24 may. 2016

El sabor renovado de Chembo Corniel




Fuente: Vocero, Puerto Rico. Por: Vicente Toledo

Al percusionista boricua Wilson ‘Chembo’ Corniel’, Jr., le gusta que su jazz suene sabroso y picante en todo momento. Que la fórmula combinada de jazz con conga, logre enlazar efectivamente la esencia de su estilo. Luego de la magnífica producción ‘Afro Blue Monk’, el nominado a un Grammy por el disco ‘Things I wanted to do’ deseó renovar por completo el quinteto Chaworo.

“Yo quería hacer un cambio radical en el grupo, pero sin que perdiera la esencia de lo que es la música de Chembo y el sonido de Chaworo”, explicó el músico, vía teléfono desde Nueva York.

“Soy muy cuidadoso siempre con mi sonido y la producción del disco, porque soy de los que piensa y tiene en mente que el próximo trabajo discográfico debe ser mejor o igual al anterior. Después de ‘Afro Blue Monk’ tuve la idea del cambio en ruta a la próxima grabación. Tenía que venir con algo diferente… Tenía que hacerlo, pero a la misma vez con un grupo pequeño, como un quinteto, porque no quería un grupo grande. En otro momento probaré algo con trombón y más grande, pero al momento prefiero mantener así”, puntualizó.

El nuevo quinteto de Corniel luce y suena fenomenal. Está nutrido de excelentes jóvenes talentosos, preparados académicamente y con ‘hambre’ musical. En el saxofón tenor y soprano cuenta con Frank Fontaine, un académico que siempre de una manera u otra ha colaborado con Chembo en los últimos tiempos. Participó en la producción anterior, como invitado especial en la flauta y clarinete.

En el piano se destaca el nicaragüense Darwin Noguera, quien ejecuta con elegancia y dulzura las blancas y las negras. De la batería se encarga el boricua Joel Mateo, con previa experiencia con el trombonista Ángel ‘Papo’ Vázquez; y en el bajo eléctrico Ian Stewart, quien fue estudiante del bajista boricua, John Benítez y escribió un libro-manual sobre el estilo de su maestro.

“Stewart llegó al ensayo con un bajo eléctrico y ese fue el cambio de arranque”, señaló Chembo. “Esa fue la chispa que inició el cambio. Además, di mano libre y oportunidad a todos los muchachos de aportar con sus ideas. Son jóvenes, talentosos, con ideas frescas, muchos deseos… y realmente con mucho que aportar al quinteto. Mi experiencia de más de 40 años en la música y la creatividad de estos músicos jóvenes, sin duda iban a lograr ese cambio deseado”, añadió.

El disco ‘Land of the descendants’ abre con la pieza ‘Descendants’, compuesta y arreglada por su estudiante Takao Heisho, donde Corniel luce en la tumbadora y en los tambores batá con la colaboración de un invitado, Víctor Rendón en la batá iyá.

Sigue el corte ‘El antillano’, tema del baterista Mateo con un solo fino del tecladista Noguera y excelente trabajo de Fontaine en el sax.

Una de las piezas más significativas de la producción es ‘Transparent souls’, compuesta por Chembo en honor a su padre.

“Este tema es dedicado a mi papá que murió el año pasado… está allá arriba con mami. Es un danzón que no cambia a son, sino a afro a 6×8. Mi deseo fue hacer algo con mucho ‘feeling’”, expuso.

En este corte, el conguero brilla con un melodioso solo de conga, donde sus manos logran la sensación de dar golpes hablados. Una elegante técnica y ejecución que, sin hacer mucho ruido, muestra la habilidad y sensibilidad de ejecutar la tumbadora.

El conguero hizo la salvedad una vez más que su música es un jazz con conga y no jazz latino.

“Quiero que la gente vea mi grupo como uno de jazz, pero con conga. Me inspiró en un principio lo que hacían el grupo de Jerry González ‘The Fort Apache Band’ y Chucho Valdés cuando grabó con su cuarteto. Cómo le sacaban lo máximo de sonido a grupos pequeños”, apuntó.

La afinación que Chembo utiliza en la conga es la de Carlos ‘Patato’ Valdés. Destaca con orgullo que pertenece a esa escuela’ y que aprendió de los grandes maestros Ray Barretto, Mongo Santamaría y el propio Patato.

Otros invitados en la producción son la cantante Kat Gang, que de forma sensual y melodiosa canta ‘Lush life’, en exquisito arreglo de Noguera; el gran trompetista James Zollar, quien participó con las legendarias orquestas de Duke Ellington y Count Basie; el violinista Benjamin Sutin; y sus otros dos estudiantes japoneses Kan Yanabe (cajón repicador) y Yasuko Kimora (Cajón base).

“Heisho, Yanabe y Kimora son mis estudiantes. He viajado 18 veces a Japón. Me gusta pasar mis conocimientos y enseñar. Me transporta cuando me criaba y crecía escuchando en casete a Los Papines y Los Muñequitos junto a mis amigos”, recordó.

Corniel es un bravo de la tumbadora. La renovación del quinteto Chaworo es refrescante y cautivadora. Solo nos resta esperar que Chembo pueda regresar a su Puerto Rico adorado y deleitarnos con lo que sabe hacer… darle a la gente el sabor particular de su música.

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