31 jul. 2011 0 comentarios

Muere en Argentina el percusionista Bam Bam Miranda


Miguel Angel "Bam Bam" Miranda fue uno de los animadores de la escena musical latina de los 80s. De esa época, o de antes, asocio su nombre al de otros músicos y cantantes peruanos como "Chaqueta" Piaggio.

Si no es por un mail recibido anoche de mi amigo Agustín Pérez no reparo en la triste noticia llegada la noche del pasado viernes desde Argentina, que da cuenta de la muerte del recordado "Bam Bam", causada por un derrame cerebral.

¡Que Descanse en Paz!






Con Bam Bam Miranda, se fue el ritmo Miguel Ángel Miranda falleció este viernes, luego de haber sufrido un ACV en el Teatro del Libertador. El percusionista peruano fue un músico formidable. Por Germán Arrascaeta
El percusionista peruano Bam Bam Miranda falleció este viernes en un hospital provincial, adonde fue internado tras sufrir un ACV el jueves por la noche en el mismo escenario del Teatro del Libertador. Bam Bam empezó a despedirse en el tablado mismo del máximo coliseo, donde se desarrollaba la celebración del 190° aniversario de la independencia del Perú. Estaba feliz, en su salsa, haciendo chistes.

Sólo una indicación de que le bajaran el retorno del cajón que percutía se puede tomar desde hoy como un indicio de que algo andaba mal. La muerte de Bam Bam conmocionó a todo el ambiente artístico de Córdoba, ciudad que lo recibió hace casi 20 años. Porque Miranda nació en Lima pero era un cordobés más. Fue en nuestra ciudad donde encontró su lugar en el mundo, trabajando a la par de un gigante de la música popular, Carlos “la Mona” Jiménez, y desarrollando un por siempre postergado proyecto de jazz latino, Guarango. Con Guarango tocaba al momento de su descompensación, en el marco de una jornada de júbilo para la comunidad peruana residente en Córdoba. Otro dato triste es que el grupo se queda sin registrar lo excelso de sus directos, ya que Bam Bam planeaba entrar a estudios en los próximos meses.

Solidario y solícito, Bam Bam Miranda era el invitado permanente en los shows que daban en Córdoba los grandes y no tanto del rock argentino, quienes le reconocían “tener calle” y un talento formidable. Bersuit y Divididos lo convocaban regularmente, pero fueron Pity Álvarez, Joaquín Levinton, Pato Fontanet y, por sobre todos, Willy Crook quienes cultivaron la amistad con él.

Desde la niñez
Miranda empezó con la música en su más tierna infancia en Lima, con el barrio de Miraflores como contexto. “Es un barrio muy señorial y mi familia era de clase media acomodada, pero nunca muy acomodada del todo (risas). Empecé a tocar en la banda de Los Maristas. Empecé con un flugel, una trompeta baja. Después, seguí con el corno francés y una tuba chica. El tema de la percusión se dio cuando pasé del bajo a la batería. Y una vez que mis manos contactaron con algunas superficies, me enamoré. No hubo vuelta atrás”, le contó a VOS en una entrevista a fondo de marzo de 2007. Bam Bam estudió con Amador Ballumbrosio, una leyenda del cajón peruano, que comparte el podio del instrumento con Ronaldo Campos. Campos, por su parte, fue el fundador de Perú Negro, un combo legendario en el que Miranda llegó a tocar desafiando estándares étnicos: fue el primer blanco en percutir allí.

En los umbrales de la adultez, el padre de Bam Bam lo puso ante la conocida disyuntiva de trabajar o estudiar. “Elijo trabajar, y lo hago junto a un amigo que había armado una empresa de extracción forestal –reveló–. Me asocié con él y enfilé para la selva. Me establecí junto a la tribu de los indios Ashaninkas. Ellos están el Amazonas peruano, en el alto Ucayali. Ahí tengo un hijo, Sharawtonky, que debe tener 27 años”.

Del pulso chamánico de la selva a Lima para tocar con Chabuca Granda en lo que sería su institucionalización como músico profesional. Y de ahí, a Nueva York para hacerse fuerte en la escena del jazz latino. Fue durante esa efervescencia que Bam Bam comenzó a tender lazos con la Argentina. Miranda llegó al país de la mano de Alejandro Lerner, allá por 1985.

