25 mar. 2019 0 comentarios

Diez años sin Manny Oquedo



A las 11:15 pm del 25 Marzo 2009 falleció Manny Oquendo, el recordado percusionista líder del emblemático Conjunto Libre.

A diez años de su partida queremos recordarlo compartiendo el obituario que escribiera Aurora Flores, traducido al español por Javier Domínguez y que publicara el portal Herencia Latina

¡Camina Manolo!


Manny Oquendo
Obituario

El percusionista y director de orquestas Manny Oquendo falleció el pasado 25 de marzo de 2009 de un ataque al corazón. Músico autodidacta, Oquendo era uno de los más respetados representantes de la percusión latina —de los timbales y de los bongoes— antes de fundar y ser co-director del afamado Conjunto Libre por más de 35 años.

Miembro también del «Grupo Folklórico Experimental Neoyorquino» partes I y II, Manny fue reconocido por sus agresivos solos e improvisaciones en el timbal y los bongoes.  Lo de Manny no fue una competencia para lograr quien podía tocar más rápido, o quien podía producir la mayor cantidad de combinaciones de manos o hacer muchos rollos o «contra-clave», por supuesto, el estilo de Manny Oquendo era su propia escuela. «El timbalero siempre debe mantener el ritmo», enfatizaba Manny en las muchas entrevistas que concedió. «Nunca se debe tocar de más» fue su regla mas consistente.

El estilo de Manny tiene sus raíces en las bandas prestigiosas de Cuba como la banda del maestro Arcaño o la Orquesta Aragón: «Nunca demasiado agitado ni tampoco disminuido». En cuanto a su influencia e inspiración, Manny admiraba los tamboreros de las bandas cubanas como el bongosero Ramón Castro, quien tocaba con la orquesta Casino de la Playa y más tarde con la orquesta de Pérez Prado; también admiró al percusionista del Conjunto Casino Yeyito Iglesias, otro de su inspiración fue Papa Kila (Antolín Suárez) quien tocó con Arsenio Rodríguez y por ultimo a Manteca, (José Rosario Chávez) percusionista de la Sonora Matancera. Manny Oquendo fue notablemente conocido por lo que él expresaba en el timbal y no por la cantidad de cosas que él podría haber hecho para hacer «hablar» su timbal.

Por más de 60 años, Manny Oquendo «nos comunicó» muchas cosas a través de su potencia percusiva y su visión musical.  Sus profundos más no minimizados sonidos, fueron parte de la escena musical de la ciudad de Nueva York desde mediados de los años 40 hasta nuestros días.



Esta es una de las últimas presentaciones de Manny Oquendo y su Conjunto Libre, Noviembre 2008


Nacido bajo el nombre José Manuel Oquendo en la calle cuarta al sur de Brooklyn, no obstante, lo llamaban “Manolo” antes de convertirse en “Manny” en su adolescencia. Posteriormente la familia de Manny se mudó al este de Harlem para 1939, allí Oquendo fue cautivado por los sonidos de la música. «La música estaba por todas partes» recuerda Manny.

La primera tienda de discos de música latina en el sector este del Barrio lo fue «Almacenes Hernández» —originalmente localizada en el numero 1600 de la avenida Madison, la cual abrió en 1927—, la misma estaba ubicada solamente a una cuadra del apartamento de la familia Oquendo. Las armoniosas bandas de Machito, José Fajardo y la Orquesta Aragón se convirtieron en la fuente de sonidos de su infancia. «Había mucha música saliendo constantemente de esa tienda por lo que se convirtió en mi educación», recuerda Manny.

Su primer juego de tambores fue un par de “tom toms” con pieles de ambos lados. Tocándolos con unos palitos tomados de un hangar de madera, Manny tocaba al unísono con los discos de su padre que sonaban en la victrola. Estaciones de radio en español siempre sonaban en su casa. Más tarde cuando Manny visitó las raíces de sus padres en la ciudad de Ponce, Puerto Rico, descubrió el cuatro a través de su abuelo.

Después de los “tom toms” Manny consiguió un par de timbales de madera y empezó a tocar con el Sexteto Sanabria no sin antes tomar unas lecciones de tambor en una escuela ubicada en la calle 125 por un valor de veinticinco centavos por clase. Más tarde Manny tomó clases privadas con el maestro Sam Ulano, un conocido profesor de percusión. Max Roach, un celebre percusionista de Jazz también estudiaba con Manny donde Ulano. Cada vez que se encontraban, ambos hacían reminiscencia de sus días en la escuela con Ulano. Manny siempre conservo su juego de tambores trampa.

Para los años 40, los Oquendos se mudaron a la calle Kelly en el sur del Bronx sin saber que ellos se estaban uniendo a una amplia comunidad de músicos de gran receptividad hacia lo musical. El pianista Noro Morales vivía cerca de la casa de Manny en la avenida Stebbins; Joe Loco esta por los lados del parque Horseshoe; Tito Rodríguez vivía en Rogers Place; Tito Puente en la calle 163, mientras que Arsenio Rodríguez y Ray Coén vivían en la calle Kelly.

Manny empezó a tocar con las mejores orquestas de Nueva York. Tocó con la orquesta de Carlos Medina, con la banda de Charlie Valero y con el cantante de la banda de Xavier Cugat, Luis Del Campo. Poco después tocó con la banda del legendario Marcelino Guerra.

Desde ese momento Manny tocó con el trompetista Frank García y su vocalista, El Boy, para ese tiempo Manny conoció a Chano Pozo que tocaba con Miguelito Valdés en un espectáculo local y se quedo para tocar con el creador de timbaleros. Chano permaneció con ese grupo pequeño hasta que consiguió un mejor salario en otro grupo. Manny también se cambio de grupo y se unió a la orquesta del pianista cubano José Curbelo, en dicha orquesta tocaba una gran cantidad de tamboreros, debido al repertorio de la banda que incluía tangos, sambas y música americana movida. «Esto me dio la oportunidad de sentirme un tamborero completo».  Esto le comentó Manny en una entrevista a Frank Figueroa acerca del sonido latino de la percusión.



Después Manny Oquendo se unió a la banda de Pupi Campo con la cual tuvo la oportunidad de tocar en Long Island al lado de Tito Puente y su banda Los Picadilly Boys. Debido a la cercanía del trabajo, Tito y Manny se desplazaban juntos a los clubes y de esta manera Manny podía tocar con Tito mientras esperaba el turno para que empezara su propio espectáculo. Cuando el bongosero de Tito Puente, Chino Pozo, se fue a una gira con Katherine Dunham, Tito le pidió a Manny que se quedara con esa vacante. Cuando “Little” Ray Romero consiguió un trabajo con Eartha Kit, Tito Rodríguez le pidió a Manny Oquendo que ocupara el puesto vacante en los bongoes.

Manny tenía sus trocitos afro-antillanos cincelados en las bandas de Tito Puente, Tito Rodríguez, Johnny Pacheco y muchos otros. Manny había hecho alianza con el legendario Chano Pozo y tomado el examen para la licencia del cabaret del sindicato de músicos lo cual le permitió a Pozo trabajar en los clubes de Nueva York durante su estadía entre 1946-1948.

