17 oct. 2017 0 comentarios

Conversatorio sobre Salsa en la Biblioteca Nacional



Conversatorio sobre salsa y música en vivo en la BNP

La actividad será el próximo jueves 19 de octubre a las 7:00 p.m. en la Sala de Usos Múltiples de la BNP.

Además se realizará un homenaje al tresista Oswaldo ‘Mita’ Barreto. El ingreso es totalmente libre.

¿La salsa que se escucha en las radios limeñas es la misma que se oye en Colombia, Puerto Rico o Panamá? ¿Están llegando a Perú los artistas que realmente hacen salsa gorda? ¿Reciben apoyo los talentos peruanos? Estas y otras preguntas se abordarán en el próximo conversatorio organizado por la Biblioteca Nacional del Perú titulado: “Difusión de la salsa en el Perú, he ahí la cuestión”.

Como ponentes participarán Omar Córdova, productor de la Descarga en el Barrio; Rigoberto Villalta, melómano e investigador del movimiento salsero; y Luisito Carbajal, cantante salsero. En tanto, el moderador de la velada será Martín Gómez, editor de contenidos de la página Salserísimo Perú.

Durante la jornada estará presente el músico chalaco Oswaldo ‘Mita’ Barreto, a quien se le rendirá un homenaje por su trayectoria internacional como tresista. Ha tocado para la orquesta de Oscar de León y ha sido requerido por artistas como Ismael Miranda o agrupaciones como la Sonora Ponceña, cuando han actuado en Lima.

La actividad terminará con una presentación especial de la orquesta de Luisito Carbajal, quien ha confirmado en la dirección musical al trombonista Carlos Ubillus. La cita será el próximo jueves 19 de octubre a las 7:00 p.m. en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Nacional del Perú (Av. De la Poesía 160, San Borja). El ingreso es totalmente libre.
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Pronto en Lima la Familia Valera Miranda



Fuente: El Dominical de El Comercio, Peru. Por: Eloy Jaúregui

La genética de la sensual música bailable tiene su ADN en África y se hace cadencia latina en la zona oriental de Cuba. De ello sabe el clan de la Familia Valera Miranda, que mantiene las raíces del son cubano como se cantaba y bailaba en los grandes guateques que en la isla son rito y devoción. Así es expresión genuina que tiene la virtud de conservar este legado desde los primeros trovadores de Santiago de Cuba, los diferentes motivos de su ancestral expansión y que en unos días tendremos en Lima para gozar de esa magia gozosa de la música caribeña.

Para hablar del son habría que recordar al poeta mulato Nicolás Guillén —no le gustaba que lo llamen negro—, que de no haber sido escritor hubiese cantado como Benny Moré. Lástima, su lírica era su verso y no al reverso. Hay que leerlo en su primer libro de 1930, Sóngoro cosongo: “Me matan si no trabajo,/ y si trabajo me matan;/ siempre me matan,/ siempre me matan”. Y hay que leerlo en medio de un cielo de tambores. Guillén, que como estilista terminó de estalinista, sin embargo, fue uno de los primeros en darse cuenta de la potencia del son. Esa cultura, más que género musical, eludió en Cuba huracanes políticos y menosprecio racista, y hoy sigue vigente en el mundo.

Y Guillén está presente en casi todos los giros y variantes de la música de la Familia Valera Miranda. En Cuba el clan resulta una suerte de dinastía, como los Buendía en la novela de García Márquez. Y es que en el oriente cubano y hace más de cien años, el coronel Vicente Cutiño cabalgaba junto al legendario Antonio Maceo como parte de los mambises que se habían sublevado contra el dominio español. Cutiño además tenía una virtud: era un excelente cantante y mejor percusionista, y aseguran que llegó a vivir 125 años. Esta historia en el fondo no es más que el relato de la historia del son.

Descendientes directos de Vicente Cutiño son su hija Catalina y su nieto Félix Valera, actual líder de la agrupación, quien es además uno de los treseros (por el tres, una guitarra modificada) más brillantes de Cuba, y de quien se dice fue el músico de las campañas de la Sierra Maestra que acompañó a Fidel Castro en las luchas contra Fulgencio Batista y que luego consolidó el clan con esa sustancia auténtica de la música popular cubana.


                                              * * *
Al Perú el son cubano llegó con los radioaficionados, aquellos amantes de la radio de onda corta que desde diciembre de 1930 crearon el Radio Club Peruano. Luego llegarían las películas, sobre todo aquellas mexicanas de rumberas, y tiempo después surgieron los coleccionistas de discos. Digo esto porque muchos creen que la influencia en nuestros gustos musicales empezó con los discos, cuando aquellos trastos de carbón eran económicamente prohibitivos para las clases populares en nuestro país. Caros los discos y caros las aparatos para escucharlos.

En la Cuba de los cuarenta el son montuno, que venía directamente del sincretismo de las tradiciones musicales africanas de origen Bantú con las musicales españolas, alcanzó sus años de esplendor. Así, los instrumentos característicos como la guitarra, el tres y los bongós, las maracas y las claves, dieron paso a los vientos y metales de las grandes orquestas. Las big bands cubanas eran consideradas tanto como las orquestas de jazz de los Estados Unidos. Y llegaron a Lima, para presentarse en locales como el Grill del hotel Bolívar, La Cabaña o el Teatro Municipal antes de las boites Embassy o El Pingüino.

Pero el son se consolidó con el Sexteto Habanero, que respeta la tradición pero innovando. En 1925 ya encontramos en la agrupación a un cantante especial que fungía de émbolo entre la melodía y el canto: el sonero. Y sonero era Abelardo Barroso, que inspiraría luego a Celia Cruz a cantar con ese sabor que solo tienen las antillanas. Luego surgirían los septetos, que incluyen más instrumentos.

En 1990 el guitarrista estadounidense Ry Cooder con músicos cubanos tradicionales grabó el disco Buena Vista Social Club, que convirtió los sones de la vieja institución de La Habana en éxito internacional, sobre todo en Europa. En 1998, el director de cine alemán Wim Wenders trabajó con el registro de una presentación seguida de un segundo concierto en el Carnegie Hall, de Nueva York, y el filme fue aclamado por la crítica y recibió una nominación al Óscar al mejor documental largo, amén de numerosos galardones.

Y hoy vivimos en Lima la víspera de la presentación de una tribu que es toda una institución en el son cubano y su cargamento de sabor. Desde Santiago de Cuba se presentará en el auditorio de la Derrama Magisterial la Familia Valera Miranda en concierto. Para los amantes del son el asunto es imperdible este sábado 28 de octubre.

Si existe poesía para el sentimiento, el son lo es para la cintura.
9 oct. 2017 0 comentarios

¡Vamos Perú!



Estreno de la Orquesta La Exclusiva de Johnny Correa, letra y arreglo de Paublo Joel Jiménez. 
Tema: "Vamos Perú"
5 oct. 2017 0 comentarios

Sergio George: "a la Salsa le hace falta evolucionar"



Fuente: El País, Colombia. Por: Anderson Zapata Reyes

Exitos como La Negra Tiene Tumbao, Vivir Lo Nuestro, Juliana, Vivir La Vida y Felices Los 4, entre un centenar más, le han dado el calificativo al estadounidense Sergio George del ‘Rey Midas de la música latina’. 

Calificativo que no es en vano, pues músicos como Marc Anthony, Jennifer López, Celia Cruz, Tito Nieves, Víctor Manuelle, Thalía, Tito Puente, Cheo Feliciano, Willie Colón, Maluma y Ricky Martin, entre muchos otros, se suman a la extensa lista de celebridades que hicieron fila para obtener una producción suya.

Puede que para muchos este neoyorquino de 56 años no sea muy conocido, pero en el mundo musical y detrás de las tarimas, Sergio George es toda una institución que por estos días visita Cali para reunirse con personalidades del entretenimiento y la industria musical, con el fin de respaldar un proyecto musical llamado ‘Cali all Stars’ que está en desarrollo y que busca impulsar la salsa. 

El País habló con el reconocido productor musical, pianista, compositor y arreglista, sobre qué debe hacer la salsa para volver a comandar el mercado musical y no morir en el intento. 

- ¿Para que la salsa se mantenga viva es necesario fusionarla con otros sonidos?

- Sí. Si no, no funciona. El público no espera por nadie. Los puristas ven a este género musical como la Fania All Stars, pero cuando empezaron eran muy criticados por los puristas de la música anterior. 
Pasó lo mismo con la salsa romántica. Inclusive, con Marc Anthony me criticaron lo que hacíamos al comienzo de su carrera, pero actualmente a lo que él hace le llaman salsa. Lo que estoy haciendo ahora está siendo juzgado, pero si la salsa no se fusiona, muere. Hace falta evolucionar, siempre ha sido así. La salsa nació de la fusión.

