12 sept. 2015

Al Escobar (1930 - 2015)


Esta tarde falleció en Los Angeles el pianista barranquillero Al Escobar.

¿Quién fue Al Escobar?... Para dar respuesta a esta pregunta compartimos una nota publicada años atrás en el portal Herencia Latina, donde se detalla buena parte de la trayectoria del desaparecido músico colombiano.

Al Escobar - Un Pianista de Categoría
Fuente: Herencia Latina. Por: Nestor Emiro Gómez

  Toda su vida ha llevado prendida a su ciudad natal Barranquilla en lo más profundo de su corazón, no obstante haber tenido que separarse de ella por una decisión que tomara su padre de radicarse en el exterior, cuando solo contaba con siete años de edad. Las imágenes de sus vivencias en esta ciudad, aun permanecen en el recuerdo de Álvaro Escobar, no importa cuantos escenarios haya recorrido por todo los Estados Unidos, el área del caribe y demás países donde ha presentado sus grandes virtudes musicales. Y conste que han sido muchísimos los escenarios trajinados en su brillante y extensa trayectoria de más de 50 años de vida artística, al lado de figuras tan importantes como Pupi Campo, Noro y Esy Morales, Miguelito Valdez, Tito Puente, Celia Cruz, La Lupe, Mongo Santamaría, Jack Contanzo y demás personalidades no tan solo de la música latina, sino también  del mundo anglosajón.

Y aunque su nombre se ha destacado y es reconocido en el ambiente musical hispano de los Estados Unidos, no ha ocurrido lo mismo en su querida tierra natal, donde son muy pocas las personas que conocen su trabajo. Es el caso nuestro cuando en 1997 nos encontrábamos en San Juan de Puerto Rico asistiendo a un encuentro de coleccionistas y tuvimos oportunidad de ver un video del programa Nostalgia de la TV de la Isla, donde se presentaba Miguelito Valdez. En el show, Miguelito cantaba acompañado por un dúo compuesto por piano y bajo. Y cuando en el programa el maestro Pedro Flores le pregunta por los nombres de los miembros del dúo cuán grande no seria mi sorpresa al escuchar a Miguelito decir que el pianista era Al Escobar natural de Barranquilla, Colombia.

Y mucho mayor fue mi impresión, en el momento en que, después que Al ejecutó un magnifico solo de piano, el famoso cantante cubano se  dedicó a elogiarlo diciendo: «Yo no sabia que en Colombia se tocaba el piano tan lindo».  Este episodio debió ocurrir, en los años 1970 o 1971, época en la que Al Escobar se encontraba viviendo en Puerto Rico. A partir de ese momento y gracias a la colaboración del gran coleccionista de videos Jaime Jaramillo, quien me obsequió una copia del mismo, comencé a difundirlo entre el mayor número de personas posible, con el fin de conseguir alguna información sobre la vida de Escobar. Durante todos esos años que siguieron fue muy difícil ubicarlo, hasta que por fin apareció en los Ángeles, donde fue localizado por una gestión adelantada con el concurso del músico Arturo López Viñas,  el Sr. Rafael Bassi y del periodista de Los Ángeles Guido Herrera Yance.

Su infancia en Colombia

Álvaro Escobar Páez nació en Barranquilla el 8 de Marzo de 1930. Recuerda que su mamá le decía que había nacido un sábado de carnaval. Su Padre fue el destacado músico tolimense Gabriel Escobar Casas, quien vino a trabajar a Barranquilla y aquí conoció a doña Inés Páez, oriunda de Santa Marta, con la cual contrajo nupcias. El señor Escobar trabajaba para ese tiempo como director de la banda de la policía. Se distinguió por ser un ferviente promotor de los aires musicales nacionales, especialmente del bambuco. Su composición más famosa es  el bambuco «Serenito De Mayo». Tiene el honor de haber aparecido en la primera película sonora hecha en Colombia en 1937, acompañando al dúo venezolano Ravengar-Espín.

El Sr. Gabriel Escobar, fallecería en Nueva York el 8 de enero de 1953 y su cuerpo fue trasladado a Barranquilla para brindarle honores militares en la catedral Iglesia de San Nicolás.

