30 abr. 2012

Don Rafael Ithier y sus 50 años de cátedra con El Gran Combo



Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por Damaris Hernández Mercado

En este caso, la redundancia está justificada: El Gran Combo de Puerto Rico es Puerto Rico.

Así ha sido desde su fundación en 1962, cuando un intrépido, entusiasta y visionario Rafael Ithier se armó de su mejor aliado, su disciplina, y junto a Rogelio “Quito” Vélez, Martín Quiñones, Miguel Cruz, Eddie Pérez, Héctor Santos y Roberto Roena creó lo que hoy proclamamos como nuestra “Bandera musical”.

Medio siglo después, Ithier celebra aquella reunión en la que se confabuló una sonoridad, cadencia y estilo distinto al de Rafael Cortijo y su Combo, agrupación que el director de la incipiente agrupación abandonó por problemas de indisciplina entre los integrantes.

Son 50 años de trayectoria que la agrupación celebrará con una gira internacional que incluye las Américas, Europa, Asia y Australia, y que arrancará el 19 de mayo con un concierto en Orlando, Florida. El cierre será en casa, en el Coliseo de Puerto Rico en una fecha aún por precisar.

Su mentor, sin duda alguna, fue Cortijo. De él aprendió a emular el ingenio creativo para crear una base rítmica única. Sólo que Ithier lo aventajó en organización, una de las claves del éxito de “Los Mulatos del Sabor” que a Cortijo se le escapó de las manos.

“En el momento que me fui del Combo de Cortijo fue porque no quería estar ahí por la indisciplina. Estaba en contra de mi voluntad. El Combo de Cortijo tuvo una fuerza de cuatro años, después empezaron a indisciplinarse y pese a la fuerza que tenían en los años 50, yo no podía con a la indisciplina de ellos. Entonces deduje que no tendrían futuro, porque las cosas que no tienen disciplina y organización no tienen futuro”, recordó Ithier sobre la decisión que aunque en el momento fue frustrante, destacó como la acción más sabia de su vida.

“Al irme del Combo entonces empecé a estudiar un poco de comercio. Tengo un diploma de ‘Book Keeper’ que no sé dónde está metido. Quería estudiar CPA y ese era mi meta. Fui a la universidad y cogí un examen y lo pasé, pero ahí se me acercaron los muchachos que posteriormente abandonaron el Combo de Cortijo, porque vieron en mí que tenía la iniciativa y liderazgo para organizar. Estuve varias semanas peleando porque estaba frustrado, pero pudo más en mí la pasión que la razón” añadió.

Tomada la decisión, el pianista y el resto de los músicos originales comenzaron a ensayar por tres meses, antes de su primer baile el 26 de mayo de 1962. A ellos se les unieron Milton Correa, Daniel Vázquez, Micky Duchesne, Chiqui Rivera, Pellín Rodríguez y Andy Montañez y, así, quedó constituido El Gran Combo de Puerto Rico.


Firme y Paternal

Quien estrecha la mano de Ithier reconoce que tiene de frente a una de las personas más disciplinadas y organizadas de la industria musical. Tanto así, que en la actualidad la agrupación sigue operando como una cooperativa en la parte administrativa y económica.

Basta con escuchar al director musical narrar cualquier anécdota de los “Mulatos del Sabor”, tal cual cuento cronológico y es que su memoria de elefante no lo defrauda. Si no pregunte a cualquiera de los trece integrantes que componen la llamada “Institución de la Salsa”.

Y es que junto a su personalidad, jovial, carismática y simpática, la mejor cualidad de Ithier es su disciplina firme al tomar cualquier decisión. Esa rigurosidad la aprendió en el Ejército de Estados Unidos, pues antes de pertencer al Combo de Cortijo, Ithier tuvo que prestar el servicio militar obligatorio -contra su voluntad- a los 26 años.

“Del ejército asimilé esa disciplina. Como dicen por ahí soy ‘por el libro’. Las cosas me gustan organizadas. No tolero la indisciplina en ningún momento”, afirmó, no sin antes aclarar que en los 50 años de la agrupación solo se ha visto obligado a botar a tres integrantes, los demás “se fueron porque quisieron”.

Sobre la postura paternal que muchos adjudican que asume al frente de la agrupación, el director no tiene reparos en aceptarlo, ya que los integrantes son como sus hijos. Son su fam ilia. A Ithier no le tiembla la mano a la hora de reprender a cualquiera de los integrantes que no “siga el patrón de disciplina que a El Gran Combo no le conviene”.

“A veces ellos me miran un poco rudo, pero ese patrón no se puede desviar. Hay que pararlo ahí en el momento, si se lo permito a uno se lo tengo que permitir al otro”, aseguró el pianista nacido en San Juan.

Esa visión patriarcal la comparten las actuales voces de El Gran Combo, Charlie Aponte, Jerry Rivas y Papo Rosario, quienes, aunque consideran que es una imprudencia hablar sobre la partida física de Ithier, ya que “está como coco”, reconocieron que tanto ellos como el público lo ve como un padre.