Para los años 60s, todo lo cubano era prohibido. Manny escuchaba los Mozambiques de Pello el Afrokan en un pequeño radio de onda corta y en discos piratas. Ya en su apartamento de la calle Kelly en el Bronx, Manny practicaría la ejecución del timbal con su mano izquierda y con la derecha manejaba el ritmo, lo practicó muchas veces hasta que consiguió dominar el género cubano, y así lo hizo suyo.

En 1963, Manny Oquendo se unió a «La Perfecta», el conjunto organizado por el pianista Eddie Palmieri. Junto al conguero Tommy López, Manny pudo cristalizar el sonido del Mozambique creando así una poderosa sección rítmica de percusión al lado de la infraestructura improvisadora de Palmieri.

En 1974, Manny y el bajista Andy González dejaron la banda de Palmieri para continuar en sus propias direcciones. Al dejar la estructura tradicional de las bandas, el dúo incorporó jazz, ritmos afrocubanos, afro puertorriqueños al tiempo que exploraban nuevas alternativas. El objetivo era “liberar” a la música del contenido restringido y así nació Libre. Desde 1976 hasta 1981, Manny se convirtió en un historiador musical del sonido típico que él había perfeccionado en la banda de Palmieri. Los primeros discos de Libre incluyeron temas clásicos de compositores como Ignacio Pineiro, Rafael Hernández y Nico Saquito, así como también una plena tradicional de Puerto Rico de Manuel «Canario» Jiménez.


Al mismo tiempo, el grupo atrajo una producción creativa de artistas jóvenes innovadores de la música latina. Los hermanos González, Andy y Jerry son los miembros fundadores; Alfredo de la Fe aparece en varios solos incendiarios de violines con el cantante Herman Olivera haciendo su debut en una grabación de Libre mientras el flautista Néstor Torres apareció también como invitado especial. En varias ocasiones la línea de trombones era ejecutada por Barry Rogers, José Rodríguez, Ángel «Papo» Vásquez, Jimmy Bosch, Reynaldo Jorge, Dan Reagan y Steve Turre mientras que Oscar Hernández, Joe Manozzi y Marc Diamond se hacían cargo del piano.

El año pasado, la estación de radio portorriqueña Z93 dedicó su Día Nacional de la Salsa a Manny Oquendo.   

A Manny Oquendo le sobreviven sus cuatro hijos y dos hermanas.
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Emoción en la exaltación al Salon de la Fama



Fuente: Fundación Nacional para la Cultura Popular, Puerto Rico. Por: Edgar Torres

En una tarde llena de grandes emociones, el Salón de la Fama de la Música exaltó a nuevos miembros durante una concurrida ceremonia efectuada el pasado sábado en el Teatro Braulio Castillo en Bayamón.

A ese selecto grupo fueron incluidos este año, Blanca Rosa Gil, Odilio González, Víctor Manuelle, Sammy Marrero, Pedro Rivera Toledo y Victoria Sanabria.

José Nieves, presidente de la organización sin fines de lucro incorporada a finales de 2007 en el Departamento de Estado de Puerto Rico, informó que “tuvimos un buen respaldo de parte del público. Estamos muy contentos. Muy agradecidos de que Blanca Rosa Gil pudiera estar con nosotros recibiendo ese reconocimiento”.

Nieves excusó al salsero Víctor Manuelle ya que está pendiente a su hermano Héctor Gustavo, quien se encuentra enfermo.

Destacó, por otro lado, que “este evento se hace con mucho respeto. En espera de que las nuevas generaciones no olviden estas glorias que tanto nos han dado en el mundo de la música y la cultura popular. Agradecidos de que hayamos podido hacerlo durante nueve años. Ahora nos vamos a preparar para el décimo aniversario, en el que esperamos poder botar la casa por la ventana, hacerlo en grande”.

El presidente del Salón de la Fama de la Música sigue comprometido con poder establecer el museo, por lo que esta semana tiene una reunión decisiva sobre el particular. “Espero pronto poder dar una buena noticia”, dijo.

HONRADOS CELEBRAN…

Al momento de ser exaltada, la trovadora Victoria Sanabria señaló, “mi corazón está lleno de alegría, de emoción, de agradecimiento. Agradezco infinitamente al señor José Nieves y a todos los que son parte del Salón de la Fama de la Música por la gran labor que hacen a favor de nuestra música y por haberme escogido para ser exaltada este año. Aprovecho, también, para felicitar a todos mis compañeros”.

Resaltó que “siento que este reconocimiento no es solo mío. Este reconocimiento es de Papá Dios quien fue el que me regaló el don de la música. Este reconocimiento es de mi papá, don Leo, quien está con Papá Dios, pero fue de quien heredé lo de cantar e improvisar. Es de mi mamá doña Nilda Colón, quien está allí sentadita, a la que agradezco su amor y apoyo incondicional desde el comienzo. Este reconocimiento es de mi esposo, Luis ‘Tito’ Olivera, por los años de trabajo y corazón que ha invertido en mi carrera… De mi hijo, Esteban Alberto (de 10 años). Espero que algún día pueda ser parte del Salón de la Fama de la Música… Esto lo dedico a todas aquellas personas que en 35 años de carrera me han apoyado y lo dedico a la cultura de mi país. Creo que la mejor forma de resumir todo lo que siento es diciéndolo como estoy acostumbrada a hacer durante toda la vida…”. (La artista se ganó el aplauso de los asistentes al improvisar sobre su homenaje).

Sammy Marrero subrayó, en tanto, “fue algo especial y extraordinario. Estoy muy agradecido porque no esperaba nada de eso. Yo hago las cosas sin esperar nada a cambio. Fue tan bonito, que ahora yo me creo cantante. Todavía no salgo del asombro de que eso haya pasado”.

El presidente del Salón de la Fama de la Música concedió el Premio Rafael Quiñones Vidal al fallecido Rafael Viera por su contribución a la industria musical, siendo recibido por su hijo, el productor Richie Viera.

Durante los actos se entregaron la Medalla Santa Cecilia a los trombonistas Angelo Vidot y Louis Vidot (de la orquesta La Resistencia), y el Premio Bohemia a Elba Robles.

Elba Robles comentó, “me siento honrada en este día tan especial. ¡Uno de los días más bonitos de mi vida! Tuve la oportunidad también de cantar acompañada del Trío Los Andinos. No tengo palabras para expresar tanta alegría. Es un honor quedar plasmada en la historia musical de mi querida isla, Puerto Rico”.

El cantante y comediante Juan Manuel Lebrón recibió la distinción Premio San Gregorio. Ese mismo galardón fue otorgado a la corista y cantante cristiana, Iris Martínez.

Juan Manuel Lebrón quedó atónito con el repaso que hicieron de su trayectoria, destacando sus múltiples facetas.

“Fue de gran alegría. El público aplaudió de una manera chulísima. (Todos) los que seleccionaron hemos hecho cosas grandes que ayudan a representar a la Isla… Hace algunos años me habían entregado otro premio”, manifestó el protagonista de “En casa de Juanma y Wiwi”, junto a la inolvidable “Dama de la Comedia”, Awilda Carbia.