Desde pequeño Álvaro aprendió a leer música, bajo la orientación de su padre. Siempre lo acompañaba a los conciertos que ofrecía la banda de la policía todos los domingos, asistiendo conjuntamente con su madre y hermano. Su niñez transcurre en ciudad natal entre los conciertos, los juegos, las carreras en el parque, hasta que deciden viajar a la ciudad de Nueva York por iniciativa del señor Escobar Casas, en búsqueda de una mejor educación para sus niños. Allí, mientras sus  hijos desarrollan actividades escolares propias de su edad, el señor Escobar hace lo suyo, estudiando en el New York College of Music, promocionando el bambuco, al cual tuvo que cambiar la escritura rítmica de 3/4 a 6/8, para que pudiera ser bien ejecutado por los músicos de la National Broadcasting Company. Precisamente, en un artículo publicado el diario El Colombiano de Medellín el 21 de septiembre de 1951, escribió lo siguiente:
 
«En mi libro All Latin American Rhythms for the Modern Orchestra (Edward B. Marx, New York, 1950), describo este ritmo en seis por ocho, y parece que esta dando buenos resultados, pues algunas orquestas americanas y latinoamericanas están incluyendo en su repertorio bambucos y pasillos».

En 1945, el joven Álvaro regresa a Barranquilla por disposición de su padre, ya que en un arranque de travesura se fue de su casa y se enlistó en el ejército norteamericano, en plena guerra mundial. Ya en Barranquilla entra a estudiar en el viejo colegio Biffi, sin abandonar sus estudios de piano, esta vez, con el profesor Aurelio Vásquez Pedrero. Es la época en que conoce a Pacho Galán y se hace gran amigo de Luis Alfonso Meza (pianista de la Jazz Band de la emisora Atlántico), quien, en ocasiones especiales,  le brinda la oportunidad de tocar con  la orquesta. Es también el momento en que forma su primer grupo musical con unos muchachos de su vecindario. El grupo tenía una instrumentación que comprendía bongoes, clave, marímbula y piano, con la cual se atrevieron a presentarse en la inauguración de un local comercial. Fue allí donde los vio el propietario de las Emisoras Unidas, el señor Roncallo, y los invitó para que se presentaran en su estación de radio. A partir de esa experiencia Al se sentiría tan bien que decide entonces dedicarse completamente a la música. Sin embargo, pronto tiene que abandonar el grupo porque en 1946 regresa nuevamente a Nueva York.
 
Al Escobar en el piano, con la Orquesta del maestro Pupi Campo, para finales de los años 40s.
Foto de Al Escobar, cedida a Herencia Latina.


Inicio de una carrera exitosa en Nueva York

Después de regresar de Barranquilla en el año 46, una de las primeras diligencias que Al hace en Nueva York, es afiliarse a la Unión de Músicos de la ciudad, la Unión  802.  Acto seguido se dedica a estudiar, recibiendo clases privadas y a trabajar con grupos locales, por un tiempo aproximado de año y medio. Así se mantiene hasta que un músico cubano que trabajaba con Pupi Campo, lo lleva al grupo, con el propósito de vincularlo. Inmediatamente entra a la orquesta, en virtud de la destreza  que demuestra tener para leer, con gran facilidad, las partituras del piano.  Pupi tenia una agrupación con ocho músicos. Él tocaba las maracas, usaba un sombrerito de fieltro y bailaba enfrente. Pero entonces decidió hacer la orquesta más grande y prestigiosa, para lo cual llamó a Tito Puente, cuando aun no era famoso. La misión de Puente era reorganizar y dirigir la orquesta. Entonces les hace una prueba a todos los músicos y solo quedaron tres, entre ellos Al Escobar. Es ahí, donde todo empezó.

Mas tarde Tito sale de la orquesta para organizar su propia banda y, un año y medio después, llama a Al Escobar para que trabaje con él. Para esa época, ya el gran timbalero había hecho sus primeras grabaciones para la compañía RCA y ahora es Escobar quien tiene la oportunidad de grabar con Puente. Efectivamente, para el 15 de agosto de 1950 participa en la grabación del álbum “Yambeque”, y aparece ejecutando un solo de piano en el tema “Swinging The Mambo”. También actúa en el famoso Palladium, con Tito.

