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9 ene 2023 0 comentarios

El Centenario de Tito Rodriguez


Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico 

El 4 de enero de 1923 nació en Santurce una de las estrellas de la música más recordadas por su hermosa voz y una llamativa presencia escénica que lo elevó a lo más alto del firmamento musical, tanto en Puerto Rico, como en varios países de Latinoamérica y algunas ciudades en Estados Unidos: Tito Rodríguez.

Según la Fundación Nacional para la Cultura Popular, desde muy joven Pablo “Tito” Rodríguez Lozada manifestó interés con todo lo relacionado con sonidos musicales, que lo ayudaron a desarrollarse en un ambiente repleto de música, donde su voz se convirtió en su mejor instrumento. De hecho, a los 13 años firmó su primer contrato con una empresa americana y comenzaron a oírse sus primeras grabaciones como cantante.

Unos de sus primeros viajes profesionales que el artista puertorriqueño dio a los Estados Unidos lo realizó junto con el famoso Cuarteto Mayarí, como parte integrante del grupo, donde alcanzó resonado éxito. Pasó más tarde a trabajar junto al maestro Noro Morales y su gran orquesta con quien se convirtió en una figura artística de atracción popular. Fue así que luego Enrique Madriguera lo contrató para su famosa banda. De la misma forma, Xavier Cugat, que gozaba de gran popularidad con su orquesta de ritmos latinos, se interesó por Tito, y logró unirlo a su famosa agrupación.

Como artista de superado talento, y queriendo lograr el sueño de crear su propia orquesta, dedicó muchos años de estudios a la música mientras actuaba en Nueva York. De hecho, Rodríguez estudió música con el profesor Moe Goldenberg y, en 1952, ganó mención de honor del “Century Conservatory of Music of New York” como intérprete de un estilo definido y propio de la música latinoamericana. De la misma forma, su orquesta obtuvo por dos años consecutivos el Gran Trofeo Anual otorgado por el diario “La Prensa”.

Según la información de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, en las temporadas bailables del famoso club “Palladium”, alternó con las renombradas bandas de José Curbelo, Noro Morales, Tito Puente, Frank “Machito” Grillo con Graciela, Charles Palmieri, Arsenio Rodríguez, la Sonora Matancera y otras famosas orquestas que venían de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia y Venezuela, cuando los ritmos del mambo, cha-cha-chá y el merengue estaban en pleno furor en Nueva York.

Cuando el rock comenzó a dominar las ondas hispanas por medio del movimiento de la Nueva Ola, Tito dio un salto al bolero, grabando uno de sus grandes clásicos interpretativos: “Inolvidable” del compositor cubano Julio Gutiérrez.

A raíz de su éxito en esta nueva etapa, Rodríguez tuvo un periodo de grabaciones con la orquesta de Leroy Holmes con la que produjo aciertos como “Un cigarrillo, la lluvia y tú”, “Ya son las doce”, “Llanto de luna”, “En la oscuridad” y “Tu pañuelo”, entre otros.

A mediados de la década de 1960, pasó del sello UA Latino a Musicor para quienes grabó numerosos éxitos, así como produjo grabaciones para el cuarteto Los Hispanos, Los Montemar y el cantante Teddy Trinidad.

Posteriormente, regresó a Puerto Rico donde se convirtió en atracción de los exclusivos centros nocturnos de hoteles del área metropolitana. En 1970 inició un ciclo de producciones televisivas para la entonces cadena Rikavisión. En “El Show de Tito Rodríguez”, los televidentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de lo más granado del talento internacional, que incluyó la participación de figuras como Sarah Vaugh, Shirley Basey, Tonny Bennett y Sammy Davis Jr., entre otros, quienes actuaron como artistas invitados a su programa del Canal 7.

En esta última etapa de su carrera, Rodríguez se convirtió también en uno de los primeros cantantes nacionales en producir sus propios discos. Fundando la casa TR, el intérprete boricua legó a la discografía internacional clásicos como “Don fulano”, “Amar no es sólo sexo” y “En la soledad”.

El 28 de febrero de 1973 Rodríguez murió de leucemia, luego de haber sido diagnosticado dos años antes. A pesar de su condición, el artista se mantuvo presentando en espectáculos musicales hasta varios días antes de su muerte.


Recordado por Danny Rivera y Humberto Ramírez

Para resaltar la trayectoria musical de Rodríguez, los artistas puertorriqueños Danny Rivera y Humberto Ramírez conversaron con EFE y destacaron el balance musical del también intérprete de “Tiemblas”, como percusionista, director de orquesta y cantante, influenciadas por la música cubana.

Rivera y Ramírez conocieron en persona a Rodríguez, aunque el primero fue quien tuvo mayor aproximación cuando cantaba con la orquesta de César Concepción y el legendario cantante se presentaba como solista en un antiguo hotel en Puerto Rico.

”Lo vi con su traje, medias impecables, todo combinado, zapatos finos y su porte de un individuo clásico que hasta parecía que caminaba por el aire”, recordó Rivera.”Era un tipo muy especial. Nos llegamos a saludar. Yo era un muchacho mucho más joven y soñando con ser artista, aunque ya había alcanzado cantar con una de las orquestas más famosas de aquel entonces en Puerto Rico”, continuó contando.

Ese encuentro de Rivera le “marcó para siempre”, admitió, pues cuando Rodríguez empezó a tener éxito, “yo empecé a acercarme a su música, principalmente cuando empieza a cantar los famosos boleros y a pegar en Latinoamérica”. ”Con su ‘Inolvidable’, Tito Rodríguez se transforma en un ‘crooner’ (cantante melódico) al estilo de Frank Sinatra”, describió.

Respeto y disciplina

Por su parte, el músico Humberto Ramírez, adelantó a EFE que su presentación de la próxima edición del “Puerto Rico Jazz Jam” se la dedicará a Rodríguez con su acto “Cien años del inolvidable”, que incluirá canciones románticas, con el objetivo de seguir recordando a uno de los artistas más emblemáticos en Latinoamérica. ”Estamos hablando de una de las figuras más importantes a nivel de músico visionario como cantante e intérprete y que desarrolló su estilo propio”, dijo.

El trompetista también resaltó de Rodríguez su respeto, profesionalismo y disciplina en su orquesta, “como ahora muy pocas veces se ve por su comportamiento en tarima y vestimenta”, y porque además, “escogía buenos compositores y arreglistas, lo que le permitía un sonido único en la música que hizo”.

Rivera y Ramírez reconocieron, además, que la música de Rodríguez hay que mantenerla vigente, y que gracias a otros artistas como el salsero Gilberto Santa Rosa, quien vive en una antigua residencia del legendario cantante, le profesan respeto y admiración al famoso intérprete de “Inolvidable”.


En su centenario, Tito Rodríguez vive!

Fuente: Prensa sin censura. Por: Jaime Torres Torres

Un día como hoy, 4 de enero de 2023, el pentagrama hispanoamericano celebra el centenario de Pablo Rodríguez Lozada, mejor recordado como el Inmortal e Inolvidable, Tito Rodríguez.

Este artículo, imperdonable si no se publica a las 12:01 am del 4 de enero, no pretende pasar revista a su brillante carrera porque abundan las biografías sobre su vida y trayectoria artística.

Sí persigue recordar que nació hace 100 años y que se marchó al escenario celeste a la corta edad de 50 años, el 28 de febrero de 1973, por lo que el mes entrante también conmemoraremos medio siglo de su desaparición.

Lo sustantivo de ambas efemérides es que recordamos al cantante de música popular más famoso y exitoso del Siglo XX. Su discografía es una cantera de información valiosísima para las nuevas generaciones. Y ahí estriba el primer dilema: Tito, el Inolvidable, es uno de los grandes olvidados y desconocidos de la presente generación. Ni hablar de dos y tres generaciones atrás.

No culpo a mis hijos, ya por los 30 años, por su desconocimiento de Tito Rodríguez, a pesar de que irónicamente crecieron escuchando su música, ya sea de paseo por la Isla o cuando la tocaba un domingo mientras cortaba la grama o lavaba el carro.

La radio puertorriqueña hace mucho tiempo la excluyó de sus programaciones. Quizá no falta en alguna edición de “Canciones inolvidables”, cuyo tema musical se inspira en Tito, o en algún programa de Radio Universidad, pero indiscutiblemente el catálogo del prolífico Tito Rodríguez, como los de otros cantantes como Gilberto Monroig, Daniel Santos y Felipe Rodríguez, se sepultan en el olvido con la excusa de que son ‘oldies’ que en su momento escucharon los adultos y que hoy esos ‘baby boomers’, si no se han muerto, ya no la recuerdan.

