pago inicialmente pactado. Cosas de grandes, honor mutuo. A falta de sonero, es Santana quien toma el protagonismo con su guitarra eléctrica, dando luego paso a los tambores batá a cargo de Camilo Molina (Itotele), Anthony Carrillo (Iya) y Gabriel Lugo (Okonkolo). Si la Salsa y el Rock latino tuvieran que escoger dos apellidos, Palmieri y Santana podrían ser los elegidos.



Ha sido el propio Eddie Palmieri quien ha confesado que el título de esta producción fue sugerido por su suegra cuando le dijo: “Iraida es tu luz mayor”, refiriéndose a su compañera por más de seis décadas. Si en su disco Sabiduría, en aquellos momentos duros previos a la partida de su esposa, el Maestro le había dedicado el tema “Life”, ahora todo el disco es pensado en ella, especialmente la composición “Mi Luz Mayor” que llega vía la voz de Santa Rosa y con un solo de bongó de Anthony Carrillo, y con un arreglo fresco, agresivo y contundente de Ray Santos, de aquellos que se extrañan tanto en la Salsa de hoy. ¡Vuele alto Doña Iraida!

“Que Falta Tú Me Haces” es un remanso romántico, un título preciso (y precioso) que el Maestro dedica también a su difunta esposa. “In a sentimental mood”, nadie mejor que Gilberto Santa Rosa para expresar el feeling que provoca la pieza compuesta por Bobby Capó y que fuera grabada, entre otros, por César Concepción con el cantante Joe Valle a comienzos de los 50 para la RCA Víctor. El arreglo nuevamente le corresponde a Ray Santos. No solo de Salsa vive el hombre, de bolero también.


Ray Santos conduciendo la Orquesta de Maestro Eddie Palmieri en el tema "Que Falta Tú Me Haces"


A mitad del recorrido musical llega el momento del “Quimbombó”, compuesto por el cubano Lilí Martínez Griñán pero inmortalizado por otro cubano, Frank Grillo “Machito” (héroe también de la época de oro del Palladium) quien lo grabó primero en 1955 y luego en 1982 en aquel disco hecho en Holanda que le valió su único Grammy. Eddie Palmieri, diez veces ganador del premio de la Academia, nos regala otra joya musical que se disfruta desde que él mismo marca los compases iniciales. El arreglo es de José Madera, basado en el original hecho por René Hernández para "Machito". El solo de piano lleva su firma, es un nuevo motivo para amar su obra y confirma que casi nadie puede llevarnos a tal grado de excitación musical. El tema termina y el Maestro vuelve a reír, lo ha logrado otra vez. Como lo dice Hermán en los soneos: “Palmieri tiene la receta”


Acto seguido y sin tregua llega “El Resbaloso”, pieza que anteriormente la habíamos escuchado no solo por Tito Rodríguez sino también por el percusionista Jack Costanzo. Hermán Olivera asume los soneos del viejo son-cha-chá escrito por Hilario Ariza. “Ataca Palmieri” anuncia el coro y “El Rumbero del Piano” nos regala otro solo, para luego dar paso al lucimiento de la sección de vientos: cuatro trompetas, cuatro trombones y cinco saxofones que se asemejan a una locomotora afincada con un cargamento rico en variantes sonoras. Hay que tener cuidado con tanta “potencia concentrada”, la advertencia está hecha.

En 1973 Eddie Palmieri compuso (junto a Ismael Quintana) el tema “Puerto Rico”, un homenaje a la “isla fabulosa y maravillosa” que grabó para su LP Sentido. Cuatro décadas más tarde, se incluye en Mi Luz Mayor “Soñando con Puerto Rico”, otra dosis de nostalgia dedicada a la tierra de sus padres (que llegaron a Estados Unidos desde Ponce) y que es aplicada sobriamente por el Maestro con su piano y por Hermán Olivera, quienes tratan finamente el “himno” escrito a fines de los 60 por Bobby Capó. Aunque ha vivido la mayor parte de su vida en New York, la “isla del Encanto” está siempre presente en la obra de Eddie Palmieri. Esta es una prueba más.

Grabado originalmente por el Conjunto Colonial de Nelo Sosa, “Tremendo Cumbán” es un clásico que ha sido interpretado por nombres grandes como Tito Rodríguez o El Gran Combo de Puerto Rico, aunque fue Machito quien lo hizo popular en los Estados Unidos desde 1954, cuando lo grabó por vez primera. Seis décadas después, Gilberto Santa Rosa desafía a todos con su interpretación de la composición del bajista cubano Orlando Peña. En este arreglo el protagonismo no es solo de los cinco saxofones (dos altos, dos tenores y un barítono) que están presentes durante prácticamente todo el tema, sino también del propio Maestro con un nuevo e “inconfundible” solo de piano y de Jimmy Bosch, quien aparece “soneando” con su trombón.


Eddie Palmieri con Gilberto Santarosa, en los días de la grabación de Mi Luz Mayor


El siguiente tema de Mi Luz Mayor tiene un significado especial para quien esto escribe pues me traslada en el recuerdo hacia aquella tarde de viernes de octubre del 2016, cuando recién llegado de visitar el Callao y sentado con mi hermana Norma en el lobby del hotel de Lima en el cual se hospedaba, tuve nuevamente el privilegio de departir con Eddie Palmieri en la víspera de lo que sería su histórica segunda presentación en Perú.