- ¿De qué se trata su aporte al proyecto ‘Cali All Stars’?

- Lo que se busca es darle a Cali lo que se merece, reconocimiento y que el mundo de afuera le reconozca lo que es. Básicamente tiene la salsa en los hombros. Si no es por Cali y su gente, los salseros actualmente no pueden pagar su vida.
Ahora hay muchos músicos que vienen a Cali porque en Puerto Rico ya no hay salsa y en Nueva York no hay dónde tocar este género. Pero aquí cada semana traen salseros. Entonces, Cali se merece que le reconozcan ser la capital mundial de la salsa.

- Usted dice que Cali ha dejado de exportar salsa, ¿por qué?

- Porque no hay nadie que tome el mando del negocio. Nunca depende de lo que haga el artista. Hace falta manejo, inversión, organización y que vean el talento, inspiren y no se rindan.

- También tuvo la oportunidad de trabajar junto a Celia Cruz ¿existirá de nuevo en algún momento alguien como ella? 

- Como Celia nadie, pero eventualmente habrá una mujer referente de nuevo. ¿Por qué se convirtió en Celia? Obviamente por su parte artística, por su carisma, cómo cantaba en tarima, pero más por su parte personal. Cómo era con sus fanáticos, con la prensa. La criticaban mucho, pero nunca dejó que esas criticas la tumbaran.
Hay muchos factores que hacen a una estrella, que va mucho más allá de que cantan bien y estén pegados en la radio. Eso está bien, cualquiera lo hace. Pero cuando vienen las criticas, la presión y te quieren demandar, uno tiene que mantenerse firme y seguir creando. Uno debe venir con una sonrisa, hacerse ajeno a esas cosas y el show tiene que continuar. Eso hizo grande a Celia.

- A propósito, ¿cómo ve actualmente el papel de la mujer en la salsa?

- Tienen que seguir. Ellas se rinden. Muchos hombres continúan, pero ellas no, dicen: “No me dieron la oportunidad, me voy a salir”. No sé por qué. 
Warren Buffett (uno de los hombres más ricos del mundo) dijo que sus hermanas eran más inteligentes que él, pero que ellas se rindieron y no siguieron adelante.

- Para los tradicionalistas la salsa choke es un despróposito, ¿cómo convencerlos de que estas mutaciones hacen crecer al género y que mueven masas?

- Muchas veces lo tradicional no vende mucho. En mi carrera me he dado a conocer como una persona que fusiona y me han dado duro por eso. Primero con Marc Anthony, Tito Nieves y Celia Cruz. Me han criticado diciendo que no va a funcionar. Yo no los escucho. Nadie es experto. Yo solo le creo al público y entro a un estudio de grabación como un científico a probar cosas.
He hecho muchos discos que no han funcionado, pero no tengo miedo. 
Soy arriesgado. No escucho a los puristas. Lo importante es atraer a un público que no le gusta la salsa y eso muchas veces se logra con fusiones. Si no pongo elementos urbanos, como por ejemplo los de Maluma con Marc Anthony, los seguidores de Maluma no me van a escuchar. 
La idea es que el salsero me compre y el que gusta de Maluma diga: “No me gusta la salsa, pero me gusta esta canción”. Ese es el trabajo mío. 

- La cantante de música folclórica Totó la Momposina dijo que el reguetón embrutece a la humanidad. ¿Comparte esta opinión?

- No estoy de acuerdo para nada. Todos lo géneros son importantes y el público es el que manda y debemos aprender de toda la música que existe. Es cierto que hay mucho reguetón malo, igual que mucha salsa mala.

- ¿Por qué no le gusta el género trap si es originario de su ciudad natal?

- No me gustan las letras. A mi me gusta el ritmo del trap, pues es un tipo de música hecha por los negros de Atlanta y Miami. Lo que siento es que algunos latinos quieren incursionar en este género solo por verse diferentes y ponen un flow que no va con el trap y que no suena bien. Faltan mejores exponentes.

- Maluma, con quien usted ha trabajado, recientemente fue muy criticado por la canción de trap 'Cuatro babys’. ¿Cree que esta producción se pasó del límite? 

- La temática de la canción no es muy positiva, pero desafortunadamente este es un negocio muchas veces de morbo y eso fue lo que hizo más famoso a Maluma, pues había muchas personas que no sabían quien era él y lo conocieron gracias a la canción.

No creo que el vuelva a hacer un tema como este ahora, solo lo hizo para tratar de abrir su mercado.
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Avenida de Santo Domingo llevará nombre de Johnny Pacheco



Fuente: Agencia EFE

Una avenida de la capital dominicana llevará el nombre del legendario músico Johnny Pacheco, uno de los creadores de la salsa en la década de 1960 en Nueva York y de la orquesta Fania All Star, según aprobaron hoy los diputados.

Un proyecto de la autoría del presidente de la Cámara de Diputados, Rubén Maldonado, designa con el nombre de “Boulevard Johnny Pacheco” a un tramo de la avenida España, en la zona oriental de Santo Domingo.

La iniciativa establece que el músico es reconocido por etnólogos, musicólogos, antropólogos y especialistas en música popular como creador del concepto musical que, a escala internacional, se conoce con el nombre de “Salsa”, conformado a partir de una armónica y rítmica fusión de diversos ritmos afrocaribeños.

En 2009, los senadores dominicanos declararon al director de orquesta y fundador, junto con Jerry Masucci, del sello Fania Records, “gloria de la música nacional y afroantillana”.

Juan Zacarías Pacheco Knnipping, verdadero nombre de Johnny Pacheco, nació el 25 de marzo de 1935 en Santiago (norte dominicano) y emigró de niño con toda su familia a Nueva York, donde inició sus estudios y formación musical.

Con más de una veintena de álbumes y múltiples galardones, Pacheco fundó la que llegaría a ser la famosa banda Fania All Star, donde figuras como Celia Cruz, Rubén Blades, Pete “El Conde” Rodríguez, Héctor Lavoe, Eddie Palmieri, Héctor Casanova, Ray Barreto, Willie Colón y Bobby Valentín, entre otros, descollaron sus carreras hasta el estrellato.
29 sept. 2017 0 comentarios

Ray Bayona ofrece un tributo a los soneros



Está de nuevo en Lima y muy a gusto. El ecuatoriano Ray Bayona se encuentra en nuestro país para presentar, esta noche, un Tributo a los Soneros, acompañado del Combo Espectáculo Creación.

Ray es uno de las voces que mantiene la tradición salsera en New York, aquella tradición de los soneros bravos. Su show se realizará en el Calero, Jr.Andahuaylas 481, San Martín de Porres, altura de la cuadra 32 Av.Perú
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Soneros peruanos celebran cumpleaños de Lavoe



Un grupo de soneros peruanos celebrarán esta noche el cumpleaños 71 de Héctor Lavoe con un show especial en el Barley Bar de Pueblo Libre.

Luchito Muñoz, Carlos Supo, Manu Martínez. Martín Silva, Michell Castillo. Víctor Zanelli y Sandra Lamas recordarán el repertorio de "El Cantante de los Cantantes" en el local ubicado en la calle Antonio Polo 756. El show se iniciará a las 10:00 pm
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César Correa de nuevo en Perú



Se encuentra nuevamente en Perú el pianista nacional César Correa quien viene realizando una serie de actividades con motivo del reciente lanzamiento al mercado del disco La Salsa es mi Vida de la Orquesta Mercadonegro, banda musical de la cual nuestro crédito artístico es líder junto a Armando Miranda y Rodrigo Rodríguez.

Hoy viernes 29, Correa ofrecerá una conferencia de prensa presentando la nueva placa musical y a continuación ofrecerá un workshop musical de piano en género salsa, jazz y ritmos peruanos. 

Ambas actividades se realizarán a partir de las 4:00 pm en el Salón La Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Av. Nicolás de Píerola 1222 Lima (en el Parque Universitario). El ingreso es libre.

Por la noche César ha sido invitado a participar de un homenaje que soneros peruanos le rendirán a Héctor Lavoe, con motivo de su cumpleaños 71 y la próxima semana el pianista estará en Trujillo, su tierra natal.
28 sept. 2017 0 comentarios

Lin-Manuel Miranda y Rubén Blades graban canción para Puerto Rico



Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico

Incansable es la lucha de las celebridades para llevar la atención a Puerto Rico en busca de ayuda tras el huracán María . El dramaturgo Lin-Manuel Miranda, creador del musical de Broadway "Hamilton", se ha unido a estos esfuerzos y muestra de ello es la canción que decidió escribir especialmente para la isla.