A esto se debe añadir el crimen cultural de su discografía también condenada al polvo del tiempo. Sus catálogos con RCA Víctor, Tico, United Artists y su propio sello TR ya se han dejado de reproducir. Afortunadamente, tenemos YouTube, Spotify y Amazon Music, pero el público que patrocina estas plataformas prefiere a Bad Bunny y Bruno Mars.

Si hay una figura que ha promovido la obra de Tito Rodríguez y cuya gestión ha contribuido a que un día como hoy no pase inadvertido del todo, ese es sin duda el Caballero de la Salsa, Gilberto Santa Rosa.

En 1992 le dedicó el disco “A Dos Tiempos de un Tiempo”, tres décadas después uno de los clásicos de su discografía. Y eso no es todo: siempre lo ha tenido presente, como en esta fecha, en que lo recordará en concierto, como hizo en su 30 aniversario el 28 de febrero de 2003, en la Sala Felipe Rodríguez del Centro de Bellas Artes de Caguas.

Gilberto compró la pagoda de Tito en Punta Las Marías, Isla Verde y atesora parte de su colección, memorabilia y la serie de programas “El Show de Tito Rodríguez”. En 2002 compartió en cd y dvd el segundo volumen de “Tito Rodríguez… Inolvidable”.

Es tanta la admiración de Gilbertito por Tito que ha terminado, desde hace unos años, pareciéndose físicamente a él.

Siempre admiró la elegancia de Rodríguez, su formalidad y buen gusto. ¡Y hasta gesticula y toca las pailas, como El Inmortal!

Un día como hoy, por consiguiente, se debe agradecer a Gilberto por su compromiso con la divulgación del legado de Don Rodríguez, pero igualmente se le debe exigir a las instituciones culturales del País y a la industria radial que se enfoque en lo verdaderamente medular y honren a los grandes.

El centenario de Sylvia Rexach pudo ser objeto de mayor trascendencia durante 2022 y, aunque hubo iniciativas a su memoria, prácticamente pasó inadvertido.

No debe suceder con Tito Rodríguez, pero ya ven… Posiblemente, a la hora que a usted se le antoje, si recorre el cuadrante AM o FM de la radio puertorriqueña, no lo escuchará en ninguna emisora.

Este es un día sagrado para la música popular. De madrugada, mañana, tarde y noche se debe celebrar el centenario de Tito Rodríguez con la difusión de sus discos y también los que Danny Rivera, Chucho Avellanet, David Sánchez, Fania All Stars, Willie Rosario, Bobby Valentín, Paulito FG y Luis Miguel le dedicaron.

Tito, único en su clase. El Cantante que vistió al mambo de gala. El ‘entertainer’ que del Palladium, el Village Gate, Birdland y otros clubes de baile evolucionó a las salas de conciertos y a los estudios de televisión como un ‘showman’ genuino y consumado.

El mejor vendedor de discos de la década del 60. Sus continuos lanzamientos así lo sustentan. El rumbero que emprendió la transición perfecta al bolero con un éxito sin precedentes. El puente entre el mambo y la salsa, como registra la historia de “En algo nuevo” con Louie Ramírez.

En la emisora digital prensasincensura.mixlr.com, desde las 6am de hoy, Día del Centenario de Tito Rodríguez, se le recordará tocando su música porque con su música se enamoraron nuestros padres y enamoramos a la primera noviecita bailando apestillados en la marquesina.

Porque los boleros más afincaos que bailamos en una loseta los cantó Tito. Porque a través de la pantalla chica de Rikavisión llegó a miles de hogares con entretenimiento de buen gusto, excelencia y alta calidad.

Hoy es un día para escuchar y tararear hasta la saciedad “Inolvidable”, “Fiesta de besos”, “En la oscuridad”, “Tiemblas”, “Lo mismo que usted”, “Tres veces te amo”, “Cuando ya no me quieras”, “Don Fulano”, “Mama Güela”, “Baranga”, “El que se fue”, “Avísale a mi contrario”, “El sabio” y otras que no faltarán en la programación.

¡Tito Rodríguez vive!

Recuérdalo.

Celébralo.

Cántalo.

Báilalo.

¡Hónralo en su Centenario!


14 dic 2022 0 comentarios

La historia de Lalo Rodriguez con Eddie Palmieri


Ha muerto Lalo Rodriguez.

A manera de homenaje, publicamos la entrevista que le hicimos a Lalo, acerca de su ingreso y paso por la orquesta de Eddie Palmieri.

Por motivos de espacio, este texto no llegó a publicarse, por motivos de espacio en el libro EDDIE PALMIERI LA HISTORIA DEL SOL MAYOR.

Descansa en Paz, Lalo


LALO RODRÍGUEZ – El canario de Carolina.

Aunque duró menos de dos años, la asociación de Eddie Palmieri con el cantante Ubaldo “Lalo” Rodríguez fue histórica. Una apuesta arriesgada del maestro por un joven de dieciséis años que debía tomar el puesto que el experimentado Ismael Quintana había dejado. El tiempo le dio la razón a Palmieri, pues Lalo ha sido y es una de las voces más finas que se han escuchado en el Caribe, un niño prodigio que se volvió hombre en los mejores años de la salsa, el soñador y el loco que ganó fama con la “salsa erótica” después de una respetable discografía hasta la primera mitad de los 80.

Los dos discos que grabaron fueron los dos primeros Grammy de la historia de la música latina. Dos predestinados que se impusieron juntos a la todopoderosa Fania.

Rodríguez, nacido en Puerto Rico el 16 de mayo de 1958, fue mi primer entrevistado en la radio de El Salsero y esa etapa de su carrera musical fue abordada en aquella nota.

La historia de mi llegada a la orquesta de Eddie Palmieri es bien rara. Yo desde los nueve o diez años cantaba en fiestas patronales, en radio, programas de televisión y toda clase de actividades donde me llamaban. En ese tiempo era Ubaldito Rodríguez y me presentaban como “la sensación del momento”. Tengo en mi archivo alrededor de dieciséis películas, lamentablemente sin sonido, de 1968 y 1969 en las cuales tengo el honor de aparecer acompañado de Tommy Olivencia en las fiestas de Luquillo, Rafael Cortijo, la Orquesta Riverside, Los Guaracheros de Oriente.

En esa época cantaba con mi guitarra temas populares como María Isabel (“la playa estaba desierta / el mar bañaba tu piel / cantando con mi guitarra / para ti María Isabel”) Cartagenera, Preciosa, En mi viejo San Juan o Lamento borincano.

Mi primera experiencia salsera fue a los doce años, cuando ingresé a una orquesta de jovencitos que vivíamos en Carolina y en la cual yo era el menor. Durante dos años alternamos con los mejores grupos de Puerto Rico y con las bandas que llegaban de New York. En el verano de 1973 a ese grupito le tocó acompañar a Justo Betancourt en el famoso club Morocco. Era la época de los bailes de graduación de las escuelas superiores y nos tocó compartir tarima con la orquesta de Eddie Palmieri, que se encontraba de gira en Puerto Rico.

Esa noche me atreví a pedirle a Justo que me presentara a Eddie, porque sabía que ellos eran muy buenos amigos. El me llevó al lado de la barra donde departía con varios amigos, nos presentó y le dije que en el repertorio de nuestro grupo, Tempo Moderno, teníamos dos temas suyos Oigo un tumbao y Sabroso guaguancó que íbamos a tocar en su honor. Le pedí que me escuchara y que en un futuro me apoyara, si creía que tenía madera para llegar a las “ligas mayores”.

Después que tocamos los temas nos saludamos de nuevo y me felicitó. Me dijo que le había gustado mucho mi interpretación y que “en algún momento escucharía de él”.

A finales de enero de 1974, la Tempo Moderno se había disuelto y empecé a ensayar con el grupo de “Hommy” Sanz, una de las primeras orquestas de salsa que salieron en Puerto Rico junto a las de Agustín Arce, Leyo Peña, Johnny El Bravo y, por supuesto, El Gran Combo. Por ese entonces a mí me decían “Lolo” y recuerdo que al terminar el segundo ensayo, Julio Mata (pianista de la orquesta y a quien le decían “El Indio”) me dijo que Palmieri estaba en Puerto Rico buscando un nuevo cantante porque Ismael Quintana había firmado con Fania. Eddie tenía que empezar la grabación de un disco para un nuevo sello musical, Coco Records, y necesitaba reemplazarlo.

Julio le había dicho a Palmieri: “mira, yo conozco a un muchacho que canta muy bien y sabe tocar guitarra. Su nombre es Lolo”. Eddie le dijo que me presentara al día siguiente, creo que fue un martes a las dos de la tarde, en el hotel Americana, que quedaba en el sector de Isla Verde, cerca de la playa de Piñones. Cuando llegué al lobby del hotel, Eddie me ve con la guitarra y me pregunta:

- “¿Tú eres Lolo?”