Conexión Córdoba
La conexión con Córdoba fue también de lo más azarosa, dado que responde a un encuentro casual con Carlos Mona Jiménez en la discoteca porteña Cemento. Se produjo en una noche de comienzos de los ’90, en la que “el cordobés más famoso” fue homenajeado por toda la fauna rockera de Buenos Aires. Por entonces, Bam Bam ya era parte del paisaje musical de Capital Federal; ya había sumado colaboraciones con los Vitale, con Teresa Parodi, y participado de grabaciones varias. También había compartido experiencias con su hermano Manuel, un multi instrumentista que llegó a tocar con La Portuaria y ser miembro estable en las bandas de Lito Vitale. Así recordó Bam Bam la génesis de su sociedad con Jiménez: “Cuando Carlos fue a tocar a Cemento con Fito Páez, charlamos algunas cosas y después lo terminé de conocer en Córdoba, por intermedio de Gabriel Braceras. Hicimos un disco que se llamó La Mona Tecno. Un tiempo antes, me establecí en Santa

Rosa de Calamuchita para dar clases”.

“Laburé un año y me vine a hacer ese disco. A Carlos le gustó y me dijo que, después de los carnavales, me contrataba. Faltaban cuatro meses y pensaba que no se iba a acordar, pero se acordó. Empecé un 25 de marzo de 1992, días después de que me fue a buscar personalmente a mi casa de barrio Güemes. Se armó un revuelo bárbaro cuando fue”, completó.

Bam Bam Miranda dejó huella en el cuarteto característico. Fue mucho más que un “planta permanente” del máximo referente de nuestro ritmo regional. Y en su última entrevista para VOS, trazó coordenadas en torno a su legado: “En esta ciudad hay muchas orquestas y es un pueblo muy bailarín. Pero la música característica de la que desciende el cuarteto carece de swing o al menos de lo que yo entiendo por swing.”

“La de ustedes es una música que gira como una pelota, y la música con swing debe girar como un huevo. Y ése es el trabajo que hice con Jiménez. El pequeño cambio en la acentuación de los ritmos caribeños como el merengue, la conga cubana, el mozambique. Logré que el bailarín no sólo se mueva hacia adelante sino que aprenda a rotar las caderas”, concluyó Bam Bam, un patrón del ritmo que seguirá mandando en nuestros corazones.

Amistad a primera vista
Bam Bam siempre destacaba que fue Alejandro Lerner quien lo trajo a la Argentina. “Me convocó para tocar con él en 1985. Lo conocí en Nueva York. Él iba a bailar al Village Gate y era un pata dura. Con Machito hacíamos lunes Village Gate, y recorríamos en la semana Palladium, Casablanca y Salsarengue Love Boat. Un día vuelvo a Lima y mi vieja me dice ‘te llama un tal Lerner’”.

Ahora es VOS el que llama al compositor argentino a Los Ángeles para que reconstruya esos años: “Me fui a New York a estudiar. Me había tomado un tiempo sabático para ver qué pasaba en una de las cunas del jazz del mundo; y ahí me lo cruzo a Bam Bam, un peruano dueño de una potencia y un swing increíbles a la hora de percutir. Lo vi tocar y quedé estupefacto. Hicimos buenas migas”.

Lerner dice que en ese momento obró con el corazón, y que no dudó en convocar a Bam Bam apenas volvió al país. “Habíamos hablado sobre la posibilidad de hacer algo juntos y yo me lo tomé en serio así que lo llamé”.

–¿Te visitaba cuando tocabas por aquí?
–Se acercaba a mis conciertos en el Orfeo. Manteníamos viva nuestra amistad.

–¿Por qué creés que quedó prendado del cuarteto?
–Hay gente que cree que tocar cuarteto es fácil. Bam Bam encontró algo que lo motivó, evidentemente, y le ha dado un sabor original (y extra) porque él viene de una raíz más africana. Y no sólo fue el cuarteto lo que motivó a Bam Bam a estar entre ustedes. El ánimo que tiene Córdoba es completamente distinto al de otras ciudades. Córdoba es lo menos melancólico de la Argentina.
30 jul. 2011 0 comentarios

La historia de "La Rebeliòn"

La historia sobre la autoría de 'La Rebelión' de Joe Arroyo Vuelve a sonar la polémica por la autoría del tema que le dio fama mundial a Joe Arroyo. ¿Fue él o su esposa Adela la autora? Debate. Fuente: El País, Colombia. Por: Sergio Santana Archbold (*) La temática

El artista continuó con la temática de ‘Rebelión’ en la grabación de ‘Blanco y negro’, incluida en su álbum para Sony ‘Deja que te cante,’ del año 1997.

