6 nov. 2018

Muere el baterista boricua Tony Sánchez



Hoy nos enteramos del fallecimiento del baterista puertorriqueño Tony Sánchez, quien fuera parte del original Puerto Rico All Stars y quien también tocara con Richie Ray & Bobby Cruz, Bobby Valentin, entre otros

A continuación compartimos una nota biográfica, publicada hace dos años y medio en el portal 80 Grados.

Grandes músicos de Puerto Rico: el baterista y educador Tony Sánchez Prado
Fuente: 80grados.net Por: Emanuel Dufrasne González

Hace varios años que conozco al maestro Tony Sánchez. Frecuentemente converso con él en la sede del Conservatorio de Música de Puerto Rico en Miramar, Santurce. Allí él ejerce como docente; enseña batería. Es un ciudadano muy cortés, jovial y conocedor del mundo de los músicos y de la música. Tiene una memoria prodigiosa y el gran don de contar chistes de manera muy efectiva. Tiene un excelente y admirable sentido del humor. Es un percusionista de primer orden con una vasta experiencia como ejecutante. Este escrito recoge gran parte de su gran trayectoria musical y profesional en unos párrafos que se me hacen muy breves. Tony es un gran relator de las circunstancias que han afectado al músico residente en Puerto Rico desde la década de 1960 en adelante. Describe una época de real bonanza y de oportunidades para los músicos durante otras décadas anteriores a la nuestra.

Antonio de Jesús Sánchez Prado nació el 16 de mayo de 1942 en la Clínica de San Ildefonso en la calle San Sebastián de San Juan, Puerto Rico. Es hijo del baterista y cantante guarachero Antonio de Jesús “Tony” Sánchez Cuartero y la señora Rosario Prado Suria. Doña Rosario era nieta del hacendado y prócer de Barceloneta don Fernando Suria Chávez. La escuela secundaria del pueblo lleva el nombre del mencionado hacendado.

Antonio de Jesús (Tony Sánchez, hijo) aprendió de su padre a tocar la batería. Tony Sánchez Cuartero fue un excelente músico de batería (y cantante de las guarachas) para las orquestas de Rafael Muñoz, Pepito Torres (Orquesta Siboney) y la orquesta de César Concepción durante la década de 1940. Tony Sánchez Prado cuenta que aprendió a tocar timbales oyendo a Tito Puente. Estudió batería a lo derecho aunque es zurdo. A los doce años estudió en la Escuela Libre de Música que entonces estuvo por la parada 24 en la avenida Ponce de León y calle Del Parque. Allí estudió clarinete con el maestro Rafael González Peña. Guillermo Figueroa Sanabia le enseñó solfeo entonado y tímpani. En la Escuela Libre de Música de esa época no había maestro de percusión. Tony Sánchez Prado vivía entonces en el Barrio Obrero aunque ya hacia 1957 o 1958 sus padres se radicaron en la urbanización Los Ángeles en el municipio de Carolina. Tal parece que durante ese tiempo esa urbanización era donde vivían personas de cierto renombre por sus actividades artísticas y de otra índole. Allí residían el gran actor Braulio Castillo además del trompetista y director de orquestas Babó Jiménez. Sánchez Prado estudió trompeta durante un tiempo breve con el maestro Juan Torres, trompetista de la orquesta de Moncho Usera. También hizo sus estudios de escuela secundaria en la Escuela Román Baldorioty de Castro, donde hoy está la Universidad Carlos Albizu, en San Juan.

Tony Sánchez Prado fue baterista en el Hotel Normandie del 1958 al 1963 con Pedro “Pete” Santoni y su Combo. Ya había sustituido a su papá, en varias ocasiones, en la orquesta del clarinetista y arreglista Moncho Usera. Por el día Tony trabajaba en el Banco Crédito y Ahorro Ponceño y en otras instituciones bancarias hasta 1964. Ese año decidió dedicarse a ser músico a tiempo completo porque ganaba más dinero como músico que como empleado de los distintos bancos. Ese mismo año tocó batería para la banda sonora de la histórica película Maruja, dirigida por Óscar Orzábal Quintana. Durante esa grabación Tony Sánchez Prado sustituyó al percusionista Humberto Morales (hermano de Noro Morales) quien tenía que cumplir con otra grabación simultánea. Sánchez Cuartero tocó percusión y tímpani. La canción tema de la película es de Bobby Capó, la cual fue interpretada por el propio autor. La música incidental es de Moncho Usera. Actuaron en la misma Axel Anderson y Marta Romero, entre otros actores puertorriqueños de la época. Participaron Rafael Cortijo y su Combo con Ismael Rivera. Muchos años después, Anderson le regaló un ejemplar nuevo, en VHS, de la película Maruja a Sánchez Prado.