- “Sí”

- “Ah, es porque estoy esperando a otro muchacho, a Ubaldo”

- “Pero yo soy Ubaldo”

Eddie se echó a reír y me dijo: “¿pero tú no eres Lolo?”. Ahí le expliqué que mi nombre verdadero era Ubaldo, pero que todos mis amigos me decían Lolo. Lo que había pasado es que Justo Betancourt le había hablado de aquel muchachito que cantó aquella vez con la Tempo Moderno, pero me conocía más como Ubaldo. Justo le había recomendado a Ubaldo y Julio le había recomendado a Lolo. Palmieri no se acordaba de mí y no sabía que se trataba de la misma persona.

Cuando el asunto se aclaró, lo acompañé al Golden Beach, un hotel que quedaba al lado y nos fuimos al piano bar. Ahí Eddie se sentó y me dijo: “cántame esta frase: yo vivo en el monte y no quiero saber más de ti”, acompañándome en el piano.

Seguí cantando: 

- “me hiciste sufrir y me estoy alejando de ti. Te di mi corazón…”

- “Suficiente. Cántame ahora esto otro: que yo contigo nunca quisiera tener problemas con nuestro amor”

Se lo canté también y quedó complacido. En ese momento no sabía, pero después entendí, que estaba midiendo si los tonos de los arreglos de esas canciones, que ya estaban hechos para Ismael Quintana, estaban bien para mi voz. A él le gusto y entonces nos fuimos al apartamento 7C del Condominio Balmolar de la Calle del Parque. Ahí vivía el pianista cubano René Hernández, que había sido director musical de Tito Rodríguez, además de tocar con Machito y todos los grandes de esa época, y que había hecho los arreglos para el disco nuevo.

Eddie le dijo a René: “te traigo a este muchachito para que tú lo escuches y me digas” Cogí la guitarra y recuerdo que le canté tres canciones: Delirio, Desilusión (un bolero que después grabé con Machito) y Deseo salvaje. Mientras cantaba, podía ver que ambos se miraban y reían, como que “viajaban” con lo que yo estaba haciendo.

Cuando iba a empezar la cuarta canción, Eddie me dijo: “no cantes más, estás en mi orquesta”. Entonces se sentó en un piano acústico que había en el apartamento y volvimos a tocar las dos canciones que habíamos probado en el hotel (Nada de ti y Nunca contigo) para que René me escuchara y confirmara que los arreglos que había hecho para Quintana yo los podía cantar.

Terminada la reunión, me llevó a casa y habló con mi papá. Anotó mi dirección y mi teléfono y se regresó a New York. Era febrero de 1974. Lo primero que hice fue comprar todos sus discos para estudiarlos y conocer el estilo de la orquesta; para escuchar cómo cantaba Ismael Quintana y estar preparado para el momento de grabar el LP. También compré discos de Beny Moré y de Fernando Álvarez.

Casi tres meses después, Palmieri me llamó y viajé a New York con mi padre don José para grabar The sun of latin music, donde está mi composición Deseo salvaje, escrita cuando tenía catorce años y que fue el último arreglo que se hizo para el álbum.

En agosto regresamos a Puerto Rico y al poco tiempo el disco salió a la venta. A Eddie lo contrataron para una gira en California. El público nos veneraba y fue tal la aceptación que, con un grupo de músicos de la orquesta, decidimos quedarnos en San Francisco. Luego empecé a grabar mi segundo disco con Palmieri.

También quedé muy afectado cuando Coco sacó Unfinished masterpiece a la calle, porque ese disco era meramente un ensayo, una “guía” vocalmente hablando. Las tres pistas grabadas (Kinkamaché, Resemblance y Oyelo que te conviene) no habían quedado al gusto de Eddie, quien decidió meterse al estudio otra vez.

Ahí fue que surgió el problema con el productor Harvey Averne, quien se arriesgó y sacó el LP por su cuenta, completándolo con Un puesto vacante que había quedado sin publicarse en el disco anterior y dos temas más. 

Un puesto vacante se había compuesto especialmente para el percusionista Manny Oquendo, quien estaba en tratativas para regresar después de haber sido parte, en los 60, de La Perfecta. Era un número de recibimiento. La parte que yo canto “Óiganlo, óiganlo…óiganme cantar”, originalmente decía “Oquendo, Oquendo… suena tu timbal” y ahí iba un solo de Manny. Sin embargo, por diferencias personales, Oquendo decidió no grabar en The sun of latin music por lo que el tema finalmente no fue incluido.

En resumen, habíamos hecho un tremendo trabajo para el primer disco y no merecíamos que el segundo terminara así. Aunque Unfinished masterpiece también se ganó un Grammy, lo que salió al mercado no iba a ser la versión final.

Debido a ese contratiempo, Eddie hizo una pausa en su carrera. Yo grabé con Machito y regresé a Puerto Rico para grabar con Tommy Olivencia. Aunque mi estadía con Palmieri no fue muy larga, fue una experiencia inolvidable porque los dos discos que hicimos ganaron el premio Grammy y eso quedó en la historia.

10 nov 2022 0 comentarios

Puerto Rico saludó a Ismael Miranda

 


Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por: Shakira Vargas Rodríguez

No cabe duda de que la noche del 9 de noviembre será recordada como una celebración a la vida del cantante Ismael Miranda. La Sala de Festivales Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes de Santurce, estuvo plagada de emociones de principio a fin, como una gran fiesta que permitió a “El Niño Bonito de la Salsa” compartir ante un público, luego de estar dos años fuera por delicados percances de salud.

Aunque la noche fue diseñada para que diversas estrellas de la salsa y la música popular de Puerto Rico entonaran las canciones de Miranda, como una manera de destacar su trayectoria y agradecer su aportación como uno de los exponentes vivos más influyentes en la salsa, y porque simplemente lo aman, realmente fue el homenajeado quien de manera inesperada cobró protagonismo en el espectáculo “Puerto Rico saluda a Ismael Miranda”.

De manera sorpresiva para los asistentes, el cantante y compositor, quien en enero del 2021 sufrió un derrame cerebral, que le requirió una operación de emergencia para controlar un edema que le provocó una crisis de vida o muerte, apareció en el escenario al finalizar la velada para entonar “Borinquen tiene montuno”.

Aun cuando el cantante de 72 años se le afectó el habla, el balance del cuerpo y la actividad motora, dejó impresionados a los presentes ante la recuperación ganada en estos últimos dos años. Con esmero y esfuerzo, honró la participación de cada uno de sus amigos cantantes que fueron parte del banquete musical.

Una prolífera demostración de amor en su tierra por parte de sus solidarios amigos, los destacados cantantes Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Vico C, Tito Nieves, Jerry Rivera, Domingo Quiñones, Juan José Hernández, Tito Nieves, Danny Rivera, Chucho Avellanet, Andy Montañez, José Alberto “El Canario”, Tony Vega y Álex D’ Castro, lo acompañaron en el tema, mientras lo sujetaban y se mostraban atentos y cariñosos con quien fuera una de las Estrellas de Fania.

“Qué mucha gente, muchas gracias. Se les quiere. Gracias por estar conmigo. Quiero saludar al jefe Gilberto por esta linda noche que he pasado aquí cantando. No sé cuando salga del problema de la pierna y tenga la voz más clara, (cuando eso pase) vengo para acá”, expresó el aguadeño, quien en el escenario también fue acompañado por su esposa, la pastora Janice Batlle, quien ha sido su mayor respaldo y apoyo, además de sus cinco hijos y más familiares, que presenciaron el espectáculo.

Cada interpretación en el espectáculo, de poco más de hora y media, tocó la fibra de los espectadores, que al inicio fueron calentando motores al aplaudir al ritmo de la clave.

Una orquesta dirigida por Carlos García, además de tres pantallas con visuales de Miranda, delimitaron el ambiente de una velada donde se interpretaron canciones de Miranda y otras compuestas por él, pero que otras voces las popularizaron.

El festín salsero comenzó a las 8:20 de la noche con una canción dedicada a la trayectoria de Miranda, que antecedió la presentación de quien se describe como un eterno admirador de este, el cantante Gilberto Santa Rosa en un inusual junte, con el llamado “filósofo del rap” Vico C, para entonar el tema “Abran Paso”.

Aunque al inicio hubo algunos desperfectos con el sonido, esto no impidió que ambos artistas improvisaran algunos versos dedicados al exintegrante de La Fania All Stars. Como veterano sonero y rapero, respectivamente, gozaron de cambiar el coro de la canción a “El que juega con candela, tarde o temprano se quema”, mientras el intérprete de rap hizo algunos movimientos de “break dance”, además de bailar salsa.

Intervenciones entre cada una de las presentaciones estuvieron a cargo de la actriz Alexandra Malagón y el comediante Otilio Warrington, quienes también se juntaron para celebrar a quien llamaron “el arquitecto de salsa clásica”. Durante todo el espectáculo hicieron intervenciones y compartieron anécdotas, a las que les impartían un tono jocoso.