Desde hace más de 20 años es rumor constante entre algunos melómanos y, sobre todo, en coleccionistas, que Joe Arroyo no es el autor de ‘Rebelión’, una obra cumbre de la salsa colombiana, que disputa su reinado con ‘El preso’, de Fruko y sus Tesos y ‘Cali pachanguero’, popularizado por el Grupo Niche.

Ahora como el Joe está de moda y seguramente tendrá un galardón póstumo en la entrega de los Grammy Latinos, Richie Ray & Bobby Cruz grabaron un álbum con sus obras y hay una telenovela que se emite sobre su vida, han vuelto los rumores.

Lo que sí es cierto es que la primera versión de ‘Rebelión’ no fue grabada por Joe Arroyo y La Verdad y en los créditos no figura él como compositor. La historia dice así…


Robert y su banda

A Roberto Urquijo Fonseca todos lo recuerdan por su alegría juvenil en las calles del barrio San José de su natal Barranquilla. Predestinado para la salsa, imitaba hasta la saciedad las canciones de los que luego serían sus ídolos.

Un día de 1972 supo que Joe Arroyo había salido de La Protesta de Colombia, donde había iniciado su carrera discográfica salsera después de realizar grabaciones poco difundidas con las orquestas de porro de Manuel Villanueva y Rubén Darío Salcedo, para ir a Medellín e ingresar a Fruko y sus Tesos.

A su vez, el eco de las sabrosuras vocales de Roberto llegó a Medellín donde fue llamado en 1975 a reemplazar a Juan Piña, que se retiraba de la orquesta de Los Hermanos Martelo.

En Medellín, Urquijo se sintió a sus anchas en medio de la fiebre salsera desatada por Fruko y sus dos vocalistas, Arroyo y Wilson Saoko. Al poco tiempo se retiró de Los Martelo y organizó junto a Hernando Barbosa -también vocalista de Los Martelo- La Bandita, que tuvo gran éxito cuando grabó ‘Libre soy’.

El proyecto de La Bandita fue efímero, después de dos álbumes para Codiscos, Roberto organizó su propia orquesta de diez músicos a la que llamó ‘Robert y su banda’, muy recordada en Medellín porque fue la otra banda que abrió, junto a Piper Pimienta y su orquesta, la primera presentación de Héctor Lavoe, la tarde del 29 de julio de 1978 en la Plaza de Toros La Macarena.

Soy la ley

Ese mismo año de 1978, Codiscos le propuso a Roberto grabar con su orquesta un álbum, que contó con los arreglos de Enrique Aguilar.

En medio de las búsquedas de repertorio, Urquijo llamó a su amigo, desde los tiempos de La Protesta, Joe Arroyo, y le pidió varios temas para incluirlos en la grabación. Arroyo le entregó tres composiciones que fueron arregladas por Aguilar: ‘Soy la ley’, ‘Mi cariño no espera’ y ‘El mulato’.

A la hora de los registros el Joe advirtió -recuerda Urquijo- que no podían aparecer a su nombre porque tenía un contrato de exclusividad con Discos Fuentes, donde triunfaba con Fruko y sus Tesos y The Latin Brothers.

El mismo Arroyo sugirió el nombre de su esposa Adela Martelo de Arroyo, como autora de sus composiciones, y así aparece en la contraportada del álbum. Y no sabemos si también aparece así en los celosos registros de Sayco.

El mulato

Las grabaciones finalmente fueron publicadas en ese año 1978, en el álbum ‘Soy la ley’ (Zeida/Codiscos LDZ-2072) y pasó prácticamente desapercibida en el mercado nacional, pero recibió ventas significativas en Ecuador y Perú, hasta donde había llegado Urquijo en los tiempos de La Bandita.

El álbum -gema de coleccionistas- es ahora el centro de la polémica, pues ‘El mulato’ es la misma ‘Rebelión’ que ocho años después grabaría Joe Arroyo con su orquesta La Verdad y que fuera incluido en el álbum ‘Musa original’ (Fuentes 201576), pero ahora sí figurando él como compositor del mismo.

En el álbum de Robert y su Banda ‘El mulato’ aparece en el primer corte del lado B.


La letra es la misma que la de ‘Rebelión’. Por eso, no hay discusión: ‘El mulato’ es la misma ‘Rebelión’ con algunas variantes no significativas, en especial en los soneos del cantante.