Los asistentes disfrutaron de la participación musical de Victoria Sanabria con Los Andinos, trío que también acompañó a Elba Robles.

El cierre estuvo a cargo de Juan Manuel Lebrón con “Represento”, tema que lo llevó al Festival OTI en 1985. Mientras lo interpretaba, Juan Manuel y el público fueron sorprendidos con la llegada de Lou Briel, finalizando ambos artistas a dúo.
24 mar. 2019 0 comentarios

Luis González, El Tsunami de la Salsa



Fuente: El País, Colombia. Por: Robert Téllez

Con la misma fuerza que trae una serie de olas poderosas del mar, suena la orquesta de Luis González, trompetista y director musical, nacido en el municipio de Arecibo, en la costa norte central de la ‘Isla del encanto’.

La carrera musical de González comenzó en 1967, junto a la Orquesta Concepto Latino, liderada por el también trompetista José ‘Cuco’ Pérez, agrupación en la que despuntaron los vocalistas Kenny Cruz, Papo Sánchez, Primi Cruz, Pedro Brull, Luisito Carrión y Josué Rosado, entre otros.

Durante su amplia trayectoria, el músico ha participado con más de una docena de agrupaciones reconocidas del movimiento salsero de Nueva York y Puerto Rico, entre ellas: La Primerísima de Tommy Olivencia, La orquesta del ‘Manos duras’ Ray Barretto, La Mulenze de Edwin Morales, la de Luis ‘Perico’ Ortiz, la banda de Bobby Valentín, y la de ‘Mr. Afinque’ Willie Rosario, por mencionar algunas. Además, se ha desempeñado como director musical de los cantantes: Lalo Rodríguez, Luisito Carrión, Wichy Camacho y Carolina La O.

El talento de Luis González ha sido reconocido en dos ocasiones por la Fundación para la Cultura Popular de Puerto Rico. En 2011 y 2016, la institución dedicada a la investigación, estudio, archivo y catalogación de archivos de la cultura popular, clásica y folklórica de la isla, distinguió sus producciones discográficas: ‘Tributo a un gigante’ y ‘Si te preguntan’ como las mejores publicaciones musicales de esos años. En 2018, el músico fue exaltado al Salón de la Fama de la Música, otorgándosele la medalla Santa Cecilia por su trayectoria.

El País: ¿Cómo se dan sus primeros pasos en la música?

Luis González: Cuando era niño, mi padre tenía un conjunto en el estado Wisconsin y a mí me gustaba estar pendiente de los ensayos del grupo. En varias ocasiones mi padre se dio cuenta que mientras ensayaban, yo estaba marcando la clave con mis pies de manera natural. Cuando cumplí los ocho años de edad, me llevó con un maestro para aprender la teoría y el solfeo. Fue él quien me motivó a desarrollarme en el campo musical. Mi primer instrumento fue el acordeón, pero cuando logré escuchar el sonido de la trompeta de Louis Armstrong, uno de los músicos más innovadores en toda la historia del jazz, supe que eso era lo que yo quería hacer. Comencé a estudiar el instrumento formalmente, hasta que ingresé al Conservatorio de Música de Wisconsin. Desde ese momento vivo y respiro música.

EP: ¿Y sus primeras participaciones con orquestas de Salsa?

LG: Con mi familia retornamos a Puerto Rico en 1973, a mi pueblo natal Arecibo, ahí pude integrarme a la orquesta Concepto Latino, que era el grupo que acompañaba a artistas de gran importancia como Celia Cruz, Tito Allen, Adalberto Santiago o Santitos Colón, cuando ellos viajaban desde Nueva York para presentarse en la isla. 
Luego formé parte del Conjunto Clásico en la época que su cantante era Tito Nieves y estaban pegados en las cuatro esquinas. 
Más adelante me vinculé a la orquesta de Ray Barretto, a quien considero mi mentor.

EP: Hábleme de su trabajo en la orquesta de Willie Rosario...

LG: Soy fanático del sonido de Willie Rosario, para tocar trompeta en su orquesta hay que tener excelencia, pues él es un director disciplinado y con muchísima experiencia. 
Me llegó la oportunidad de pertenecer a su agrupación en 1991, trabajé con él durante varios años, grabé trompeta en su producción ‘The Roaring Fifties’, cuando los cantantes eran Primi Cruz, Bernie Pérez y Henry Santiago. Después de un tiempo, me integré a la orquesta de Jerry Rivera, permanecí con Jerry durante más de siete años, luego retorné por breve tiempo a la orquesta de Mr. Afinque. En el 2002 toqué con la orquesta del maestro Willie Rosario en el histórico concierto del Teatro Jorge Isaacs de Cali.

EP: ¿Cómo decide formar su agrupación?

LG: Formé la orquesta en el 2008, luego, con sacrificio logré grabar la primera producción que se llamó ‘Tributo a un gigante’, en honor a Ray Barretto. Allí incluí un tema compuesto por Juan José Hernández titulado ‘Homenaje a Barretto’ que lo interpretó Adalberto Santiago. Luego en 2010, tuve la posibilidad de trabajar en Colombia, durante la Feria de Cali, nuevamente como músico de Willie Rosario y aproveché la visita para dar a conocer el disco. Aunque yo tenía la ambición de dedicarme de lleno a mi orquesta, también conservaba una gran nostalgia, porque no quería dejar el grupo de Willie Rosario; pero él en su sabiduría me dijo que era el tiempo de dedicarme a mi propio concepto. Me motivó a seguir mi camino y desde ese momento no toco con nadie más. 

EP: ¿De dónde salió el apelativo ‘Tsunami de la salsa’?

LG: Esa fue una idea del fallecido compositor Harry Suárez. Duramos enseñando seis meses la orquesta antes de presentarla al público y Harry asistió a todos los ensayos, a él le encantó ese formato de tres trompetas y un trombón, decía que le gustaba mucho la fortaleza del sonido que logramos, por eso dijo que la orquesta parecía un tsunami, y a mí me gusto esa frase. Lo que sucede es que vengo de la escuela de Barretto, aunque tengo mi estilo particular, siempre busco mantener ese legado. El sonido de la orquesta es una combinación del sonido agresivo de la salsa de Nueva York, con el sabor de Puerto Rico. Soy defensor de la salsa tradicional, la que le gusta al bailador.

EP: ¿Cuáles son los detalles de su segunda producción ‘Si te preguntan’?

LG: Me tardé casi tres años en realizar una segunda producción porque observo que con la prisa que se trabaja, muchas veces se sacrifica la calidad. Me tomé el tiempo suficiente para escuchar composiciones y conseguir reunir a los arreglistas que yo quería. El primer sencillo que se escuchó fue ‘Vamos, háblame ahora’, una composición del cubano Adalberto Álvarez con arreglo del ‘Rey del bajo’, Bobby Valentín. Por su parte, el pianista Oscar Hernández, multiganador del Premio Grammy y director de la Spanish Harlem Orchestra hizo el arreglo de ‘Ella está en otra rumba’, un tema de don Tite Curet Alonso, que popularizó hace mucho tiempo Justo Betancourt.