El repertorio continuó con “Cipriano Armenteros”, interpretada por el cantautor cubano Juan José Hernández, quien pidió que los asistentes se pusieran de pie para que Miranda los viera. Al final, el líder de la banda San Juan Habana se acercó hasta una esquina en la primera fila, donde Miranda estaba acompañado de sus familiares, para agradecerle.

Un mensaje grabado se transmitió a través de la pantalla, en el que Rubén Blades se dirigió a Miranda en un emotivo mensaje. “Fuiste uno de los primeros en grabar mis composiciones, aun cuando esperaba la posibilidad de que mi música llegara más allá de Panamá. La deuda que tengo contigo es algo que va a durar toda la vida”, indicó el artista panameño mientras le manifestó su apoyo y afecto.

Para resaltar la faceta de Miranda como bolerista, el cantante Danny Rivera interpretó el tema “Todo de mí”, que arrancó aplausos en los presentes. Luego continuó el conocido “Niño de la Salsa”, Jerry Rivera, con la canción “No me digan que es muy tarde ya”, seguido de “Mi mami me quiere a mí”, por parte de Jerry Rivas, uno de los vocalistas de la agrupación El Gran Combo.

Otro bolero “En Falso”, cobró vida en la voz del “Niño de Trastalleres”, Andy Montañez, con quien Miranda llegó a grabar tres producciones musicales, y Domingo Quiñones vocalizó “Como el águila”. El bolero “La Cama Vacía” se sumó al repertorio musical en la gran voz del cantante Chucho Avellanet, a quien la gente ovacionó de pie.

“Estamos aquí porque te amamos”, dijo el cantante Víctor Manuel, al destacar que Miranda, además de cantante, era un excelente compositor y puso como ejemplo la canción “Pa’ Bravo Yo”, que fue de la autoría del ícono de la salsa, pero que popularizó el sonero cubano Justo Betancourt. Con su estilo particular, también se valió del soneo, mientras el público le hacía el coro.

La velada continuó con temas como “Así se compone un son”, interpretado por Álex D’Castro, acompañado por el músico Nelson González, así como “La cosa no es como antes”, en la voz de Tony Vega, seguido por “Qué será lo que pelean”, interpretada por José Alberto “El Canario”, quien activó al público con sus pasos de baile enérgicos.

Por otro lado, el comediante Bizcocho dejó la animación por un rato para entonar el bolero “Las Cuarenta”, y el “María Luisa”, interpretada por Tito Nieves. Otra de las partes más emocionantes de la noche fue cuando todos los cantantes se juntaron para entonar “Quítate tú”, con versos dedicados a Miranda.

De manera sorpresiva, el cantante y compositor, quien sufrió un derrame cerebral, apareció en el escenario al finalizar la velada para entonar “Borinquen tiene montuno”.

9 nov 2022 0 comentarios

Ismael Miranda: "yo espero tener un buen comeback"


Fuente: Primera Hora, Puerto Rico. Por Rosalina Marrero-Rodríguez

La primera afirmación del cantante Ismael Miranda para esta entrevista fue contundente: “Yo estoy bien, no me hace falta nada, todo está bien”.

Esas palabras correspondían con la imagen que se tenía en frente de quien a los 72 años se le reconoce como “El Niño Bonito de la Salsa”. Se le encontró sentado en una butaca en la sala del hogar que comparte con la esposa, Janice Batlle, en Caguas.

Saludó con la simpatía que le caracteriza e inmediatamente se dispuso a hablar.

“Camino, como, leo, de verdad que no me siento como que... Lo único es que tengo que seguir haciendo, pues la cuestión de las terapias”, dijo.

El derrame cerebral que sufrió en enero del 2021, en medio de una boda, y que le requirió una operación de emergencia para controlar un edema que le provocó una crisis de vida o muerte, le afectó el habla, el balance del cuerpo y algo de la actividad motora.

La esposa cuenta los detalles la emergencia y aún le cuesta creer la recuperación que ha tenido. Es realmente impresionante y para acallar cualquier duda, al preguntarle sobre si le preocupó que se le afectaron las cuerdas vocales, respondió con firmeza: “A mí no me preocupó nada. Desde que abrí mi boca, siempre supe que todo estaba bien”.

Seguido comenzó a cantar “La vida es un sueño”, de Arsenio Rodríguez: “Después que uno vive 20 desengaños, qué importa uno más...”. La voz sigue intacta, diáfana, con ese registro alto que lo identifica a distancia. Tuvo, inclusive, tutores que lo ayudaron a vocalizar, entre ellos, Álex D’ Castro, pero “a todos los he botao’, si yo sé más que ellos”, puntualizó riendo.

Mantiene, asimismo, memoria de la mayoría de las canciones “viejas”, indicó la esposa, quien, entre tantos sombreros, lleva ahora puesto el de respaldo cuando a él se le escapa alguna palabra o algún dato numérico. Son momentos que él fácilmente resuelve con preguntar, “cómo se dice mami”.

El buen sentido del humor del artista, de 72 años, ha sido determinante en su recuperación.


Ismael, padre de cinco hijos, ha llevado su recuperación con optimismo, fe y buen sentido del humor. Eso no quita que reconozca que los últimos dos años han sido difíciles.

“Soy una persona que me gusta hablar mucho, pues me gusta estar siempre en la naturaleza y siempre estoy vacilando y pues eso, paró por ahora; no paró, porque todavía lo hago, pero no me siento con el deseo de estar todo el día... Pero sí con el deseo de caminar por todo esto, por la finca, todo eso lo hago”, compartió, quien además es un fanático de los caballos, una pasión que, con tristeza, ha tenido poner en pausa hasta que encuentre otro que lo enchule como la “Niña bonita”, único equino que conserva.

La esposa, con la ayuda consistente de los hijos del cantante, amigos y gente que le dio la mano desinteresadamente, ha llevado la mayor carga física y emocional, y él lo valora profundamente.

“Sin ella de verdad que yo no fuera nada”, afirmó. “Yo no estuviera ni aquí, porque ella no solamente me ha cuidado, ella ha estado pendiente de quién viene, quién no viene, y yo pues, me he mantenido chévere”.

Janice contó que al llegar al Hospital HIMA en Bayamón comenzaron a tratarlo como una crisis estomacal, pero en la medida en que los síntomas continuaron y llegó el apoyo de un internista amigo del cantante desde el HIMA en Fajardo, el curso médico cambió hacia un tratamiento de stroke (ataque cerebrovascular). De Bayamón lo transfirieron al HIMA en Caguas, considerado un centro primerario de stroke.

“A mí el médico me dijo, ‘Él va para sala, porque si no lo opero se muere y en sala se puede quedar’, y después de ahí no me dieron ni una buena noticia, así que lo único que a mí me anesteció, porque ante todas esas noticias yo estaba como anestesiada, fue Dios”, manifestó la pastora y autora del libro “Almuerzo con Dios”. “Tenía un edema y empezó a ser tan grande, que por eso el médico me dice, si no lo opero, se va a morir. ¡Es un milagro!”, exclamó aún incrédula de tener a su esposo a su lado, listo para darle un par de besos frente a la cámara.

La esposa del cantante, la pastora Janice Batlle, aún se sorprende de que él haya logrado superar la crisis de salud que le tocó vivir.


“Ismael nunca perdió movilidad, pero cuando le empiezan a dar terapias para andar, no tenía balance; es que no sé ni cómo explicar cuán fuerte fue lo que vivió Ismael y lo que vivimos”

En total, el artista tuvo cuatro hospitalizaciones, la última para realizarsele un cateterismo, porque la vena circunfleja estaba tapada en un 99%. “Tú dime si ese hombre no es un milagro del cielo”, subrayó.

El cantante escucha a la esposa y se sorprende de lo que oye. “No llores, por favor”, le dice al sentirla al borde de la emoción.

Con el tiempo han vuelto a reír juntos. Una sorpresa para ella, cuando él comenzó a recuperar el habla, fue darse cuenta que le había olvidado el nombre y la llamaba como a la primera esposa. “Me decía Lorraine y después Má'. Los hijos de Ismael se morían de la risa”, compartió.

Esta noche los amigos y a la vez admiradores del salsero se unen para cantarle bajo la clave “Puerto Rico saluda a Ismael Miranda”. Será un encuentro que se pudiera anticipar como histórico, porque no siempre coinciden en un mismo escenario Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Vico C, Tito Nieves, Tony Vega, Álex D’Castro, Chucho Avellanet, Danny Rivera, Andy Montañez y José Alberto “El Canario”. La cantante India se excusó por estar indipuesta de salud.

