16 may. 2020 0 comentarios

Rinden homenaje a Tommy Olivencia



Fuente: Noticel, Puerto Rico. Por: Omar Marrero

¿Qué razón pudiera existir cuando veteranos cantantes salseros como Gilberto Santa Rosa, Pichie Pérez, Sammy González, Paquito Acosta, Carlos Alexis, Viti Ruiz, Mel Martínez y Lalo Rodríguez se unen para cantar en un mismo tema?

Para los conocedores de la música tropical, la respuesta pudiera ser sencilla: están haciendo un homenaje al director de orquesta que alguna vez les dio la oportunidad de cantar con una de las orquestas más prestigiosas en la historia del género.

Efectivamente, el tema se titula “Mi querido viejo”, una grabación que se realizó para reconocer el legado de Ángel Tomás “Tommy” Olivencia, cuya orquesta -fundada en mayo de 1960- cumple esta semana 60 años de trabajo ininterrumpido.

Este viernes, 15 de mayo de 2020, también se cumplieron 82 años del natalicio de Olivencia, quien falleció en septiembre de 2006.

La orquesta de Olivencia, conocida como La Primerísima, es dirigida ahora por su hijo "Tomito", quien encargó el tema al compositor Jerry Ferrao y al arreglista Tito Rivera.

“Se hizo difícil coordinar la participación de tantos cantantes para ese tema, pero lo logramos. Todos esos cantantes pertenecieron a La Primerísima en algún momento. Paquito Guzmán no pudo estar por su condición de salud y Simón Pérez tampoco está en este tema, pero sí lo tenemos en otro tema de la producción”, explicó Olivencia Jr. a NotiCel.

Para acompañar el audio, el director de la orquesta también grabó un video, que marca otro momento histórico porque es el primero que graba esa orquesta en sus 60 años.

“Luego hicimos el video, el primero de esta orquesta. Papi nunca grabó videos, no sé por qué. Lo filmamos en Villa Palmeras (Santurce). La cámara fue de Julio Merced, hijo de Julio ‘Gunda’ Merced. También logramos reunir a todos esos cantantes, excepto Viti Ruiz, que lo hizo por celular”, dijo Olivencia Jr. quien también es el timbalero de la agrupación.

El homenaje a Olivencia, padre, es parte de la producción “Planté bandera de nuevo”, que busca abrirse paso en la radio de América Latina. Es una producción de alta calidad que reconoce el legado de varias personas que contribuyeron al éxito de la orquesta de Tommy Olivencia a través de los años.

“Esta producción la había ideado mi papá antes de que falleciera. Él quería agradecer y rendir homenaje a gente como Tite Curet, Chamaco Ramírez y Frankie Ruiz. Ya teníamos el homenaje a Tite y lo había escuchado ya. Y había encargado el tema dedicado a Chamaco Ramírez cuando la muerte lo sorprendió”, recordó el músico.

“Así que me dediqué a cumplir su sueño y a terminar el trabajo que él había empezado y para eso Jerry Ferrao me ayudó al escribir cinco temas más”, agregó.



El tema dedicado a Curet es “Un legendario de pueblo”, composición de Ferrao y arreglo de José Pujols con la voz de Mel Martínez, uno de los mejores soneros de la actualidad.

“A Chamaco” también es de Ferrao con arreglo del legendario Luis “Perico” Ortiz y en la voz de Rubén Román.

En cuanto al homenaje a Frankie Ruiz, se seleccionó el tema clásico “Vuelvo a nacer”, de Miriam Valentín, un tema que se dio a conocer luego de la muerte de Ruiz en agosto de 1998 y en el que era evidente la decadencia en la voz del cantante boricua.

“Esa idea surgió en el estudio. El ingeniero Vinny Urrutia quería hacer ese tema con otro grupo. Le surgió la idea de dármelo cuando estábamos grabando y aprovechamos que Frankie Junior estaba de promoción en Puerto Rico y lo grabamos. Entendimos que sería una buena idea que los hijos de Tommy y Frankie grabaran algo juntos en homenaje a sus padres”, manifestó Tomito.

El veterano Simón Pérez tiene a cargo el tema “Cosas de verduras”, una composición de Justi Barreto que tocaba la orquesta a fines de los años 70 pero nunca fue grabada. “Esa canción la cantaba Gilberto Santa Rosa, pero papi nunca la grabó. Como nunca se había grabado decidí hacerlo con el arreglo original que le había hecho Louis García. Un día, en un Día Nacional de la Salsa se lo comenté a García y me dio el permiso para usar el arreglo”, recordó Olivencia Jr.