Como percusionista, Sánchez Prado ha tenido muchas oportunidades para demostrar cuán polifacético es su dominio de la batería. En 1963, después de terminar su contrato en el Hotel Normandie, participó en la obra de  teatro musical  titulada My Fair Lady. El director fue Donald Thompson y participaron Roger Martínez Locke (clarinete bajo), Robert Handschuh (clarinete) y los trompetistas Jack Holland y Tito Lara. El bajista era Francisco “Paco” Dolz.

Rafael Font y su Orquesta. El baterista es Tony Sánchez Prado, 1966.


Ese mismo año tocó batería con la orquesta de Noro Morales y sustituyó a su padre en la orquesta de Pepito Albelo. De 1964 al 1966 fue miembro de la orquesta tipo big band que dirigía Rafael Font en el Salón La Copa del Hotel Americana (después Hotel Sands). Allí tocó junto a figuras tan importantes como Chaguín Santos, Manolín Alers, Juancito Torres (trompetas), el trombonista Fernando Arvelo, el percusionista Sabú Martínez, el bajista Héctor Cuco Rivera, Jimmy Santos (saxofón alto), José María Henríquez (“Joseph”, saxofón barítono), Santín Almodóvar (saxofón tenor) y el pianista Rafael Font. La orquesta descrita amenizaba las revistas musicales producidas por Barry Ashton.

En 1966 empezó a tocar con la orquesta de Mario Ortiz. Durante el año 1967 esta orquesta fue a Venezuela para acompañar a Tito Rodríguez. Ese mismo año tocó batería en el Hotel San Gerónimo. Entre los años 1968 y 1969, Tony Sánchez Prado fue baterista para el influyente programa Tribuna del Arte de Rafael Quiñones Vidal que se transmitía por el canal 2 (WKAQ). Allí estuvo acompañado por un grupo de músicos que incluyó al pianista José Luis Sierra (Sierrita), Freddie Miranda (saxofón), los trompetistas Luis “Perico” Ortiz y Pito Sepúlveda además del contrabajista Ignacio “Quiro” García. Al mismo tiempo también fue baterista de la orquesta de Charlie Rodrigues en el Hotel Sheraton. Luego fue miembro de la orquesta de Mario Ortiz hasta 1971. Durante ese período participó como baterista en grabaciones del programa para televisión que hacía Tito Rodríguez por el canal 7 (Rikavisión).

La orquesta de Mario Ortiz en Venezuela. De pie izq. a derecha: Chico Rivera, Eladio Pérez, Ángel Vázquez, Víctor Rivera, Ray Romero, Tony Sánchez Prado. En cuclillas: Pedro Rivera Toledo, Manolín Montalvo, Rafael Martínez. En la escalera: Juancito Torres, Elio Rivera, Luis Sicinio García, Mario Ortiz (semi oculto detrás de Sánchez Prado).


La década del 1970 fue una de mucha actividad musical para Tony Sánchez, tanto en Puerto Rico como fuera de la Isla. En 1971 tocó batería para los certámenes de Miss U. S. A. y para Miss Universo. De 1971 al 1972 tocó con Jack del Río, que acompañaba distintos artistas que se presentaban en los más importantes salones de  hoteles de San Juan e Isla Verde. De 1972 al 1973 se fue de gira por los Estados Unidos con el renombrado percusionista cubano Mongo Santamaría. Como una manera de documentar esta gira, Sánchez Prado participó en la grabación del álbum titulado “Fuego” con el conjunto de Mongo. Luego se reintegró como baterista de la orquesta de Jack del Río en el Hotel Helio Isla de 1973 al 1975. En este período tuvo la oportunidad de acompañar a artistas de tanto renombre como Tony Martin y Cyd Charisse, quienes frecuentaban la Isla. Fue asistente de percusión para Tom Jones y Liza Minelli. Hacia el año 1975 viajó a Nueva York para participar en un concierto con Lucecita Benítez. Tiempo después regresó a ese teatro para acompañar, con su batería, a Danny Rivera. Tony Sánchez también fue el baterista de la primera función de Antonio Cabán Vale (El Topo) en el Teatro Sylvia Rexach c. 1976. Su extraordinario talento lo llevó a tocar hasta en los espectáculos acuáticos denominados Aquashows en el estadio Hiram Bithorn y en Ponce. De hecho, en esta ciudad dirigió la orquesta para ese espectáculo que fue presentado durante un fin de semana. En esta misma época, formó parte del conjunto que acompañó a Danny Rivera en Panamá.

