28 abr. 2018

Falleció Don Roberto Angleró



Hoy falleció el compositor y cantante puertorriqueño Roberto Angleró. Lo recuerdo no solo por sus composiciones más conocidas sino también porque, a pesar de su avanzada edad (nació el 12 Setiembre 1929) era muy activo en las redes sociales, principalmente en Facebook. Asimismo, recuerdo que, en los últimos años, fue el compositor del tema "Parece que uno se va a morir" que grabara el también desaparecido José Lugo.

Hace trece años a Angleró se le dedicó el Día Nacional de la Zalsa y, con tal motivo concedió la siguiente entrevista que, a manera de recuerdo y homenaje, compartimos el día de hoy.


Su vecino en la calle 9 de Barrio Obrero era el famoso plenero Manuel Jiménez "Canario", integrante entonces del Cuarteto Victoria de Rafael Hernández.

Expuesto a los ensayos de Canario, el niño Roberto Angleró, a quien se le dedicará el Día Nacional de la Salsa, fue despertando a la música popular.

Su padre Juan, carpintero de oficio, y Carmen, costurera a sueldo, eran pobres. La casa de madera de la familia Angleró Pepín colindaba con los manglares de la zona. Los niños caminaban descalzos por sus callejones de arena negra y se divertían pescando jueyes, nadando en la laguna o jugando con gallitos de algarroba.

Pero la música capturaba la atención de Roberto, quien años después se convertiría en uno de los compositores de música popular más prolíficos del Caribe.

"Era muy pequeño, pero conservo los recuerdos de los discos de mis tías Teresa, Eduviges y Justina. Ellas me ponían a darle 'manigueta' a la vitrola", recordó Roberto, compositor de 75 años, operado de
corazón abierto.



Como si hubiera sucedido ayer, evocó la tarde en que a sus manos llegó un acetato de 78 rpm con la canción Los carreteros de Rafael Hernández y la danza Mis amores, interpretada por Pedro Ortiz
Dávila "Davilita".

"Antes de ser compositor, fui cantante. Era tenor, pero la timidez me traicionaba. Varias veces asistí al programa de Rafael Quiñones Vidal y cuando escuchaba un vozarrón me sentía intimidado".

Su padre deseaba que estudiara medicina o leyes. Para distraerlo de la música y los deportes lo trasladó a Nueva York.

"Fui a vivir al Bronx y lo que hizo fue acercarme más a la música. Llegué domingo y el miércoles mis primos ya me habían llevado al Palladium a ver a Machito, mi orquesta favorita".

En el Palladium pudo mejorar sus destrezas para el baile nada más y nada menos que al lado de Killer Joe, Cuban Pete, Mike Vázquez y otros bailarines del mambo. En Nueva York también recibió varias
lecciones de batería con el legendario Max Roach.



"Así me nutrí de lo que es el jazz", señaló Roberto, cuyo aprendizaje del inglés propició su reclutamiento como oficial de la fuerza aérea durante el conflicto de Corea.

Destacado en una base de San Antonio, Texas, una noche salió a cenar al Cuban Dinner Club y conoció al músico Lalo Ruiz, cuya orquesta se especializaba en la música de Beny Moré, Miguelito Cuní y otros soneros cubanos.

Cantó con la orquesta y, a su regreso a Puerto Rico, con tríos y cuartetos de Barrio Obrero hasta que, superado el pánico de los días de Quiñones Vidal, subió a una tarima a cantar con La Panamericana
de Lito Peña.

"Profesionalmente debuté como cantante con Bobby Valentín, pero sin la ayuda de Héctor Urdaneta y Lito Peña yo no existiría. Urdaneta era copista de Peer International y me ayudó a inscribir mis
primeras canciones", recordó Roberto, en alusión a Qué le pasa a mi chamaca, El pisotón y La pared.

La pared recorrió el mundo en las voces de Yayo El Indio con La Panamericana, de Felipe Pirela, Roberto Ledesma y Xiomara Alfaro.

"Se han grabado más de 50 versiones y es la canción de mi catálogo que más me produce en regalías".

Su segunda canción de mayor resonancia internacional es la bomba Si Dios fuera negro, grabada con su orquesta Tierra Negra y de la cual recibe regalías de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

"La escribí porque fui víctima de racismo en Estados Unidos y aquí también porque mucha gente no podía creer que un negro fuera capaz de componer La pared, sostuvo Roberto, quien entre 1970 y 1979 le compuso éxitos a Bobby Valentín, El Gran Combo, la Sonora Ponceña y Gilberto Santa Rosa, como Soy boricua, La boda de ella, Hojas blancas, Vas por ahí y Satisfacción, entre otros.

En 1979, Roberto, un defensor del folclor nacional, visitó Colombia tras la repercusión de Si Dios fuera negro en dicho país. En 1982 regresó a recibir el Congo de Oro en el Carnaval de Barranquilla por el éxito del seis chorreao La trulla moderna.

Roberto Angleró, cuyo primer cantante fue el fenecido Grifo de Nemesio Canales, Marvin Santiago, espera interpretar Si Dios fuera negro el domingo entrante en el estadio Roberto Clemente de Carolina.

"Después de estar en tantos escenarios, el que me dediquen el Día Nacional de la Salsa me hace sentir orgulloso de que la gente de La Z se haya acordado de mí. Me dijeron que después de esto me deben
llevar a Bellas Artes".


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