6 may. 2017

Ya son veinte años de la "Descarga en el Barrio"




Entrevista a Omar Córdova
Fuente: El Comercio, Perú. Por: Alberto Rincón

Nací en Lima en 1970, tengo tres hermanas: Yvonne, Milagros y Jessica. Mi primera conexión con la salsa fue en casa de mis padres, en el barrio Mateo Salado, donde crecí. El primer vinilo que compré con mis propinas fue “Suavecito”, de Ismael Miranda.

Ver girar los discos y luego descubrir que producían música, Omar Córdova le llama “la vuelta mágica”. En 1997 creó Descarga en el Barrio, el evento musical de salsa más concurrido y esperado del año. Pocos acontecimientos reúnen a gente de toda edad, sin otro requisito que pasarla bien en armonía con los demás. Cerca de 1.200 personas se acercan hoy a la Descarga no solo para bailar, sino para sentir su propia vuelta mágica, y la de Omar Córdova, que viene sonando desde hace 20 años.

—¿A través de quiénes apareció la salsa en su vida?
De mis padres. Yo heredé un legado musical de ellos, pero más incluso de mi madre. Como mi padre falleció cuando yo era muy chico, ella nos reunía a todos los hermanos a escuchar salsa y así nos manteníamos unidos y lo recordábamos.

—¿Cuál es la primera imagen que tiene de un disco de vinilo?
De niño me gustaba ver girar los discos. Mientras escuchaba la música siempre tuve la curiosidad de ver esa vuelta mágica que se vuelve música. Recuerdo subir al tocadiscos y ver girar el disco “Asalto navideño”, de Willie Colón y Héctor Lavoe. También las reuniones en las casas de mis padres con amigos y compartir lo que escuchaba mi mamá. Mis hermanas también aman la música y tienen una gran sensibilidad con ella. Así descubrí la preciosidad dentro de los sonidos. 

—La música atravesó todos los pasajes de su vida…
Sí, pero primero fue una conexión de sensibilidades. Luego, para entender la salsa, saber cómo suena y cuál es buena necesité una base musical, escuchar mucho, e incluso entender que las escenas que me marcaron en algún momento feliz fueron con música.

—¿Qué debe tener una buena salsa para usted? 
Espíritu. Podría tener elementos contemporáneos, pero antes que nada, espíritu. También debe utilizar los sonidos y el lenguaje de estos tiempos, pero respetando la calidad y la sonoridad de la salsa, recordando siempre de dónde viene. Por último, algo muy importante es el mensaje. Todo esto conforma la esencia de la salsa. 

—¿Qué vinilos se llevaría a un viaje sin retorno?
Esa pregunta es muy difícil, qué terrible. Los discos son como los hijos. A ver, me llevaría “Maestra vida”, de Rubén Blades, escogería un disco de Eddie Palmieri al azar, el primer elepé de Ismael Quintana y “The Hustler”, de Héctor Lavoe y Willie Colón. También me llevaría el primer tema que sonó en Descarga en el Barrio: “Preparen los cueros”, de Las Estrellas de Areito.

—Para Descarga en el Barrio no hay límite de edad...
No, y muchos me dicen que es el único lugar donde llevarían a sus papás. No los llevarían a un salsódromo o a una discoteca. No solo porque hay buena música, sino porque es un lugar para compartir y en el que todos se conocen. Toman ese espacio como suyo, hay una identificación y una conexión con la música muy personal.

—¿Cuál ha sido la clave del éxito y de la permanencia?
El boca a boca ha sido determinante en la Descarga en el Barrio. La recomendación de las personas sobre un lugar con tales calidades y donde se pueden sentir a gusto. Además, se ha ido desarrollando con naturalidad. Por ejemplo, en ningún momento hemos pensado en poner una zona VIP. Eso es una huachafería. Y a la Descarga va gente de toda clase social, incluso políticos. Ya saben a dónde van, nunca me han pedido zona VIP.

—¿Le asusta que Descarga en el Barrio vaya modificándose con los años?
Obviamente se puede desbordar y cambiar la esencia. Pero de eso se trata, de luchar por mantenerla. Por eso dejamos un lapso entre cada una de las descargas, de modo que para muchos es un acontecimiento. Es un proyecto que le hace falta a la comunidad, y solo pedimos tres cosas: familiaridad, respeto y amor a la música. 

—¿Pensó que llegaría a los 20 años?
No, pero lo logramos, 20 años es toda una generación. Ahora van chicos cuyos padres se conocieron en la Descarga. Es importante que la música sea un vehículo de integración y cree comunidades. Además de la satisfacción de conocer gente que admira tu trabajo, uno ve lo lindo que es hacer amigos a través de los años. La Descarga en el Barrio es mi hijo, tiene mi alma y mi corazón.

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