Además, un cambio notorio aparece en la introducción. Curiosamente la versión de Robert y su Banda tiene similitudes con la de ‘Plantación adentro’, del compositor Tite Curet Alonso, grabado el año precedente, cuando Willie Colón advierte: “Es el año 1745, en la América Latina el indio trabaja en las plantaciones bajo el palo implacable del mayoral jajajajajajajaja”... Introducción que fue corregida posteriormente por Arroyo para no fomentar suspicacias: “Quiero contarle mi hermano un pedacito de la historia negra, de la historia nuestra, caballero. Y dice así…”.

Otro asunto muy notorio tiene que ver con el título ‘El mulato’ que tiene la composición. “Un matrimonio africano” no tiene relación racial con un mestizo o mulato. Por eso el Título fue corregido por Arroyo en 1986.

En los soneos de Urquijo se escapa otra perla que tampoco se acomodó a la temática: “Cuenta la leyenda que el indio murió na má que va”. A lo mejor estaba pensando en el indio Camilo Manrique, del tema de Curet Alonso, que murió “por palos que daba el mayoral”.

Hay otro apunte de los tantos que ha dado Arroyo sobre la génesis de ‘Rebelión’. La canción se la presentó Joe a Fruko en los estudios de Fuentes en 1978, y Fruko elaboró el arreglo y grabó la pista, pero quedó pendiente la grabación con la voz definitiva de Joe.

Finalmente, Joe no cantó la esperada versión y la pista de la grabación quedó en los archivos de Discos Fuentes. Isaac Villanueva, productor ejecutivo para Joe Arroyo y La Verdad, se encontró ocho años después la pista revisando unas cintas y decidió recordarle a Joe la canción y le pidió que la retomara.

Joe decidió que era mejor no usar la pista que había sido grabada por la banda de Fruko y volvió a grabarla con La Verdad, con nuevo arreglo de Michi Sarmiento, obteniendo los resultados conocidos.


La historia posterior es ya conocida y bailada por todos. El mismo Arroyo le contó a Rafael Bassi: “El primer batatazo de La Verdad fue ‘Rebelión’. Opino que ese es el himno de la orquesta y me ha dado a conocer mundialmente, me abrió las puertas de Europa, Asia, nunca pensé que podría llegar a África... Es un tema que me salió, así de pronto y ha sido un tema insignia, lo mismo que Tania”.

Queda claro entonces que el compositor de ‘El mulato / Rebelión’ es Joe Arroyo, y como dice Rafael Bassi “el Joe se plagió a sí mismo”. Pero, ante los registros iniciales, ¿es jurídicamente el compositor de ‘Rebelión’? Pues mientras no se conozca un documento o acuerdo entre las partes (que no se conoce hasta la fecha), legalmente la compositora es Adela Martelo, primera esposa del cantante.

(*) Investigador musical. Autor de ‘¿Qué es la salsa? Buscando la melodía’ (1992), entre otros libros.
29 jul. 2011 0 comentarios

Susana Baca, primera Ministra afroperuana de la historia


Fuente: Agencia EFE

A los 67 años, la cantante Susana Baca se convirtió hoy en la primera afrodescendiente en asumir una cartera ministerial en Perú, un país que hoy celebra 190 años de Independencia.

Baca, una pedagoga muy reconocida como investigadora de la música afroperuana, ganó en 2002 un premio Grammy Latino por el disco "Lamento Negro", que también fue nominado ese mismo año para el Grammy en la categoría de "Mejor Disco de World Music".

Esta limeña, nacida un 24 de mayo de 1944, está vinculada desde siempre a la música negra peruana, ya que es prima de otros grandes intérpretes e investigadores de esos ritmos como Caitro Soto y Ronaldo Campos.

En Perú se ha señalado que la designación de Baca hace recordar a la del cantante brasileño Gilberto Gil, quien fue nombrado ministro de Cultura de su país durante la gestión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Incluso Baca ha adelantado que se comunicará con Gil para pedirle asesoría y consejos.

Su designación ha sido recibida con beneplácito por reconocidos artistas, como la actriz y cantante peruana Magaly Solier, quien consideró que Perú tiene "una ministra de Cultura con respeto y admiración de todos".

Tego Calderón, el famoso intérprete puertorriqueño de reggaetón, también se sumó a las felicitaciones: "Susana Baca hace historia en Perú al ser nombrada Ministro de Cultura y ser afroperuana", escribió en su cuenta en la red social de Twitter.

