22 mar. 2014

Carlitos Loza


No recuerdo exactamente cuando lo conocí. Creo que fue en 1997 cuando con Luis Jimenez y Martín Chávez lo invitamos a “El Estelar de la Salsa” para un especial sobre Ismael Rivera.

No. Me estoy equivocando.

A Carlos Loza Arellano lo conocí en mi casa, leyendo el diario Extra los martes, jueves y sábados desde 1985, cuando lo invitaron a escribir la sección “Caribe Soy”.

“Yo lloré con El Gran Combo”, el especial de la Sonora Matancera y sus cantantes, el relato de las últimos instantes en la vida de Maelo o el polémico titular “Lavoe enloqueció” quedan en el recuento oficial de la prensa escrita salsera allá por los 80s, artículos que leía y re-leía obligatoriamente. ¡Cuánto me nutrí de esas hojas del Extra!

En realidad la labor de Loza por la Salsa en el Perú no fueron solo esas páginas de “Caribe Soy”, tampoco únicamente los calendarios con las efemérides salseros o las ediciones de los “Trofeos Caribe” el cual tuvo la generosidad en el 2009 de otorgar a este blog. Lo de Carlitos fue “sudar salsa”, desde los 50s cuando joven conoció a Luis Rospigliosi para escribir la épica de “El Sabroso”.

Su amor por la Salsa lo convirtió en un conocedor, sin alardear nunca de erudito. Carlos fue un gran conocedor de nuestra música, apasionado por la época de la Matancera, Palmieri, la Fania y Alegre (¡el 823 de Mon Rivera!). En los 70s Carlitos fue un gran animador y promotor de la incipiente movida salsera en nuestra patria. Tal es así que una de las orquestas peruanas más representativas de la época tomó el nombre de "El Combo de Loza".

Gracias a Manuel Paredes y su "Rincón Caliente" tuve la chance de compartir con él varios domingos por la noche en Radio Libertad, de conversar "en vivo" sobre la música que amamos y de conocerlo un poquito más. De esos tiempos se consolidó un respeto mutuo el cual atesoro por tratarse de quien considero fue un pionero en la difusión de la Salsa.

¿Fue la Salsa su gran amor? Sí pero no el único. Soy testigo de su amor por el Sport Boys (de joven fue futbolista profesional y ya mayor fue el locutor y animador de la barra cuando el Boys regresó a la Primera División) y por su Callao (afecto a veces desmesurado cuando separaba a los salseros de Lima y del puerto).

Por esos afectos andaba “el tío Loza” y ese amor que le tenía a la tierra chalaca puede haber sido tal vez el motivo del dolor, casi resentimiento, que padeció en sus últimos meses de vida, cuando ya enfermo reclamaba por una llamada o visita de sus amigos.

Como pasa con tanta gente, Loza nunca pudo descansar como todo ser humano merece a partir de cierta edad y seguía animando en locales y salsódromos hasta que pudo, hasta que la diabetes empezó a minar su salud


Sus ternos y zapatos llamativos, su sonrisa bonachona y esa humildad a prueba de balas. Esas son las imágenes que siempre vienen a mi mente cuando pienso en Don Carlos Loza Arellano. Ahora que está peleando por su vida van mis mejores deseos por la recuperación de su salud. Es difícil pero no imposible ¡Fuerza Caribe Soy!

Comment (1)

POR FAVOR DIGAN DONDE LO ESTAN VELANDO .. LO POCO Q LO CONOCI SE QUE FUE UNA GRAN PERSONA.. E HINCHA ACERRIMO DEL SPORT BOYS DEL CALLAO.YA ESTA CON MI TIO EL GRAN FELIX RUIZ QUE FUE MANANGER DE LA CLAVE Y TIO DE ISMAEL MIRANDA, DE EL GRAN COMBO ETC ETC