Mis asesores musicales son Bobby Valentín, Willie Rosario, y Luis Perico Ortiz. Soy discípulo de ellos. Nunca se termina de aprender en este negocio. Lo más sabio es escuchar a esos experimentados maestros.

EP: ¿Ya está trabajando en un nuevo material?

LG: Sí. Ya tenemos grabado el tema ‘El vacilón de Juan Ramón’, autoría de Francisco Alvarado ‘Chalina’, con arreglo de Ricky González, el actual pianista de Marc Anthony y mi excompañero en la Orquesta de Baretto. Muy pronto van a poder escuchar un tema para exaltar la figura del ‘Señor sentimiento’ Cheo Feliciano, le pedí el arreglo musical al pianista Oscar Hernández. Considero que es un tema que va a gustar bastante en Colombia.
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Cantante peruano Josimar estrenó reality "El Protagonista"




El cantante de salsa Josimar estrenó hoy domingo su 'reality' "Josimar, el protagonista" a través de su canal de YouTube. 

“Me siento agradecido con Dios por todas las oportunidades que se me están presentando en la vida. Poco a poco se están haciendo mis sueños realidad y tener mi propio reality era uno de ellos. Quiero estar cada vez más cerca del público, que me conozcan y compartir detalles de mi vida”, precisó Josimar. 

El salsero dijo que en su 'reality' no solo lo verán cantar, sino también verán su faceta de padre, esposo, cantante y empresario. "Muchos de mis seguidores solo me ven delante del escenario, pero hay muchas personas que desean saber más de mi y eso es lo que verán por mi canal”, indicó. 

En el primer capítulo del reality, Josimar se caracterizó de un vagabundo y recorrió las calles de Gamarra.  “La primera edición estuvo muy divertida y se vienen más ediciones, que se irán presentando una vez al mes. Me gustaría hacer ediciones más seguidas, pero por temas de las presentaciones y viajes al exterior no se puede”, remarcó.
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Roban busto de Luis Delgado Aparicio


La foto es del 14 Agosto 2015, cuando se develaron en el Callao los bustos de Luis Delgado Aparicio y de Ismael Miranda. La noticia del día es el robo de la imagen del recordado "Saravá"


Fuente: Salserisimo Peru

El busto de Luis Delgado Aparicio fue arrancado de su base, en lo que significa un nuevo atentado contra el patrimonio cultural salsero en el Callao. El robo se habría cometido hace dos semanas aproximadamente.

“Un amigo que también vende por acá me pasó lo voz. Ahí recién me di cuenta. Habrá sido hace quince días”, contó un vendedor de golosinas que trabaja en la cuadra 15 de la avenida Buenos Aires.

La imagen, que lucía junto a la de Ismael Miranda, fue inaugurada en agosto del 2015, en presencia de Pilar Villarán, esposa del popular Saravá, el Niño bonito de la Fania y Félix Moreno.

“Para mí hoy es un privilegio lo que está pasando, porque los dos están juntitos (los bustos de Saravá y el suyo). Ustedes, la gente del Callao, no se los tengo que decir, pero saben que los llevo en mi corazón“, confesó el cantante boricua al momento de la develación.

“Gracias rumbero, por tu amistad y apoyo. Fuiste un embajador cultural; un salsero que se entregó totalmente al género y sus intérpretes con amabilidad e inteligencia”, reza en la placa.

Pero no es la primera vez que sucede algo así en el primero puerto. El último sucedió con la placa en homenaje a Celia Cruz, ubicado en el Obelisco. La pregunta que surge una vez más es: ¿Y las autoridades?
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36 imágenes del 36 Día Nacional de la Zalsa



Hace una semana se realizó la edición 36 del Día Nacional de la Zalsa.

A continuación les presentamos 36 imágenes que recogen algunos de los momentos vividos en el evento ocurrido en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan el pasado domingo 17.
Son 36 imágenes del 36 Día Nacional de la Zalsa


1. Apenas pasadas las 11:00 am el joven cantante y timbalero Manolito Rodríguez abrió la edición 2019 del Día Nacional de la Zalsa con un buen show de aproximadamente cuarenta minutos.


2. A continuación fue el pianista Pedro Bermúdez quien subió a la tarima del Hiram Bithorn para dirigir la orquesta que acompañaría a cinco de los cantantes participantes del Día Nacional de la Zalsa


3. El primer tema de la orquesta de Bermúdez fue vocalizado por Kayvan Vega.


4. El Día Nacional de la Zalsa inició los reconocimientos entregando una placa al cantautor Pedro Arroyo.


5. Pedro Arroyo en acción en el Día Nacional de la Zalsa


6. Héctor “Pichie” Pérez sube a tarima y le entrega un cuadro especial al “Búho Loco”


7. “Pichie” recibió también su placa de reconocimiento y luego estuvo repicando el timbal en “Agua a la Candela”




8. El siguiente homenajeado fue el “Sonero del Barrio” Frankie Vásquez, quien recibió su placa de parte de los tres locutores de la Z93


9. Frankie Vásquez en acción



10. Frankie Vásquez puso a gozar al público con “Repartiendo Fuete”. Salsa Dura
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11. Yolanda Rivera fue también homenajeada en el Día Nacional de la Zalsa



12. “Hasta que se Rompa el Cuero” fue uno de los temas que interpretó Yolanda, acompañada siempre por la Big Band de Pedro Bermúdez


13. A esa altura de la tarde muchos artistas salseros se encontraban en la parte posterior del escenario. Uno de los que más atención causó fue el querido cantante Sammy Marrero, con quien pudimos compartir algunos momentos


14. Mientras tanto Conjunto Chaney atendía a la prensa después de su presentación en la tarima del Hiram Bithorn


15. Esta es la placa que recibió Nicolás Vivas, líder del Conjunto del Amor


16. Edwin Morales y La Mulenze fueron los siguientes participantes del Día Nacional de la Zalsa



17. Kenny Cruz fue el primer cantante invitado de La Mulenze. “Con Pocas Palabras Basta”


18. El próximo a subir en tarima fue Pedro Brull, otro de los grandes cantantes que tuvo La Mulenze



 19. Entre los temas que interpretó Brull estuvo uno de nuestros favoritos: “Yo Prometo”


20. Los locutores de la Z93 recibieron también unos presentes mientras Pedro Brull estaba en tarima


21. A su turno, Charlie Aponte subió a tarima para brindar una de las mejores actuaciones de la tarde. Energía y sabor



22. Aponte fue uno de los más destacados del Día Nacional de la Zalsa. Acá tres de los temas con los que sobresalió en el Hiram Bithorn


23. Charlie fue uno de los más requeridos en la sala de prensa después de su performance


24. Don Perignon y La Puertorriqueña fue la orquesta que más tiempo estuvo en tarima. El segmento inicial estuvo a cargo de sus cantantes Joe González, Rico Walker y Josué Rosado


25. Luisito Carrión y Víctor Manuelle fueron los invitados especiales de La Puertorriqueña. Luisito recordó su gran hit “La Fuga”