Tony Sánchez Prado con su batería Slingerland, la cual le fue obsequiada en ocasión de ser seleccionado como representante musical de tan prestigiosa marca de instrumentos de percusión.


El 1973 marcó una nueva trayectoria en la vida musical de Tony. En ese año, Víctor Orta Salamán (Gallego) fundó una escuela conocida como el Club de Jazz en el pueblo de Carolina. Esta fue la antecesora de la actual Escuela de Bellas Artes de ese mismo municipio. Este club estaba ubicado en los altos de una panadería al lado del templo católico San Fernando Rey en la plaza de recreo de Carolina. Allí se daban clases de lectura y solfeo, de las técnicas para tocar los diversos instrumentos de bandas además de guitarra, entre otros ofrecimientos. Tony Sánchez Prado fue maestro de batería en esa escuela desde 1974 al 1977 aproximadamente. Esa fue su primera experiencia docente. La escuela tenía una orquesta tipo big band integrada por los profesores y algunos invitados. Dicha orquesta era conocida como el Taller de Jazz. Tony Sánchez Prado fue el baterista de dicha agrupación durante ese período. Otros profesores destacados integrantes del Taller de Jazz fueron Agustín Guadalupe (trombón), Lito Peña (saxofón alto), Aldo Torres (trombón), Carlos Birriel (trombón) y Wilfredo de la Torre (saxofón tenor). Su desarrollo como educador musical continuó como maestro de batería en una escuela denominada MusiCollege en el municipio de Bayamón (1977 al 1979). Posteriormente su padre, Tony Sánchez Cuartero, enseñó en esa institución bayamonesa.

La segunda película en la que trabajó Tony Sánchez Prado fue para la banda sonora de Isabel, filme sobre la controvertible Isabel Luberza Oppenheimer, mejor conocida como Isabel la Negra. El director musical de este filme fue el compositor, arreglista, saxofonista y clarinetista Lito Peña. Tony Sánchez también participó en  programas televisados como el espectáculo “Show de Rambler-Toyota” que tenía a Lucecita Benítez como estrella del programa. En estos formó parte de los diferentes grupos musicales que acompañaban a los artistas invitados junto a músicos tan destacadas como Cucco Peña, José Pujals, Zito Zelante, Pedrito Rivera Toledo y Oscar Galende. Entre los grandes artistas que se presentaban en estos programas, se encontraba Lucecita Benítez. Durante esta época, Tony estuvo con Galende participando de manera excelente en el programa televisado “Música en dos tiempos”. Él también tocó con Galende en un club que el propio pianista fundó.

Por su vasta experiencia nacional e internacional, el maestro Sánchez conoce muy bien cómo funciona el difícil negocio de la música. Ese es un arte paralelo que frecuentemente interseca con el fenómeno sonoro de la música. Comenzando en 1979 y hasta 1984 Sánchez fue contratado para dirigir espectáculos en el hotel Cerromar de Dorado. Ese proyecto fue coordinado por Jimmy Stevens, un empresario que tenía su agencia de artistas y músicos. Como director y por su gran sentido de justicia y respeto a sus colegas, Tony quiso que sus músicos fueran tratados dignamente en términos de beneficios salariales. Había sido un activo miembro de la hoy desaparecida Federación de Músicos de Puerto Rico en la década de 1970.  Al terminar sus labores en el Cerromar, el maestro Sánchez Prado continuó su carrera con variados e interesantes proyectos. Un buen ejemplo de sus actividades es el hecho de que grabó con Ricardo (Richie) Ray y Bobby Cruz en el álbum titulado “Décimo aniversario”.

En 1994, Tony Sánchez Prado pasó a formar parte de la facultad de la Escuela Preparatoria del Conservatorio de Música de Puerto Rico como profesor de batería. Desde ese año ininterrumpidamente enseña su instrumento en dicha institución educativa.


