14 dic. 2012

Falleció el sonero Luisito Ayala




Por Juan A. Moreno-Velázquez

Mi querido amigo, Luisito Ayala, ha fallecido. El gran sonero, que había permanecido en un ventilador desde el pasado viernes, cuando se desplomó en tarima, mientras interpretaba el tema Cachita, fue víctima de un aneurisma, que le sorprendió a los 60 años de edad.

Siempre he de recordarle por su gran talento, por su gran sonrisa y su don de gente. Luisito era querido por todos, no tan solo por su habilidad como sonero, pero por ser un gran ser humano.

Conversamos por última vez el día antes de las pasadas elecciones en Puerto Rico y hablamos de muchos temas, la patria, la política, la industria musical, los buenos y los nuevos tiempos, y estaba muy contento. Luisito era solicitado y estaba cantando consistentemente en los clubes neoyorquinos y viajando fuera del país. Estaba haciendo lo que le gustaba, como buen ruiseñor, era un cantor de nuestros ritmos.

En un momento comenzamos a hablar sobre Sammy Ayala y Luisito me comentó como dentro de mi trabajo periodístico me había tocado despedir a tantos de nuestros artistas durante los últimos años, desde Tito Puente, José Fajardo, Joe Cuba y Celia Cruz, hasta precisamente el querido Sammy Ayala, quien era admirado y querido por muchos.

Por un momento, mi querido amigo se detuvo en nuestra conversación para agradecerme el tomar mi tiempo para respaldar el talento de nuestros artistas por tantos años, un gesto muy ecuánime de su parte, ya que él siempre pensaba en sus compañeros en la clase artística y en todos los puertorriqueños en general.

Nos despedimos como siempre, con una sonrisa y la alegría que sienten dos amigos al encontrarse luego de no haberse visto en un tiempo, y recuerdo lo bien que me sentí luego de haber conversado con el intérprete de Sin Negro no hay guaguancó.

Lusito quién participó con tantas orquestas durante su carrera, que comenzó con Roberto Roena en un viaje a Panamá, donde el negro de Humacao fue un éxito con solo 18 años de edad, nunca se detuvo y por los próximos 42 años continuó dándonos lo mejor de su arte en las tarimas de esta ciudad, que muchos conocemos como la ciudad más grande de Puerto Rico.

A Luisito le encantaba su arte y lo compartió con muchos consagrándose como un gran vocalista con prácticamente todas las orquestas de renombre en la ciudad de Nueva York. El gran sonero de destacó junto a Cortijo y su Combo, la Orquesta de Tito Puente, la Orquesta de Machito, Joe Cuba, Larry Harlow, la Orquesta de los Hermanos Lebrón, Eddie Palmieri, Carlos “Patato Valdés, Kako Bastar, Bobby Valentín, Santiago Cerón, Ralphi Santi, Ray Santos, La Orquesta Yambó, Orquesta Tambó, Borincuba, y Johnny López “El Bravo”, a las que adicionamos su propia orquesta. Esto no porque fuera problemático, al contrario. La realidad es que el sonero era muy solicitado y todos le llamaban para que su sonoridad acompañara las melodiosas noches neoyorquinas.

Luisito fue un regular en el circuito neoyorquino acompañado con Cruz Control, El Grupo Caribe, Peter Theodore Orchestra, The Boys Harbor Conservatory Music Orchestra, The Hank Lane Orchestra, Direct Latin Influence, entre otras. Siempre atraído a nuestras raíces musicales el sonero también ha lucido junto a la Familia Cepeda y Carambú.

El popular sonero  viajó el mundo participando en festivales de renombre tales como Tempo Latino, en Francia, La Feria de Cali, El Festival del Callao, en Perú, Ravinia Jazz Festival, en Chicago, Detroit International Jazz Festival. Musikfest, en Bethlehem, The Hollywood Bowl, Linclon Center’s Midsummer Night Swing, y el Desfile Puertorriqueño de la Ciudad de Nueva York.

Aunque su deceso se oficializó el martes 11, la realidad es que en sus últimos días ya se había regado la voz de que Luisito había sufrido muerte cerebral, y por tanto el resultado estaba, verdaderamente, en manos de la divinidad.

Por consiguiente, Luisito Ayala, falleció mientras interpretaba Cachita, del inmortal Rafael Hernández, en la tarima de SOB’s. En adelante, cuando escuche este tema, y cuando entre a SOB’s siempre vendrá a mi mente la eterna sonrisa de Luisito Ayala, y mi pensamiento rendirá tributo a su memoria y a su espíritu.

Hoy dejo que las palabras de su hija mayor Charysell despidan esta nota, con la que despido a un querido amigo y a un gran puertorriqueño que nunca perdió su escencia y mucho menos su clave.

"Hoy en día el espíritu de nuestro padre subió al cielo. Pedimos que sus pensamientos y oraciones le acompañan en este nuevo renacimiento.Los sentimientos de gratitud que debemos a ustedes que han estado siguiendo este trance doloroso. Sabemos que tiene una "rumba", como sólo él puede hacerlo "Sin Negro No Hay Guaguancó" Nuestro padre se fue a una nueva vida junto a Dios. Nosotros le proporcionaremos con los detalles del funeral como él deseaba ser cremado. En unión con el espíritu de nuestro padre, un abrazo desde el fondo de nuestra alma".Charysell.

Comments (0)