En su lucha para recabar fondos para Puerto Rico, Miranda comenzó a trabajar en una canción de amor para  el país, dijo en entrevista a CNN.

"Tuve la idea a las tres de la mañana. Comencé a cantar las primeras estrofas en el baño", relató a la televisora estadounidense. 

A través de su cuenta personal de Twitter, el compositor pudo compartir avances de la grabación, la cual dará a conocer el 6 de octubre. 

En un primer vídeo se puede ver al cantante panameño Rubén Blades poniéndole voz a su composición.

También se puede ver al actor estadounidense, Anthony Ramos, cantando a Puerto Rico. "Sin develar demasiado...", escribió Miranda en su adelanto.

Pero no es la primera vez que Lin-Manuel Miranda hace canciones con sentido de protesta y para generar ganancias en pro.Hace tres meses, Lin-Manuel Miranda trabajó junto con René, de Residente, en la producción de "The Hamilton Mixtape: Immigrants (we get the job done)". 

René canta junto con el somalí K'nann, así como el rapero británico Riz MC y la cantante californiana, Snow Tha Product. 

La letra de la canción habla de las difíciles condiciones de trabajo que viven los migrantes del mundo. Las ganancias fueron a parar a la coalición de apoyo a los inmigrantes "We Get The Job Done".

También en el verano de 2016, Miranda se alió con Jennifer López para interpretar “Love Make the World Go Round”, tema musical a beneficio de las víctimas de la masacre en la discoteca Pulse, en Orlando, Florida.
27 sept. 2017 0 comentarios

Arturo O'Farrill y Chucho Valdés: Canciones para nuestros padres



Acaba de salir al mercado el disco doble Familia, Tributo a Bebo-Chico; una colaboración a dúo de Arturo O'Farrill y Chucho Valdés en homenaje a sus padres los legendarios Chico O'Farrill y Bebo Valdés.

Hemos escuchado el doble álbum y se trata de un gran trabajo en el cual participan también las terceras generaciones de ambas familias. La revista Down Beat, en su edición de Octubre próxima a salir, le dedica un interesante artículo, escrito por Ted Panken, del cual traducimos algunos fragmentos.



En esencia, la nueva colaboración de Arturo O'Farrill y Chucho Valdés, Familia: Tribute to Bebo and Chico (Motéma), es una meditación multigeneracional acerca del eterno significado de "patriarcado" y las relaciones complejas de padres, hijos e hijas.

El título del disco doble de doce temas hace referencia a Bebo Valdés (1918-2013) y Chico O'Farrill (1921-2001), ambas figuras seminales en la evolución y difusión global de la música cubana, cuyos respectivos legados musicales respectivos son interpretados por sus reconocidos hijos. Sus talentosos nietos, los neoyorquinos Adam (23) y Zack O'Farrill (26) en trompeta y batería respectivamente, y Jessie (31) y Leyanis Valdés (36) en batería y piano refractan espíritus ancestrales a través de un prisma decididamente del siglo XXI.

O'Farrill, desde su estudio de Brooklyn, recuerda el año 2002 cuando Chucho Valdés lo invitó a actuar en Festival de Jazz Plaza de La Habana. "Yo dudaba asistir pues estaba traumatizado con la idea de traicionar a mi padre, quien estuvo contra la revolución durante muchos años, aunque se ablandó al respecto en los últimos años de su vida. Chico rechazó una oportunidad para regresar a Cuba cuando la comunidad cubano-americana declaró que lo boicotearía. Eso lo destrozó. Me preguntaba qué tiene de especial tu lugar de nacimiento que pudiese causarte tanta agonía"

Después de recibir la invitación de Valdés, O'Farrill no recibió ninguna confirmación sobre el lugar de alojamiento por lo que escribió a los organizadores del festival que no haría el viaje. Ellos respondieron: "Por favor, venga, tenemos una sorpresa para Usted"

O'Farrill continuó: "Llegué a Cuba, y unos hombres de traje e insignias me recibieron en el aeropuerto. Pensé que serían de la CIA o de la policía secreta cubana y que podría morir". Por el contrario, ellos lo llevaron a un hermoso edificio de piedra y madera llamado Palacio O'Farrill, en cuyo exterior, una fila de gente esperaba su llegada. "El director de dicho hotel abrió la puerta del carro y me dijo, 'Bienvenido a casa, señor O'Farrill'. Yo me eché a llorar. Con el paso del tiempo, estoy dándome cuenta de los sonidos y paisajes con los que mi padre creció y he desarrollado una poderosa obsesión en tocar su música en su tierra natal".

Actualmente con 57 años de edad, Arturo llegó a Nueva York en 1965, cuando sus padres se trasladaron desde Ciudad de México, donde Chico residió desde 1957 cuando dejó La Habana.
En 1997 comenzó una estadía de catorce años tocando todas las noches de domingo en el Birdland al frente primero de la Afro Cuban Jazz Orchestra de Chico O'Farrill y luego de su propia Afro Latin Jazz Orchestra (ALJO) que se destaca en el disco Uno de Familia.

En Setiembre del 2014, Valdés llegó a New York para participar en Jazz at Lincoln Center con el percusionista Pedrito Martínez y el trompetista Wynton Marsalis en la suite Ochas, dedicada a los Orishas Yorubas. O'Farrill cayó durante un ensayo y fueron a almorzar. 

"Hablamos de lo encantador que sería trabajar juntos, hacer algo que extendiera la idea de familia y legado de nuestros padres hacia nuestros hijos. Más tarde, seguiría viendo a Chucho y siempre estábamos con la idea en mente hasta que llegó el momento de hablar en firme sobre el proyecto. Ambos escribiríamos una pieza juntos, haríamos un tema de Chucho, volveríamos a grabar un tema de Bebo, otro de Chico y luego entregaríamos el batón a los jóvenes"

Con ese objetivo, ambos pasaron varios días en la casa de Chucho en Miami donde escribieron juntos el tema que abre el disco"BeboChicoChuchoTuro", un merengue haitiano donde ambos tocan el piano.

Miembro de la Unión de Músicos desde los catorce años, O'Farrill era aún adolescente cuando su padre lo contrató para grabar jingles. Viendo el trabajo de Chico, Arturo aprendió acerca de composiciones y arreglos. El apoyo de sus compañeros, en especial de Andy González ayudaron en perfeccionar su conocicmiento de la clave y códigos afro-caribeños. Mientras tanto, en paralelo, Arturo cultivaba una personalidad tonal diferente que abarcaba otros entornos musicales. En este aspecto, él reconoce la influencia de la pianista Carla Bley, con quien tocó en los 80s, y del gran Charles Mingus, cuyo disco Mingus Ah Um "me cambió para siempre".

"Mingus tomaría los ingredientes existentes de la composición en el jazz y los desconstruiría para 'voltearlos' y jugar con ellos ", dijo O'Farrill. "De ahí es de donde yo vengo mas que de cualquier otro sitio. Me encanta escribir, pero amo más el arte. Mi padre era un brillante e innato compositor - escribir era todo para él- pero para mí se trata siempre del oficio de servir al arte"

Esa declaración impregna el disco Cuba: The Conversation Continues del año 2015. En Familia, O'Farrill la aplica de manera efectiva en "Three Revolutions". La pieza comenzó como una respuesta a la muerte de Fidel Castro mientras O'Farrill estaba en La Habana para enterrar las cenizas de su padre, poco después de la elección del 45º Presidente de los Estados Unidos. "Fue un día triste en
La Habana", dijo O'Farrill. "La revolución cubana no se había ido aunque parecía que sí. Y luego de las elecciones estadounidenses, sentí que la revolución americana había muerto. La tercera revolución es la que todos esperamos que llegue, aquella en la que a todo ser humano se le concederá el mismo valor por igual".

ALJO capta la esencia elegante de "Ecuación", una composición de 1982 que Bebo Valdés escribió a petición de Dizzy Gillespie, yuxtaponiendo el bebop con el mambo de banda gigante. O'Farrill la tocó por primera vez en 2005 cuando Bebo hizo la "Suite Cubana" con la Afro-Cuban Jazz Orchestra del Lincoln Center.