26. A continuación subió a tarima Víctor Manuelle, quien recibió el máximo reconocimiento de la tarde, El Premio Estrella



27. Víctor Manuelle estuvo a la altura y confirmó que es un sonero que, cuando se exige, no desentona, luciéndose en el inédito “Víctor Manuelle y Don Perignon”. Su primer tema en tarima fue “Con Mi Salsa La Mantengo”, corte del reciente disco Cultura y Sabor de La Puertorriqueña



28. Otro momento especial fue cuando Pedro Brull se subió a tarima para acompañar a Víctor Manuelle en “La Familia”


29. En la sala de prensa, las declaraciones de Víctor Manuelle, Don Perignon y Luisito Carríon fueron de las más atendidas por los medios


30. Momento especial el reconocimiento al Maestro Luis Perico Ortiz. Esta fue la segunda vez que la Z93 lo premiaba (la primera fue años atrás en una edición donde se juntaron destacados trompetistas)



31. “Llegó la Hora” de que el cantante Roberto Lugo se reencontrara con Perico. Ambos tenían previsto hacer cuatro temas, pero por temas de horario solo se limitaron a tocar tres canciones, entre ellas "Bohemio"


32. Roberto Lugo también recibió un homenaje. En la conferencia de prensa, el vocalista de Guayama mostró orgulloso su placa



33. Tito Nieves tuvo su reencuentro con el Conjunto Clásico. Después de cantar “Piragüero”, “Solitario” y “Señora Ley”, cerraron su secuencia con “Faisán”


34. La conferencia de prensa del Clásico fue una de las más animadas, aunque no contó con la presencia de Tito Nieves. Ramón Rodríguez, Ray Castro, David Navedo, Héctor Luis Pagán y José García interactuaron muy coloquialmente con la prensa



35. Antes del último artista de la noche, la organización del evento difundió un video de Carlos Cano Estremera, quien viene recuperándose de una delicada operación a los pulmones. El público acogió con un cariñoso aplauso la presencia en video del sonero albino.



36. Francisco Rosado “Pirulo” fue el responsable de cerrar la 36 edición del Día Nacional de la Zalsa. El público gozó con su repertorio, en especial con uno de sus más grandes hits: “Loco Pero Feliz”. Así terminaba mi primer Día Nacional... Satisfecho!
23 mar. 2019 0 comentarios

Yo No Maté a Rubén Blades



A continuación compartimos con Ustedes la entrevista a Rubén Blades publicada por Daniel Centeno Maldonado en la revista colombiana El Malpensante en su edición 204, correspondiente a Febrero 2019

El articulo es una cortesía del escritor Sergio Santana

22 mar. 2019 0 comentarios

El Gran Combo realizará una gran despedida a Papo Rosario



Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por: Patricia Vargas Casiano

Rafael Ithier, director de la orquesta El Gran Combo de Puerto Rico, anunció esta noche que realizarán una despedida “por todo lo alto” al cantante Papo Rosario, luego de que este anunciara que se retira de la agrupación tras 38 años sobre el escenario.

“Papo tiene una condición en la espalda y yo estaba preocupado porque se podía lastimar. Papo siempre va a tener su lugar en el Combo, no importa a donde vaya y él lo sabe”, expresó Ithier a El Nuevo Día.

El también pianista, adelantó que se le realizará una buena despedida para honrar su carrera. “Será una despedida por todo lo alto, pero todavía no tenemos la fecha”.

Las declaraciones las realizó en un aparte con este medio durante el concierto de reapertura del teatro del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. “Estoy bien contento porque este concierto es para arreglar el órgano y estamos aquí para cantar lo que la gente quiera”, expresó.

Rosario anunció su salida definitiva de la agrupación el lunes pasado luego de más de un año fuera de los escenarios por varias cirugías de espalda. Hasta el momento, Rosario ha sido sustituido por Joselito Hernández.


El Gran Combo en la repaertura del Teatro de la Universidad de Puerto Rico

Los temas clásicos de la “institución de la salsa”, El Gran Combo de Puerto Rico, fueron el complemento perfecto para la reapertura del Teatro del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

Se trató de noche histórica en el remozado espacio que abrazó a la música popular y permitió que un público diverso recibiera a la orquesta con una ovación de pie.

Antes de iniciar el gran festejo, el rector del recinto, el doctor Luis A. Ferrao se dirigió brevemente al público.




“Quería aprovechar la oportunidad de la apertura de nuestro teatro después de año y medio. Nuestro más profundo agradecimiento a Lin-Manuel Miranda y a su padre Luis Miranda, sin ellos y todas las personas que colaboraron con este proyecto no estaríamos aquí”, expresó Ferrao.

La reapertura del teatro estaba pautada para el pasado mes de enero con la presentación del musical “Hamilton”, protagonizado por Miranda, pero ante posibles protestas y la preocupación que representaba para la seguridad de los asistentes, la producción optó por trasladarse al Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, en Santurce.

Otros miembros de la administración presentes fueron el presidente de la Universidad de Puerto Rico, Jorge Haddock Acevedo, y algunos miembros de la familia del famoso dramaturgo Lin-Manuel Miranda, quienes hicieron una invaluable aportación económica que permitió la renovación del legendario teatro. También participó Walter Alomar, presidente de la Junta de Gobierno de la UPR.

Luego de los mensajes, la salsa no dejó de sonar al mando de su director, Rafael Ithier, quien hizo un elegido de los temas más populares de la mundialmente conocida orquesta mostrando que hay Gran Combo para rato. Durante más de dos horas, el público se mantuvo moviendo el cuerpo y entregándose al disfrute. 

“Estamos bien contentos porque este concierto es para ayudar a recaudar dinero para el órgano y estamos aquí para cantar lo que ustedes quieran”, mencionó Ithier provocando la algarabía del público.

Y es que el concierto se celebró para recaudar fondos que irán directo al fondo para la rehabilitación del órgano de tubos del teatro, el cual se dañó tras el paso del huracán María por la isla. 

Según información suministrada por la administración universitaria, el órgano es un modelo Casavant Opus 3873 y fue diseñado específicamente para el Teatro UPR por la compañía Casavant, la más antigua en construcción de órganos en el hemisferio norte y localizada en Quebec, Canadá. El instrumento tiene tres teclados, 2,391 tubos, 32 pedales y una consola impresionante. Es el único instrumento de esa clase en Puerto Rico.

Los daños que sufrió el órgano fueron mayormente causados por la humedad y las grandes cantidades de agua que entraron al Teatro. Se estima que el arreglo del instrumento y su mantenimiento ascienden a una cifra cercana a los $200 mil. Los estudiantes de órgano del programa de música del recinto tenían acceso al instrumento, y en ocasiones compartían escenario en los recitales con el organista residente y profesor Andrés Mojica.

Poco después de la primera intervención subió al escenario el salsero Gilberto Santa Rosa para interpretar varios temas incluyendo “Timbalero”, luego se quedó entre la audiencia disfrutando del espectáculo.

Por su parte, Rafael Chávez, director del teatro compartió la agenda de presentaciones para esa sala en los próximos meses.  