Regresa nuevamente a Colombia

Por motivos comerciales, la familia Escobar regresa a Barranquilla en 1951. Al señor Escobar Casas le habían entregado la dirección de la recién creada compañía de discos en esta ciudad, Atlantic Records. Mientras tanto, Al se dedica a trabajar como solista en el Patio Andaluz del Hotel de El Prado. En razón de que el trabajo en Barranquilla estaba un poco escaso, Al se traslada a Bogotá a laborar en un bar restaurante con un cuarteto. Después de tres meses se regresa a Barranquilla, donde es llamado por la Radio Cadena Occidental (RCO) de Cali. Parte entonces para la capital del Valle y forma una banda  con dos trompetas, tres saxofones, bajo, timbal, cantante, batería y el piano. «La llamé “Los Picadilly Boys”, como la primera orquesta que tuvo Tito Puente. Tocábamos los mambos de Pérez Prado que estaban de moda y música de arreglos que Tito me regaló. Allá en Cali,  estuve unos seis meses», comenta Al.

En 1952 deben volver a Nueva York, ya que el maestro Escobar tuvo diferencias con los propietarios de la Atlantic, al querer formar un sindicato de músicos al estilo de la Gran Manzana y por eso deja a la compañía. Pero en enero del 53, ocurre el lamentable fallecimiento del maestro Gabriel Escobar.

Poco después, Álvaro entra a trabajar en la orquesta que acompañaba a Miguelito Valdez en los EUA.  Trabaja también con la banda de Machito por una temporada y con la orquesta de Ismael "Esy"  Morales, no sin antes  compartir escenario con Noro Morales. Logra presentarse en el famoso Show de TV de medianoche de Jack Paar, de la cadena NBC, con la orquesta de Pupi Campo.  Entonces decide trasladarse a la ciudad de Los Ángeles, donde se desempeña como pianista de algunos grupos, para luego unirse a la orquesta del bongosero Jack Constanzo, a mediados del 57.


Al Escobar en el piano, con la Orquesta de Tito Puente para los años 50s.
Foto de Al Escobar, cedida a Herencia Latina.


Primeras grabaciones con su orquesta

Por razones de trabajo, Constanzo debe dejar su grupo, en momentos precisos en que Al recibía una propuesta para que organizara su propia banda y amenizara los bailes del club Village de Los Ángeles. Circunstancia muy oportuna para solicitarle a Contanzo, le permitiera utilizar a sus músicos para conformar la nueva orquesta. Constanzo no solo estuvo de acuerdo con la solicitud, sino que también la agradeció. De esta manera nace la gran Banda de Al Escobar. Con la que se movió por todos los sitios más importantes del ambiente musical del Oeste norteamericano. Nombres como El Hollywood Palladium de Los Ángeles, El Hotel Beverly  Hills, Ciro’s, El Club Virginia, Casa Escobar, PJ’s, The Rounders, El Capri, The Hollywood Sunset’s Ad-Lib Room, Fire & Frame, La revista musical del club Sevilla, El Stardust Hotel de Las Vegas ( Nevada), El Hotel Golden Bank y Hotel Wagon Wheel en Reno (Nevada) y muchos más, aplaudieron y disfrutaron de la espectacular música de la Gran Banda de Jazz Latino de Al Escobar. Precisamente fue esta la época en que, en una de sus actuaciones, recibió una invitación del sello Cadence para que grabara su música.

Efectivamente, en 1957 graba su primer álbum llamado “Al Escobar’s Rhythmagic” con una banda que contó con la participación de figuras como los trompetistas Pete Condolli, Marvin Brown, John Dolny y Johnny Audino; los trombonistas Bob Enevoldsen, Herbie Harper y Dave Well; el corno francés Jim Sharry, los saxofonista Deck Houlgate y Herbie Stwart; en el bajo, Fred Provincio; en las congas, Modesto Duran; los cantantes Johnny Cheda, Pollito Caserín y Menchita Mejia; mientras en el piano estaba Al Escobar.  Con una ligera variación de este personal, graba en 1958 su segundo trabajo para Cadence Records titulado  “Rhythmagic Vol II”.


