20 ago. 2012

Domingo Quiñones estuvo en Bellas Artes




Mientras el país esperaba los resultados del referéndum, Domingo Quiñones cantaba a su antojo en el Centro de Bellas Artes (CBA) de San Juan, donde ayer presentó su concierto Más allá de la voz. El evento arrancó a eso de las 4:30 p.m. ante una entusiasta audiencia que no logró llenar la Sala de Festivales, pero que se vivió cada uno de los 25 temas que interpretó el vocalista.

Domingo Quiñones demostró en este regreso al CBA que sigue siendo uno de los que más canta, al evidenciar su nitidez vocal y sonear con su típico estilo y elegancia. El artista se enfocó en cantar y apenas habló durante la primera parte del concierto, algo que el público agradeció con aplausos y que marcó el evento que duró más de dos horas.

El intérprete, acompañado de una orquesta dirigida por Edwin Luciano, se lució en el escenario y se vio enfocado y contento con el público, al que le agradeció por haberlo apoyado en las buenas y en las malas, y por haberlo hecho parte de su familia.

“Muchas gracias, sé que hoy hay cosas más importantes que se están llevando a cabo, así que la frase de esta tarde será rapidito, los soneos rapiditos, todo rapidito”, expuso el artista al inicio de su concierto haciendo clara referencia al referéndum sobre las enmiendas constitucionales. De hecho, sobre el tema, el artista se expresó a favor del “no”, recibiendo el aplauso de los presentes.


Pero a decir verdad, el único voto del público fue a favor de Domingo Quinones, quien repasó su 33 años de trayectoria musical con un repertorio que incluyó sus éxitos, así como temas de sus “maestros”, como lo fue El progreso, de Catalino “Tite” Curet Alonso, para el que invitó a la tarima a Roberto Roena. También cantó Río abajo, la cual dedicó a Luis “Perico” Ortiz.

Previo a este tema, ya el cantante había interpretado una decena de melodías, entre ellas Si pudiera volver a verte y Tú cómo estás, que fueron bien recibidas por la audiencia.

Al inicio del concierto, Domingo Quiñones destacó que quería que los presentes se sintieran como en la sala de su casa y que por eso la escenografía hacía alusión a ese espacio de su hogar. Y, ciertamente, la primera hora del evento fue como estar en un espacio íntimo con el vocalista, quien tuvo su mejor momento de la noche con sus primeras 15 canciones, incluyendo el bolero Delirio y el tema A que no te atreves, en el que dio cátedra de cómo se sonea.

Pero después de un breve momento tierno en el que Domingo Quiñones invitó a sus dos nietas pequeñas a cantar con él, el concierto perdió ritmo. El vocalista quiso hacer un segmento acústico, pero no resultó, ante su insistencia de tocar una guitarra eléctrica que no se escuchaba bien y que, luego de la tercera canción, ahuyentó a varias personas que decidieron abandonar la sala.

“Un rockero no te podría tocar esto”, dijo el cantante, insistiendo en la guitarra y perdiendo la instensidad vocal que lo distinguió en los primeros números.


Los fieles del cantante, sin embargo, se quedaron y lo aplaudieron con timidez, esperando que volviera a la salsa. Y así lo hizo con la canción Un mundo decapitao, que saldrá en su nueva producción discográfica, la cual le produjo Víctor Manuelle.

Previo al evento, el productor César Sainz había dicho que Andy Montañez estaría de invitado, pero este nunca apareció. El concierto, sin embargo, se sostuvo con la presencia y la voz de su protagonista, quien demostró que todavía tiene la voz para conquistar a un público que lo sigue fielmente porque cree en su talento

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