Ambos pianistas improvisan en "Tema de Bebo", arreglado por Hilario Duran (esta canción es tocada muy a menudo por Valdés con sus Afrocuban Jazz Messengers) y en "Pianitis", canción que Machito encargó a Chico alrededor de 1979. La gracia idiomática y lucidez del solo de O'Farrill en dicho tema
denota su intimidad con el píano cubano clásico, al igual que ocurre en su piano solo de "Pure Emotion", escrito por su padre.

"Yo adoré a Bebo", dijo O'Farrill, quien tocó el piano en Chico y Rita, película del año 2010 en la que el personaje masculino está basado en la figura de Bebo Valdés durante la Cuba de Batista. "Lo que hizo fue tan exhuberante y hermoso que ha quedado para siempre"

"Bebo fue un músico de gran personalidad" escribe Chucho Valdés vía e-mail. "Era igual de competente escribiendo y arreglando para big band como para formatos de cuerdas u orquestas pequeñas". Valdés agrega que su padre influyó en su formación musical. "Me dijo que tuviera una formación académica, que estudiase clásico puro, para luego aprender cada género de manera correcta. Nosotros empezamos con Jelly Roll Morton, y aprendí luego ragtime, boogie, swing, bebop y modal. Me enseñó a ser un músico individual y eso mismo les he enseñado a mis hijos. Esta grabación demuestra claramente que ellos han encontrado su propio camino".

Ya convertidos en músicos maduros, los hijos de Chucho justifican tales elogios en el tema de Jesse Valdés titulado "Recuerdo", pieza dedicada a Bebo. "Nosotros veíamos a mi padre estudiando todo el día, y me ordenó que hiciera lo mismo", le dijo recientemente Jessie a la periodista cubana Maya Quiroga en una entrevista para el medio web OnCuba. "Él escuchaba la música de Oscar Peterson y la de mi abuelo. Una vez regresó de un viaje con un conjunto muy pequeño de batería, y me dijo que pondría mis tambores por los de Enrique Plá (baterista de Irakere). Leyanis y yo estamos orgullosos de ser sus hijos. Nuestro objetivo es respetar sus patrones musicales, seguir la tradición que él y Bebo
han trazado en términos de buena música y composición"

Similar predisposición de respeto a los mayores a través de la expresión individual tienen las contribuciones de los hermanos O'Farrill. "Nosotros probablemente podríamos tocar suites enteras de nuestro abuelo" dice Zack O'Farrill. "Pero nuestro padre siempre nos apoyó para tocar nuestra propia música, que tiene muy poco que ver con lo que hizo nuestro abuelo"

La contribución de Zack, el tema "Gonki, Gonki" - latin jazz con permutaciones complejas de clave y enriquecido con los solos de los jóvenes trompetistas cubanos Kali Rodríguez Peña y Jesús Ricardo Anduz-  se refiere irónicamente a la descripción que su madre hacía de los conciertos de Salsa de Arturo cuando Zack era niño.

Adam O'Farrill compuso "Run and Jump" como referencia a los videojuegos que él y su hermano
jugaban con su padre cuando eran niños. "El tema trata de la paternidad y la diversión y del tipo de relación que usted puede formar con sus padres"

En cierto sentido, las composiciones de los hermanos O'Farrill incluidas en Familia reflejan el sentido que su padre le ha dado a la Afro Latin Jazz Orchestra, el hecho de no replicar un repertorio que convierta a la banda en una pieza de museo.

Arturo O'Farrill añade: "la orquesta honra la tradición de la música afrocubana pero le añadimos ritmos nuevos para mantenerla viva. Cuando vas a Cuba, entiendes que aún no se ha resuelto el enigma que Chano Pozo, Dizzy Gillespie y Mario Bauzá estaban empezando a desentrañar, eso que nos une.No se trata de algo únicamente artístico, es algo espiritual. Cuba y América son una parte de la otra, unidas de una manera poderosa. Así que cuando veo mi futuro, tengo que mirar a la tierra natal de mi padre.  Hay algo ahí que lo formó como músico. Y hay algo en ese suelo que me habla, que explica mi trayectoria y lo que viene"
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Zaperoko graba el tema "Vamos Boys" en Salsa





La orquesta nacional Zaperoko estrenó esta semana la versión en estudio de la popular polka "Vamos Boys", arreglada en salsa por Dieghora Chuquitaype y grabada en homenaje al club de futbol Sport Boys del Callao.

La letra fue escrita por el compositor chalaco Francisco "Pancho" Quirós quien también es autor del Himno a la Marina de Guerra del Perú, del tema dedicado al recordado club Atlético Chalaco (Furia Chalaca) y de un gran número de clásicos de la música criolla como "Cabecita loca", "Caricia", "Bandida", entre otras.

VAMOS BOYS (Letra)
No hay en el suelo chalaco un solo muchacho con más de un pulmón
que no ande ronco los lunes por tantos chimpunes que dio al Sport Boys,
Ese equipazo porteño que a fuerza de empeño desde calichín
supo ascender hasta el tope y luego al galope brillar en Berlín (bis)

¡Vamos Boys!
Quiero ver otro gol en tu score y sentir el rugir del viril Chim Pum Callao (bis)

Viendo jugar la rosada las glorias pasadas, he vuelto a vivir,
pues como ayer la de cuero, la lleva el puntero, comiéndose el field
La cruza un half que domina igual a Titina, la da en callejón,
recibe un nuevo Campolo, se escapa va solo y anida en el gol (bis)

¡Vamos Boys!
Quiero ver otro gol en tu score y sentir el rugir del viril Chim Pum Callao (bis)
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Los Nominados al Grammy Latino 2017


Hoy día se anunciaron a los discos y artistas nominados al Grammy Latino 2017. Entre los candidatos a Grabación del Año, la principal categoría de la lista hay dos temas que pertenecen al disco A Chabuca, producción peruana realizada por Manuel Garrido-Lecca, Edú Olivé, Mabela Martínez y Susana Roca para Sonidos del Mundo: "La Flor de la Canela" que canta Rubén Blades y "El Surco" vocalizado por Jorge Drexler.


A propósito de Blades, el panameño no solo aparece como candidato en la categoría de Album de Salsa sino que también concursa como Album del Año con su disco Salsa Big Band, grabada con la Orquesta de Roberto Delgado.

Otro músico con nominación doble este año es el trompetista Charlie Sepúlveda quien compite en Album Tropical Tradicional con su disco con Jon Secada y el Album de Latin Jazz con su producción dedicada a Eddie Palmieri

En la categoría de Mejor Album de Salsa, los nominados son:

Tributo A La Salsa Colombiana 7 - Alberto Barros [Barros Production/Fonovisa]


Salsa Big Band - Rubén Blades Con Roberto Delgado & Orquesta [Rubén Blades Productions]


Fase Dos - Juan Pablo Díaz [Juanpi Música]


ADN - Alain Pérez [Egrem]


Isidro Infante Presenta... Cuba Y Puerto Rico, Un Abrazo Musical Salsero (Varios Artistas) Isidro Infante [Bis Music/Visión Musical VYT]


En Mejor Álbum Tropical Tradicional participan:

Albita - Albita [Innercat Music Group]


Cuba Sobre Cuerda - Babalú Quinteto [Merlín Producciones]


Raíz - El Septeto Santiaguero [Egrem]


El Añejo Jardín - La Colmenita (Varios Artistas) José Manuel García Suárez, producer [Egrem]


To Beny Moré With Love - Jon Secada Featuring The Charlie Sepúlveda Big Band [BMG/ Peermusic]


Para Mejor Album de Latin Jazz compiten:

Hybrido / From Rio To Wayne Shorter - Antonio Adolfo [AAM Music]


Bajo Mundo - Oskar Cartaya [Bajo Mundo Music]


Dance Of Time - Eliane Elias [Concord Jazz]


Mr. EP - A Tribute To Eddie Palmieri - Charlie Sepúlveda & The Turnaround [Highnote Records]


Típico - Miguel Zenón [Miel Music]


Michel Camilo & Tomatito tienen a su disco Spain Forever compitiendo como Mejor Album Instrumental, el cubano Yuvisney Aguilar & Afrocuban Jazz Quartet participan con el disco Piango, Piango en la categoría Mejor Album Folklorico y el disco Marc Anthony for Babies compite en la nómina de Mejor Album de Música Latina Para Niños.

La premiación de la 18 Edición del Grammy Latino se realizará el próximo 16 de Noviembre en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas


25 sept. 2017 0 comentarios

Fallece pianista Sergio Rivera, creador del Grupo Caribe


A través de su página de Facebook Vicki Solá, la conductora del espacio radial "Que Viva la Música" informó del fallecimiento del músico Sergio Rivera, quien a mediados de la década del 90 organizara el Grupo Caribe.