Ismael está consciente de lo que están haciendo sus amigos por él y anhela poder cantar con ellos, expresó emocionado en la tarde del martes, antes de salir a ser parte de los ensayos para el concierto que se llevará a cabo en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes en Santurce.

En realidad no tenían que hacer esto, y que ellos fueran tan amables de estar conmigo, yo se lo agradezco a cada uno de ellos, eso para mí va a ser grande”

Después de lo que ocurra esta noche, el regreso del cantante a la música pudiera ser “pronto”, pero tal vez desde otro enfoque.

“Yo juré y le pedí a Dios que no iba a hacer nada, solamente las cosas de él, y el día que lo dije salió de mi corazón, porque yo sé que Dios ha estado en medio de esto desde el principio, y sé que él me ha tenido que dar par de bofetaditas, y pues, camino; pero en los últimos días, he pensado en cantarle a Dios. No sé cómo lo voy a hacer, pero cantando música sacra a lo mejor me pueda servir de algo. Pero también Dios ha estado conmigo en las cosas que he hecho, y una de las cosas que he hecho, que me han salvado, es que voy a trabajar. Yo espero en el Señor que el día que salga a hacer lo mío, lo pueda hacer con mucho respeto y hacerlo por ellos, por mis amigos, por mi gente, que se quedaron a mitad, porque yo le que di fue la mitad nada más”, afirmó el padre de Adam, Gizelle, Ismaelito, Israel y Cristi.

“Yo espero tener un buen comeback”, anotó con convicción.

Para la temporada festiva que apenas comienza, Ismael y la esposa esperan disfrutar como en años anteriores, porque afortunadamente están en salud.

“Nosotros esperamos tener full house (casa llena), aquí se va a celebrar como siempre. Todo sigue igual”, concluyó el exintegrante de Fania All Stars.

28 oct 2022 0 comentarios

Eddie Palmieri presenta Sonido Solar

 


Aunque ya se puede escuchar desde hace varios días, hoy es la fecha oficial del lanzamiento del álbum Eddie Palmieri presents Sonido Solar, selección de clásicos del jazz latino a cargo de un combo liderado por Jonathan Powell, Louis Fouche, Luques y Zaccai Curtis y bajo la guía de su mentor Eddie Palmieri.

El título del álbum es un tributo a "El Sol de la Música Latina", apelativo con el que se le conoce a Palmieri, quien participa en dos de los nueve temas del disco


A continuación, el press release del álbum:

Led by Louis Fouché, Jonathan Powell, Zaccai Curtis and Luques Curtis, Sonido Solar is a thrilling passage across the Afro-Cuban jazz songbook, bringing together decades of musical collaboration under the guidance of the legendary Eddie Palmieri

World-renowned pianist and NEA Jazz Master Eddie Palmieri has played alongside immense and gifted leaders over the course of his legendary career. Beyond his status in the realm of salsa and Latin jazz, he is known as one of the finest pianists of this century. Now 85 years old, Palmieri continues to refine his mastery by experimenting with new ensemble settings and sourcing inspiration from a steadfast, younger generation of musical cohorts. A crystallized artistry is encapsulated, both spiritually and sonically, on Eddie Palmieri Presents Sonido Solar, due out October 28, 2022 via Truth Revolution Recording Collective.

The name “Sonido Solar” translates to “Solar Sound” and is a tribute to Palmieri, who is celebrated as “The Sun of Latin Music.” Palmieri, though heard exclusively on tracks 7 and 9, radiates throughout this new enterprise, while his lauded mentee Zaccai Curtis takes the reins on piano throughout the nonet’s eponymous recording. An extraordinary recruitment of Palmieri mentees include Curtis and his brother, bassist Luques Curtis, alto saxophonist Louis Fouché and trumpeter Jonathan Powell at the helm. Fellow members of various Palmieri-led groups join these four co-leaders, including tenor saxophonist Jeremy Powell, trombonist Joe Fiedler and timbalero/trap drummer Camilo Molina, who is joined in the percussion section by Curtis Brothers band conguero Reinaldo De Jesus and Marcos López on bongos and cowbell.

A towering, 9-track collection of beloved Latin jazz standards and one original composition, Sonido Solar is fueled by the spirit of learning and fashioned by a repertoire with unique influences for each band member. “We wanted to record some of our favorite songs the way they were originally written and give fans the opportunity to listen to real, classic Latin jazz standards,” Luques Curtis shares. Teamwork and camaraderie characterized this unit’s creative process — after selecting what they agreed upon as staples in the Afro-Cuban jazz world at a roundtable discussion, the four bandleaders divided the tunes accordingly, then assigning arrangements to each other. Once they arrived at the recording session, everything was “almost fully-arranged” as Zaccai explains, leaving reserved space for the marvel of improvisation that such a band inherently warrants.

The group’s foray into the illustrious Latin jazz lexicon begins with Zaccai’s arrangement from Cuban danzonero Ernesto Abelardo Valdés. The oldest tune on the date, “Almendra,” was first heard in Valdés’ Orquesta Almendra in a charanga style setting featuring violin and flute. Fast-forwarding to the 21st Century and delving into Chucho Valdés’ AfroCuban Jazz Messengers’ songbook, the ensemble takes on a swinging staple, “Mambo Influenciado.” An expertly-navigated serpentine melodic line offers climactic timbales-conga-bongo exchanges on this co-arrangement by Luques Curtis and Louis Fouché.

Sweltering horn contributions from Jonathan Powell spotlight his arrangement of the Latin jazz classic “Mambo Inn,” recreating the full sound of a big band from this much-smaller 9-piece unit. “Maria Cervantes,” a tune regularly performed and recorded by Eddie’s older brother and piano mentor, the late Charlie Palmieri, follows. A legendary pianist in his own right, Charlie’s tremendous influence is heard through Zaccai Curtis’ arrangement of this Noro Morales original, showcasing an appealing melody and contributing a new layer to the tribute aspect of this recording. “Obsesión” is another album highlight, breathing new air into a beloved standard while capturing Zaccai’s anomalous arranging prowess over a pulsating guaguancó rhythm.

Palmieri is featured on piano for his arrangement of the Tito Puente classic “Picadillo,” enjoying an extended improvisational adventure only bolstered by his all-star rhythmic accompaniment where vigorous trumpet and alto solos ensue. The mambo master Puente is honored once more on Fouché’s arrangement of “Ran Kan Kan.” 

Closing off the recording is the fiery and exclusive original, “Suite 176.” Co-written by Palmieri and Fouché, the track features an exchange between both Zaccai and Palmieri on piano. The suite number ‘176’ imposes a sentimental message, multiplying the 88 keys on a piano by two and thus emphasizing the power of the pair’s synergy. “A fitting finish to this historic encounter between a mentor and his very talented charges,” as Russo Musto describes in the album liner notes.

“I would put my reputation on the line with these musicians and countless others that have graced my performances, but I must say the last decade has rejuvenated me more than ever. The young musicians that are on this musical project have given me the fortitude to write and play piano at another level,” Palmieri shares. Sonido Solar captures an inimitable musical output from a cast of forces who have evolved in unison, accentuating more than their common ground, but a shared penchant for making timeless sounds appear brand new.



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Estrenan documental "The Rumba Kings"


Hoy se estrena en Perú el documental "The Rumba Kings" del peruano Alan Brain Delgado.

The Rumba Kings celebra la épica historia de la República Democrática del Congo, una nación africana que luchó contra la opresión colonial, encontró la libertad y forjó una nueva identidad, a través de la música.

En la década de 1950, cuando la República Democrática del Congo era una colonia belga, una generación de músicos congoleños fusionó ritmos africanos tradicionales con música afrocubana para crear el ritmo electrizante de la rumba congoleña. Un ritmo que acompañaría al Congo a través de su independencia y conquistaría todo el continente africano con su ritmo contagioso, sus cautivadores fraseos de guitarra y sus logradas armonías vocales.

El film se presentará hoy, viernes 28 de octubre, en el el VII ciclo de cine peruano africano en el Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el Jr. Ucayali 391 - Lima. La entrada es libre.

26 oct 2022 0 comentarios

Pirulo trae salsa y saoco

 


Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por: Rosa Escribano Carrasquillo

Marcar su evolución artística sin dejar la esencia salsera es uno de los aspectos que sobresale de la nueva propuesta musical de Pirulo y La Tribu.

Además de los esperados ritmos tropicales que abarcan influencias caribeñas, el álbum Salsa y saoco presenta al líder de la banda con temas urbanos en los que se pasea entre el reguetón y el trap, entre otros.