Aunque la mayoría de las preguntas eran acerca de su tan esperado disco nuevo, el Maestro nos obsequió anécdotas y datos alrededor de su leyenda musical de más de medio siglo y también compartió sus recuerdos sobre la llegada del apellido Palmieri a América. Cuando nos contó sobre su abuelita “mamá Julia” (tras lo cual le dijimos que nuestra abuela paterna llevaba el mismo nombre) se animó a cantarnos "a capella" la letra de “Yo Soy Mulato”

Esa tarde limeña de octubre 2016 volvió a mi mente cuando pude escuchar por primera vez esta canción en su versión final.



Las primeras notas del piano y los vientos inician el relato y luego se entrelazan en frases que van “in crescendo” para dar espacio a la voz de Hermán Olivera quien saca lustre a su título de “La Voz del Caribe”, melódico primero, sabroso después. La letra es un reconocimiento al africano que llega al Caribe y que “con su tambor ha puesto al mundo a bailar”. Luques Curtis y su bajo dan sólido soporte al arreglo y el famoso “montuno de Palmieri” es la base para un afiatado solo del gran Little Johnny Rivero en las congas. La coda final es épica, de lo más brillante del tema y del disco… “Cántame mi nieto y suena tu tambó”

Mi Luz Mayor cierra con el “Sun Sun Babae” de Rogelio Martínez, uno de los favoritos de los bailadores del Palladium que corrían a la pista cuando Tito Rodríguez lo cantaba. El arreglo de Ray Santos conserva esa esencia bailable que la convierte en un corte que puede lucirse en un Mundial de Salsa o en el concurso más exigente. Camilo Molina castiga el timbal y Gilberto Santa Rosa endulza con su sabor y solvencia una melodía que tiene decenas de versiones, logrando una nueva que no le envidia nada a las anteriores.





CODA

Eddie Palmieri se siente orgulloso de esta nueva grabación: “se trata del mejor disco bailable del siglo 21” dice, sin espacio para falsas modestias. Resulta sorprendente que, próximo a cumplir 82 años (32 según la cuenta personal que lleva y que le enseñara “Chocolate” Armenteros) el Maestro haya publicado tres discos nuevos en menos de veinte meses y que siga estudiando y planeando nuevos proyectos, cual “Mahoma que aún no llega a la montaña”.

En este punto de su vida, él no tiene que demostrarle nada a nadie. Por el contrario, hay que agradecerle por escribir, con Mi Luz Mayor, una nueva página de oro en la historia de la música latina. Gracias Eddie Palmieri por tu música y gracias a tu equipo que hace más de un mes me permitió “entrar a la máquina de tiempo” para escuchar y admirar esta Obra Maestra que ahora Ustedes ya pueden también disfrutar.

Si Iraida Palmieri es “La Luz Mayor” de Eddie Palmieri, Eddie Palmieri es “La Luz Mayor” de la música afrocubana.

EDUARDO LIVIA DAZA
Lima, 07 noviembre 2018
1 dic. 2018 0 comentarios

Muere el cantante Junior Cordova


El cantante Junior Córdova aparece al lado izquierdo de esta foto, que pertenece a la contracarátula del disco Juntos Otra Vez de Bobby Rodríguez y La Nueva Compañía


Ayer 30 Noviembre falleció Juan Carlos Córdova Quiñones, Junior Córdova, vocalista de grupos como Rafael Cortijo, Johnny El Bravo, La Unica y Bobby Rodríguez y La Compañía.

A continuación una extensa entrevista que hace más de diez años le hiciera Nestor Emiro Gómez para el portal Herencia Latina ¡Que Descanse en Paz Junior!


30 nov. 2018 0 comentarios

Denuncian por homofobia a integrante de orquesta peruana Zaperoko


Fuente: Peru21

La Orquesta Zaperoko, La Resistencia Salsera está en el ojo de la tormenta luego de la difusión de una denuncia pública en redes sociales.

Antonio Gálvez, a través de su cuenta de Facebook, denunció haber sido víctima de la homofobia de algunos de los integrantes de la agrupación nacional de salsa.

El usuario grabó la incidencia y en su video compartido se puede apreciar cómo uno de los integrantes de Zaperoko, Juan Carlos Flores, se burla del joven, mientras sus otros compañeros lo acompañan con las risas.

"Nunca respondo, tampoco los enfrento, pero eso está mal. Nadie tiene por qué incomodarte, denigrarte o hacerte sentir vulnerable por cómo te ves, como eres, etc. ESTO ES HOMOFOBIA, normalizada pero homofobia al fin", señala Gálvez en su publicación.




Esta mañana Johnny Peña y los integrantes de la orquesta (a través de su cuenta de Facebook) pidieron disculpas por los hechos ocurridos

29 nov. 2018 0 comentarios

ADELANTO: Escucha a Palmieri y Santana en Mi Luz Mayor





Gilberto Santa Rosa no es el único invitado especial del Maestro Eddie Palmieri en su nuevo disco Mi Luz Mayor.