Nacido en Puerto Rico el 3 de enero de 1953, la inquietud musical le aparece desde pequeño cuando aprendió a escuchar la música de Tito Puente, Machito y Tito Rodríguez y toma sus primeras clases de guitarra, siendo su aspiración principal convertirse el pianista. No sólo se vuelve fanático de Eddie Palmieri, Richie Ray y Johnny Pacheco sino también de Wilson Pickett, Stevie Wonder y The Supremes

A fines de los 60s se convierte en pianista de la Orchestra Heavy, banda aficionada que ejecutaba covers de la época hasta que en 1973 ingresa a la recordada Orquesta La Conspiración dirigida por Ernie Agosto. Toca con Kako y luego por el Conjunto Melao del bongocero "Chino" Cruz de Jesús, con el que grabó tres discos. 

En 1976 forma parte de Los Kimbos, dirigidos por el timbalero Orestes Vilató y después graba con Charlie Rodríguez hasta que en 1979 viaja a Puerto Rico y se une a Julio Castro y La Masacre para luego unirse al Maestro Rafael Cortijo con quien grabó El Sueño del Maestro.

A comienzo de los 80s se retira prematuramente de la música hastq que a mediados de los 90s se encuentra con el timbalero Ray Cruz para formar la banda Cruz Control y luego, en 1996, organiza con Louie Bauzo el Grupo Caribe, orquesta, que en pleno boom de la "salsa monga" rescató el estilo tradicional de la mejor música afrocubana.

El Grupo Caribe grabó las producciones Son de Melaza, Un Congo me Dio la Letra y Somos Caribeños con muy buenos músicos y vocalistas como Hermán Olivera, Luisito Ayala, Frankie Vásquez, Tito Allen.



¡Que en Paz Descanse!
20 sept. 2017 0 comentarios

México y Puerto Rico en nuestro pensamiento



México y Puerto Rico han aportado mucho a la cultura de nuestros pueblos. En lo personal, el cine y la televisión mejicanas son parte de mi, mientras que la música hecha por muchos músicos pueertorriqueños y que tiene por nombre Salsa me acompañará para siempre.

Es tal vez por eso que los avatares que vienen sufriendo sus habitantes nos tocan como si fueran propios.

Para la música que nos gusta, ambos países tienen un lugar especial. México acogió e hizo de sus favoritos a muchos músicos famosos, en especial cubanos, siendo tal vez el caso del genio Dámaso Pérez Prado uno de los más representativos. "Cara de Foca" adoptó la nacionalidad mejicana, dedicó varias de sus composiciones al país ("Mambo Politécnico" o "Mambo Universitario", por ejemplo) y falleció en el DF, la capital que ha sido una de las más afectadas con el muy fuerte sismo de ayer lunes 19 que ha generado más de 200 fallecidos.

Los medios dan cuenta de los esfuerzos de voluntarios en el rescate de las víctimas y todo el mundo ha expresado su solidaridad con el pueblo mejicano.

Hay una muy buena afición por la música afrocubana en todo el país, siendo tal vez el puerto de Veracruz uno de los sitios donde más gusta la Salsa.

De Puerto Rico no hay mucho que decir que no se sepa. Muchos de sus músicos figuran entre los salseros más importantes de todos los tiempos y a mediados de los 60s el protagonismo de los newyorrican (hijos de puertorriqueños nacidos en los Estados Unidos) fue decisivo en la gestación del nuevo concepto llamado Salsa, música que los representa en el mundo entero.

Ayer, el paso del huracán María ha sido devastador en lo material para la isla entera. En comunicación vía redes con algunos de nuestros amigos músicos hemos podido corroborar la grave situación en la que está quedando Borinquen y repasando las publicaciones y mensajes en redes, la angustia de muchos por saber como están sus familiares ha sido la constante de este día triste.

Es nuestro deseo que ambos pueblos se recuperen pronto, que el impacto originado por ambos fenómenos naturales pueda ser superado con el empuje, entusiasmo y esfuerzo del pueblo con sus autoridades.

Fuerza para México y Puerto Rico
17 sept. 2017 0 comentarios

Indestructible noche musical con Diego El Cigala




“Los gitanos sí tienen sabor” cantaba décadas atrás Celia con Tito. Lo que Diego El Cigala hizo anoche en su show en Lima fue, ni más ni menos, refrendar aquella cita. Para cumplir con aquello no fue necesario que soneara, solo bastó que le cantara a sus ídolos: a Cheo, Barretto o Lavoe bajo el marco perfecto de La Cali Salsa Band y también que intercalara un puñado de sus temas clásicos y listo, la noche de sábado limeña se llenó de sabor gitano.

Curioso el caso de El Cigala. Alargaba las introducciones de sus temas y daba espacio suficiente para el lucimiento de los músicos que lo acompañaban pero el público se impacientaba un poco porque no empezaba a cantar. Mas, bastaba que arrancase para que la gente se rindiese a ese estilo desgarrador que Diego transmite de manera natural.

Fueron poco más de dos horas y quince minutos, no solo con la presencia de Eva Ayllón como invitada especial, sino también con un segmento muy íntimo en el cual Diego estuvo acompañado únicamente del piano de Jaime Calabuch, otro gitano del barrio catalán de Gracia que hacía con sus manos lo que El Cigala hacía con su voz. La súplica en “Vete de mí” y la insinuación sutil de “Cóncavo y Convexo” matizaron un repertorio que trajo clásicos como “Corazón Loco”, “Inolvidable” y “Lágrimas Negras”, el regalo que el legendario Bebo Valdés le hiciera incluir en su discografía para siempre.

Ahora bien, por si alguien dudaba que haría pocos temas de Indestructible, El Cigala en su show limeño cantó “Nací Moreno”, “Juanito Alimaña”, “El Paso de Encarnación”, “Periódico de Ayer”, “El Ratón”, “Hacha y Machete” e "Indestructible". Es decir, música para todos sus seguidores, los salseros y los que no lo son.




Diego El Cigala cumplió con el público limeño, cantando acomodado en su silla y saboreando entre y durante cada tema un trago que parecía entonarlo. Yo le conté hasta cinco o seis vasos y fueron tales sus efectos que estoy publicando esta nota bebiendo un trago de ron. No podía ser distinta la manera de cerrar una noche musical e indestructible. Salud!
16 sept. 2017 0 comentarios

Cuco Valoy y Jon Fausty recibirán Grammy Latinos especiales



El cantante dominicano Cuco Valoy y el ingeniero de grabación Jon Fausty recibirán Grammy Latino a la Excelencia Musical y el Premio del Consejo Directivo, respectivamente

MIAMI, FL — La Academia Latina de la Grabación® anunció hoy que Lucecita Benítez, João Bosco, Ilan Chester, Víctor Heredia, Los Del Río (Antonio Romero Monge y Rafael Ruiz Perdigones), Guadalupe Pineda y Cuco Valoy recibirán el Premio a la Excelencia Musical de este año y Jon Fausty y Lalo Schifrin recibirán el Premio del Consejo Directivo. Los ganadores de los premios a la Excelencia Musical y del Consejo Directivo serán homenajeados en una ceremonia privada que tendrá lugar en el Hotel Four Seasons de Las Vegas el 15 de noviembre, como parte de la semana de la 18.a Entrega Anual del Latin GRAMMY

“Nos enorgullece rendir homenaje a un grupo tan diverso de artistas de fama mundial con el premio a la Excelencia Musical y el premio del Consejo Directivo de este año”, dijo Gabriel Abaroa, presidente/CEO de La Academia Latina de la Grabación. “Nuestros ganadores del 2017 representan un amplio espectro de artistas que, conjuntamente, han contribuido a darle forma a ritmos y letras emblemáticos de la música latina a lo largo de la historia”. “Cada ganador es una inspiración para nuestra cultura y comunidad, y son también modelos a seguir para música nueva y contemporánea”.

El Premio a la Excelencia Musical se otorga a artistas que han realizado contribuciones sin precedente y de extraordinario significado artístico para la música latina y la comunidad latina. El Premio del Consejo Directivo se otorga a personas que han realizado aportes significativos a la música latina durante su carrera, pero no en la forma de actuaciones artísticas. Todos los ganadores son escogidos por votación de los miembros del Consejo Directivo de la Academia Latina de la Grabación.