“Todo el mundo me conoce del lado salsero de Piruro y La Tribu. Este disco tiene algo más, tiene salsa y tiene saoco”, dijo sobre la producción que estrena este viernes y que cuenta con 16 temas de salsa más cinco de ellos grabados en su versión urbana, para un total de 21. “Uno va madurando como persona y como ser humano. Este disco me tiene bien contento porque me identifica mucho, me acerca, va enseñando una cara más real de lo que es Pirulo completo. No es que el Pirulo timbalero y salsero no lo fuese. Esa es un área mía en la que se me conoció, la que me ha dado éxito, y la que amo hacer y disfruto, que es la salsa”, dijo el responsable de producciones discográficas Calle Linda, Calle Linda 2 y Calle Linda 3. “Ahora, aparte eso, desde que a mí se me conoció, parte de lo que me diferencia y de lo que me distinguía es que ‘ese salsero es raro, es un salsero urbano’. Trabajé con reguetoneros, y mi música tiene esos elementos, pero no lo había podido presentar así, a la mano para digerirlo. En este disco lo estoy haciendo”, agregó el productor musical, quien fuera de su faceta como cantante, ha trabajado con intérpretes urbanos como Tego Calderón, Jowell y Randy y Julio Voltio.

“La generación a la que pertenece Pirulo no es de los 70, de la Fania ni nada de eso. Yo soy un salsero innato. Me corre muy natural. Pero soy de la generación de Playero para acá. Conozco muy bien el género”, enfatizó Francisco Rafael Rosado Rosario, quien se describe como artesano de la música. “Eso no quiere decir que abandono mi compromiso y seriedad con la salsa”.

El tema que promueve el también arreglista y compositor con el lanzamiento del álbum, es Guillao. “Es un tema muy fresco, muy alegre. Es el primer tema que voy a sacar porque es el tema que más me diferencia, que rompe con esa imagen de Pirulo detrás del timbal y el Pirulo salsero”, expresó sobre la canción urbana que integra tendencias del afro beat.

“Estoy guillao de lo que he representado siempre, la Calle Linda, de que hacemos buen trabajo, de que hacemos música honesta. De que seguimos representando la decencia, la gente trabajadora del país, de los que podemos llevar la frente en alto, los que creemos en el amor, los de la familia, la gente de lo positivo”, manifestó con entusiasmo. “Estoy sacando la cara representando a toda esa gente en un tiempo donde hay un exceso de información negativa y una saturación en el país de cosas negativas nada más, y donde la música ahora mismo está pasando por unos momentos de transición bien fuertes. Hay mucha división y muchos dicen ‘pues sí, eso está bien’, y otros ‘que no’, y hay una música sonando en la calle, para mis efectos, un poco vacía, falta de contenido, falta de pepa, falta de sentimiento, y sin embargo toda esa gente que está haciendo, como decimos, todas esas porquerías, están fronteando mucho. Frontean, se quedan con los medios. Se quedan con todo. Tienen mucho power pa’ frontear, lo que allá cada cual, que cada cuál frontee con lo que tenga que frontear, pero yo, Pirulo, fronteo con todas estas cosas lindas que me hacen quien soy y que sé que hay demasiadas personas en los zapatos míos también, representantes de lo bueno, de lo bonito, de la familia, de lo bien hecho, y ando guillao de que lo estamos haciendo bien”, detalló el intérprete natural de San Juan.

El vídeo musical lo grabó en Loíza. “Estamos resaltando nuestra área negra de una forma moderna, de una forma que el blanco quiere vestirse como nosotros, que sientan que somos una sola cosa, sin divisiones, porque yo soy un jabao”, afirmó con orgullo. “Mi mamá es negra y mi papá es blanco”, compartió sobre el clip visual que exalta la ascendencia africana. “No es un video de negros, pero sí resalto eso, mi área negra, de una forma futurística, y ese orgullo que sentimos por lo que hacemos y por lo que nos toca”.

Listo para visitar su fanaticada internacional

Además de promover su nueva producción discográfica, que incluye Amaneciito, Mi locura y Salsa y saoco, entre otros, Pirulo se prepara para visitar destinos donde su música es aclamada, labor que ha postergado por un tiempo. “Dicen ‘nadie es profeta en su tierra’, y yo lo he podido ser”, celebró con ilusión la voz de Loco pero feliz. “Tengo la dicha de gustar en muchos países y no los he atendido. Me voy para México ahora el 25 de noviembre, con el favor de Dios. Estuve en Cali (Colombia) que me quieren mucho allá, como aquí”, compartió sobre su motivación para visitar otros destinos a nivel musical. “Voy a dedicarme un poco a eso, a ir a Estados Unidos a la diáspora, a darle cara a Suramérica. Quiero viajar para Europa, que tengo mucho fanático allá, Italia, España”.

En proyecto navideño con Don Omar y Jerry Rivera

A su vez, el músico anunció su participación en un proyecto musical con el artista urbano Don Omar. “Está haciendo un especial navideño con los raperos, con Jerry Rivera y otros salseros para llevarle la tradición navideña, nuestra cultura, a todas estas nuevas generaciones de ahora que quizás no han tenido este acceso tan directo a eso”, dijo. “Es con todos los hierros, video y todo”, adelantó.

Si bien Pirulo está claro en sus objetivos, reiteró que prefiere disfrutar el viaje profesional, en vez de apresurarse. “Esta es una carrera para largo. Yo no me apresuro. Esto va a ir construyendo la cadena firme y fuerte, eslabón por eslabón, poquito a poco. En nombre de Dios, una cosa a la vez”.

10 oct 2022 0 comentarios

Google celebra legado de Tito Puente con nuevo Doodle animado




19 sept 2022 0 comentarios

Oscar D'León celebró sus 50 años en la música en Venezuela


Fuente: El Estímulo, Venezuela. Por: Aquilino José Mata

Un concierto absolutamente fuera de serie fue el que presentó Oscar D’León los días viernes 16 y sábado 17 de septiembre en la sala Ríos del Teatro Teresa Carreño. Celebraba de esta manera sus 50 años de vida artística.

Hablamos de un espectáculo lleno de momentos brillantes, donde el bien llamado Sonero del Mundo, una de las figuras artísticas más internacionales de nuestro país, demostró que a sus 79 años sigue cantando mejor que nunca y que aún ostenta una energía a toda prueba como para permanecer durante tres horas y veinte minutos en escena. En ese lapso brindó lo mejor de su arte ante una audiencia delirante, que se le entregó sin reservas, bailando y coreando sus canciones y ofrendándole aplausos y vítores continuos. En síntesis, una celebración consistente y sin baches.

Producción impecable y de lujo

Acompañado por la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, dirigida por el joven y reconocido maestro Christian Vásquez, del Coro Sinfónico Simón Bolívar y de su propia agrupación, Oscar D’ León se paseó por los más grandes éxitos de su vasto repertorio, desde sus inicios con la Dimensión Latina hasta hoy. Los arreglos sinfónicos, a cargo de Pedro López y Abraham Maduro, le imprimieron categoría y densidad a este inapreciable legado musical.

La puesta en escena, impecable y llamativa, fue producto de largos meses de preparación, con un minucioso y concienzudo trabajo de producción, sin descuidar ningún detalle, incluyendo rigurosos y bien estructurados ensayos para que todo quedara a pedir de boca, como efectivamente ocurrió. Aquí funcionó eficazmente la alianza entre las empresas Image producciones y Oz Show con el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela y la Fundación Teresa Carreño.

Una noche inolvidable

El concierto del viernes 16 de septiembre, que fue al que asistimos, empezó a las 7:24 pm. Impresionante el primer efecto visual al apenas abrirse el telón, con más de 200 personas en escenas, distribuidas en un atrayente dispositivo de tres niveles, con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, en el centro y en primer plano, y en el fondo el coro, dividido en dos tarimas, así como la orquesta con los quince músicos de Oscar D’León. Todo ello, apoyado por una iluminación fascinante y climática, que le otorgaba al conjunto el empaque del mejor espectáculo internacional.

Tras el escenario trabajaron más de 100 personas encargadas del sonido, las pantallas panorámicas que rodeaban la escenografía y otros aspectos de la producción en general.    

Al apenas aparecer en escena, desde la parte posterior de la orquesta y ataviado con una chaqueta dorada brillante,  el recibimiento del Sonero Mayor por parte de la devota y multigeneracional audiencia, resultó clamoroso. Lo que vino durante las más de tres horas que le siguieron solo puede ser calificado de apoteósico. Ver a un gran artista hacer gala, a sus 79 años, de la energía y el buen hacer que desplegó, es admirable y digno de una especial mención.

Repertorio de medio siglo

El cantante abrió los fuegos con Mi negra está cansá y por ahí se desprendió en una actuación que abarcó 40 canciones, la mayoría éxitos suyos acumulados en sus cinco décadas de vida artística. Algunos de los temas que interpretó a lo largo del memorable concierto, que marcó su regreso a los escenarios venezolanos después de varios años, fueron, entre muchos otros, El frutero, Mata siguaraya, Llorarás, La Mazucamba, con su hija Iroska moviendo las caderas, como lo hacía cuando esta pieza estaba muy pegada; Sigue tu camino y Taboga, de sus inicios con la Dimensión Latina -orquesta con la cual anunció en rueda de prensa, dos días antes de este show, que se propone reunirse con ella para varias presentaciones-, así como también La piragua, Divina niña y Detalles.  