En un junte para la historia, Palmieri presenta al icónico guitarrista de rock Carlos Santana y al reconocido percusionista Karl Perazzo, quienes participan en una nueva versión de “Mi Congo”, cuya primera grabación se incluyó, cuarenta años atrás, en el disco Lucumí, Macumba, Voodoo. Palmieri, el revolucionario de la Salsa fue a Las Vegas a buscar a Santana, el revolucionario del rock latino, en un encuentro tan especial y espiritual que el guitarrista rehusó el pago inicialmente pactado. Cosas de grandes, honor mutuo. A falta de sonero, es Santana quien toma el protagonismo con su guitarra eléctrica, dando luego paso a los tambores batá a cargo de Camilo Molina (Itotele), Anthony Carrillo (Iya) y Gabriel Lugo (Okonkolo). Si la Salsa y el Rock latino tuvieran que escoger dos apellidos, Palmieri y Santana podrían ser los elegidos.

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Miki González: "Willie Colon no compone, no canta ni toca bien, pero ha calado en el público"



Fuente: La República. Por: Sandy Carrión

Miki González tiene el corazón dividido entre el rock y la electrónica. El artista de 66 años invierte su tiempo en los dos géneros por igual porque –según dice– necesita trabajar. Pese a esa necesidad, no quiere saber nada que no sea de música.

LR: A propósito de tu próximo show ochentero en la discoteca Cocos, ¿crees que el público peruano se deja llevar mucho por la nostalgia y paga por ver a bandas que ya no tocan en otros países?

MG: Sí y no. En la época de los 80 era muy difícil traer una banda a Perú. Era carísimo y, además, no había la infraestructura adecuada para el rock. Recuerdo que La Feria del Hogar quiso contratar a El último de la fila, de España, pero no había todo lo que pidieron. Ahora pueden traer a Pink Floyd y a otros grandes. ¿Hay nostalgia? Claro, hay mucho público para ellos. ¿Por qué sucede eso? No sé, soy artista, no empresario.

LR: ¿O será que ahora los peruanos tenemos más dinero para ir a conciertos?

MG: Los empresarios saben de todo eso, te he contestado lo mejor que pude, pero no tengo idea. Yo solo hago música, de la parte de la plata no sé.

LR: Pero ahora los músicos están muy involucrados en el tema de producción y organización.

MG: Yo solo me enfoco en la música, que es donde me siento cómodo. Organizar y producir es un desgaste que a mí no me resulta. Tú no tienes que ser artista para saber la industria de la música, tienes que saber de plata.

LR: Algunos toman esas funciones para aminorar costos.

MG: Primero, no me gusta producir. Segundo, las cosas tienen un costo. Si tú produces un evento y la estás haciendo de productor, igual tienes que sacar esa plata porque no vas a trabajar gratis. ¿Vas a producir un evento para pagarle solo a los artistas? No tiene lógica.

LR: ¿Pero sí estás de acuerdo con que un artista se involucre en temas políticos?

MG: No, la función del artista es hacer arte y arte es una obra que transmite alguna emoción. Puede ser una estética agradable o puede ser una cosa chocante, pero hay un mensaje que quieres dejar. Deberíamos centrarnos en eso. Ahora, no todo lo que es arte entretiene. Cuando empezaron los punk, ellos no querían entretener, querían transmitir su disconformidad.

LR: ¿El trap y el reggaetón, géneros que están de moda, también son arte?

MG: Todo es arte, por supuesto, pero hay diferencias. Hay arte que está muy bien hecho y hay arte que no está muy bien hecho. Pasa lo mismo en la pintura y en la escultura. Para mí, hay cosas técnicamente impecables, pero no me dicen nada. En cambio, si veo a un tipo tocando su huayno con un peine, puedo quedarme una hora escuchándolo si realmente transmite.

LR: Pero no todos los que transmiten arte tienen éxito. En ese sentido, ¿es más importante el talento o la disciplina?

MG: Son como dos alas de un ave. Tienes que tener un montón de disciplina y cierto talento. También hay gente que no tiene condiciones. Fíjate en Willie Colón, no compone bien, no canta bien, no toca bien ni el trombón; pero se inventó esta cosa de los cuatro trombones y es Willie Colón. Tiene éxito y no se puede negar que ha hecho algo importante en la música.

LR: ¿Es válido ese camino?

MG: Esa es una circunstancia de una persona que no tiene tan buenas condiciones, pero ha sabido encontrar una expresión artística que ha calado en el público. No puedo decir si está bien o está mal. Si yo fuera a un concurso de canto, yo perdería (ja, ja, ja); pero no pueden decir que no he sido una influencia a lo largo de estos años en la música peruana. En fin, el talento es relativo.
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Sammy Marrero: "Lo Mío Es Cantar"





Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por: Mariela Fullana Acosta

Sentado en un mueble del vestíbulo del Centro de Bellas Artes, de Santurce, el cantante puertorriqueño Sammy Marrero saluda con una sonrisa y con una anécdota. No ha pasado ni un minuto cuando bromea con relación a su estatura y suelta que fue jinete a finales de la década del 50.