Basta escuchar una sola vez “Juliana”, la exitosa y trascendental canción de Cuco Valoy, para ilustrar el lugar que ocupa este cantautor dominicano en la historia de la música afro-caribeña. “Juliana” es uno de los mejores y más importantes temas de la salsa clásica, que incluye solos de instrumentos de viento, percusión con sofisticados patrones rítmicos y teclados con swing. Lo más notable de Valoy es que puede pasar fácilmente de sones auténticos de salsa, a ritmos de merengue y el cha cha chá de sus raíces, lo que lo hace uno de los artistas más versátiles de la música tropical. Valoy, un maestro de los ritmos afrocaribeños, sigue haciendo giras y recibiendo reconocimientos y premios en todo el mundo.

“Para mí el Premio a la Excelencia Musical es el premio más grande que se le puede dar a un artista en su trayectoria. Es un honor ser reconocido por colegas y personas en la industria. Los años han sido largos pero bien aprovechados. Gracias a La Academia Latina de la Grabación y a los seguidores que se regocijan con mis canciones”.— Cuco Valoy

Hace varias décadas, la música latina cambió para siempre en Nueva York, cuando una joven generación de músicos hizo la fusión de los complejos ritmos de la música cubana con un toque de R&B, jazz, rock y música psicodélica. Conocida como la explosión de salsa de los 70s, este movimiento contó con leyendas Ray Barretto, Ruben Blades, Willie Colon, Celia Cruz y Héctor Lavoe, quienes grabaron algunos de los mejores álbumes de su carrera. Y detrás de los controles en la mayoría de esas sesiones estaba Jon Fausty, el ingeniero de grabación por excelencia de la experiencia salsera. Tras la explosión de salsa, siguió trabajando con los artistas más innovadores del género y produjo álbumes para Los Van Van y Eddie Palmieri, y colaboró con Steve Lillywhite en el Rei Momo de David Byrne. Fausty ganó seis premios GRAMMY®, cinco premios Latin GRAMMY, fue nominado a otros siete Latin GRAMMY, y sigue siendo el productor e ingeniero de grabacion más buscado por los mejores artistas latinos.

“Estoy sumamente agradecido y es un gran honor para mí que el Consejo Directivo de la Academia Latina de la Grabación me haya seleccionado en 2017 para recibir este reconocimiento de los aportes que he hecho al sector de la música durante mi carrera”.— Jon Fausty

La 18.a Entrega Anual del Latin GRAMMY será trasmitida en vivo desde el MGM Grand Garden Arena en Las Vegas, el 16 de noviembre, de 8–11 p.m. Este/Pacífico (7 p.m. Centro) por Univision.
11 sept. 2017 0 comentarios

Noticias, reguetón y cumbia dominan en la radio comercial peruana


Un reciente estudio de medición de sintonía de emisoras en Perú muestra que el reguetón y la cumbia gozan de gran popularidad por encima de la Salsa en la radio comercial peruana.

La emisora de noticias RPP se mantiene como líder en sintonía seguida de tres emisoras que difunden reguetón (Moda y La Zona) y cumbia (La Karibeña), mientras que otra emisora de noticias, Exitosa, ocupa el quinto lugar.

La Salsa aparece en sexto lugar con radio La Kalle quien está por encima de las dos "tradicionales" emisoras comerciales de Salsa: Panamericana (puesto 12) y Radiomar Plus (puesto 15).

El estudio de sintonía de emisoras comerciales es realizado por la compañía CPI y no incluye las alternativas que internet ofrece.
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Eddie Palmieri: "Ahora estoy mejor que nunca"



Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por: Rafael Vega Curry

A sus 80 años, Eddie Palmieri, el “Sol de la música latina”, dice estar mejor que nunca. Tiene el entusiasmo y la alegría de un joven. Ríe con frecuencia, recuerda con afecto a sus maestros –empezando por su hermano ya fallecido, Charlie- y celebra la colaboración de los músicos que tocan con él, algunos de los cuales califica como “genios”. Ese es un adjetivo que, ciertamente, muchos no dudan en aplicarle a él.

Sería perfectamente posible escribir una versión válida de la historia de la salsa haciendo

referencia solamente a la carrera discográfica de Palmieri. Según algunos críticos, “El sonido nuevo”, el disco que hizo junto a Cal Tjader en 1966, dio origen al género, al mezclar elementos de jazz con tradiciones musicales afrocubanas. “Justicia” y “Vámonos pal monte” dieron cuenta de las luchas sociales de la época. “In Concert at the University of Puerto Rico” es un documento histórico de inigualada energía. El álbum “Sentido” presentó el tema “Puerto Rico”, una especie de himno nacional para los salseros. “The Sun of Latin Music” ganó el primer premio Grammy a la música latina. “Palmas” creó una nueva fusión de salsa y jazz. “La Perfecta II” actualizó para las nuevas generaciones el sonido pionero de su primera orquesta.

En ese sentido, su nuevo y excelente disco, “Sabiduría”, puede ser visto como la culminación -hasta ahora- de una brillante carrera que continúa explorando nuevas formas y fusiones, con la ayuda de importantes talentos como el vibrafonista Joe Locke y el violinista Alfredo de la Fe, entre otros.

La orquesta de Eddie Palmieri también ha sido la plataforma de lanzamiento de algunas de las voces más importantes del género salsero: el recordado Ismael Quintana, su primer cantante y coautor de su éxito “Adoración”; Lalo Rodríguez, quien saltó a la fama con apenas 16 años interpretando “Nada de ti”; Herman Olivera, Tony Vega, La India… El inmortal Cheo Feliciano también le puso voz a sus canciones.

Los reconocimientos no le han faltado. Varias de sus grabaciones forman parte de la colección del Instituto Smithsonian en Washington D.C., así como del Registro Nacional del Congreso. A pesar de ser un álbum de salsa, “Vámonos pal’ monte” fue incluido por el prestigioso crítico Ben Ratliff en su libro sobre las 100 grabaciones esenciales de jazz. Su cualidad de innovador ha sido comparada con las de mitos vivientes tales como Keith Jarrett, Herbie Hancock y Chick Corea.

Y en el 2013, recibió el máximo honor que puede obtener un jazzista en los Estados Unidos: el título de Maestro del Jazz, otorgado por la Fundación Nacional para las Artes.


Con notable amabilidad y buen humor, el maestro Palmieri conversó con El Nuevo Día sobre sus inicios, su carrera –con frecuentes referencias al trombonista ya fallecido Barry Rogers, quien fue fundamental en el desarrollo de su visión musical- y su nueva grabación, de la cual se muestra sumamente orgulloso. “Yo sé que te voy a excitar con mi música. No lo dudo, yo lo sé. Es lo que aprendí de Cuba, junto con las armonías de jazz”.

¿Cuáles son los primeros recuerdos de tu vida musical?

Naturalmente, con mi hermano Charlie, que me llevaba 9 años. Era mi único hermano y mi influencia completa de jovencito. Nací en la (calle) 112 de Harlem, pero me crié en el Bronx, desde los cinco o seis años. A los 11 ya estaba estudiando con la maestra Margaret Bonds, que era concertista y daba lecciones en el mismo edificio del Carnegie Hall. Mi hermano fue estudiante suyo y me llevó donde ella.

¿Cómo fue tu juventud?

Yo me pasaba jugando “stickball” en la calle, con un palo de escoba, y escuchando a la vez la música que salía de todas las bodegas: Machito, Tito Puente, Tito Rodríguez, el fenómeno del mambo de los años 50. También oía los discos que traía mi hermano Charlie. A los 13 años ya estaba tocando timbales con la orquesta de mi tío. Pero mi madre no quería que tocara timbales, sino piano, así que me compró una caja de metal bien pesada para que llevara mis timbales. Mi madre me decía, “¿puedes con ese peso?” y yo le respondía que sí, haciendo un tremendo esfuerzo (risas). Ella me decía, “¿tú no quieres ser como tu hermano, que sale de la casa sin tener que cargar nada?” A los 15 años le hice un negocio a mi tío, le di los timbales y volví al piano. Hasta hoy estoy tratando de aprender a tocar el piano.

¿Cómo entraste en contacto con el jazz?

A mí no me gustaba el jazz, yo no lo comprendía, aunque mi hermano me traía los discos. Pero una vez el trombonista Barry Rogers me invitó a (el club) Birdland. Me dijo, “quiero que escuches jazz”. Vimos nada menos que a John Coltrane con su cuarteto original, con McCoy Tyner, Jimmy Garrison en el bajo y Elvin Jones en la batería. Ahí me hice fanático del jazz y de Tyner, que luego fue mi mentor. Después empecé a investigar a Art Tatum, Bud Powell, Bill Evans y otros pianistas de jazz.

¿Cómo conociste a Barry Rogers?

