3 mar. 2013

Los 45 años de un niño



Fuente: Primera Hora, Puerto Rico
Por: Mariela Fullana Acosta

Hay artistas que tienen la dicha que el tiempo no les pasa factura, uno de ellos es Ismael Miranda, quien anoche celebró a casa llena su 45 aniversario musical, "Una vida de salsa", en el Centro de Bellas Artes de San Juan.

El "Niño Bonito de la Salsa" demostró una vez más que su voz se mantiene intacta al lograr mantener sus tonos altos y ofrecer un banquete musical en el que interpretó por dos horas más de una veintena de temas en compañía de una potente orquesta. El cantante no tuvo ningún traspiés en el evento y cuidó que no se le fueran a olvidar las letras de las canciones con la ayuda de un monitor que estaba a sus pies y con el que se apoyó en varios temas.

El espectáculo arrancó a las 9:00 de la noche, cuando Ismael Miranda salió al escenario vocalizando el himno nacional, acompañado por el grupo de los Hermanos Cepeda. Mientras cantaba, en una pantalla salió una imagen de la bandera puertorriqueña.


"Qué viva la patria", exclamó el artista para seguir con "Como mi pueblo".

"Buenas noches, es un privilegio estar esta noche aquí con ustedes. Hace tiempo que no llegaba, pero doy gracias a Dios de encontrarme con gente tan bella, con mi pueblo. Vamos a pasarla bien chévere", expresó el cantante para enseguida ponerle sabor a la noche con el éxito "Borinquen tiene montuno".

Este tema fue el primero que la audiencia se gozó y que encendió la noche. De ahí en adelante, siguieron los éxitos "Señor sereno", "Cipriano Armenteros", "La cama vacía" y "No me digas que es muy tarde ya", con la Miranda cerró el evento.

Como ya es costumbre en los conciertos de aniversario, no faltaron los invitados, que fueron José Alberto "El Canario" y Andy Montañez. La selección de Miranda no pudo ser mejor, ya que sus "amigos" se lucieron con él en el escenario al intepretar algunas de las canciones favoritas del público.

Miranda cantó con El Canario "Así se compone un son". En este tema  ambos demostraron el arte de sonear, además de una gran complicidad, que le agregó sabrosura a la canción.

Luego de un medley de boleros que la audiencia agradeció con suspiros y aplausos, Ismael Miranda sacó tiempo para hablar de una etapa más actual de su vida: su conversión al cristianismo. Señaló que fue luego de diagnosticarle diabetes que empezó a ir a la iglesia, gracias a su esposa, quien lo llevó a donde su pastor, que resultó ser el también cantante Álex D' Castro, quien se econtraba entre el público.


"No pensaba meterme en ninguna iglesia, pero mi esposa estaba buscando iglesia y un día me dijo que había conseguido una que se llamaba La iglesia de Nuevo Testamento y que su pastor se llamaba Álex D' Castro y yo dije: 'quiéeeen?'", narró el intérprete de 63 añod, provocando las risas de la aduencia.

"El señor me tocó el corazón hace ocho años  y ahora me siento feliz porque me está cuidando y porque sé que el día que me llame lo conoceré", dijo para cantar tres temas de corte sacro, entre ellas "Como el águila".

El concierto de aniversario continuó con el junte de los dos niños, el Bonito de la Salsa y el de Trastalleres. Fue ahí que se juntaron Ismael y Andy,  quienes cantaron "Pobre gaviota" y "Sufro".

Ambos cantantes bromearon con lo de sus respectivos apodos de niños.

"Por lo menos, puede que ya no sea un niño, pero sigo siendo de Trastalleres. El problema es que a ti te llamaron el Niño Bonito", dijo Andy Montañez con humor.

Isamel Miranda le contestó a su amigo que seguía siendo bonito y de Aguada y que no iba a pelear con él porque "ya tú estás todo agolpeao".

El aniversario siguió con canciones como "María Luisa" y "Me voy ahora", que los presentes se gozaron.

Con este concierto Ismael Miranda demostró que puede presumir de su apodo porque después de todo sigue siendo un niño.

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