En una de esas paró y gritó: “¡Calipso, maestro!” y sonó la muy vibrante Guayana es, un alegre aire carnavalesco con el cual dijo que remarcaba su esencia venezolana. El coro de la Simón Bolívar, entusiasta y festivo, no dejó de bailar en este segmento, cautivado por la contagiosa interpretación del artista.

En honor a Billo y Celia

Recordó también a Billo Frómeta cantando Ariel, que grabó en vivo hace muchos años, en un concierto en el Gran Salón del desaparecido Caracas Hilton, en un homenaje al maestro dominicano.

Hora y media después, dijo. “Voy y vengo” y salió de escena por unos ocho minutos, mientras el piano y parte de la orquesta entonaba un tema melódico para ambientar, en semipenumbra, la breve espera.

Al reaparecer, vestido con un traje blanco,  estelarizó uno de los mejores y más entrañables momentos de la noche, al entonar un popurrí de boleros, compuesto por Dolor cobarde, de Miguelito Valdés, de su época con la Dimensión Latina; Somos novios, de Armando Manzanero; Cuando estemos viejos, de Billo Frómeta y Frenesí, de Alberto Domínguez Borrás, que hace varios años versionó en una muy lograda adaptación. Luego le dijo a Christian Vásquez -incansable y lleno de energía, como él, en su rol de director de la Simón Bolívar-: “Maestro el público está frío”. Y atacó El manisero, el célebre son cubano de Moisés Simons, que volvió a poner a bailar a todo el mundo.

El de Oscar D’León por sus 50 años artísticos, ha sido, a no dudarlo, uno de los mejores espectáculos en lo que va de año. Foto Daniel Hernández

Y fuera de programa, según diría, homenajeó a la gran Celia Cruz con Bemba Colorá. La inició con un toque lento y lírico, que luego remató con el ritmo de salsa original del tema popularizado por la singular cantante cubana, que finalizó al grito de “¡Azúcar!”. Le pidieron igualmente Mi tierra, que no estaba en el programa, y él complació la petición acompañado por su orquesta.

Despedida a la llanera

Al llegar a las tres horas de concierto, anunció que estaba por despedirse y cantó Caballo viejo, de Simón Díaz, seguido del Alma llanera de Pedro Elías Gutiérrez y Rafael Bolívar Coronado. Salió de escena, pero ante la aclamación de la audiencia, que no cesaba de aplaudir y pedir “¡Otra, otra!”, regresó y repitió Llorarás, para ponerle punto final a un concierto que, como este de sus 50 años artísticos, resultó especialmente memorable y que quedará para la posteridad, en un video que fue grabado para comercializarlo a fin de año por el Sistema Nacional de Orquestas.

El de Oscar D’León por sus 50 años artísticos, ha sido, a no dudarlo, uno de los mejores espectáculos en lo que va de año. Por encima inclusive de los de las estrellas foráneas que nos han visitado hasta ahora en este repunte de atracciones internacionales, que estalló en junio pasado y que parece indetenible.

Habiendo acompañado a Oscar D’León en algunas de sus giras, lo hemos visto actuar en París, Londres, Roma,Milán, Zurich, Ginebra, Amsterdan, Nueva York y, por supuesto Caracas, entre otras ciudades, y en todas esas presentaciones ha tenido un desempeño a tono con su calidad y prestigio artístico. Pero en nuestra opinión, este que acaba de protagonizar en el Teresa Carreño ha sido el más relevante de todos en cuanto a producción y aliento creativo en su puesta en escena, respaldado por una gran orquesta y coros y poniendo de manifiesto que sus condiciones vocales e interpretativas, así como sus condiciones físicas, son las de un artista al que aún le queda bastante camino por recorrer.

Ojalá que los espectáculos internacionales que vengan de ahora en adelante sean del nivel del que acabamos de ver con Oscar D’León, un auténtico profeta en su tierra.

En primera persona

Una nutrida agenda debió cumplir Oscar D’León en esta visita de reencuentro con su país. De las entrevistas que concedió, así como del material promocional de prensa, seleccionamos este compedio de opiniones, que lo retratan cabalmente:

“Celebrar 50 años de carrera artística en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, y junto a mi público venezolano, es lo más grande que yo haya podido lograr.”

“Agradezco a Venezuela el privilegio de ser profeta en mi tierra.”

“Repasar mi carrera es recordar inevitablemente a los muchachos que yo llamé para formar la Dimensión Latina.”

“Cuando arrancamos con la Dimensión Latina, Celia Cruz llegó a Caracas y tuvo la oportunidad de vernos en televisión y llegó a Nueva York hablando de un negrito que tocaba el bajo y cantaba. Eso me lo contó ella y lo recuerdo con cariño.”

“Físicamente uno de prepara para esto como si fuera un jugador de fútbol, un pelotero o un boxeador. La idea es tener una buena preparación física y mental y alimentarse muy bien para estar sano.”

18 sept 2022 0 comentarios

Fallece en Cuba el destacado musicólogo Radamés Giro



 Fuente: Prensa Latina, Cuba

Tras una prolífica trayectoria al servicio de la música cubana, exhaló su último aliento hoy, en esta capital, el musicógrafo y editor Radamés Giro Almenares, a la edad de 82 años.

En un comunicado oficial, el Instituto Cubano de la Música destaca la trayectoria de Giro Almenares en el universo de los sonidos, dónde se desempeñó también como investigador, escritor y gestor de una amplia obra editorial.

El artista proveniente de una familia de trovadores de la oriental provincia de Santiago de Cuba, sobresalió, además, como brigadista en la Campaña de Alfabetización y por su labor en las editoriales Pueblo y Educación, Arte y Literatura y Letras Cubanas.

Graduado de la especialidad de Teatro en la Escuela Nacional de Instructores de Arte, se desempeñó, desde el año 2006, como editor principal de las Ediciones Museo de la Música y legó para la cultura en la isla el Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba.

Precisamente ese volumen fue uno de los trabajos más importantes de su carrera, pues constituyó el resultado de cuatro décadas de investigación ininterrumpida y es en la actualidad fuente indispensable de información y obligada consulta, apunta la nlta de prensa.

Premio Nacional de Edición (1999), Giro Almenares, recibió también los lauros Investigación Cultural y de la Crítica Científico-Técnica, la Medalla Alejo Carpentier, la Distinción por la Cultura Nacional, la Orden Raúl Gómez García, entre otros.

Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el creador fungió como asesor de la Smithsonian Foundation, de Estados Unidos, señala el documento, al tiempo que transmite las condolencias a familiares y amigos.


Un musicólogo ilustre: Radamés Giró. Por: Ricardo Oropesa.

Agradecimiento a Carlos Mateu (Pintura) y a Pepe Reyes (información)

"La historia de la cultura cubana no se puede escribir, sin los aportes de los Abakuá. Sus cantos y música fueron definitivamente determinante en la cristalización de la música popular bailable, aunque la clásica y sinfónica no pudieron escapar de su influencia, desde Eduardo Sánchez de Fuente, quien lo negaba, hasta Jorge Anckermann, Gilberto Valdés y tantos otros.

El Conjunto de instrumentos rituales de procedencia carabalí utilizados por la sociedad secreta abakuá se construyen de cedro y su parche es de piel de chivo. Son de caja abierta y su sistema de tensión es mediante cáñamos y cuñas parietales. Los tambores de este grupo se diferencian por sus tamaños. El bonkó-enchemillá, el mayor, «hablará»: marcará los ritmos de una parla que presenta el moní-bonkó, tamborero iniciado en esa plaza. Los demás tambores marcan ciertas fórmulas rítmicas más regulares; ellos son: el obí-apá, el kuchí-yeremá y el biankomé.

Esta música se diferencia del resto, entre otras, por los giros melódicos más largos, de mayor articulación y riqueza tonal, al que su marcada polifonía de las voces, junto al acentuamiento anticipado de sus instrumentos, dan ese carácter sincopado, todo esto disimuladamente llevado a la música popular por su carácter “secreto” de sus ceremonias y prácticas religiosas. Sin Rumba no hay Son, y sin el abakuá no existieran ninguna de las dos, al menos como la conocemos."

Estas y muchas otras reflexiones caracterizan el carácter profundamente científico del músico, editor, escritor y académico, Radamés Giro, que forma parte de sobresalientes estudiosos de nuestros tiempos, junto a Jesús Gómez Cairo, Leonardo Acosta, José Reyes Fortún y Cristóbal Díaz Ayala. 