Al respecto, Mónica Carrillo, del Centro de Estudios y Promoción Afroperuanos Lundú, resaltó hoy a Efe que la designación es "sumamente importante en la medida que representa parte de la cultura viva peruana".

Consideró que la visión cultural en Perú "tradicionalmente ha estado vinculada al patrimonio material, a la exaltación de los restos arqueológicos, pero la otra parte, la cultura viva, los artistas, usualmente ha estado muy poco revalorada".

"Más allá de que sea afroperuana representa eso: poner en valor a una representante de la cultura viva", acotó antes de aclarar que su designación también "implica reconocer que la cultura afro es consustancial a la cultura nacional".

Carrillo manifestó su confianza en que esto "implique que en la agenda de este nuevo gobierno se incluya realmente un respeto a la diversidad y a la lucha contra el racismo".

Recordó, además, que Baca ha sido "aliada" en las campañas contra la discriminación y el racismo impulsadas por Lundú y la consideró "un referente importante" de la cultura afroperuana.

Además de la designación de Baca en el Ministerio de Cultura, el presidente Ollanta Humala ha nombrado a otras dos mujeres como ministras: a la educadora y musicóloga Aída García Naranjo, en el despacho de la Mujer y Desarrollo Social; y a la socióloga Patricia Salas, en Educación.
28 jul. 2011 0 comentarios

Hoy Luisito Ayala en el Bambara

27 jul. 2011 1 comentarios

Se quedó en Barranquilla...

Con pañuelos blancos y con vítores a 'Joeeeeee' de fondo, una multitud de personas acompaña el carro del cuerpo de bomberos, para despedir al más grande de los artistas de la salsa colombiana.

Con banderas de Colombia y Barranquilla ondeando alrededor del féretro, múltiples expresiones culturales, disfraces en homenaje al gran 'Centurión', muchos carteles, afiches e imágenes del artista, los barranquilleros expresaron su gran admiración al idólo de varias generaciones.

Asistieron niños, ancianos, jóvenes y adultos que se mezclaron en la gran caravana sin distingos de edad, género, ni condición social.

Fue un carnaval anticipado, que evocó aquellas Batallas de Flores de antaño en las que la gente bailaba de manera libre y espontánea en medio de la vía.

Joe Arroyo, el gran ‘Ausente’ , es despedido como lo que es: un grande de la música; su leyenda continúa con su gran legado musical.

Pese a que las autoridades desplegaron un completo dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo del funeral del artista, desde temprano los barranquilleros coparon la avenida 20 de Julio con motos y vehículos para hacer parte del cortejo.

La caravana partió desde la Catedral, por la carrera 45 por la calle 54 hasta la carrera 43, por ésta llegó hasta la calle 93 buscando la carrera 46, para tomar la autopista a Puerto Colombia y finalizar en el cementerio Jardines de la Eternidad.

Homenaje de artistas

Checo Acosta, Juan Carlos Coronel, Danny Daniel, Zoila Nieto, Wilson 'Saoko' Mayoma y el elenco en pleno de la telenovela ‘El Joe’ sobresalieron en medio de la multitud que se dio cita en la Catedral Metropolitana. Lo mismo que el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char Chaljub; la alcaldesa mayor de Cartagena, ciudad donde nació Joe, Judith Pinedo; además del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa.

También asistió Julio Ernesto Estrada, conocido como Fruko, con quien el Joe comenzó su ascendente carrera musical. Una vez llegó a la Catedral se confundió en un abrazo con Wilson 'Saoko' Manyoma.

En frente del templo, los seguidores de Joe escucharon el gran homenaje musical que le rindieron los artistas más allegados al cantante cartagenero y después la ceremonia religiosa previa a su inhumación.


Familia dividida

Suena paradójico, pero mientras toda Barranquilla se unió alrededor del artista, tanto en la enfermedad como en esta hora de dolor, su familia estuvo más dividida que nunca.

Una parte de la familia estuvo reunida: la integraba la actual esposa, Jacqueline Ramón y su hijo que la acompañó en su dolor. Muy cerca de ella, Adela Martelo, primera esposa de Joe, y la hija de los dos Adela, en compañía de su esposo e hija, llamada como su fallecida hermana Tania. A ellos se les unió Libia, otra hija del cantante; además del único hijo varón del artista, Dinkol Arroyo, viva estampa de su padre.

