19 dic. 2016

Aníbal de Gracia deja huella en la Salsa



Fuente: Fundación Nacional para la Cultura Popular, Puerto Rico. Por: Jaime Torres Torres

Es un homenaje a los intérpretes que escuchó durante su niñez y que despertaron su interés por la música.

A pocos días de la Navidad, con el lanzamiento de “Dejando huellas”, el trombonista Aníbal de Gracia invita a parrandear y también a reconocer el legado de leyendas como Héctor Lavoe y la Reina, Celia Cruz.

Proyecto de cinco estrellas que emprende en compañía de una abarcadora representación de los exponentes más respetados de la salsa y la plena.

En el popurrí de “Juana Peña”, “Barrunto”, “El Cantante”, “Periódico de ayer” y “Mi gente” unen sus voces NG2, José Luis de Jesús, Juan Pablo Díaz y Juan José Hernández, con una distinción: coros diferentes a los éxitos que inmortalizaron a Lavoe.



“Se han hecho tributos y yo quería hacer algo distinto, utilizando artistas de la nueva generación salsera. A mí me influenciaron Willie Colón y Héctor Lavoe. Deseaba un homenaje desde otra perspectiva y la idea de cambiarle los coros fue de Víctor Manuelle. Grabamos dos versiones: una con los coros originales y otra con los nuevos”, explicó Aníbal, a quien respaldaron en el concepto Gilberto Santa Rosa, Víctor y Jerry Rivas.

Otro mosaico de éxitos, de más de 10 minutos de duración, es dedicado a la inolvidable Celia Cruz. En el popurrí de “Químbara”, “Cúcala”, “Usted abusó”, “Soy antillana”, “La vida es un carnaval” y “Bemba colorá” cantan Hindy Castillo, Yoko, Melina Almodóvar, Mayté Pérez, Michelle Brava y Nahyra Pérez.

Aníbal demuestra que, más allá de Celia, en el género sobresalen otras voces femeninas que le pueden impartir continuidad a la obra de la Guarachera del Mundo.



“Graciela y La Lupe son parte del movimiento, pero como Celia ninguna. Hay unas cantantes que, lamentablemente, han intentado imitar a Celia, pero las imitaciones nunca son buenas. Tenía la idea de hacer este tributo, pero sin limitarme a Puerto Rico. Por eso tengo a Yoko de Japón, Mayté de Cuba, Hindy de Venezuela, de Miami, Melina Almodóvar y de Puerto Rico, Nahyra y Michelle. Me hubiera gustado tener a Carolina La O, de Colombia. A Choco Orta le envié un correo electrónico y un mensaje de texto, pero nunca recibí respuesta”.

Además, una ingeniosa versión del estándar “Lágrimas negras” de Miguel Matamoros, con Los Andinos, Rey Ruiz, Edgar Daniel, Moncho Rivera, Camilo Azuquita, Willie González y Seve Matamoros, le imprime más profundidad al cancionero de “Dejando huellas”.

“Ahí tenemos a Seve, la hija de Miguel Matamoros. Me faltaba un tema para redondear lo que quería hacer, pero que hubiese trascendido y todo el mundo conociera. Mi papá, cuando yo era pequeño, cantaba “Lágrimas negras”. Ya había grabado “Son de la loma”. Quería hacer algo distinto y mi esposa me dijo que sería chévere empezar con un trío y después cambiar a salsa. Llamé a Machi Rodríguez y cuando terminé me eché a llorar porque evoca mi infancia. La presencia de la hija de Matamoros es la aprobación a lo que estamos haciendo”.



En el concepto de “Dejando huellas”, al presente la obra maestra de la discografía de Aníbal de Gracia, no se excluyó la plena, expresión que durante los pasados años ha cultivado con Batukéalo y abordada aquí en “A ti na’ má”, “Yo me tomo el ron”, “El jolgorio” y “El abuso”.

“Son canciones con las que crecí desde pequeño. Mi papá tuvo una tienda de discos en Bayamón y yo crecí escuchando a Ramito, La Calandria, Felipe Rodríguez, Felipe Pirela y a muchos más. Temas como ‘Wepa, wepa’, de Alfonso Vélez, y ‘Yo me tomo el ron’, de Chuito el de Bayamón con Johnny El Bravo, a mí me marcaron. Siempre los quise grabar porque el artista, más que fama y dinero, lo que desea es ser escuchado. Esa es la música con la que crecí y deseo que la juventud la descubra porque no todo es reguetón ni música electrónica”.

Posiblemente, la entrega navideña más sabrosa de la secuencia es su nueva versión del clásico “Desenfunda” de Félix Castrillón. En una de esas extrañas curiosidades de la música popular, la letra versa sobre el cuatro puertorriqueño. Y en las versiones que popularizó El Gran Combo no se grabó el instrumento nacional.

“Daniel Santos fue el primero que lo grabó. Lo curioso es que cuando El Gran Combo lo graba con Andy Montañez el solo es del tres de Miguel Rodríguez, cuando la canción habla de desenfundar el cuatro. Cuando El Gran Combo la vuelve a grabar con Charlie Aponte tampoco incluyen el cuatro. Y ahora he decidido incluir el cuatro con el amigo Prodigio Claudio, que tocó un solo espectacular”.



La versión de “El jolgorio”, estampada originalmente en su tercer disco, es interpretada por Giovanni Lugo, fallecido en 2009. Es un tributo a uno de los talentos más polifacéticos de la música afroantillana pues Lugo cantó con la Orquesta Harlow, Zaperoko, Bobby Valentín y Plena Libre, entre otras agrupaciones.

“Es uno de los talentos más auténticos del País. Mucha gente no lo conoció. Él sabía las canciones de todo el mundo con sus soneos. Cantaba salsa, merengue, bolero y tocaba la percusión”.

El disco “Dejando huellas” de Aníbal de Gracia y sus Invitados está disponible en la Fundación Nacional para la Cultura Popular y en otros establecimientos. Solo se reprodujeron dos mil unidades y no se contempla una segunda reedición del concepto que indiscutiblemente reúne alrededor de medio centenar de los cantantes e instrumentistas más reconocidos de la industria, como Tito Matos, Víctor Muñiz, Josué Barreto, Christian Nieves, Victoria Sanabria, Luis Marín, Julito Alvarado, Pete Perignon y otros que, capitaneados por Aníbal de Gracia, documentan parte de las huellas de nuestra música popular.