“La Carreta” de René Marqués del 26 al 29 de marzo; el colectivo creativo Las Arquetipas (6 de abril). El 7 de mayo celebrarán una gala para recaudar fondos para las educaciones musicales del recinto en la que participarán las propias agrupaciones estudiantiles, el 18 de mayo se presentará Ednita Nazario con un concierto benéfico, y el 30 de mayo la orquesta tropical cubana Los Van-Van.
20 mar. 2019 0 comentarios

Estreno de documental sobre Los Van Van





Este es el documental Maestros: Samuel Formell Los Van Van - Legado, dirigido y producido por Nathanaël Mergui y Patricia La Peruana (Patricia Ayala), que cuenta la historia de Los Van Van a través de Samuel, su vida hasta convertirse en el director de la orquesta y el legado que le transmitió su padre Juan Formell

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"Buscando Balas", lo nuevo de Guasábara - Entrevista a JoseMa Lugo




Durante nuestra estadía en Puerto Rico entrevistamos a JoseMa Lugo, el líder de Guasábara, quien acaba de estrenar "Buscando Balas" el nuevo sencillo de la banda creada por el recordado José Lugo y que ganara el Grammy hace dos años con su CD Donde Están

Guasábara sigue en la línea de la Salsa buena, con un toque fresco pero respetando siempre la tradición. El legado sigue intacto, Guasábara solo estaba "buscando balas"....


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Larry Harlow cumple 80 años



Hoy es un día especial para la Salsa pues el célebre pianista Larry Harlow está cumpliendo 80 años. Harlow fue, hace pocas semanas, motivo de preocupación para sus fanáticos debido a su estado de salud y hoy es motivo de alegría poder celebrar sus ocho décadas de vida.

A continuación, recordamos el capítulo referido a "El Judío Maravilloso", tomado del libro Historia de la Salsa de Hiram Guadalupe.  ¡Larga vida para Larry Harlow!

Larry Harlow: maravillosa leyenda de la música latina 


Larry Harlow es la figura más excéntrica de la salsa. Su estilo singular le ganó distinción en los años 60, en medio de un ambiente musical formal y clásico cuyos protagonistas se destacaban por ser prudentes y circunspectos, aunque se conocía de sus demencias.

De ascendencia judía, este hijo de las calles de Brooklyn fue un digno representante de la imagen vivaz que dominó los escenarios juveniles en la década de 1960. Es recordado por su extravagante indumentaria, con colores siempre llamativos y su rostro maquillado, como si se tratara de burlar de la decadencia de la vida urbana neoyorquina de su época.

Tras esa imagen, muchas veces alocada e impetuosa, se encontraba una de las personalidades más instruidas de la música popular latina.

Graduado de la High School of Music and Art de Nueva York, este virtuoso del piano ostenta una maestría en filosofía de la New School For Social Research y una del Institute of Audio Research, donde se especializó en jazz, piano clásico, dirección, composición, orquestación e ingeniería de sonido. También posee un bachillerato en música de Brooklyn College.

Pero más allá de todo su bagaje académico, el denominado "Judío Maravilloso" ostenta el mérito de ser uno de los principales precursores del sonido de la salsa y el más fiel a los patrones tradicionales de la música cubana.

Su herencia musical

Nacido un 20 de marzo de 1939, en Nueva York, Lawrence Ira Kahn-Sherman ("Larry Harlow") se crió en el seno de una familia muy musical, en el 446 Park Place en Brooklyn, un barrio que colindaba con los sectores residenciales de negros y latinos.

Su padre, Nathan Kahn ("Buddy"), de ascendencia austríaca, fue un prestigioso bajista que trabajó en hoteles y convenciones a lo largo de la frontera de Nueva York interpretando música popular de todos los países, en sus respectivos idiomas. Mientras, su madre, Rose Sherman de descendencia rusa y hebrea, fue cantante de ópera.

Una de sus tías también se destacó como pianista y su abuelo se desempeñó como teatrero.

En ese contexto, no era para menos imaginar la afición del pequeño Larry por las artes, como sucedió, además, con su hermano Andy, quien luego resaltó como músico, arreglista y líder de orquesta.

"Mi papá era director musical en un club que se llama Latin Corner y yo crecí escuchando a Jerry Lewis, Frank Sinatra y Dean Martin. En mi casa habían muchas expresiones de arte, así que empecé a tocar piano de niño, en especial el jazz porque me gustaba el proceso creativo y las construcciones que permitían hacer esa música", sostiene.

Aun cuando gozó de vasta formación musical en su casa –suele recordar con placer las horas de práctica junto a su padre y hermano en el basement de su residencia–, no fue hasta que cumplió 13 años que inició estudios formales en música en la escuela High School of Music and Art, ubicada en la calle 137 del barrio de Manhattan.

Esa oportunidad lo acercó a la multiplicidad de prácticas sonoras que dominaban los escenarios artísticos neoyorquinos de principio de los años 50.

Larry Harlow recuerda con placer cómo de camino a la escuela atravesaba por el barrio del Harlem hispano deleitándose con la música latina que se escuchaba desde los negocios de la zona, al punto de convertirse en fanático de los temas "Abaniquito" de José Curbelo y "Ay castellano" de Tito Puente.

"Antes me gustaba tocar la música de negros, pero cuando escuché la música latina por primera vez, me fasciné", cuenta el artista, quien visitó el prestigioso salón El Palladium por primera vez cuando tenía 15 años de edad.

"Yo quería aprender jazz y ser músico de jazz pero en esa época si no eras negro y no usabas droga no eras aceptado. Entonces vi que la música más cerca del jazz es la latina", añade.

Su debut orquestal

En 1955, Larry Harlow fue convidado a participar de un grupo musical con jóvenes de su escuela y cuyo repertorio estaba más centrado en la ejecución de mambos.

El junte se conoció como Hugo Dickens y su orquesta y entre sus integrantes se destacó el percusionista Willie Bobo.

"Fui al primer ensayo y tocaba malo. Los muchachos me dijeron: 'Tú tocas horrible chico, fuera de la orquesta'. Me puse muy triste, pero fui a las tiendas y compré los discos de Noro Morales y Xavier Cugat y me aprendí los solos de piano de memoria, nota por nota, y los hacía bien rápido. Entonces regresé al grupo y, claro, en ese momento no era Larry Harlow, era yo tocando como ellos lo hacían", acota.

Esa experiencia no tuvo mayor repercusión, aunque le sirvió de escuela para familiarizarse más con las expresiones rítmicas latinas que eran dominantes en el mundo latino y caribeño de Nueva York.

Un suceso, en cambio, fortaleció su visión musical. En 1956 Larry Harlow visitó la ciudad de La Habana por primera vez, en medio de las festividades navideñas. Su encuentro con las expresiones rítmicas cadenciosas de la isla caribeña lo condujeron a dibujar la propuesta del proyecto artístico que años después construyó.

"Yo fui a Cuba con unos amigos judíos y quedé sorprendido con la avalancha de música que encontré en las calles: el Conjunto Aragón, Benny Moré, el Septeto Nacional de Ignacio Piñero. Me encantó tanto que cuando terminé la high school (en mayo de 1957) me fui a la Universidad de La Habana a estudiar y allí estuve hasta el triunfo de la Revolución (1 de enero de 1959)", narra el pianista.