En el otro lado, estaba Mary Luz Alonso, segunda esposa de Joe Arroyo, y sus dos hijas, Eikol y Nayalibe. Llegaron conmovidas, más calmadas que la noche anterior, cuando casi a hurtadillas lograron verlo en el féretro. Una vez ingresó Mary, como la llamaba Joe, los asistentes la aplaudieron. Y el respaldo público y a viva voz se lo envió Checo Acosta cuando en tarima y frente a los miles de fanáticos del Joe pidió un aplauso para ella y sus dos hijas y le dijo "Mary, el cariño permanece, lo material se esfuma".




Joe Arroyo fue despedido en Barranquilla por gran multitud

Una impresionante multitud acompañó este miércoles en su funeral al gran artista colombiano Álvaro José Arroyo, en su amada Barranquilla.

Miles de personas acompañaron el féretro del popular artista fallecido a sus 56 años, en un recorrido de varias horas por la ciudad desde la catedral y hasta el cementerio Jardines de la Eternidad.

Músicos, actores, colegas, periodistas, familiares y miles de personas que llegaron desde distintos lugares de Colombia e incluso desde el exterior, dieron su adiós al creador del "Joeson", su propio ritmo.

El también llamado "Centurión de la noche" y autor de "Tania", "Rebelión" y "El preso", entre decenas de éxitos, falleció el martes víctima de una neumonía, una crisis cardiaca y una insuficiencia renal, entre otras complicaciones.

Arroyo había sido ingresado en la barranquillera clínica de La Asunción el pasado 27 de junio, y desde entonces fue sometido a un tratamiento que incluía la diálisis y la sedación, además de la respiración asistida.

Este miércoles el artista también fue homenajeado en una cámara ardiente en la sede local de la Sociedad de Autores y Compositores (Sayco) y ante su ataúd desfilaron miles de personas que le admiraban y bailaron sus populares composiciones.

El mismo ataúd fue llevado este miércoles sobre un camión del Cuerpo de Bomberos en un lento recorrido por las calles de Barranquilla en un funeral en el que no paró de escucharse su música.

Varios de sus más reconocidos amigos, también artistas, como Fruko (Julio Ernesto Estrada), El "Checo" Acosta, Wilson Manyoma, Juan Carlos Coronel y Juan Piña, entre otros, no se despegaron del vehículo que llevaba los restos mortales del Joe y al unísono con miles de gargantas tararearon muchas de sus canciones más conocidas.

Asimismo, mientras con dificultad avanzaba el cortejo, decenas de rostros de entre la muchedumbre, acongojados, no ocultaban el llanto.

También se dieron cita en la Catedral Metropolitana de Barranquilla el alcalde de la ciudad, Alejandro Char, y la alcaldesa de Cartagena, ciudad donde nació el artista, Judith Pinedo. También el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa.

Delegados del Ministerio de Cultura entregaron un Decreto de Honores por el cual se honra la memoria del maestro, quien deja un gran legado musical.

Durante el sepelio, Moisés Medrano, director de Poblaciones del Ministerio de Cultura, y Mónica Fernández de Soto, asesora del despacho ministerial, en nombre del Gobierno, dieron lectura y entregaron copia del decreto a familiares del músico.

Durante sus más de 40 años de vida artística, señaló esa cartera, "realizó un invaluable aporte al acervo musical del país con su incesante capacidad creativa, mediante la composición de decenas de temas musicales que se arraigaron entrañablemente en los imaginarios de millones de personas".

En el diverso legado musical del Joe se integran, de forma original y trascendente, "las profundas raíces de los ritmos tradiciones de la costa Caribe con las nuevas vertientes urbanas contemporáneas de las músicas populares, dando lugar a un estilo propio que lo caracterizó como uno de los compositores e intérpretes más destacados en el ámbito nacional", cita el documento oficial.

La Eucaristía de cuerpo presente se celebró en el atrio de la Catedral Metropolitana presidida por el arzobispo Jairo Jaramillo.

Tras concluir el oficio religioso, se inició el desfile fúnebre por la ciudad, acompañado, además, por decenas de policías y otras unidades de distintas fuerzas, y que concluyó entrada la noche en el camposanto.

En la llamada Plaza de la Paz, frente a la Catedral, miles de personas asistieron a la misa, encabezados por su esposa, Jackelín Ramón, y varios de sus hijos.
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Cortejo fúnebre de El Joe va llegando a los Jardines de la Eternidad



Fuente: Caracol TV, Colombia

Al camposanto ha llegado la primera esposa del artista, Adela Martelo, así como varios músicos y allegados. "¡Que viva Joe Arroyo!", gritan las miles de personas que despiden hoy a uno de los más grandes representantes de la música en Colombia. En minutos regresamos con la transmisión en vivo.