Nueva York otra vez

El espíritu aventurero de Al hace que se incorpore al elenco de la revista y show musical de la famosa actriz y cantante norteamericana Eartha Kitt, en calidad de director y arreglista de la orquesta. Deja  Los Ángeles para acompañarla en una gira nacional. Con ella hace un recorrido que incluye a Philadelphia, Chicago, Boston, Bufalo, El Concord y termina en el Copacabana de Nueva York. Después de un año de correrías con la revista, decide establecerse nuevamente en Nueva York, aproximadamente, hacia 1966.  En esta ocasión organiza  su orquesta con músicos de la Gran Manzana, con la cual le corresponde acompañar a grandes estrellas de la canción como Celia Cruz, Xiomara Alfaro, La Lupe y muchas más, en el Club Nocturno Seclucione. Trabaja también en el Chataeu Madrid y en las montañas de Catskills.


Estancia en Puerto Rico

Estando en Nueva York, un amigo suyo de Puerto Rico que era propietario de una cadena de hoteles en la Isla y en los Estados Unidos, le ofrece la oportunidad de abrir un Club Nocturno en el Hotel Borinquen de San Juan. Al no lo piensa dos veces y se marcha para la isla del Encanto. Comienza su nueva actividad empresarial en el club que llama “El Atico”, presentando grandes orquestas como El gran Combo, El Apolo Sound de Roberto Roena, La Sonora Ponceña, Ismael Rivera, Cheo Feliciano, Willie Rosario y muchas más. Después que el Club adquiere un gran prestigio,  en el transcurso de los cinco años que duró el contrato firmado por Al Escobar y,  porque el Hotel cambia de propietario, los nuevos dueños deciden no renovar el contrato. Por esa razón el maestro Escobar tiene que dejar el club y enrumbarse hacia Miami, donde su amigo boricua le promete cederle un espacio en uno de sus hoteles, para que continúe su labor musical. Sin embargo, el negocio familiar tuvo que enfrentar un inesperado revés económico, que los lleva a la pérdida de los hoteles.  En estas circunstancias, a Al no le queda otra opción que dedicarse a trabajar por su propia cuenta.

En la temporada que estuvo en Puerto Rico, logra grabar par el sello Tico, el álbum “El Sonido Moderno de Al Escobar”. Esta grabación se realizó en Nueva York en 1969, por solicitud que le hicieran desde esa metrópoli. Todo el proceso fue desarrollado allí, con músicos residentes la Gran Manzana, entre quienes estuvieron Víctor Paz, Tito Puente, Johnny Rodríguez jr y todos los demás, de primera línea.


Miami su nueva sede

En Miami Al trabaja en algunos sitios como el Bar Americano de Harry del Hotel Eden Roc, en el Hotel Fountain Bleu, en el Holiday Inn. Así permanece por una temporada aproximada de dos años, cuando comienza a desempeñar una laboriosa actividad musical en los cruceros que se desplazan por todo el mar Caribe. Al escobar trabajó en un periodo de más de veinte años en los barcos MS Southward, SS Britanis, Dolphin, Skyward, Norway, Mardi Grass, Boheme y terminó  entregando su ambientación musical  a la compañía Royal Caribbean Cruise Line.


Residencia definitiva en Los Ángeles
 
El espíritu andariego de Al Escobar, al fin parece haberse decidido por establecer su residencia definitiva en Los Ángeles.  Para ello existen muchos motivos. Además de que allí viven sus tres hijos, ha logrado mantenerse trabajando en lo que más le gusta: la música. Actualmente cuenta con un grupo de Jazz Latino y Salsa, el cual permanece actuando en distintos sitios como el restaurante Spazio, el Bar y Gril Holly Street, Restaurante Floridita, Havana Sunset, Hotel Berverly Hills y fiestas privadas.

Este colombiano que ha puesto el nombre de su país muy en alto, la última vez que estuvo en su ciudad fue para principios de los años ochenta, cuando viajó con una compañía de espectáculos que presentaba la revista Hollywood Sobre el Hielo. Él estaba a cargo de la dirección musical del show. Ahora, recuerda y añora a su ciudad, esperando poder regresar y re-encontrarse muy pronto con ella.

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