La experiencia musical que obtuvo en uno de los entornos socioculturales más ricos del Caribe, y bajo la tutela académica del maestro Fernando Ortiz, quedó plasmada en el proyecto que creó, con su propia orquesta, en 1964.

Un judío con sabor cubano 

En medio de la vorágine de tendencias y experimentos sonoros en el ambiente musical latino de Nueva York al arribo de la década de 1960, Larry Harlow optó por ser fiel a las formas más clásicas de las armonías del conjunto cubano, el que innovó con trombones y sintetizador, además de alterar las formas interpretativas.

Este joven norteamericano de Brooklyn vivía enfrascado del trabajo artístico que desempeñó el tresista cubano Arsenio Rodríguez ("El Ciego Maravilloso"), a quien escuchó tocar por primera vez en 1957, en la Provincia de Matanzas, en Cuba.

Entonces, el joven pianista de 18 años de edad había decidido radicarse en la más grande de las Antillas para estudiar música, luego de haber enloquecido con las propuestas musicales de ese país cuando lo visitó por primera vez en la Navidad de 1956.

El proyecto creativo que construyó a principio de los años 60 perpetuó los valores de la música cubana, muy próximo al trabajo de Arsenio Rodríguez, de quien confiesa aprendió el tumbao del son montuno. Las innovaciones, en cambio, se perciben en la armonización de las trompetas y la combinación con el trombón, provocando un sonido más grueso y punzante que el de las grandes orquestas de la época.

"En ese tiempo nadie usaba trompetas con trombones y yo tenía un sueño genial de grabar esa combinación. Y desde ahí todo el mundo lo empezó a hacer", sostiene Larry Harlow.

En efecto, su proyecto partió del sonido del son típico que había logrado Arsenio Rodríguez y que en Nueva York se mantenía vigente en la propuesta de Johnny Pacheco y su tumbao añejo, aunque para este caso alteró el tradicional formato de un conjunto, resultando en una sonoridad novel, lo que algunos estudiosos han catalogado como "el sincretismo instrumental característico de la salsa".



Puso a bailar a sus paisanos

El virtuoso del piano encontró en las montañas de Catskill, al norte de la ciudad de Nueva York, el espacio de experimentación y formación musical más crucial en su desarrollo artístico.

Esa zona, donde ubicaban cerca de un centenar de hoteles y que estaba dominada por la población judía, se destacaba por sus paisajes turísticos y porque hasta mediados de la década de 1960 fue un centro de trabajo importante para los músicos latinos y caribeños en los meses de verano.

"Los judíos iban a veranear a los hoteles de Catskill y lo que querían era bailar cha cha chá, mambo, son y toda la música latina. Era una cosa fantástica. Allí también trabajaba Tito Puente, Tito Rodríguez, Machito (Frank Grillo), Ray Barretto y Joe Cuba y yo hice mi orquesta y conseguí trabajo en el Schenck's Hotel", narra.

Para la grey de intérpretes de música caribeña fue sorprendente el entusiasmo y esmero que empleaba un hombre judío por unas sonoridades que le eran "ajenas" a su idiosincrasia. 

Larry Harlow fue haciendo un nombre entre el ambiente de latinos interpretando los temas más cadenciosos del repertorio de las bandas más famosas, aunque con una sonoridad más cubana. Junto al "judío latino" había un equipo de seis músicos, cuatro judíos y dos italianos.

Un día el Schenck's Hotel se convirtió en el escenario preferido para los músicos puertorriqueños, cubanos y dominicanos de Nueva York, quienes al concluir sus trabajos en sus respectivos hoteles aterrizaban en la planta de labores de Larry Harlow.

"Era tradición llegar todas las noches a ese hotel (Schenck's Hotel) a hacer nuestros primeros jam sessions. Allí estábamos horas, sin público, tocando y cantando. En ese momento nos compenetramos más los músicos y eso fue el preámbulo de lo que vino después", contó el veterano vocalista José "Cheo" Feliciano, en entrevista con PRIMERA HORA.

"Después de Catskill, poco a poco fui subiendo más y tocando con orquestas mejores. En 1962 toco con Tito Rodríguez por seis meses y después, en 1964, estuve con (Johnny) Pacheco en la inauguración de la Feria Mundial de Nueva York, pero tenía una idea para hacer un sonido diferente", asegura el músico.

Su sueño "genial", apunta, era lograr fusionar las expresiones melódicas que cargaba consigo de su experiencia en Cuba y fusionarlas con combinaciones modernas, perpetuando el sonido tradicional del son.

Ese proyecto quedó consolidado en la creación de su nueva orquesta, en 1964, el mismo año que Johnny Pacheco le ofreció firmar un contrato con la recién fundada empresa de discos Fania, convirtiéndose en la primera agrupación, después de Pacheco, en formar parte y grabar para el nuevo sello discográfico.

Incansable obrero de las artes 

La lista de contribuciones del pianista, arreglista, productor, ingeniero y compositor Larry Harlow a la salsa es interminable.

Como primer artista en grabar para el sello Fania –después del cofundador de la empresa Johnny Pacheco– fue responsable de impulsar el género, en momentos en que aún no se definía con claridad su identidad sonora y cuando el imperio musical caribeño de Nueva York estaba dominado por las grandes orquestas de Tito Puente, Tito Rodríguez y Frank "Machito" Grillo.

El éxito de su primer álbum, Heavy Smokin', fue el sello de garantía para Fania, que despuntó comercialmente con el trabajo de Larry Harlow como referencia.


El "Judío Maravilloso" fue, a su vez, quien impulsó el 26 de agosto de 1971 la celebración del evento artístico del salón Cheetah, ubicado en la calle 52 y Octava avenida, y donde formalmente se constituyeron Las Estrellas de Fania. Además, fue quien sedujo a Jerry Massucci, jeque de la empresa disquera, con la idea de filmar la película "Our Latin Thing".

"Él me planteó la idea y me convenció. Me llevó donde Leon Gast (director de la cinta) y ahí comenzamos a hacer la película", manifestó Massucci durante una intervención fílmica en 1998. 

Ese filme, del que Harlow fue coproductor, le abrió las puertas a la internacionalización de la salsa. El músico también ideó la producción de la película "Salsa" en 1973.

Ese mismo año se convirtió en el primer salsero en realizar un espectáculo en el prestigioso Carnegie Hall, el jueves 29 de marzo de 1973, con la ópera "Hommy". Esta pieza, además, sirvió para promover a la cantante cubana Celia Cruz como exponente de la salsa, lejos de lo que había sido su experiencia como representante de los ritmos tradicionales cubanos. 

Sobre los hombros de Larry Harlow también recae el reconocimiento que hoy gozan los artistas latinos en la ceremonia de premiación "Grammy".



"La música latina no era reconocida y nuestros trabajos se incluían como música étnica. Yo me comuniqué con Felipe Luciano y juntos levantamos dos mil firmas en una campaña para que la ceremonia de los 'Grammy' reconociera nuestro trabajo. Lo logramos y en 1975 Eddie Palmieri ganó un 'Grammy' por su disco Sun of Latin Music", narra el músico, que también se destaca como ejecutante del oboe, el cuerno inglés, la flauta, el bajo, el vibráfono y la percusión.