Solo con citar su “Diccionario enciclopédico de la música en Cuba” en cuatro (4) tomos, bastaría entender la dimensión de sus aportes, esta monumental obra, la primera con la más extraordinaria e integral compilación sobre los músicos y la música en Cuba, que por su alcance universal debe ser considerada la “Salvat” Cubana de la música, coherente en su concepción teórica y metodológica, selección y decantación personológico de los músicos y agrupaciones musicales, representativa de los aportes creadores trascendentales de todos los tiempos. 

Radamés Rufino Giro Almenares, nacido en Santiago de Cuba el 30 de julio de 1940. Estudió guitarra en su ciudad natal con el profesor Esteban Castillo y con Ángel Almenares, su abuelo. Durante varios años se desempeñó como guitarrista de varias agrupaciones musicales, como el Conjunto Avance del 56, Trío Los Románticos, y como acompañante de cantantes, entre otros Orlando Contreras. De 1962 a 1964 estudió en la Escuela para Instructores de Arte en La Habana. En octubre de 1966 es nombrado subdirector de la Escuela Nacional de Música (Cubanacán), cargo que desempeña hasta 1970. En octubre de ese mismo año comenzó a trabajar en las ediciones de libros sobre música en el Instituto Cubano del Libro. En la editorial Pueblo y Educación, entre otros publicó, el Diccionario Oxford de la Música, primera obra de este tipo que veía la luz en Cuba. Fundador de la Editorial Letras Cubanas (1976), y de su redacción de arte, para la cual formó especialistas y creó colecciones. Una de las vertientes de más trascendencia de su trabajo en el campo editorial ha sido la promoción de investigaciones acerca de los más diversos aspectos de la música, las artes plásticas, el ballet y la arquitectura cubanos, promoviendo, en consecuencia, la obra de nuevos autores, así como la de los valores ya consagrados, con más de ciento cuarenta títulos publicados entre 1976 y 1998. 

En 1988 participó en la Feria del Libro de Frankfurt, ocasión en que impartió conferencias sobre la historia de la guitarra en Cuba, en la Universidad de esa ciudad. En 1991 y 1992, viajó a Nueva York invitado por la CUNY, para impartir conferencias sobre música cubana; en 1996 fue invitado a la Feria del Libro de Caracas, Venezuela, donde participó en una mesa redonda sobre la obra de Alejo Carpentier, en la que abordó el pensamiento musicológico de este escritor; en 1999 fue invitado a la feria del Libro de República Dominicana. Como especialista en música cubana ha impartido cursos y conferencias en la Universidad Pedagógica “Enrique José Varona” y  la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, sobre temas como La canción cubana, El universo musical de Alejo Carpentier y Panorama de la música cubana, para estudiantes extranjeros.

Ha tutoreado varias tesis de grado sobre música cubana. Ha asesorado a investigadores extranjeros cuyo resultado ha sido la publicación de los ensayos: Salsiology, de Vernon W. Boggs (musicólogo norteamericano †); Silvio Rodríguez, memoria trovada de una revolución, de Joseba Sanz (musicólogo vasco); Música folklórica de Cuba, de Huit Billiet (musicólogo belga); Musiques Cubaines, de Maya Roy (musicóloga francesa). Participó y asesoró el filme Yo soy del son a la salsa,  Gran Premio Coral del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano en 1996. Desde 1998 al 2005 trabajó como asesor de musicólogos norteamericanos en proyectos de la Smithsonian Foundation, en coordinación con la UNEAC, por ejemplo: el proyecto Historia Oral de América.

Desde 1998 es profesor asistente del Hampshire College de Massachussets, Estados Unidos. En 1998 participó en el Taller Relaciones Universidad de Harvard, con la ponencia «Relaciones musicales Cuba-Estados Unidos 1850-1902», publicada en el libro Culturas encontradas: Cuba y los Estados Unidos. La Habana, Centro de Investigación y Desarrollo Juan Marinello y Centro de Estudios Latinoamericanos David Rockefeller, Universidad de Harvard, 2001. Ha sido miembro del Consejo Técnico Asesor del Instituto Cubano del Libro y del Consejo Editorial de la revista Salsa Cubana. Desde el año 2000 se dedica fundamentalmente a sus proyectos personales u otros de su interés. Ha integrado en el 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005, el Comité de Selección y Jurado de Cubadisco, Jurado del XII Concurso y Festival Internacional de Guitarra de La Habana. En la actualidad es Editor Jefe de Ediciones Museo de la Música.

Es miembro de la Asociación de Músicos de la UNEAC. Su producción científica abarca algo más de un centenar de artículos, libros, prólogos y compilaciones, todas referidas a la música cubana y poseedor de múltiples distinciones y premios, entre los que se destaca: Premio Nacional de Edición (1999), Premio Anual de Investigación 2002, Premio de la Crítica Científica 2007 al Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba.

16 sept 2022 0 comentarios

Triste Palmieri porque la salsa ya no se baila en New York

 


Fuente: Agencia EFE

El pianista y compositor Eddie Palmieri dará este sábado 17 un concierto en el Bronx, el condado de la salsa, en el que los asistentes "van a bailar hasta en los asientos", pero el también director de orquesta expresa su tristeza porque la salsa ya no se disfruta allí donde nació, en la ciudad de Nueva York.

La salsa "tiene una historia preciosa, pero la juventud no la conoce (y) eso no ayuda a nuestra música y músicos que están tocando la música afrocaribeña", como tampoco ayuda que no haya salones de baile en Nueva York, recuerda el maestro, tremendamente lúcido a sus 86 años en entrevista con Efe.

"Es una tristeza, una herida espiritual porque no hay nada como nuestra música bailable".

Palmieri no escondió su desdén por las músicas latinas más modernas, y dijo que lo que actualmente se escucha en la radio comercial es "un desastre", en una clara alusión al reguetón.

"Lo que sea que esté escuchando la juventud es dañino" y recordó que cuando él crecía la música afrocubana era lo que se escuchaba en la radio con Machito, Tito Rodríguez y la orquesta de Tito Puente, entre otros, al referirse a las décadas de 1950 y 1960 en que la música latina reinó en el Palladium, el hogar del mambo, que cerró en 1966.

Destacó que "cada día es una lucha para echar pa'lante" afirmó Palmieri, que ha compuesto temas en los que expresa su preocupación por la justicia social, lo que ha vuelto a manifestar en el tema que compuso para Arlene G, en el que menciona el alto costo de la vida y exhorta al público a no rendirse porque la salsa "es resistencia".

Palmieri, de origen puertorriqueño, estará acompañado por el cantante de su orquesta, el sonero Herman Olivera, a quien ha llamado la voz del Caribe -"porque se lo merece"- y con quien ha cosechado grandes éxitos, que el público podrá disfrutar en la apertura de la temporada de conciertos del Lehman Center for the Performing Acts.

La cantante Arlene G, cuya carrera está apoyando el pianista, interpretará con la orquesta "Para que sepan quién soy yo", compuesta por el pianista e incluida en el disco que le está produciendo, que sale al mercado a principios de 2023.

"¡Van a bailar hasta en los asientos!, promete el músico con el entusiasmo y energía que le caracteriza, que le impulsa a seguir creando, y que a sus 86 años se mantiene activo entre la música afrocubana y el jazz latino, en las que ha dejado huellas.

El legendario músico, que ha ganado 10 premios Grammy y grabado más de 36 discos, quiere que el público olvide sus problemas cotidianos "porque todo ha subido, menos los salarios" y disfruten de la jornada que contará además con Del Caribe Latin Jazz All Star que dirige el tresista Nelson González con la que cantarán los cubanos Lucrecia y Mario "Mayito" rivera, exvocalista de los Van Van.

Temas icónicos de la "salsa dura" como "Vámonos pa'l monte" y "Muñeca" no faltarán en este concierto para los fieles seguidores de este género que nació en Nueva York, asegura Palmieri, que en 1975 logró el primer Grammy latino al mejor disco con "The Sun of Latin Music" que contó con Lalo Rodríguez, entones de 16 años, con el tema "Deseo salvaje".

"Por 17 años se negaron a aceptarnos (la música latina) y ganamos el primer Grammy para todos los artistas latinos", recuerda con su excelente memoria el "maestro del jazz", título que le concedió en 2013 el National Endowment for the Arts.

Sólo tres latinos, Palmieri, y los percusionistas Ray Barretto (1929-2006) y Cándido Camero (1921-2020), han logrado el título de "Master of the Jazz".

El pianista y compositor, que se ha destacado además por experimentar con la mezcla de géneros, reitera en la entrevista telefónica con Efe que para él "lo más importante" es su música "y el respeto para mis grabaciones, con los mejores músicos del mundo, que salen de Nueva York".