17 jun. 2016

Senado de Puerto Rico reconoce a Roberto Roena



Fuente: Vocero, Puerto Rico

Una moción de felicitación del Senado al percusionista, director de orquesta y coreógrafo Roberto Roena fue entregada hoy en reconocimiento a sus 60 años en la música.

“Aparte de reconocer la trayectoria musical de Roberto, este homenaje tiene otro propósito. Cuando los países entran en crisis tienen que hacer una introspección, tienen que pensar, ¿qué es lo mejor que nosotros hacemos? y tenemos que apoyarnos en nuestras fortalezas como país para buscar las claves de cómo nos vamos a recuperar económicamente y socialmente. Estoy convencido de que una de las fortalezas de Puerto Rico es la creatividad de la gente, y dentro de las industrias creativas a mi juicio, la más importante es la industria de la música”, destacó el senador por San Juan, Ramón Luis Nieves.

Al aceptar el homenaje, Roena dijo sentirse orgulloso. “Seré artista siempre. Gracias a todos los compañeros”, expresó al agradecer el cariño, el respeto y la amistad.

Estuvieron presentes en la actividad Willie Rosario, Bobby Valentín e Ismael Rivera hijo, entre otros. La familia agradeció el reconocimiento a través de un mensaje de su hijo Roberto Roena hijo.

Roberto Roena nació el 16 de enero 1940, en el barrio Dulces Labios de Mayagüez. A los nueve años se trasladó junto a su familia a Santurce. Junto a su hermano Cuqui comenzaron a participar en concursos de talento lo que dió paso a su contratación semanal en el programa de televisión “La Taberna India” del canal dos. Fue allí donde conoció a Rafael Cortijo. Trabajó entre los años 1954 a 1955 en televisión en el espacio semanal “El Show de Cortijo y Su Combo” al lado de su cantante estrella Ismael Rivera, deleitando a los seguidores del combo con algunos pasos de baile casi acrobáticos. Este es el inicio de diferentes competencias y contratos de baile para actuar en los mejores salones de baile de Puerto Rico.

A los 16 años Roberto cumplió uno de sus sueños al ser invitado por Cortijo para tocar en Nueva York donde se presentaron en el famoso salón de baile El Palladium y en el Teatro Puerto Rico. Posteriormente el director de la agrupación de Rafael Cortijo al observar el interés de Roena y sus destrezas, le ofreció sus primeras lecciones de percusión. Encontró en él un percusionista innato, especialista en el toque de la bomba y la plena. Más adelante Roena se aseguró en el puesto cuando te tocó sustituir al bongosero de Cortijo. Así dio inicio su imparable carrera musical.

Este homenaje es la primera de las actividades para celebrar sus 60 años en la música.

Concluido el reconocimiento Roberto Roena y su Apollo Sound tocaron para los presentes en La Rotonda del Capitolio.



Fuente: El Nuevo Día. Por Rosalina Marrero Rodríguez

Músico. Bailarín. Integrante de las más grandes agrupaciones salseras. Compañero de tarima de legendarias figuras de la música tropical. Líder de su Apollo Sound.

De Roberto Roena hay mucho que decir. Con una trayectoria musical de 60 años, las vivencias artísticas de este bongosero pueden ser para nunca acabar.

“Es un montón”, reaccionó el artista, de 76 años.

Esta mañana el llamado “Gran bailarín” fue protagonista de un homenaje a su trabajo musical, ocasión en que regresó a través de su discurso a sus tiempos con Cortijo y su Combo, luego con El Gran Combo de Puerto Rico, hasta llegar al momento en que lanzó su propia agrupación, Apollo Sound, que actualmente integra una nueva generación de músicos y cantantes.

El reconocimiento a esta gloria de la percusión, impulsado por el senador Ramón Luis Nieves, inició cerca del mediodía en la Rotonda del Capitolio, a donde llegaron varios de sus compañeros músicos, entre éstos Sammy “El Rolo” González, Willie Rosario y Bobby Valentín.

Roena hizo varias pausas antes de dirigirse a los presentes. Estaba realmente emocionado por el honor, aunque no está acostumbrado.

“En realidad a mí no me gustan estas cosas, porque no creo que merezca esto”, expresó el músico después de darle gracias a Dios y a Rafael Cortijo, porque a partir de ellos, su vida fue otra.

“Tengo muchos recuerdos de Cortijo, del Combo y de mi grupo por supuesto. Muchos recuerdos gratos; como todo en la vida, hay dos o tres cositas que pasan que ni las recuerdo porque son tan mínimas”, expuso sin entrar en detalles.

Más tarde expresó que, más que el zika o el cáncer, le teme “al mal de la hipocresía”. “Detesto la hipocresía”, afirmó.




Rosario y Valentín reconocieron los valores de Roena como persona, músico y también como pelotero. “De Roberto Roena se ha dicho de todo aquí. Solo me resta decir que uno de los dones que le dio (Dios) fue que fue deportista”, recordó “Mr. Afinque”.