Lo conocí en un “social club” en el Bronx, en un “jam session” que había organizado Johnny Pacheco, quien estaba en la época de transición entre la charanga y el tumbao cubano. Barry me traía grabaciones de orquestas de África, India, de todos lados. Después conocí a Manny Oquendo, el timbalero, quien me enseñó la estructura y el secreto de las orquestas cubanas para excitar al público en dos minutos.

Con La Perfecta presentaste por primera vez una orquesta de salsa que destacaba los trombones. ¿Cómo llegaste a esa idea?

Por Barry Rogers y porque económicamente me daba resultados. Fue después que salí de la orquesta de Vicentico Valdés, con la que toqué durante entre 1956 y 1958, y de la de Tito Rodríguez, con la que estuve entre 1958 y 1960. En el verano, las grandes orquestas, las de Machito, Tito Puente, Tito Rodríguez, se iban a tocar a la zona de las (montañas) Catskills, donde había trabajo. La orquesta de Vicentico Valdés era la que se quedaba tocando en el Palladium. Cuando conocí a Barry Rogers y a George Castro, con su flauta de madera, y tuve suficiente plata para pagarle a ambos, hice La Perfecta. Sabía que eso era lo que yo quería para darle la fuerza a mi orquesta. Me dije, “ese es el sonido que estoy buscando, que es completamente diferente, con el trombón al frente”. Los solos que cogía Barry Rogers eran para asustar a cualquiera. Luego llegó José Rodrigues, de Brasil vía Santo Domingo. Esa combinación de dos trombones jamás se podrá igualar. De hecho, una vez José Rodrigues me dijo, “si Barry sigue tocando así, se va a morir”, por la fuerza que le metía al instrumento. Y de hecho, así fue finalmente, porque Barry padecía del corazón.

Algunos críticos dicen que “El sonido nuevo”, que grabaste con Cal Tjader, es el disco que dio origen al género de la salsa.

La palabra salsa no significa nada. Todos esos ritmos tienen su propio nombre, la guaracha, el son montuno, el guaguancó, el yambú y la Columbia; todos vienen de la madre rumba. Yo pongo la salsa encima de la pasta (risas). Cuando Tjader vino a Nueva York en 1966, él quería grabar con La Perfecta, pero hicimos otra cosa. Comercial, pero bien típico y sabroso.

El tema “Puerto Rico” se ha convertido en un himno nacional de la salsa. ¿Cómo te sientes al respecto?

Es un honor para mí. Estaba en la playa cuando me vino la idea y de ahí viene la línea “con sus aguas benditas”. Ese disco fue mi reencuentro con Barry Rogers, que había dejado la orquesta en 1968. Él hizo la orquestación, con Víctor Paz en trompeta, Mario Rivera en el barítono y Barry y José Rodrigues en los trombones.

En “Sabiduría” hay mucho espacio para otros sonidos, como el vibráfono, el violín y la guitarra eléctrica. ¿Quisiste destacar aquí tu aspecto de líder de banda, más que de pianista?

Quise destacar la combinación entera. Como me dijo una vez mi señora, quien falleció hace cuatro años: si lo puedes hacer, hazlo. Yo no soy pianista de jazz, conozco las armonías, que me las enseñó mi maestro por 25 años, Bob Bianco. Pero hago mis arreglos sabiendo quiénes los van a tocar. Los que tengo son los mejores músicos del mundo. Combino músicos cubanos, como Alfredo de la Fe; afroamericanos, como Donald Harrison; de Venezuela, como Luisito Quintero; (puertorriqueños) Anthony Carrillo, Little Johnny Rivero y Luques Curtis, el bajista que más me ha comprendido a mí. Ese jovencito tiene una cuestión espiritual conmigo. (El saxofonista) Louis Fouché y (el trompetista) Jonathan Powell son unos genios.

De manera que estás muy satisfecho con el disco.

Para mí el que no baile con este disco es que está muerto o se debe morir (risas). Es el mejor disco bailable de “latin jazz” que existe. Oye, no el mejor en “latin jazz”, sino en “latin jazz” bailable. Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez hicieron cosas increíbles. Pero “Sabiduría” también tiene cosas que nunca se habían hecho antes, como un tema en el que cuatro violines están “voiced” como si fueran cuatro trompetas. También tiene a (el saxofonista) Donald Harrison cantando un tema al estilo tradicional de los indios de New Orleans.

En cuanto al piano, ¿dirías que tu manera de tocar ha evolucionado con los años?

Oh, sí, el propio Donald me lo dijo una vez, “tú tocas tus solos como si fueras un ‘drummer’”. El piano es un instrumento percusivo. También tuve mucha suerte de que me recomendaran al maestro Claudio Saavedra, que me enseñó la independencia de manos. Hay que saber separar la mente. Por eso pude tocar el solo de “Azúcar pa’ ti”, en que hago la improvisación con la mano derecha y el montuno con la izquierda. Pero, te digo, Chucho Valdés, que es un buen amigo, ese pone a temblar el piano cuando sube a tocar. Igual que mi amigo Randy Weston, que cumplió hace poco 91 años.

En tus presentaciones recientes has lucido sumamente contento y a gusto en el escenario. ¿Sigues teniendo la misma ilusión y la misma alegría de siempre?

No, ahora estoy mejor que nunca. Una vez, en Puerto Rico precisamente, un periodista me hizo una pregunta increíble. Me dijo “Palmieri, ¿usted está loco?”. Yo lo miro y le contesto, “pues sí.

Como dijo Aristóteles, un músico o un artista es un loco inspirado (risas)”. Después que me declaré loco estoy mejor. ¿Quién va a discutir con un loco? (risas).

¿Cómo te sientes con todo lo que está ocurriendo en  Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, en términos del racismo y la intolerancia?

Es una tristeza, pero a la vez es algo que siempre ha existido. El mundo entero está en “upheaval” (turbulencia). Cayó el Muro de Berlín, abrieron las fronteras, ahora las vuelven a cerrar. El problema es la pobreza, de ahí salen las guerras y el crimen. Por eso hice temas como “Justicia” y “La libertad lógico”. Pero, como me enseñó Vicentico Valdés, recuerda esto: “es un peligro estar vivo, pero muerto no se puede vivir”.
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Chucho Valdés: "Todo viene de Africa y por eso es perfecto"



Fuente: El Colombiano. Por: Daniel Armirola

Pocos músicos han logrado tanto respeto a ambos lados del Caribe como Chucho Valdés, heredero de una dinastía musical que lleva décadas marcando la cultura cubana —es hijo del legendario Bebo Valdés—. A este excelso pianista no se le niega ninguna puerta en el trópico, en los efervescentes templos del tambor, pero tampoco en las frías calles de Nueva York, donde el jazz suena refinado. La Fania intentó lo mismo en los setenta: abrirse un espacio en el mercado de música estadounidense, no conforme con su millonario éxito entre los latinos. Y fracasó.

No es fácil, pero Chucho sí lo logró. Desde que conformó Irakere en 1973, e incluso antes, logró captar la atención de los melómanos de todo el mundo y, sin importar su preferencia musical, hacia esa fusión perfecta de ritmos cubanos con jazz. En suma, música africana que le hace más fácil el trabajo, como explica entre risas y con una sencillez de hierro —a pesar de tener nueve premios Grammy—.

Chucho trae al Teatro Metropolitano de Medellín ese espíritu musical que sigue itinerante, el viernes 15 de septiembre, con motivo de la celebración del Medejazz 2017.

EL COLOMBIANO conversó con este gigante del Caribe.

¿Cómo fueron sus inicios?
“Viendo tocar a mi padre el piano, y después sentándome a tratar de hacer lo mismo a los tres años, la edad en que empecé a tocar, ni siquiera a jugar. Después me pusieron un profesor en la casa y entré al conservatorio. Fue mi padre quien me ayudó”.

De ver a su padre ¿qué canción recuerda, qué época y qué colaboración de él lo marcó?
“Con la Orquesta Tropicana como niño, cuando él trabajaba como pianista y subdirector de esa agrupación, que era de todas estrellas, y después con la Orquesta Ritmo Batanga, que él la formó cuando yo tenía como 10 años. Tras eso empecé a formar parte ya de la banda de Bebo, de la Orquesta Sabor de Cuba, con la que grabamos la música de Rolando Laserie, Fernando Álvarez, Celeste Mendoza. Yo tenía ya 15 años cuando empecé a ser el pianista de Bebo Valdés”.