La producción presenta otros temas en las voces regulares de la orquesta como Osvaldo Díaz (“Estoy aquí”), Mel Martínez (“Planté de nuevo”) y Japhet López (“El último helado” y “Evelio por 4ta vez”)
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Las flautas de Maraca


Orlando "Maraca" Valle y José Luis Cortés, dos grandes de la flauta cubana


Fuente: Granma, Cuba. Por: Pedro de la Hoz

Cuando en 1988 Chucho Valdés fichó a Orlando Valle, Maraca (La Habana, 1966), para la banda Irakere, tuvo en cuenta los promisorios horizontes de un muy joven flautista no solo dado al virtuosismo individual sino también a la comprensión de diversos estilos, la interpretación fluida, la capacidad improvisatoria y la ductilidad para satisfacer las exigentes demandas del genial pianista y compositor. Esto lo supo antes Bobby Carcassés, vocalista, multinstrumentista y hombre espectáculo del espectro jazzístico insular, que alguna vez lo sumó a su colectivo, y el pianista Emiliano Salvador, cultivador de una vertiente muy personal en la música instrumental.

Poco tiempo después de la decisión de emprender su propia ruta como líder de Otra Visión, el legendario flautista Richard Egües (1923-2006), quien aportó uno de los sellos distintivos de la orquesta Aragón, dijo de Maraca: «Aunque soy un hombre del siglo que termina (el xx), no puedo dejar de mirar lo que viene por delante y allá veo, y quisiera escuchar, lo que va a pasar con Maraca; ya es, y será mucho más a medida que pasen los años, el flautista más completo de Cuba para adentrarse en el siglo xxi».

Esa flauta resume las cualidades que advirtió Chucho en el veinteañero Maraca  y cumple la lúcida premonición de Richard. Lo hace en grado sumo e instalado en el cenit de la madurez. Se trata de un disco, en el cual Maraca no solo pone la pauta sino invita a que lo hagan otros, producido por la Egrem, puesto en circulación el pasado fin de semana en las plataformas digitales iTunes y Spotify, y visible también, mediante un concierto, el próximo 15 de mayo por el canal YouTube de la casa discográfica.

Este es un viaje entre las más logradas fusiones estilísticas que dan cuenta del estado presente del lenguaje jazzístico y las especies musicales cubanas, de arraigado linaje popular, donde la flauta ha desempeñado históricamente un papel protagónico.

Metafóricamente cabría definir el recorrido como un viaje a la semilla que, sin embargo, no queda en eso, sino por el contrario, ramifica con vigor y originalidad en cada propuesta. Porque el danzón, el chachachá, el son y los restantes géneros que aborda el flautista con sus músicos no están asumidos desde la perspectiva de un esquema cerrado sino, por el contrario, como vías de desarrollo de palpitante actualidad.

Maraca se permite sonear, guarachear, jazzear y descargar. Para entender la pertinencia de estos dos últimos términos debe entenderse  la diferencia entre el discurso del mainstream  del género, incluso del que corresponde a los códigos del llamado jazz afrocubano, y el que nace de la improvisación usual entre los músicos cubanos hacia la medianía del siglo pasado. Es decir, la diferencia entre la jam session y la descarga.

El flautista se mira en el espejo de Fajardo y Arcaño, del inolvidable Richard, pero a la vez invita a la audiencia a mirar la imagen de un Maraca que cuando suena se sabe él mismo. Generoso comparte espacio con colegas a quienes adeuda y admira, como José Luis Cortés (El Tosco), René Luis Herrera y Guillermo Pedroso; compañeros de entrañables faenas como el saxofonista César Alejandro López, de la época de Irakere, y el contrabajista Lázaro Rivero, El Fino, y el baterista Juan Carlos Rojas, El Peje; apela al ritmo básico del güiro de Enrique Lazaga; convoca voces que le son familiares y cercanas –como su hermano Moisés, Yumurí, uno de los soneros más vitales de esta época, Carlos Calunga y Alain Pérez, sorprendente también en la percusión– y hasta desprejuiciadamente inserta el soporte de un pinchadisco o dj. Tradición y contemporaneidad es la dialéctica de esta entrega. Richard tenía razón: Maraca es la flauta cubana del siglo xxi.
15 may. 2020 0 comentarios

Muralista peruano decora La Perla



Fuente: Omar Marrero. Noticel, Puerto Rico

El pasado 8 de marzo, el artista peruano Alexis Villanueva Puente llegó a Puerto Rico con un doble propósito: asistir por primera vez al Día Nacional de la Salsa y pintar unos murales en la barriada La Perla.

Casi dos meses después, no ha podido regresar a su país debido a la emergencia mundial causada por el coronavirus y que ha provocado el cierre de aeropuertos y la cancelación de vuelos internacionales.