“Estuve tres años. Pero no conseguí la licencia por mi problema con el ojo”, comenta y luego guarda silencio, como repasando aquel instante de su vida.

Han sido muchas las vivencias en estos 76 años. Algunas repletas de alegrías, otras duras y tristes y una que otra agridulce, como la que vive actualmente tras ser demandado en el 2016 por la viuda e hijos de quien fuera su amigo y colega, el compositor y músico Raphy Leavitt, quien falleció en el 2015.

La demanda por derechos de autor que incluye a los integrantes de la orquesta de Sammy Marrero y sus esposas, fue presentada ante el Tribunal Federal de Puerto Rico, y busca que el cantante y su grupo no interprete las composiciones del Leavitt hasta que “cumpla” con el pago de regalías que, según el administrador de la orquesta, Edgar Nevárez, “nunca” se han opuesto a pagar.

Cuando murió el compositor, el 5 de agosto de 2015, su familia decidió disolver su orquesta La Selecta, en la que Marrero fue el cantante principal por 43 años. Ante ese escenario, el vocalista conformó su grupo Sammy Marrero y su orquesta, con la que continuó interpretando los éxitos de La Selecta, tales como “La cuna blanca”, “Payaso” y “El buen pastor”, entre otros favoritos del público.

La demanda presentada por la familia de Leavitt, buscaba prohibir a Marrero que interpretara las composiciones del también pianista. Pero el cantante y su orquesta han continuado sonando el repertorio, luego de pagar la licencia de uso a la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (Ascap).

Sin embargo, la familia de Leavitt retiró las composiciones de Ascap, cuya licencia de uso vence el 31 de diciembre de 2018.


“Esa parte se la dejo a las personas que están metidas en esa materia legal. Lo mío es cantar y seguiré cantando hasta que Dios diga”, reacciona Marrero cuando se le pregunta por el caso, que continúa el 22 de diciembre.

Ese día el cantante tiene que informar quiénes serán sus nuevos representantes legales, luego que los licenciados Roberto Sueiro y Víctor Gratacós renunciaran al caso porque no había cómo financiar sus servicios.

A pesar de toda esta situación, Marrero continúa con ánimo, sonriente y listo para cantar como nunca en lo que será su primer concierto en la Sala Sinfónica Pablo Casals, ubicada en Santurce. La cita será el próximo 30 de diciembre, cuando presentará el espectáculo “El final y un comienzo: Tributo al maestro”, en el que recorrerá musicalmente los temas que lo han acompañado a lo largo de su trayectoria musical. Esta podría ser la última vez -en un tiempo- que el público podrá escucharlo cantando los éxitos de La Selecta en lo que se resuelve el caso en la corte federal.

“Estaré presentando parte de mi vida porque mi vida siempre ha sido cantar”, dice. “La parte que me corresponde a mí es muy importante porque va a transcurrir sobre lo que yo he hecho en mi vida. De cómo a un jibarito de Coamo, un hombre pequeño, el mundo le ha enseñado que no es la estatura (lo que importa), sino el perfil de la educación que he tenido y la educación me la ha dado el mismo pueblo”, abunda.

Una nueva era

Marrero afirma entusiasmado y orgulloso que este concierto representa el final de una era, pero el comienzo de otra en la que mostrará algunas de sus composiciones porque asegura que además de cantante es poeta. “Nunca he querido ser algo diferente a lo que soy. Siempre he tratado de ser sincero, buena persona, compartir con mi música y es la primera vez que me presento en esta inmensa sala. Pero con el favor de Dios, daré lo mejor de mí”, reitera.
A pesar de la sonrisa, Marrero admite que la demanda entablada por la familia de Raphy Leavitt le ha afectado, pero está confiado en que el caso se resolverá. “Soy un ser humano y a nadie le gusta que le amarren las manos o que no pueda moverse. Pero yo tengo algo a mi favor y es que Dios no permite la injusticia”, expresa.

Opina que si Raphy Leavitt estuviera vivo no estaría de acuerdo con la disputa legal, pero admite que no sabe sobre las interioridades que él conversó con su familia.

“Conociéndolo, yo creo que no (estaría de acuerdo). Claro, no sé si en la intimidad él con su señora haya hablado algo. Pero yo vivo a la buena de Dios y cantaré hasta el fin de mi vida porque si no es la canción de uno, es la canción de otro o la componemos nosotros”, puntualiza. Concluye reiterando que en el concierto del 30 de diciembre -en el que estarán de invitados Domingo Quiñones y Eduardo Villanueva- dará lo mejor de sí porque “es la primera vez que se me da esta oportunidad y jamás la voy a desaprovechar”.
26 nov. 2018 0 comentarios

Roberto Delgado recibe las llaves de la Ciudad de Panamá



Felicitaciones a nuestro amigo Roberto Delgado por haber recibido, esta tarde, las llaves de la Ciudad de Panamá de parte del alcalde José Blandón.

Desde hace varios años, Delgado es el director musical de la orquesta que acompaña alrededor del Mundo al gran Ruben Blades. Felicitaciones nuevamente!