Con motivo de celebrarse el centenario del músico y compositor puertorriqueño Rafael Hernández, en 1991, Alejandro Chalí Hernández, cantante e hijo del compositor, organizó la Orquesta Centenario con el auspicio del Departamento del Trabajo y el apoyo de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Tony fue reclutado para ser el baterista de esta orquesta. Tocaban una vez al mes en distintos lugares del País. Una vez finalizada esta efeméride, la agrupación continuó con el nombre de Orquesta Copacabana. Además de Chalí, Chico Rivera, excantante de la Orquesta Panamericana, también cantó con dicha orquesta. Ambos cantaban alternadamente. La Orquesta Copacabana tocó semanalmente en El Escambrón Beach Club hasta 1996. Esta orquesta siguió tocando en otros lugares hasta el año 2000. Sánchez describe esa agrupación como una orquesta para el baile; tocaban mambos, guarachas, merengues dominicanos, plenas, danzas puertorriqueñas, pasodobles, valses, danzones, sones y chachachá, entre otros géneros. Cuenta Tony que una noche Gilberto Santa Rosa llegó con Rubén Blades para oír la orquesta. Ambos artistas pidieron cantar con la Copacabana y le pedían al director cualquier canción que pudiera tener en los archivos. El público estuvo fascinado y cautivo durante horas esa noche memorable. Comenta Tony Sánchez que es una gran pena que ese magno evento no se grabó. De hecho, Gilberto Santa Rosa fue el productor del único disco que grabó dicha orquesta.

En distintas épocas de su carrera Tony Sánchez Prado acompañó al guarachero Pete Bonet  y al cantante y animador Rafael José, además de las cantantes tan destacadas como Flor de Loto, Sophy, Carmita Jiménez, Lucy da Silva y Lucecita Benítez, entre otros.

Tony no solo toca batería. Ha tocado timbales como parte de sus recursos como percusionista. Pero tocar batería en géneros latinos es muy complejo, ya que el instrumento se asocia mayormente con géneros musicales como el rock, el jazz y la balada. Tony ha sido sumamente efectivo en amalgamar su instrumento con los géneros musicales bailables contenidos en la música tropical. Tuvo la oportunidad de tocar y grabar como baterista con Bobby Valentín y su orquesta. Su gran musicalidad puede ser escuchado en el álbum ‘’Pa’ la cárcel” de la orquesta de Valentín. De igual manera, puede escucharse su talento en las grabaciones del Heineken Jazz Festival, edición de 1998, donde tocó batería y timbales.

Como parte de su trayectoria internacional, este gran baterista puertorriqueño también hizo una gira por Centroamérica con Iris Chacón. En el 2000 participó en un concierto de Nydia Caro ofrecido en el Hostos Community College en Bronx, Nueva York. Este mismo concierto había sido presentado previamente en Puerto Rico en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré.

Alrededor del año 2003 Tony Sánchez volvió a participar en el mundo musical cinematográfico al ser integrante de la orquesta que se formó para la filmación de la película “Havana Nights”. Los músicos representaban a sus colegas cubanos de tiempos previos al 1 de enero de 1959.

En 1994 Tony Sánchez Prado se reintegró como baterista de la Banda Estatal de Puerto Rico. Hacia el año 1986, ya Tony había sido miembro de esta agrupación. En diciembre de 2015 la Banda Estatal de Puerto Rico acompañó a la excelente cantante Choco Orta en los predios del Instituto de Cultura Puertorriqueña en San Juan con motivo de la celebración del 60mo aniversario de la institución. El maestro Cucco Peña estuvo a cargo de la dirección musical. Allí estuvo Tony Sánchez con su batería entre los demás integrantes de la excelentísima sección de percusión. El concierto, al aire libre, fue más que memorable.

Durante este mismo año 2015, Tony visitó el programa radial MVSICA MVNDI, que se trasnmite por WRTU, Radio Universidad de Puerto Rico y que produce quien suscribe. En dos programas diferentes, tuvimos el placer de compartir su música. Sánchez no solo trajo grabaciones de su música con las diferentes agrupaciones musicales en que ha participado, sino que incluyó también música grabada por su padre con la Orquesta de Rafael Muñoz. Pudimos disfrutar y admirar su talento en grabaciones que incluyeron artistas como Ricardo Ray y Bobby Cruz, Bobby Valentín y Nydia Caro, entre otros. Fue una verdadera muestra de la impresionante musicalidad del maestro Sánchez.

Es obvio que estas cuartillas no pueden recoger totalmente las décadas de constante actividad musical de Tony Sánchez Prado. Estas líneas constituyen solamente un pálido reflejo de una vida sumamente intensa de gran arte, excelencia, compromiso, decencia y disciplina musical. Si así lo captan los lectores he cumplido con mi propósito de hacerle homenaje a un admirable, sobresaliente e influyente músico puertorriqueño. Que le sea concedida salud, paz, bendiciones, sosiego y éxitos al maestro Tony Sánchez Prado.

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