¿Cómo fue trabajar con Laserie, tal vez la mayor voz del bolero? ¿En qué temas se oye su piano?
“Tuve la suerte de grabar mucho, porque Rolando era el cantante de la orquesta de Bebo. Entonces con él hice muchas apariciones en radio y TV, bailes. A Laserie lo conocí profundamente. Era tremendo cantante y una persona increíble.
Uno de los muchos temas que hice y que quedó como un clásico fue Sabor a mí, otro que se quedó pegado es Mentiras tuyas. Lo cogí en la época de oro, en su momento más grande. Igual que Fernando Álvarez, porque esos eran los cantantes de la banda, y Fernando estaba pegadísimo. Mi padre era el director y arreglista, y un día me dijo ‘vamos, el pianista ahora eres tú. Yo voy a dirigir y tú vas a aprender’”.

¿En qué momento empieza a coger su rumbo?
“En la década de los 60, aún yo estando con mi papá, estaba organizando mi primer trío de jazz, y yendo a las sesiones para poco a poco introducirme en el ambiente musical, porque yo no era ningún conocido, era un niño. Cuando me oyeron me fueron dando más espacio. En 1967, cuando nace la Orquesta Cubana de Música Moderna, yo había grabado cuatro discos ya: dos con el Combo de Chucho Valdés, y dos con un cantante muy bueno que ya falleció, que se llamaba Amado Borcela. Por entonces creo que ya logré unir los dos elementos, la rítmica cubana con algo de jazz. Mi primer disco se llama Jazz Nocturno. Ya ahí están los antecedentes del sonido de Irakere”.

Con la Orquesta Cubana de Música Moderna viaja a Polonia en 1970. ¿Qué importancia tuvo ese concierto en su vida?
“Ese concierto decidió mi vida y mi concepto... (calla brevemente). Yo estaba experimentando cosas, sobre todo con ritmos de los yoruba africanos, ligándolos con jazz. Y compuse una obra llamada Misa Negra, mi gran experimento en ese sentido. Tuve la oportunidad de estrenarla en ese festival, en el que estaban nada menos que Dave Brubeck y Gerry Mulligan, dos grandes estrellas norteamericanas.
Cuando terminamos el concierto, Brubeck me llamó a su camerino, y me dijo: ‘Esto que estás haciendo (se emociona, contiene el llanto), es un camino nuevo y diferente, que nadie ha hecho’. Y me puse a llorar. Me abrazó y me dijo ‘sigue por ese camino y nunca pares’. Eso para mí fue la señal de que estábamos haciendo un buen trabajo. Después Misa Negra, que la mantuve y la adapté, fue la obra cumbre de Irakere en el 79. Logró mi primer Grammy (risas)”.

¿Cómo se forma Irakere?
“Ya en el Combo de Chucho Valdés estaban parte de sus fundadores: Paquito D’Rivera, Carlos Emilio Morales, entre otros. Ese quinteto se mantuvo con la Orquesta Cubana de Música Moderna, y de ahí la base sigue para formar Irakere en 1973. Decidí añadirle metales, y en ese año grabamos el primer disco, Bacalao con pan”.


Precisamente le quería preguntar por la historia de ese tema, ¿por qué ese nombre?
“Cuando era niño, un señor pasaba por la calle con una canasta en la cabeza cantando ‘¡bacalao con pan!’. Era su pregón para vender pan con bacalao, y los trabajadores y albañiles que estaban haciendo cosas se acercaban a comprarle. Y en la grabación me acordé de ese sonido mientras discutíamos cómo le poníamos, porque era un instrumental. ¡Coño! ¿Oye y bacalao con pan qué? ¡Bien! Así quedó”.

Se me estaba olvidando una pregunta importante. ¿Cree que la música cubana y la estadounidense tienen la misma raíz y de ahí se explica el perfecto sonido que se logra al mezclarlas?
“Es fácil porque todo viene de África. A lo que hacemos nosotros le dicen Afrocuban jazz. Y el jazz es música afroamericana. O sea que hay un punto de partida que es mamá África, y estas cosas, todas estas células rítmicas de uno y otro lado, vienen siendo lo mismo. Son los esclavos africanos que fueron a parar al Caribe, otros a Estados Unidos y otros a Sudamérica, donde también hay raíces tremendas. Entonces por eso es que funcionan tan bien las combinaciones rítmicas, porque vienen del mismo lado. Son hermanos (risas)”.

Otro tema del que le quería preguntar es la historia es Juana 1600
“Esa es una composición de todos. Que yo dediqué a los esclavos negros y al momento en que entraron a la isla, en 1600. Así lo recoge la historia. Entonces Cuba no se llamaba así, se llamaba Juana. Ahí entran las raíces africanas a Cuba, toda su cultura y sus ritmos. Es como decir Cuba 1600”.

¿Cuándo fue su primera gira estadounidense? ¿Qué recuerda?
“Fue interesante, el debut de Irakere en el año 78. En Carnegie Hall, nada menos que el mejor teatro del mundo. Esa vez tocaron grandes músicos como McCoy Tyner, Bill Evans, Mary Lou Williams, y la sorpresa era Irakere. Ahí como público asistió Dizzy Gillespie, Stan Getz, todas las luminarias del jazz que ya nos conocían. Incluso fueron Jerry Masucci, Papo Lucca y las estrellas de la Fania. Había más músicos que público (risas), fue un concierto para la historia, apoteósico”.

¿Se puede decir que 78 y 79 son los años dorados de Irakere?
“Creo que sí, pero después hubo una segunda época en los 80, cuando nos abrimos camino en Europa. Ha sido uno de los grupos que más éxito ha tenido allá. Nos invitaban a todos los festivales europeos. Tocábamos en el Ronnie Scott’s, que es el club de jazz más importante de Reino Unido, y allí rompimos récord de entrada. Teníamos que ir dos veces al año a hacer cuatro semanas cada vez, en primavera y en otoño. Así conocimos toda Europa. La banda no tenía las figuras anteriores, pero sonaba mucho mejor”.

¿Cómo fue la experiencia de colaborar con Silvio Rodríguez?
“Silvio iba a hacer un concierto en Chile en 1990 y necesitaba una banda que lo ayudara, porque la de él se había disuelto. Entonces hicimos unos arreglos y nos presentamos en ese concierto con él. Para mí fue memorable, para todos los que estábamos allí, porque tocar para 90.000 personas en un estadio, cantando las canciones al mismo tiempo que Silvio, fue realmente emocionante. Reforzamos Irakere para aquello y la verdad que la banda sonó espectacular”.

¿Cuáles son sus principales influencias en Cuba y en el jazz?
“En la música mi papá me inspira, por supuesto, fue el primer pianista que vi. Después está Peruchín, Frank Emilio, está “Lilí” Martínez, Jesús López, Ernesto Lecuona, y Mario Romeu. Esas son mis verdaderas influencias cubanas. En el jazz arrancamos con Art Tatum, Duke Ellington, Thelonious Monk, Bud Powell, Billy Taylor y Hank Jones”.

De nueve premios Grammy que ganó, ¿cuál recuerda más?
“Todos, pero el de Irakere, que fue el primero, no lo podíamos creer. Era la década del setenta. ¿Un premio Grammy? ¡Dios santo! Nosotros gritábamos y llorábamos, porque fue una sorpresa muy grande. Ese fue el primero, el primer amor. Los demás se recuerdan con mucho cariño. De los otros, los dos que gané con mi padre Bebo, por el disco que grabamos, Juntos para siempre. Ganamos el Grammy Latino en 2009 y con el mismo disco el Grammy americano en 2010”.


Cuando Irakere gana el primer Grammy había abismales diferencias entre la isla y EE. UU. Ahora ¿qué opina del deshielo?
“La comunicación entre los pueblos es fundamental. Sea del país que sea. El intercambio cultural, esa comunicación, ayuda a todos. Y por eso espero que se mantenga siempre. No solo entre Cuba y Estados Unidos, sino que se derriben las barreras en todo el planeta”.

¿Qué nos trae a Medellín? ¿Qué prepara para los paisas?
“Tenemos una banda que está fuera de serie (risas). Tenemos unos músicos que echan humo, como decimos nosotros. Tengo el mejor batería cubano y el mejor conguero cubano, lo puedo decir sin miedo. El bajista es uno de los mejores, acompañante y solista. Entonces vamos a presentar algunos temas ya famosos, como es Rumbón, que está en el disco Briyumba Palo Congo, vamos a presentar del disco Live at the Village Vanguard el tema Son XXI, tengo temas populares cubanos que yo he compuesto, tengo tango, tengo stand-up de jazz, tengo una variedad para ustedes que yo espero que les guste. Que prepare la gente su ron que yo voy a preparar el mío”.