25 nov. 2018 0 comentarios

Maite Hontele y su Cuba Linda



Fuente: El Colombiano. Por: Valeria Murcia Valdés

Una Maite sonriente se paseaba por las calles de La Habana en su bicicleta mientras llevaba en su espalda a su compañera musical, la trompeta, la responsable de estar en esa isla.

Desde muy pequeña, gracias a la melomanía de su padre, había escuchado esos sonidos cubanos que la transportaban a un lugar lleno de colores, automóviles antiguos, calor y músicos llenos de vida, esos que le dieron forma a las bases de algunos de los ritmos tropicales más importantes para el legado cultural latinoamericano.

“Cuba es la cuna, ahí empezó todo, porque a partir del son cubano se desarrolló la salsa. La música de Cuba tiene un estilo que me gusta mucho, está muy basada en la melodía y la trompeta cumple un rol muy importante tanto para tocar melodías como para improvisar sobre los ritmos cubanos”, destaca Maite Hontelé.

La isla se volvió una inspiración para la joven trompetista holandesa. Recuerda con afecto a grandes intérpretes cubanos como Alfredo “Chocolate” Armenteros y Félix Chappottín.

“Ellos tuvieron un sonido muy propio y tenían un enfoque definido hacia el ritmo y la melodía. Eso siempre ha sido lo más importante en mi manera de interpretar la trompeta y empecé desde jovencita a copiar esos estilos”, cuenta ella.




Desarrolló su forma de tocar y desde entonces la dupla que ha establecido con el compositor y productor Juancho Valencia ha dado en el clavo en cada una de sus producciones musicales.

Maite se fue a vivir a ese país durante unos meses para empezar a empaparse, de manera vivencial, con esa cultura que tanto amaba. Conoció lugares, mostró sus habilidades en el instrumento y aprendió de otros artistas.

Poco a poco fue construyendo su nueva aventura, la quinta de su discografía, Cuba Linda, nombrada como una de las canciones que la marcó desde pequeña cuando compartía con su padre.

Una dedicatoria sentida

El álbum, que está disponible al público desde el pasado viernes, invita a bailar, bien sea solo o muy cerca en pareja.

Es un trabajo que demuestra la habilidad interpretativa de Hontelé, tiene impreso el sello de las composiciones de Juancho Valencia y también la capacidad creativa del multinstrumentalista Alain Pérez.

Para Bailar, el corte que abre el disco, dibuja una imagen instantánea en la mente: ir caminando por una calle antigua de la capital cubana con un vaso de ron en la mano, mientras el viento mueve sutilmente las palmeras y se va instalando la noche.

Le sigue Soy de Lo Peor, una colaboración con Gilberto Santa Rosa y posteriormente otra con el dominicano Vicente García, titulada Ayúdame Inspiración.

“Lo bonito es que realmente todas las colaboraciones son a través de amistades. No con plata sino por amor por la música”, dice. A ese elenco se le une también Goyo, vocalista de Chocquibtown, Robertón y la Orquesta Aragón.




Hontelé se estrenó como compositora con el corte instrumental Lo Que Tienes Tú y celebra el único cover del álbum: Cuba Linda.

“Es el tema que me ha perseguido durante toda mi vida. Es bellísimo, tiene mucha energía y la trompeta tiene un rol importante”, cuenta. “Yo quería cerrar un ciclo musical con ese tema porque representa mucho para mí: esa Cuba linda que me ha dado tanto, que nos ha inspirado tanto. Quería hacerle un homenaje”.
23 nov. 2018 0 comentarios

El Imperio de la Salsa de César Pagano



Fuente: El Tiempo, Colombia. Por: Francisco Celis

El libro empieza con un prólogo de Jeannete Riveros, en el que advierte: este no es un libro de entrevistas de farándula sino un libro de entrevistas culturales. César ‘Pagano’ Villegas, uno de los fundadores del Goce Pagano, está lanzando 'El imperio de la salsa', que contiene 34 entrevistas y una semblanza con los grandes del género, principalmente de la salsa neoyorquina y de Puerto Rico, y algunos cubanos, dado que a los artistas de la isla les dedicará un volumen aparte en el futuro.

¿Cómo se inició como escritor sobre música, qué lo llevó a escribir?

Esto está muy vinculado a las fiestas que hacíamos en mi apartamento cuando vivíamos en el barrio Acevedo Tejada, que era contiguo a la capilla donde oficiaba Camilo Torres, cuando en los años 70 empezó a llegar la salsa a Bogotá y yo descubrí esa música, una música novedosa que aportaba y era mejor hecha que el chucuchucu que oíamos acá.

¿Con qué música se crió y qué bailaba antes de la salsa?

Con Lucho Bermúdez y algo de la Billo’s; no me gustaba el son paisa de Los Hispanos y Los Graduados. Y para oír tenía predilección por el jazz, y algo de cantantes líricos. Pero cuando llega la salsa encuentro una música alegre, rica, novedosa…

Eso, ¿en qué años?

A mediados de los 70. Yo nací en el 41 y tenía como 34 años. Venía de la decepción del robo de las elecciones a la Anapo, cuando me encontré con esto, que plantea una música sabrosa y con un mensaje social y abracé la cultura además, que es mucho más amplia que afiliarse a un grupito, de esos de izquierda, que se mantenían peleando unos con otros.