Extraña a su familia, pero su extendida estadía en la Isla la ha recibido como “una bendición”.

“Tengo tres niños que son menores. Me comunico con ellos todos los días para que estén tranquilos. Allá también están en cuarentena. Pero es algo que le está pasando a mucha gente que quiere regresar y por ahora no puede”, dijo el artista a NotiCel.

“Pero estar aquí ha sido una bendición. Cuento con el apoyo de mi amigo Raúl Figueroa. Eso me hace sentir bien y me da tranquilidad. No me ha hecho falta nada. Me da tranquilidad para esperar que todo esto pase”, indicó.

Su tiempo en Puerto Rico lo ha ocupado pintando murales de leyendas salseras en las paredes de La Perla. Ya ha pintado los rostros de Héctor Lavoe, Ismael Rivera, Chamaco Ramírez, Marvin Santiago, Tite Curet, Sammy Marrero, Paquito Guzmán y Frankie Ruiz.


Villanueva no es nuevo en este arte ni en su relación con la salsa.

“En el Perú yo empecé el muralismo en el 96 en un barrio que se llama Puerto Nuevo, pero le dicen Puerto Rico. Empecé luego a pintar en otros barrios como en Atahualpa. Les llamé 'Las caras del Callao'. Esa corriente ha estimulado a otros artistas jóvenes que ahora también tienen demanda de ese tipo de trabajo”, recordó.

“Empecé pintando a salseros, pero con los enfrentamientos entre barrios rivales, también pinté las caras de personas asesinadas. Eso me concientizó a crear proyectos en el muralismo en pos de la integración social. Esas fiestas que se hacen en torno a los murales integran y reúnen a barrios distintos. Eso ha servido mucho para la integración en el Callao”, contó Villanueva.

Su relación con la salsa empezó con Lavoe

En el Callao la salsa es un ritmo “casi folklórico”, asegura Villanueva.

“Mi pasión por el género fue a partir de la muerte de Héctor Lavoe. Esa noche se confirmó en Perú por un comentarista radial. Ese día yo, un adolescente, me impactó la importancia que tenía ese cantante; me preguntaba por qué la gente lloraba y por qué la radio tocó tanto sus canciones ese día. Tres años después logré pintar el primer mural de su cara y a partir de ahí seguí. Luego Celia Cruz, Ismael Rivera y otros”, relató.

“El arte y la música me rescataron de la calle. No tenía mucha técnica, pero se reconocían las caras. Y hasta ahora es lo que me ayuda a mantener a mi familia”, confesó.

Por eso -aseguró- estar en La Perla es estar como en su barrio. “Es un gran honor estar en esta tierra”.

Para su trabajo muralista en la barriada sanjuanera, realizó un acercamiento sentimental “más cercano” a las figuras que pintaría.

“Fui a visitar sus tumbas antes de empezar a pintar. Por eso (los murales) vienen recargados de algo cercano que me conecta con este país. No sé por qué pienso que en otra vida pude haber sido boricua”, reveló el artista.


¿Cuál es su técnica?

“La técnica que uso es aerografía. Es un mini soplete que funciona con presión de aire. La vengo desarrollando desde hace años. Yo empecé con el grafiti, pero me reinventé con la aerografía. Utilizo lo que aquí le dicen pintura de aceite, que yo le digo 'de esmalte'. Los murales que hice aquí son en blanco y negro, pero también uso color”, manifestó en la entrevista.

Así que mientras Villanueva espera que los vuelos internacionales se renueven y pueda volver a su país, a su barrio y a su familia, sigue recorriendo las calles de La Perla en busca de paredes a las cuales darle vida salsera. “Más que un trabajo, es un compromiso. De hecho, ya planificamos para venir el año que viene a pintar otros murales”, adelantó.

Por ideas no peca: Rafael Ithier, Pellín Rodríguez, Raphy Leavitt, Tommy Olivencia, Roberto Roena… Aún no sabe cuáles rostros pintará en la próxima ronda, pero sí sabe que su relación con Puerto Rico y la salsa se profundizó gracias al coronavirus.
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Muere Jorge Santana



Fuente: Infobae

Jorge Santana, músico y hermano menor del guitarrista Carlos Santana, falleció la tarde del jueves 14 de mayo por causas naturales a la edad de 68 años.

El deceso fue confirmado por el representante de Jorge, John Regna, al sitio de noticias TMZ, donde informó que ocurrió por causas naturales.

El guitarrista Carlos Santana también se pronunció sobre el tema en su cuenta de Facebook, donde publicó una fotografía de su hermano menor y le dedicó un emotivo mensaje para despedirse.