Un río humano acompaña el camión de bomberos donde es trasladado el cuerpo de Arroyo, que será sepultado en el cementerio Jardines de La Eternidad. "En Barranquilla te quedaste", corean.

Los asistentes al funeral de Arroyo han ondeado pañuelos y ofrecido flores para despedir este icono de la música caribeña.

La ceremonia religiosa fue celebrada por el arzobispo de Barranquilla, monseñor Jairo Jaramillo Monsalve.

La Fundación Carnaval de Barranquilla, la administración del Atlántico y el Gobierno nacional honraron la memoria del artista al rendirle un homenaje póstumo al artista.

El decreto fue leído poco antes de finalizar la ceremonia que se celebró antes de llevar los restos mortales del artista a su última morada, el cementerio Jardines de La Eternidad.

Dicho decreto destaca a Álvaro José Arroyo como "uno de los más grandes intérpretes de la música caribeña de todos los tiempos" por su "incesante capacidad creativa".

Durante la ceremonia, el arzobispo de Barranquilla, monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, recordó que el "Centurión de la noche" "comenzó de niño cantando en la Iglesia" y "terminó cantándole a todos los colombianos".

El cuerpo de Arroyo estuvo desde el martes en la tarde, en la Catedral Metropolitana de la capital atlanticense, adonde miles de personas llegaron para darle el último adiós.

Arroyo falleció a las 7:45 a.m. de ayer en la Clínica La Asunción, donde estuvo recluido por casi un mes debido a una neumonía, una crisis cardiaca y una insuficiencia renal.

Sus canciones no se han dejado de escuchar en las calles de Barranquilla donde los seguidores le rinden un homenaje sin llanto, con alegría, al intérprete de "Tania" y "La rebelión", entre otros temas, que vivirán por siempre en la memoria de Colombia.
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Tributo musical por partida de Joe Arroyo



Fuente: Terra Colombia

A las 12:30 del medio día comenzó en Barranquilla el concierto en honor al Joe Arroyo, en el que tocarán orquestas como "Son de Cali", Fruko y sus tesos, cantantes como Checho Acosta, Jorge Celedón, Juan Carlos Coronel, y la que fuera su orquesta por más de 25 años: 'La verdad', entre otros artistas.

El homenaje póstumo, que fue organizado por Sayco, y liderado por Checo Acosta, se está llevando a cabo en la Plaza de la Paz de 'La Arenosa', ubicada justo al frente de la catedral María Reina, donde está en cámara ardiente el cuerpo de Arroyo, considerado uno de los mejores músicos colombianos.

"Le vamos a hacer un homenaje a Joe. La orquesta 'La Verdad' va a tocar.... Vienen de todas partes del país cantantes, compositores, entre ellos los 'Son de Cali''', dijo en diálogo telefónico Luis Ojeda, quien fue durante 28 años mánager de Arroyo. Precisamente, uno de los deseos del cantautor era ser despedido con música.

Según han informado emisoras locales de Barranquilla, al homenaje han llegado gran cantidad de artistas nacionales, que no estaba confirmados, como Adriana Lucía.

Revolución por elenco de la novela

Pasada las 10 de la mañana, todo el elenco de la novela de RCN 'El Joe, la leyenda', llegó a la catedral María Reina, para despedirse del cantante que inspiró esa producción.
Actores como Jair Romero (Joe), Jeimmy Paola Vargas (Adela), Mauro Castillo (Wilson Saoco), Diego Vásquez (Fruko), entre otros, se mostraron muy afectados por el fallecimiento de Joe, y algunos se fundieron en un fuerte abrazo con Jacqueline Ramón, esposa del cantante.

"El Joe era mi inspiración no puedo creer que nos haya dejado, era todo un maestro", afirmo el actor Jair Romero, quien interpreta al Joe en la novela.

Uno de los momentos más especiales de la mañana fueron las cantaoras que hacen parte de la Fundación Cultural Colombia Negra. Este grupo de mujeres afrocolombianas con sus cantos sagrados despidieron al artista, que siempre destacó a su raza.

Arroyo, de 55 años, murió en la clínica La Asunción, en la ciudad de Barranquilla, a unos 700 kilómetros al norte de Bogotá. El cantante había ingresado a ese centro médico el 27 de junio.