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Pagano con Omara Portuondo, en una de sus 2.200 entrevistas.

Foto: Claudia Rubio / Archivo El Tiempo
¿En ese momento qué hacía?

Estaba en el Ministerio de Educación como docente, investigador, visitador de concentraciones de desarrollo rural que había creado Luis Carlos Galán. Pero me aficioné a la rumba y hacía fiestas en mi apartamento, y eso se fue creciendo, se volvieron famosas por mi colección de 200 discos de salsa que compraba en la calle 19.

Yo buscaba música buena que no fuera de consumo popular y de la radio, sino diferente. Por eso me voy aficionando a leer sobre eso y vi que no había mucho escrito. Entonces tuve que empezar a hacerlo, porque con la poca información de cuando no había internet nos tocaba era hacer análisis y pensar la música. Antes del Goce Pagano creo que saqué algo en El Espectador que se llama ‘La salsa ritmo y libertad’ y, en Alternativa, ‘La salsa, ese goce pagano’. Ese nombre nació cuando discutíamos con el periodista Hernando Corral los nombres para ese artículo, en la cocina de aquel apartamento. Él señaló: “Ese es el nombre”. Y todos estuvimos de acuerdo con que era muy buen nombre.

¿Hacía cuánto estaba en Bogotá?

Desde el 70. Venía de Armenia, porque me sacaron de la universidad. Yo nací en Medellín, pero viví en Palmira de los 3 a los 12 años, porque mi padre era agrónomo y trabajaba en la granja experimental allá, lo cual me permitió conocer la música negra del Pacífico, con los trabajadores de la caña. Porque lo que uno oía en Antioquia eran bambucos, rancheras y tangos.

En el 75 ya había pasado el auge de las primeras discotecas de salsa en Bogotá...
Sí, había las comerciales y muy caras, de estilo Estados Unidos, con la bola esa que da vueltas, y otros lugares más humildes, donde ponían muy buena música, aunque incómodos y baratos, que era a donde íbamos. La Montaña del Oso era una de esas tipo discoteca americana. Y Palladium, de Camilo Torres. Y las otras eran Mozambique, del futbolista Senén Mosquera, fallecido recientemente, y El Tunjo de Oro, de Sigifredo Farfán, que me enseñó mucho. Quedaba en la carrera 13A con 23, detrás de Telecom, a cuadra y media del Goce.

Pero nosotros nos alejamos de lo comercial. Lo comercial se volvió ‘sospechoso’
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¿Y La Jirafa Roja?

Era más de clase media, encorbatada, señoras emperifolladas... Un poquito más elegante. Y más caro y restrictivo. Pero nosotros nos alejamos de lo comercial. Lo comercial se volvió ‘sospechoso’. La radio ponía era Nelson y Felipe González, de Venezuela, una música poco elaborada, o Gran Combo ventiao, que no nos decía mucho. O Sonora Ponceña, que había tomado muchísimo de Pablo Milanés o de Adalberto Álvarez.

Alguna vez me habló de un sitio llamado El Bembé. ¿Qué era eso?

Una novia que tuve encontró un sitio que se llamaba El Bembé de la amistad y el sabor, y lo cerraron. Entonces nos llegó la oportunidad de oro y compramos, en 100.000 pesos del año 78, el local del Goce Pagano tres socios con Juan Guillermo Gaviria, filósofo, y Gustavo Bustamante, economista.

¿Lo impactó la reciente muerte de Gustavo?

Por supuesto. Estábamos alejados hacía años. Habíamos conversado últimamente, ya viendo su merma física, a ver si de pronto podíamos hacer algo en torno al local del Goce Pagano. Fuimos socios del 78 al 81. Él me compró y se quedó solo. Yo abrí otro Goce en la carrera 5.ª, luego en la avenida Caracas con calle 74. Por ahí desfilaron Celina González, Daniel Santos, Eddie Palmieri y, en una fiesta que organizó Enrique Santos para Felipe Santos, Dámaso Pérez Prado y Gabriel García Márquez. Casi se cae esa casa por el tumulto.

Ya sabemos cómo empezó a escribir. ¿En qué momento nace esa faceta de entrevistador? 

Por mi inclinación a la música, estudié algo de canto, me encantaba hablar con los artistas. Después veo que eso hay que grabarlo, que tiene que quedar. Cuando empiezo a escribir veo que necesito fuentes grabadas en las cuáles basarme. Y comencé a coleccionarlas. Conservo más de 2.200. Quizás uno de los primeros que entrevisté fue a Manuel Licea, Puntillita, que vino con el grupo Rumbavana. Cuco Valoy también fue de los primeros. Tata Guiness, que vino con el Tropicana.

¿Cómo fue entrevistar a Héctor Lavoe?

Era difícil encontrarlo sobrio y dispuesto. Era un hombre introvertido. Poco comunicativo. Relativamente callado. Pero cuando salía a la tarima se transformaba.

¿Y a Celia Cruz?

Muy bien. Una persona supremamente amable. Una persona de inteligencia natural muy desarrollada, con su alegría desbordada. Me advirtió desde el comienzo que no habláramos de política y hablamos. Hasta del feminismo hablamos.