“La gente en la calle ven a Ithier como su padre, amigo, tío. Llenar ese espacio es muy difícil. Es como ponerse los zapatos de mi viejo, ¿cómo se llenan? Sin Ithier es cuesta arriba”, afirmó Charlie.


Sonoridad irrepetible

Con la sinceridad que lo caracteriza, Ithier admite que ese sonido peculiar y único creado por sus manos fue la construcción de sus “disparates”.

Cuando la agrupación inició, Rogelio “Quito” Vélez era el responsable de los arreglos de la orquesta en su función de director musical. Sin embargo, Vélez se convirtió en el “primer tornillo” que Ithier apretó por indisciplina. Con su salida al año y medio de su creación, Ithier asumió la dirección.

“Él era el que producía todo aquí y como no había nadie y alguien tenía que cogerlo (el puesto de director musical), pues lo cogí yo. Pero no sabía y los disparates que hacía los seguía poniendo encima. Escribía lo que se me ocurría, porque no tenía preparación musical, ni tengo ninguna. Desde el punto de vista musical era un disparate, pero a la gente le gustaba. Así es que nace el sonido de El Gran Combo”, confesó.

En su intento por repasar los 50 años de la agrupación, Ithier revive satisfacciones que van más allá de la longeva carrera. Una de éstas es mantener intacta la esencia y pureza de la agrupación. Esa identidad es otro de los aciertos de la agrupación, que a través de los años cautiva a nuevas generaciones a nivel local y en el extranjero.

Esa pureza musical dirigida al bailador, acompañada de letras jocosas y simpáticas es la que ha defendido Ithier a capa y espada.


Identidad sin estrellas

Para Rafael Ithier, la identidad de la agrupación no puede ser contaminada. Es por eso que El Gran Combo de Puerto Rico nunca ha realizado una colaboración discográfica con otro exponente salsero.

“Sencillamente, El Gran Combo se quiere mantener puro”, enfatizó el pianista, que aseguró que aunque se ponderó en algún momento grabar con Celia Cruz, la idea no prosperó.

“Sería un honor estar con Gilberto Santa Rosa, él es una maravilla y es un orgullo increíble. Pero sería ‘Gilberto Santa Rosa y El Gran Combo’ o ‘El Gran Combo y Gilberto Santa Rosa’. Así pasó con Celia Cruz, mi amiga, una gloria que en 200 años no se va a repetir. Pero si hubiésemos grabado hubiera sido Celia con El Gran Combo o viceversa. Siempre he procurado que El Gran Combo no se contamine. Al que le gusta El Gran Combo le gusta con las cantantes que son y los músicos que somos”, precisó.

A sus 85 años, Ithier se siente muy bien de salud. Hace unos años, cuando se vio obligado a “bajar revoluciones” y contactar a Willie Sotelo para que lo sustituyera en el piano, muchos pensaron que Ithier se retiraba. Seis años después, esos que pronosticaron su “jubilación” se quedaron esperando y el director musical aspira con optimismo a vivir al frente de la “Universidad de la Salsa” cinco años más a plenitud.

“Pienso que quedan cinco años buenos... me conformo con cinco años buenos. La agrupación tiene que continuar. Me siento con deseo de continuar. Me siento bien contento con el personal actual, sin quitarle mérito a todos los que pasaron por aquí”, revela con su acostumbrada sonrisa.


Cooperativa musical

El Gran Combo de Puerto Rico opera como una cooperativa en términos administrativos y económicos.

En la parte económica todos los integrantes devengan el mismo salario. Mientras que el director musical, en este caso Ithier, cobra el doble de ese salario. Este formato cooperativista permite que la agrupación no dependa para sus ingresos de la venta de discos y sí de las presentaciones.

“La idea mía era que aquí todo el mundo participara además de tocar. El acuerdo se estableció según la Federación de Músicos, que tenía una ley que decía que el director lo menos que debe ganar es el doble de los músicos. Eso es lo justo”, precisó Rafael Ithier.


Datos:

•La pasión musical de Ithier fue inculcada por la afición de su padre Nicolás y su tío Salvador, quien fue guitarrista del Trío Borinquen de Rafael Hernández Marín. Con ellos fue educando su oído musical.

•El pentagrama nacional cuenta con más de 70 disco de “Los Mulatos del Sabor”, incluyendo compilaciones. Además lanzaron discos dedicados al bolero y la música jíbara.

•La primera emisión radial de El Gran Combo fue el 21 de mayo de 1962.

•El primer álbum de El Gran Combo fue “Menéame los mangos”.

• Pellín Rodríguez entró en junio de 1962. Meses más tarde se integró Andy Montañez.


La gira de 50 años

Para celebrar su cincuentenario, El Gran Combo iniciará el 19 de mayo una gira que los llevará a:

• Orlando
•Perú
Colombia
•Venezuela
•Estados Unidos (varias ciudades)
•China (Hong Kong)
•Corea
•Japón (Osaka, Nagoya, Tokio y Fukuoka)
•Australia
•Francia
•Inglaterra
•Italia
•España
•Suecia
•Puerto Rico

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