9 dic. 2017

Esta noche en Cuba se encuentran Los Van Van con la Revé



Fuente: Granma, Cuba. Por: Pedro de la Hoz

El arribo de Juan Formell en 1967 a la orquesta de Elio Revé representó un cambio radical en las concepciones de la música popular cubana destinada a los bailadores.

Allí ensayó las ideas renovadoras que poco después desarrolló con   amplitud con la agrupación que fundó a finales de 1969, Los Van Van, desde hace buen rato y hasta hoy uno de los íconos de la cultura cubana contemporánea.

La Revé era un espacio adecuado al que llegó Formell en el momento preciso: colectivo abierto a nuevas proposiciones, se debatía entonces, como muchos otros que animaban la escena de música para el baile, entre seguir patrones agotados y distantes de la sensibilidad de un público al que de sopetón, y tardíamente, llegaban las oleadas del pop latino, sobre todo español y un poco de rock, no precisamente el mejor anglosajón, y la necesidad de conectar con las audiencias, lo cual no siempre se hizo con rigor y calado al apelar a formulaciones artificiales y efímeras.

Por demás, producto del bloqueo norteamericano contra Cuba, la Isla había quedado al margen de la evolución de los géneros y ritmos afroantillanos en Estados Unidos y Puerto Rico, que por aquellos años apuntaban a una primera edad del movimiento salsero.

Elio Revé Matos calificaba como un hombre de batalla por antonomasia. En su natal Guantánamo bebió las fuentes primigenias del changüí; instalado en La Habana fundó su orquesta en 1956, puso los timbales (las pailas), su instrumento, en primer plano
y abrió vías para que lo aprehendido en la Loma del Chivo se transfundiera al estilo que imprimió al formato charanguero que adoptó.

De modo que cuando Formell entró en la planta de la Revé como contrabajista, el director y timbalero estimuló los aportes que el joven músico ofrecía.

Con Formell, a nivel publicitario aunque sustentada a partir de un propositivo entorno musical, la Revé lanzó lo que llamó Changüí 68. Todo ello sin dejar de subrayar en el centro el papel de los timbales interpretados por Revé y la mirada puesta en la necesaria inserción de los hallazgos decantados del entramado del pop rock en el tronco  vivo de la música cubana.

Esto último motivó el siguiente paso de Formell: Los Van Van. Las etiquetas  cambiaron: del shake al songo, pero lo más importante fue la revolución de un concepto sonoro y su impacto en los cubanos desde aquella época hasta hoy. Un Formell agradecido confesó muchos años después: «Revé tenía su carácter, pero no sería justo si no reconociera cómo me dio la posibilidad de experimentar en su orquesta lo que después le dio sentido a Los Van Van».

La Revé, ya en vida del viejo Elio, dio otro salto en contenido y proyección. El Charangón  es una institución, baluarte fortalecido en las dos últimas décadas bajo la égida de Elito Revé. Los Van Van, lo sabemos, se convirtieron en una referencia legendaria que ahora, con Samuel Formell en las riendas, no ha dejado de crecer dentro y fuera del país.

De ahí que el encuentro de las dos orquestas este sábado 9 de diciembre de noche en la Ciudad Deportiva anticipe un suceso extraordinario en la vida musical cubana de nuestros días.

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