¿A quién le gustó más entrevistar?

Con Charlie Palmieri aprendíamos mucho. Fue una entrevista colectiva, en la que estaban Berta Quintero, Alfonso Nieto y bastante gente rodeándonos. También Rubén Blades, que después nos desencantó porque ahora busca más su desarrollo personal que los ideales de América Latina.

¿Le gustó Johnny Pacheco?

Yo estaba muy prevenido con él. Sabía que le había ayudado a Jerry Masucci a explotar a los músicos y a hacer negocios turbios. Un hombre simpático, muy inteligente. Traté de confrontarlo, pero él es un hombre muy hábil.

¿Cómo consiguió a Tite Curet Alonso?

Por fortuna, gracias a una invitación de Cristóbal Díaz Ayala, que sugirió mi nombre para un encuentro de salsa en Curazao, donde nos enfrentamos los defensores de la salsa de contenido con la salsa romanticona y pornográfica que había en ese momento. Me aclaró muchas cosas que él conocía de primera mano, que están en el libro.
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Hermán Olivera, la voz cantante de Eddie Palmieri



Fuente: El Tiempo, Colombia. Por: John Ceron

Herman Olivera, antes de tomar el micrófono para empezar su show salsero en el escenario, se abraza simulando hacerlo al público. Su traje, siempre impecable en cada presentación; su voz, inconfundible, limpia, y su versatilidad a la hora de improvisar (sonear) lo hacen único. Quizá esta fue una de las características que tuvo en cuenta Eddie Palmieri para llevarlo a su orquesta como voz líder. De eso ya han pasado más de 20 años, y el sonero del siglo XXI, como lo bautizó el propio Palmieri, sigue deleitando a los amantes de la salsa.

Sus inicios en la música empezaron cuando tenía 15 años, y desde entonces no ha dejado de sonar, ha compartido tarima con todos los grandes de la salsa y ya es hoy uno de esos grandes. Olivera, en su reciente visita a Bogotá, habló con el TIEMPO acerca de su carrera profesional, su paso por el Conjunto Libre, de Manny Oquendo, y su relación con los demás salseros.

Vamos a sus primeros años. Encontré que su nombre verdadero nombre es Hermenegildo Olivera, ¿cómo nació entonces Herman Olivera?

Cuando estaba en la escuela, una de mis profesoras no podía pronunciar Hermenegildo. Aunque ella lo intentó varias veces, fue imposible. Entonces me dijo: “Desde hoy te llamaré Herman, Herman Olivera”. Llegué a mi casa y les conté a mis padres; no hubo disgusto alguno, y decidí desde ese momento llamarme así.

Vamos a lo musical: comienza su carrera en 1974, ¿con qué agrupación?

Empecé con la orquesta La Justicia II en Nueva Jersey (Estados Unidos), tenía 15 años. Mis padres son puertorriqueños y llegaron a Estados Unidos con el éxodo de los años 50 del siglo pasado y se establecieron en Nueva Jersey, donde nací y me crié. Recuerdo que en las vacaciones íbamos a Puerto Rico; allá escuchaba la música de Tito Puente, Mon Rivera, el Gran Combo de Puerto Rico, entre otros artistas.

¿Cuánto duró en ese grupo?

Fue casi un año con ellos. Luego salto a la orquesta La Sónica; allá conozco a Edwin Bonilla y a Jimmy Bosch, mi amigo de toda la vida. Después de La Sónica me voy al conjunto Caramelo. Este era un grupo que se formó con temas inéditos. Animábamos bodas, bautizos, divorcios, íbamos a donde nos invitaban. Muchas veces fuimos teloneros de las grandes orquestas de la década de los 70, también de la dinastía Fania. Esto pasaba en Nueva York y Nueva Jersey.

¿Su llegada al Conjunto Libre cómo se da?

Estando en una actividad a la que asistieron Ismael Rivera, Bobby Rodríguez y la Compañía y el Conjunto Libre, del cual yo ya era fanático, vieron y escucharon nuestra presentación con el conjunto Caramelo. Después del toque, bajé y conocí a Manny Oquendo, quien era timbalero y bongosero del Conjunto Libre; también estaba Andy González, el director musical, y Pupi Cantor, el vocalista. Le di el teléfono a Pupi, y días después me llama Andy González para cantar con el Conjunto Libre. Ahí empiezo una etapa más grande, más profesional, en Nueva York; estaba ya en las grandes ligas de la música.

¿Qué graba con ellos?

Mi primera producción discográfica es Libre increíble, bajo el sello Salsoul. En este trabajo están las canciones Decídete, No me eches la culpa, Traicionera y Goza la vida. Luego vino Ritmo, estilo y sonido, que es este long play (lo muestra); ahí está el tema Qué humanidad, corría el año 1983.

Maestro Olivera, vamos a dar un salto en su carrera artística, y para los amantes de la salsa es muy importante su paso por la orquesta de Eddie Palmieri...

Siempre he sido fanático de la música de Eddie Palmieri con Ismael Quintana (que en paz descanse), fue parte de mi crecimiento y de la ola salsera que arrasó en el mundo y en Nueva York en los años 70.

