28 sept. 2016

Honor a la Fania


Ismael Miranda y Richie Ray en Washington


Fuente: Fundación Nacional para la Cultura Popular, Puerto Rico. Por: Jaime Torres

La trayectoria de las Estrellas de Fania, concepto que revolucionó la música latina a nivel mundial, ha sido reconocida con el Premio a la Herencia Hispana, en su vigésimo novena edición, celebrada el pasado viernes, en el Warner Theatre en Washington D.C.

“Quisieron hacer un homenaje a la Fania. Fuimos Ismael Miranda, Nicky Marrero y yo. Cerramos el show con ‘Quítate tú’ y ‘Qué rico suena mi tambor”, dijo Richie Ray a la Fundación Nacional, a su llegada ayer a Puerto Rico.

Nicky, Ismael y Richie conversaron entre sí y acordaron que al recibir el galardón lo debían dedicar a Johnny Pacheco, fundador de la Fania.

“Ismael habló a nombre de los tres. Él reconoció que el honor le corresponde a Johnny Pacheco, que fue el fundador de las Estrellas de Fania, pero como se encuentra enfermo, ya no puede salir ni hacer nada. Nos pusimos de acuerdo para que Ismael dijera que el premio realmente es para Johnny Pacheco”.

Nicky, Richie e Ismael son boricuas y como tal se sienten orgullosos porque se trata de un reconocimiento a la aportación de Puerto Rico al concepto más trascendental de la historia de la salsa.

“Nos trataron súper bien; nos dieron regalos y nos llevaron a cenar. Nos reservaron las mejores habitaciones y fue como pasar unos días como reyes”, abundó Richie.

A manera de una anécdota, Richie dijo que los acompañó una orquesta de configuración cuasi sinfónica. Ismael envió el arreglo del popurrí de “Quítate tú” y “Que rico suena mi tambor”, transcrito por Carlos García.

Pero hubo un problema: los músicos norteamericanos, por desconocimiento de la cultura salsera, ignoraban que había que reservar tiempo para el coro y los soneos.

“Ismael mandó a preparar el arreglo, pensando en que Nicky pudiera tocar su solo de timbal. Pero sucede que en nuestra música está lo que es el soneo. Eso es abierto en el arreglo y en el momento se da el ‘cue’ o la señal. Era una pequeña sinfónica. Cuando llegamos vimos que no había coristas y un grupo mexicano, que se entusiasmó con nosotros, nos hizo el coro. Cuando escuché la canción me sonaba a un ‘minuet’ y dije: ‘Oh, my God, ¿cómo vamos a bregar esto?’ Nos reunimos Ismael, Nicky y yo y les explicamos que repetiríamos varias partes. Y les advertí que yo toco duro y que debían engancharse con el ritmo”, contó Richie al revelar que hoy se anunciará el homenaje que próximamente recibirá junto a Bobby Cruz en el Paseo de la Fama de Puerto Rico por su contribución a la salsa.

La ceremonia en el Warner Theatre en Washington D.C. fue grabada y filmada para ser retransmitida este viernes 30 de septiembre a las 10:00 p.m. por PBS.



La presentación de Fania fue coordinada por Bruce Mcintosh, gerente general de Codigo, la compañía que adquirió el catálogo de Fania.

Richie Ray, Ismael Miranda y Nicky Marrero viajaron a Washington con sus respectivas esposas. Participaron de una serie de actividades, que incluyeron un homenaje en la Casa Blanca, una cena-recepción, el desfile por la alfombra roja y la ceremonia de premiación.

Los anfitriones de la velada fueron las celebridades afroamericanas Elizabeth Rodríguez y Berto Colón.

Los artistas que amenizaron el espectáculo son J. Balvin, Angélica María, Jason Cerda, Ailyn Pérez, Nicholas Rodríguez y, como parte del gran cierre, Ismael Miranda, el timbalero Nicky Marrero y Richie Ray, ex integrantes de la Fania All Stars.

Los maestros de ceremonia, que presentaron a los homenajeados, son Prince Royce, Becky G., Angélica Vale, el actor Nicholas González, Raúl Castillo, la cineasta Carmen Marrón y el cantante Frankie Negrón.

Entre los homenajeados estuvieron la juez Sonia Sotomayor, la actriz Angélica María, el escritor dominicano Junot Díaz y los ex miembros de la Fania All Stars.

La disquera Fania revolucionó la escena de la música latina cuando en 1971, gracias a la visión de Jerry Masucci, Johnny Pacheco y Larry Harlow, reunió a sus estrellas en un concierto en el Cheetah, donde se rodó parte del histórico filme “Our Latin Thing” que proyectó al mundo el impacto de la diáspora caribeña en la escena sociocultural niuyorquina del umbral de la década de 1970.