12 nov. 2015

Juan José Hernández, un cubano apasionado por el folklore boricua


Fuente: Fundacion Nacional para la Cultura Popular, Puerto Rico. Por: Jaime Torres Torres

Descubrió el significado de la Navidad en Puerto Rico.

En su natal Cuba se celebra tímidamente desde la visita del Papa Juan Pablo II en 1998.

Dos años después, el cantautor Juan José Hernández llegó a Puerto Rico y es en nuestra Nación que comprendió el verdadero sentido de la festividad cristiana de fin de año.

Si bien muchos lo conocieron como cantante de la orquesta de Willie Rosario, director de San Juan Habana y autor de éxitos de Gilberto Santa Rosa, El Gran Combo e Ismael Miranda, desde el año pasado Juan José cultiva una nueva faceta en su carrera: la de productor de música puertorriqueña.

Debutó con el cd “Regreso al campo” de Julio César Sanabria y este año reaparece con el concepto “Bullangueando con Los Cantores de Bayamón” de José Raúl Marrero.

Su reto, además de abordar la bomba, la plena y la guaracha jíbara, fue el seis del Dorado, “Yo te amo todavía”. “El disco de Julio César, que todos son seises, me llevó a estudiar fuertemente casi todos los seises que hay en Puerto Rico porque tenía canciones que había que mezclar con el seis, con el mismo tono de la canción. Eso me dio profundidad en el género. José Raúl tenía unas décimas para el disco y encontré que el seis del Dorado como que le caía y al mismo tiempo me permitía cambiar un poco la armonía tradicional. Y en cuanto a la bomba y la plena, las he grabado con San Juan Habana y las he compuesto para otros artistas. Son géneros que conozco bastante desde Cuba”, explicó a la Fundación Nacional para la Cultura Popular.

En algunos cortes, sin embargo, se aprecian influencias de la música cubana. En “Suelto y sin vacunar”, frase cubana que se utiliza para aludir a la persona que anda por la libre y sin control (aquí dirían “al garete” o “suelto como cabete”), se escuchan pinceladas de rumba.

“Es como el que quiere parrandear, que anda suelto por la calle y nadie lo puede parar. Me pareció jocoso traer de lo mío hacia acá, a la Navidad”.

La composición “El bullanguero” comienza con unos compases de danzón cubano. También hay una fusión de plena y salsa en su composición “Al llegar la Navidad” que los Cantores grabaron con NG2.

“El disco es bien variado y al mismo tiempo se oye parrandero, alegre y alegórico a la fecha. Ese era el objetivo. Tratar de aportar al concepto de Los Cantores, pero sin sacarles de su estilo, aunque trayéndolos a la contemporaneidad”.

Juan José, quien llegó a Puerto Rico con 24 años, no puede comparar la Navidad musical boricua con la cubana porque antes de la visita de Juan Pablo II no se celebraba, por el ateísmo que el régimen marxista comunista impuso tras la revolución cubana.

“Yo no vine a celebrar la Navidad hasta que tuve 18 ó 19 años. Durante mi época en Cuba no se celebraba. Después de Juan Pablo II se hizo feriado el día 25 de diciembre. No tenía una tradición navideña musical en mi acervo. Para mí, llegar a Puerto Rico y ver lo que representa la Navidad a nivel cultural fue casi nuevo. Estos 16 años que llevo aquí me han dado la experiencia suficiente como para saber el significado que encierra y lo importante que es para las personas”.

Lo que sí se celebraba [y se celebra] en Cuba es la fiesta de Despedida de Año, fecha que ha sido abordada por artistas como Issac Delgado (“El año que viene”) y Silvio Rodríguez (“Canción de Navidad”, compuesta años antes de la llegada del Papa).

“Si recuerdo que hay alguna canción que habla algo del lechón o de sembrar la yuca, pero sí se le canta y se celebra el fin de año”.

De otro lado, Juan José explicó que la evocación de los trombones de los “Asaltos” de Willie Colón, Héctor LaVoe y Yomo Toro, incorporados a la instrumentación de cuatro, guitarras, bajo, tiple, mandolina y percusión de Los Cantores, fue solicitada por José Raúl.

“Quería agrandar el sonido de Los Cantores. Me pareció fantástico porque muchos números de Willie y Héctor LaVoe la gente los identifica con la Navidad. El sonido del trombón la gente lo asocia con la salsa y la Navidad”.

A través de sus 16 años en Puerto Rico, Juan José Hernández se ha nutrido bastante del tesoro de la música autóctona. Otro ejemplo es su contribución a la banda sonora “Betances suena así”, a la que aportó “Yo soy libre” con el niño Sebastián Andrés.

“La riqueza de la música puertorriqueña, la riqueza de la historia puertorriqueña, cultural, a mí me ha penetrado fuertemente. Tengo dos hijos que son puertorriqueños, nacidos aquí. Como padre, que quiere dejar un legado a sus hijos, me preocupo por que conozcan su historia y cultura. Primero uno se la tiene que aprender para poder transmitirla a ellos. En ese sentido, no pierdo el tiempo. Mis hijos saben quiénes son Betances, Hostos y saben de su cultura”.

El maridaje de músicos cubanos y boricuas se remonta a décadas atrás, con la incursión de artistas como Lucy Fabery, Daniel Santos y Rafael Hernández en Cuba.

En la salsa, el Conjunto BorinCuba de Justo Betancourt y la Descarga Cubana de Pupy Santiago, entre otros, desarrollaron talleres trascendentales.

Posiblemente, San Juan Habana ha sido objeto de la mayor influencia de la cadencia afroboricua y de los colores del folclor campesino. “Mi paso como cantante por las orquestas de Willie Rosario y Humberto Ramírez es importante, aparte de que conozco la métrica de la décima desde niño. Compositores como Pedro Flores y Rafael Hernández, que son universales, me han nutrido al igual que Tite Curet y Roberto Angleró en la salsa. Ismael Miranda también al igual que el trovador Edgardo Rivera, campeón Bacardí. Y Antonio Cabán Vale, El Topo, a quien considero, si no el mejor, uno de los más grandes cantautores. Todo eso es parte de mi influencia. Mi forma de componer cuando vine de Cuba es muy distinta a lo que es ahora porque ahora tengo otras influencias”.

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