¿Cuándo empieza a tocar con Eddie, en dónde estaba usted?

Trabajaba con el maestro Johnny Pacheco y recibí una llamada de la oficina de Eddie. Me dijo que quería que trabajáramos un tiempo corto, pues con él estaban Ismael Quintana y la India. Luego de ese corto paso regreso al Conjunto Libre, era el año 1993. En 1995 me llaman de nuevo de la oficina de Eddie Palmieri, y me hicieron una oferta que no podía rechazar. Era una gira por Europa; hicimos 26 conciertos en 11 países, durante 31 días. En ese tour es en el que el maestro Eddie se percata de mi talento y me ofrece grabar una producción que se denomina El rumbero del piano. Esa es mi primera grabación con él.

¿Qué canciones hay en ese álbum?

Están Oigan mi guaguancó, Dónde está mi negro. Grabo una versión de la canción Malagueña salerosa que fue un éxito instantáneo. Ahí empiezo a viajar por el mundo con quien es mi padrino musical y con quien es el sol de la música. Hoy ya tengo cerca de ocho o nueve producciones discográficas con la orquesta de Palmieri.

Háblenos de esas producciones con Palmieri.

Volvimos a regrabar los temas que ya se habían hecho con Ismael Quintana. Grabamos dos producciones, una titulada La Perfecta II y la otra, Ritmo caliente; en esa están las canciones El Tutu Tata, Tirándote flores, Ritmo caliente y el Molestoso, entre otras.

Usted grabó con Tito Puente un álbum que salió al mercado luego de que él murió.

Se titula Obra maestra y es una idea de Eddie Palmieri con Tito Puente. Unimos las dos orquestas para esa grabación. Se hicieron los arreglos y participaron otros vocalistas, era el año 2000. Con esa producción ganamos dos Grammy.

Un coleccionista de Bogotá, Diego Rodríguez, me pidió preguntarle por ‘Privilegio y honor’.

Ese tema lo compuso Yova Rodríguez, a quien, además, le he grabado un montón de canciones, como Boricua hasta la muerte, Cuando el amor se acaba, El son de Herman, entre otras. Recuerdo de Privilegio y honor que faltaba un tema para terminar una producción, y Yova Rodríguez me dijo que tenía uno que le había escrito a su hijo Kervi, que lo tomara y le pusiera el nombre de mi hijo Giovanny Herman en uno de los soneos. La llevé a la compañía, la aceptaron, le hicimos los arreglos y quedó lo más chévere. Es una canción con una letra muy profunda y gusta mucho.

Usted le hace un tributo a Justo Betancourt cantando ‘Pa’ bravo yo’, ¿cómo es esa historia?

Esa letra es de Ismael Miranda, y ese tema le pertenece al matancero mayor, al único, al número uno: Justo Betancourt; además, esa es su canción bandera, su emblema. En una gira por Puerto Rico con Frank Ferrer y la Descarga Boricua, yo llevaba listos mis dos temas originales para tocar; uno de ellos era Qué humanidad y otro. En el ensayo, Ferrer me dice: “Vas a cantar Qué humanidad, y quiero que cantes Pa’ bravo yo”. Me sorprendió, y le respondo: “¿Por qué tú quieres que yo cante esa canción si es de Justo Betancourt? Yo tengo mis temas y no creo que funcione”. Ferrer me dijo: “Sí va a funcionar, y tú vas a hacer algo lindo con ese tema”. Yo seguía sin entender, y lo contradecía. Al fin tuve que ceder, pues él era el productor. Al final le contesté: “Está bien, la voy a grabar, pero no estoy de acuerdo, respeto esos temas grandes”.

¿Y al final qué pasó?

Me fui para el hotel y estaba tan estresado por eso que me enfermé, me dio catarro. Ferrer me dice: “Vamos a hacer una cosa, lo grabas y si no sale bien, no lo incluyo en el video, pero si funciona va completo”. Al fin lo grabamos, y a él le gustó, mientras que yo le buscaba las imperfecciones y lo negativo; al final me dijo que lo dejáramos. Salió el disco. Y el video. Y la gente empezó a pedirlo. Me decían: ‘Haz el tributo a Justo con Pa’ bravo yo’; decidí meterle soneos, y finalmente le rindo un tributo al matancero mayor.

¿Hizo parte del sello Fania?

Nunca tuve una historia con Fania. Trabajé con Johnny Pacheco año y medio en su grupo, al que denominamos el Tumbao Añejo. Acompañaba a Celia Cruz, Pete el ‘Conde’ Rodríguez y Héctor Casanova. Yo cantaba mi par de temas. Viajé con él y aprendí mucho.

Cuando está en su casa, ¿qué música escucha?

Escucho jazz de Charlie Parker, Miles Davis, también se oye Frank Sinatra, al igual que música brasileña. Rosario Flores, Marco Antonio Muñiz y, por supuesto, Herman Olivera.

¿Cómo se define?

Como un narrador bien guarachero.

Cuéntemos de sus visitas a Bogotá...

La primera fue en un Salsa al Parque, y las otras dos, para presentarme en una discoteca salsera, pero pienso seguir viniendo mientras el público me pida.