Como embajador del sonido caribeño, Larry Harlow ha viajado por Europa, Centro y Sudamérica, Finlandia, África, Japón y Estados Unidos. Asimismo, ha dejado consignada su huella e ingenio creativo en cerca de 200 producciones que ha realizado para otros artistas, además de a sus 30 álbumes y los 15 trabajados para Fania.

En 1994, el músico judío fundó, junto a su colega Ray Barretto, la orquesta de Las Leyendas Latinas que incluye la participación de Ismael Miranda, Adalberto Santiago, Junior González, Alfredo de la Fe, Jimmy Bosh, Giovanni Hidalgo, Sony Bravo, Johnny Pacheco, Yomo Toro, Bobby Valentín, Ismael Quintana y Andy Harlow, entre otras estrellas del sonido del Caribe. A su vez, también realizó el espectáculo pedagógico para niños "Sofrito", un concepto musical bilingüe que educa a los infantes, con cuentos y canciones, de la cultura de los países latinoamericanos.

Revolcó el sonido caribeño 

LARRY HARLOW logró su primera producción discográfica en 1965 para el sello Fania, Heavy Smokin', el segundo álbum del catálogo de la empresa y del que derivó un fuerte impacto en ventas.

En este trabajo participó como vocalista Felo Brito, un antiguo bailador de la orquesta de José Fajardo que el pianista reclutó para la interpretación de "La juventud", "María la O", "Mi guaguancó" y "El lorito y el carbón", entre otros.

La parte armónica estuvo dominada por dos trompetas, a cargo de Alfredo "Chocolate" Armenteros y Ralph Castrello, y dos trombones, al mando de Marc Weinstein y Julian Preister. Esta formación sonora revolcó la musicalidad caribeña de la época, moviéndose hacia la conformación de una nueva propuesta rítmica, nunca antes escuchada, y que ha logrado mantenerse hasta nuestros días como el patrón básico de las orquestas salseras.

Heavy Smokin' tuvo un gran respaldo del público y su éxito abrió la puerta para la eventual consolidación de la Fania y el reclutamiento de figuras que también impactaron el ambiente musical caribeño de Nueva York como Bobby Valentín, Ray Barretto y Willie Colón.

El segundo disco del pianista salsero fue Gettin' Off, en el que aparece como vocalista Monguito Quián ("El Único"), cuyo timbre de voz se asemejaba al fraseo nasal de Miguelito Cuní.

Empero, el gran éxito de la Orquesta Harlow le advino en 1967 tras el ingreso de un joven cantante natural de Aguada, que antes había trabajado con la agrupación de su hermano, Andy Harlow, y que gozaba de la recomendación de Ismael Rivera ("El Sonero Mayor"). Su nombre, Ismael Miranda, quien en un principio acompañó en la banda a Monguito Quián hasta que se quedó solo con la responsabilidad vocal.

Larry Harlow e Ismael Miranda hicieron una combinación musical perfecta, que para muchos seguidores del género presagió el éxito obtenido por los binomios de Frank Machito Grillo y Mario Bauzá y Tito Puente y Vicentico Valdés.

Su primer álbum fue El exigente (1967), seguido de Larry Harlow presenta a Ismael Miranda (1968), Me and My Monkey (1969), Electric Harlow (1970), Abran paso (1970), Tribute to Arsenio Rodríguez (1971) y Harlow's Harem (1972).

Tras cinco años de éxitos, Ismael Miranda se marchó de la orquesta decidido a emprender futuro como solista. En cambio, antes de partir reclutó a Junior González, quien se inauguró como vocalista junto al famoso pianista con la obra Hommy: A Latin Opera, en 1973.

Su trayectoria discográfica continuó con Salsa (1974), un trabajo que se consideró como el más sólido del catálogo salsero del músico y productor judío, quien siempre lo ha definido como "mi revolución".


La secuela de triunfos de Harlow y González continuó con las producciones El judío maravilloso (1974), Live in Quad (1974) y El jardinero del amor (1977), momento en que el vocalista se marchó para ser sustituido por una de las voces melódicas más encantadoras de la salsa, Néstor Sánchez ("El Albino Divino"), quien se introdujo en la banda con el álbum La raza latina (1977).

Constante innovador salsero

EL PIANISTA Larry Harlow es un músico inquieto y mañoso. Sus hazañas le han ganado el sitial como uno de los más impactantes revolucionarios de la salsa, siempre a la sombra del sonido tradicional de la música cubana.

Aun cuando posee un catálogo extenso de éxitos, uno de sus más grandes logros lo obtuvo al crear la primera ópera salsera Hommy, una producción de 1973 que incluyó, por primera vez en el género, la participación de una orquesta sinfónica.

Este trabajo, una adaptación de la ópera de rock Tommy que hizo el grupo The Who y que fue creada para la salsa por Larry Harlow y Genaro "Heny" Álvarez, representó la elevación de la nueva propuesta del sonido caribeño a las dimensiones de música de arte.

Hommy: A Latin Opera, arreglada magistralmente por Marty Sheller, se montó sobre la narración de una historia que va hilvanando cuentos y experiencias en torno al nacimiento y crianza de "Hommy". Algunos de los 20 temas del álbum son "El mantecadito", "Soy sensacional", "Caridad", "No queremos sermón" y "Gracia divina", bien logrados en las voces de Cheo Feliciano, Adalberto Santiago, Justo Betancourt, Pete El Conde Rodríguez, Heny Álvarez, Junior González y Celia Cruz.

La tendencia innovadora que mostró Larry Harlow con este trabajo se consolidó en el álbum Salsa (1974), en el que aprovecha para revivir la sonoridad de las charangas, incorporando a su formación orquestal dos violines en la interpretación de "La cartera" y "El paso de encarnación", en una explosión rítmica.

Ese mismo año logró otro trabajo característico de su ingenio creativo: la realización del primer disco de salsa cuadrafónico, Live in Quad (1974).

Antes, el "Judío Maravilloso" había enternecido al público salsero con el primer tributo post-mortem que se le ofreció al "Padre del Son", Arsenio Rodríguez, quien falleció el 31 de diciembre de 1970.

Tribute to Arsenio Rodríguez, publicado en 1971 y en el que participa Yomo Toro tocando el tres, era un compromiso moral para el artista, quien ha insistido en sus trabajos el valor de resaltar la esencia musical cubana, como base fundamental de la salsa neoyorquina.

Un año antes, en 1970, había lanzado al mercado la producción Abran paso, un álbum en el que se asomaba el enfoque salsero de los nuevos tiempos que representaba el virtuoso pianista.

Otra seña de su constante innovación fue el disco La raza latina (1977), una excelsa producción que intentó testimoniar la forma en que el músico concibe los orígenes de la salsa ofreciendo su perspectiva historiográfica. Este trabajo contó con la participación del cantautor panameño Rubén Blades y gozó de una nominación a los premio "Grammy".