25 feb. 2014 0 comentarios

Andy Montañez: "Algo pasaba con Liza"



Fuente: heldahoy.com
Por Helda Ribera-Chevremont

Lo que resulta curioso para Andy Montañez y para su hija Liza, según cuentan a Helda Hoy, es que nadie se percatara, ¡ni aun ellos mismos!, de que algo andaba mal cuando afloraron los primeros síntomas de la Esclerosis Múltiple. Probablemente, desde los años 90’s, ya la primera nena de los primeros tres vástagos del cantante, sufría de la condición aunque sin mayores consecuencias.

De hecho, Liza formaba parte de la orquesta de su padre desde la celebración de Expo en España en 1992, hasta 2004. El 4 de diciembre de 2003 se vio involucrada en un aparatoso accidente de auto. Como resultado de los golpes, fue necesario colocarle 9 tornillos y una placa del metal en el tobillo.

"Ya para entonces yo era famosa por mis caídas cuando estaba con la orquesta…como Sonya (Cortes). Pero se lo achacábamos al incidente. Incluso, cuando tuve a mi hijo Gabriel que ya tiene 4 años, nos creíamos que el malestar físico que sentía era producto de un malpractice (negligencia) médico. Es que la condición se agudizó después que di a luz el nene”, relata la exvocalista que también es madre de Carlos Andrés, de 9, hijo, al igual que Gabriel, el bajista Carlos Martínez (hijo del trompetista Coamito).

Andy, quien mantuvo en su orquesta a los hijos de su  primer matrimonio: Andy, Harold y Lisa, aclara que “la lógica era pensar en esa posibilidad”. Este exintegrante de El Gran Combo (en sus primeros 15 años de su historia musical) recuerda con angustia la caída que tuvo su hija a los 9 meses de embarazo hace cuatro años.

“Cayó de barriga contra el piso. Se quedó sin respiración”, relata sosteniéndole la mano, al tiempo que ella añade que “fue bien impresionante porque no tenía aire”.

Precisamente, volviendo a la interrogante de cómo los que compartían con ella no sospechaban que algo físico le estaba pasando, Liza se visualiza cuando “tenía que guiar con los dos pies, uno en el acelerador y otro en el freno, ya que no tenía la fuerza para cambiar de un pedal a otro”. (“Recuerdo uno de aquellos días cuando papi estaba hospitalizado en Colombia, luego del accidente que sufrieron los miembros de la orquesta…Yo iba a meter el carro en la marquesina y me lleve el portón del vecino. Otros días iba de camino en el auto y tenía que detenerme en el área del Paseo porque no me funcionaban las piernas. Hubo una ocasión en que mi hijo Carlos Andrés me dijo: “”, relata)

Según rememora el eterno “Niño de Trastalleres”, otra anécdota fue el día que su hija tuvo que estacionar su auto mientras transitaba bajo el Puente Minillas, porque sus piernas no le respondieron.

“Un extraño me hizo el favor de guiarme hasta casa de papi. Ahí fue que su esposa Xiomara se alarmó. Se movilizó y se tomaron las medidas para que yo comenzara a hacerme pruebas médicas. Hace dos años el doctor Ángel Chinea me diagnosticó la condición”, explica la ahora exempleada del Departamento de Sistemas de Retiro, que incluso, recuerda que cuando llegaba al edificio donde trabajaba tenía que llamar por teléfono para que un compañero la llevara en silla de ruedas hasta su oficina.

En la actualidad Liza recibe la colaboración de su tía Irene Montañez, quien “la busca y lleva los nenes al colegio y le hace comida. (“Todos hemos estado pendientes. Tiene a su amiga Abigail, la madre de la novia de mi hijo Alfredo, que también la ayuda en sus gestiones, al igual que su mamá Edna (su exesposa), Xiomara y yo. La apoyamos siempre para que sepa que no está sola”, apunta el salsero amoroso).

Liza admite que ha tenido mejoría con el medicamento Trysaby que le es inyectado por vena cada 28 días, “lo que también me ayuda a evitar que me sigan saliendo  hematomas y controla el proceso de la condición de esclerosis, junto con mi rutina de terapias”. (“Puedo ponerme de pie, bañarme y vestir los nenes. Lo próximo que quiero hacer es la equinoterapia”, sostiene Liza, quien al preguntarle que si el motivo de su rompimiento con el padre de sus hijos tuvo que ver con su enfermedad, responde afirmativamente).

Sin embargo, más allá de este drama personal que trastoca la vida de esta familia, tanto Liza como Andy recomiendan estar atentos a ciertos síntomas que son ignorados o autodiagnosticados.

“Hay mucha gente que tiene la condición y la confunde con otras cosas. Se presentan síntomas de adormecimiento y entonces buscan a un fisiatra. La vista también se nubla. Incluso, hay muchos jóvenes afectados que no lo saben. La Fundación de Esclerosis Múltiples está preocupada y por eso trabaja para crear conciencia”, explica Andy, quien este próximo 1 de marzo participará en la segunda caminata MS Walk 3k, de la cual Liza es madrina, partiendo desde el parque Luis Muñoz Rivera (frente al Escambrón) a las 8:00 de la mañana. Pocas horas después de este encuentro, el artista saldría rumbo a México.