“Trascendió al reino de la luz que no arroja sombra. Los ojos de mi corazón lo ven claramente entre nuestra gloriosa y magnífica madre Josefina y nuestro padre José... (quienes) Están acariciando su rostro y besando sus manos duchándolo con luz y amor. Nos encanta apreciar y honrar tu alma MEMO”, escribió el músico de 72 años.

“Nosotros tomaremos el tiempo para celebrar el magnífico espíritu de nuestro amado hermano Jorge”, añadió en su red social.

Jorge Santana nació el 13 de junio de 1951 en Autlán, Jalisco, y 10 años después se mudó con su familia a San Francisco, en California, Estados Unidos, donde vivió hasta el día de su muerte.

Jorge perteneció a una familia de músicos, ya que su padre formó parte en la década de los 50 de un grupo de mariachis establecido en Tijuana, así que sus pronto lo siguieron en la vocación por hacer carrera en la industria musical.

El primero en aprender a tocar un instrumento fue Carlos y después Jorge siguió sus pasos a la edad de 13 años cuando conoció los primeros acordes para tocar la guitarra.

Así los dos hermanos comenzaron su historia en la música y aunque emprendieron una carrera por separado, también tuvieron la oportunidad de colaborar.

Fue en los años 60, cuando Jorge Santana formó, al lado de sus amigos de la secundaria, la banda The Malibus, la que años después cambió su nombre a Malo, la cual es más conocida.

Junto a Malo alcanzó el éxito con el tema Suavecito, el cual es considerado como un “Himno Nacional Chicano” en el área de la Bahía de Estados Unidos.

Junto a este grupo lanzó cuatro álbumes hasta que decidió abandonarlo para buscar nuevos retos. Jorge Santana declaró en 2018 a Stafmagazine sus motivos para dejar la banda con la que comenzó su historia musical.

“Decidí continuar con mi carrera y prepararme más con la guitarra. El motivo era encontrar ese breve instante que todos buscamos en el escenario para expresarnos de un modo que sea lo máximo sin ser conscientes de lo que estamos haciendo”, dijo.

Su carrera musical continuó en The Fania All-Stars, con la que incursionó con la música tropical: “Sabía pocas cosas de ese sello y de la orquesta, pero sí que era consciente de que tocaban salsa. Nunca olvidaré cuando nos conocimos. Llegué a las 6:30 de la mañana a Nueva York y esa tarde a las 16:00 horas hicieron el primer ensayo. Realmente no imaginaba la magnitud de Fania, de sus artistas y que cada uno era jefe de un grupo. Había mucho talento ahí”.



También tuvo la oportunidad de lanzar dos materiales discográficos en solitario que son: Jorge Santana y It’s all About Love.

De estos destacaron los éxitos: It’s all about love, Darling I Love You, Love The Way y Sandy.

Al lado de Carlos Santana también hizo algunas presentaciones y colaboró en la organización de sus eventos.

Hace un tiempo, según TMZ, se reunió con su banda de la juventud, así que al lado de Malo volvió a interpretar el famoso e icónico tema Suavecito.

6 may. 2020 0 comentarios

Una anécdota con José Lugo


Hoy quiero recordar, con una anécdota, a uno de los "hermanos mayores" que la salsa me regaló, José Lugo, que hoy cumpliría (cumple) 60 años.

El 15 de enero de 2016 José sacó al mercado su CD Donde Están?, de cual me había enviado, por mail, sus 12 temas.

Apenas terminé de escucharlo, lo llamé para felicitarlo y decirle que el track 11 ("Cumpleaños Feliz") me caía preciso porque al día siguiente era mi cumpleaños. Después de saludarme "por adelantado" me dijo: "espera que ahora mismo te envío los artes del CD. Ahí te tengo una sorpresa".

Cuando me llegó el mail no lo podía creer. En la sección de Agradecimientos del disco estaba mi nombre como "uno de los amigos de la radio mundial".

Era la primera vez que un músico (y vaya qué músico!) me mencionaba en la carátula de un disco de la música que amo. Por si fuera poco, ese disco se ganó el Grammy al Mejor Album Latino Tropical 2016, el cual no pudo recibir pues falleció en junio de ese año.


Sin duda, Luguito, Gilberto y George fueron muy generosos en incluirme en esa lista. No tenían porque hacerlo, no creo que haya sido ni necesario ni merecido, pero les estoy agradecidos para siempre.

Guasábara sigue vivo, en las manos y el arte de JoseMa, y en todos aquellos que seguimos escuchando sus discos, los anteriores y los nuevos.

José no se muere ná! HBD pa'l cielo.