28 jul. 2015

Johnny Ventura hechizado por la música cubana


Fuente: Radio Cadena Habana, Cuba. Por: Grisel Oquendo

La franca y amplia sonrisa de Johnny Ventura, casi se convierte en huracán de satisfacciones cuando le dije que era periodista de Radio Cadena Habana, una de las emisoras que escuchaba en San Domingo cuando aún era un jovencito.

¿Cuál fue el punto de partida de su carrera?

Me gustaba mucho la música tropical. Yo bailaba cantaba y hacia mímica  escuchando las vitrolas de aquellos tiempos.
Mira, yo no soñaba con ser artista, sino arquitecto, pero las limitaciones económicas de aquella época me llevaron  a estudiar mecanografía,  taquigrafía y  archivo,  lo que se llamaba  secretariado comercial y con ese currículo podía empezar a laboral y cubrir mis estudios de arquitecto. Tenía la necesidad de hacerme simpático,  por eso empiezo a cantar,  bailar, declamar  y funcionó.
Con mis colegas del instituto yo insistía que fuéramos a los programas de aficionados de la época. Ellos me llevaron engañados un día y de repente en la emisora La voz de la alegría cante un tema que fue muy popular con la Sonora Matancera, que interpretado por  Bienvenido Granda,  que decía: …  Bebe otra copa yo se lo pido, no tengas pena por mi dolor es que yo siento que estoy herido… y así empecé con boleros cubanos  el 2 de junio de 1956. Lo  tengo como punto de partida a mi carrera.

¿Incluye en su discografía música cubana?

Si tú revisas mi discografía  son 105 discos de larga duración y hay mucha música cubana en toda ella,  es algo de lo que yo nunca me he desprendido y venir a cuba es para mí otro gran sueño.
Dentro de los temas que  grabe  están, Santa Bárbara,  de Celina González, Macusa, de Francisco Repilado (Compay Segundo)  y Guantánamo, de Abelardo Barroso,  que nosotros lo llamamos en dominicana  1920.

¿Dentro de sus composiciones también están implícitos géneros cubanos?

Si, Sonero baila mi son, el tema  Llore y lloré,  una guaracha  que también  interpreta el gran combo de puerto rico titulada  Trampolín. Es que ustedes contagiaron el Caribe con su música.

¿Por qué Benny Moré constituye un paradigma para usted?

no he grabado obras de Benny moré por el respeto que guardo para él.
yo llegaba a Venezuela el mismo día de su muerte  en 1963, y en el aeropuerto de Maiquetía había una emisora que se llamaba Radio Aeropuerto, en la cual dieron la noticia.
Yo soy hijo de  divorcio y mi padre se fue cuando yo tenía 5 años de edad. La idolatría por Benny More en ese momento que escuche la noticia fue como si  yo hubiese sentido que murió mi padre , fue un golpe muy fuerte para mí , yo lo recibía como un familiar tan cercano como  mi padre y no lo digo aquí en cuba, lo digo en todas partes del mundo , si yo soy artista posiblemente el es el culpable.
Aquí me han sacado lagrimas, risas,  me han puesto a pensar, para mí es un acontecimiento sin precedentes en mi propia vida, desde niño Cuba vivía en Santo Domingo a través de la radio.
en aquellos tiempos en República Dominicana no teníamos tantas emisoras,  pero el resto del dial estaba ocupado por Radio Cadena Habana , CMQ, Radio progreso, es decir nosotros vivíamos escuchando la radio de cuba.
Mi adolescencia discurrió justamente con la influencia de la música cubana, que ustedes nos mandaban desde aquí:  la Sonora Matancera , la orquesta Aragón, Barbarito Diez, los Compadres, Compay segundo  y el gran Benny Moré.
Cuando hablo de ese monstruo de la música cubana pienso que Benny fue tan fuerte,  tan grande que dejó un pedazo de él en mucha gente. Considero que todo el que hace música tropical , música afroantillana, cogió un pedacito de Benny y yo no podía ser el único que no lo hiciera, así que fue mi ídolo, un persona que para  mi dicha y honra  la orquesta que lo acompaño en República Dominicana era justamente la primera orquesta con la que yo cantaba, ahí tuve la suerte de tocar las maracas y conversar con él mucho.
Aún guardo su arreglo de  el tema Como arrullo de palma, que nos lo regalo en esa ocasión.

Johnny, usted se encuentra inmerso en una grabación con la disquera más antigua de Cuba, la EGREM.

Estoy grabando con el maestro Edesio Alejandro, Toni Ávila y Elain Morales  cosas muy interesantes que a la gente le va a gustar , eso es lo más importante.
Escuché a Toni Ávila las cosas picarescas que él hace y se me antojó mucho conocerlo, y de repente alguien que sabía que yo había despertado interés por él, lo llevo a mi casa, entonces ahí tuve la oportunidad de conocer no solamente al cantante y compositor sino al ser humano que es y surgió la idea de que hiciéramos el álbum.
Ahí se cumple otro sueño porque después de ser artista  y grabar en tantos lugares del mundo , mi sueño era grabar en cuba música cubana.

Teniendo en cuenta lo que usted representa para el mundo porque escogió el sello EGREM para grabar.

Bueno es el prestigio del sello, Toni es un artista muy querido aquí, el maestro Edesio es una persona muy respetada, y ya tu vez el cariño que la gente me tiene , todo eso debemos envolverlo en la calidad y el prestigio que tiene la EGREM y yo me siento muy feliz de que así sea.
Los cubanos que han tenido en sus manos  artistas de tantas categorías de altísima calidad, para nosotros cuba es como la mata de la música , cuando tú hablas de los cubanos, de  la cubania lo primero que te llega es mucha emoción, para mí es como un atrevimiento venir a bailar a casa del trompo , gracias a dios me han respaldado y me devuelven todo el amor que yo traigo.

¿Qué  recuerdo se lleva de Cuba?.

Ha sido satisfactorio para mí,  una experiencia única, pienso que para cualquier artista que sea recibido de la manera que a mí me han recibido en Cuba , debe ser una satisfacción enorme como la que yo siento.
En estos momentos el corazón casi no me cabe en el pecho de la emoción;  eran tantos años deseando venir a cuba y chocarme con esta gente acá y que esta gente tuviese el mismo deseo de verme, esa reciprocidad de cariño que se ha mostrado intensamente es para mí muy emocionante.
Sé que voy a seguir viniendo muy a menudo.
Gracias a Radio Cadena Habana y a ti por este breve intercambio

Con su amplia sonrisa y  la elegancia  que lo caracterizan  Johnny Ventura  se despide de Cuba,  con el anhelo de regresar a la isla y  llevar  a nuestros escenarios la identidad  musical del Caribe que nos une.

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