Imágenes de televisoras locales mostraban el féretro de Arroyo dentro de la catedral y un desfile de fanáticos pasando por el frente del ataúd para un saludo final.

A pesar de haber nacido, el 1 de noviembre de 1955, en la ciudad de Cartagena, fue en Barranquilla donde forjó su carrera y por eso se decidió enterrarlo en esa ciudad de la costa del Caribe colombiano, dijo el mánager.

Arroyo "amó esta ciudad y Barranquilla lo consagró...fue el amor de Joe a Barranquilla por lo que le compuso un tema: En Barranquilla me quedo", añadió Ojeda.

El salsero empezó a cantar a fines de los 70 en la orquesta de Fruko y sus Tesos, pero en 1981 formó su propia banda en la ciudad de Medellín, en el noroeste colombiano, llamada 'La Verdad', y en 1983 se fue a Barranquilla, de acuerdo con su mánager.

Las exequias serán en el cementerio Jardines de la Eternidad, en Barraquilla a las 4 de la tarde.
26 jul. 2011 0 comentarios

La vida y obra de Joe Arroyo


Gran trabajo de Mauricio Silva, autor de "El Centurión de la Noche", biografía de Joe Arroyo








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Barranquilla y Colombia rinden honores a Joe Arroyo


Con música, Barranquilla brinda un espontáneo homenaje al artista

Las canciones del Joe se escuchan en las esquinas y en los taxis de la ciudad.

"Dale gracias a Dios, dale gracias a él por tener lo que tienes por vivir donde vives por tener una familia..por tener un buen hogar". Ese estribillo de la canción 'Dale gracias Dios' y los de muchas otras de Joe Arroyo comenzaron a escucharse por los alrededores de la clínica La Asunción, en el norte de Barranquilla, apenas se confirmó la muerte del cantante, en la mañana de este martes.

La calle 71 con carrera 41D dejó de ser una de las más apacibles, ideal para los médicos tratar a sus pacientes en el centro de salud, para convertirse en la más transitada de la ciudad. Caras de tristeza sobresalen entre los presentes y algunos todavía preguntan si es cierta la noticia como queriendo que se trate de una de las tantas cadenas de mensajes a través de las redes sociales que dieron por muerto al artista en los 30 días que estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos de La Asunción.

"¿Qué pasó?, ¿qué es tanto alboroto?", preguntaba desprevenida Alba Arteaga, quien estaba en la clínica acompañando a su hija por el nacimiento de su nieto. La cara de trasnocho de la ama de casa cambió por una de impotencia al saber que la romería se debía a la partida de uno de los artistas más queridos de Colombia y especialmente de Barranquilla y la Costa Caribe.

Cientos de personas a pie, en taxis, en sus vehículos particulares querían darle un Adiós desde las afueras de La Asunción a su artista favorito. Uno de ellos fue el humorista 'Joselo', quien a pesar de no haber compartido nunca con Joe Arroyo, no se aguantó las ganas de cerciorarse del fallecimiento de uno de sus ídolos.

"Es una pérdida intangible. Es un ejemplo para todos, pero lo importante es el legado que nos deja y una obra que jamás será olvidada", dijo el cómico.

A esta hora sigue el revuelo a las afueras de La Asunción. Con el pasar de los minutos llegan más y más personas que están dispuestos a acompañar a su ídolo desde la acera del frente del sitio donde pasó sus últimos 30 días de existencia. "Es como para brindarle nuestra energía. Igual, no lo podemos creer. Escucho sus canciones y me parece un mal sueño", dijo Carlos Esquivel, comerciante que decidió no ir a trabajar para poder asimilar la muerte de Arroyo.

Un representante de Sayco dijo a los medios que el cuerpo de Joe Arroyo será enviado este martes a la Catedral de Barranquilla, donde será velado. Sobre el sepelio informó que será este miércoles a las 4:00 p.m. en los Jardines de la Eternidad, información que no fue confirmada por ninguno de los familiares del fallecido artista.






El artista murió hoy martes en la Clínica La Asunción, de Barranquilla, a las 7:45 de la mañana.

'El Joe', uno de los artistas más importantes del género tropical en el país y famoso por temas como Tania, Rebelión, La noche y Echao pa'lante, estaba recluido desde hace 29 días en la unidad de cuidados intensivos de ese centro hospitalario de la capital de Atlántico.

El músico padecía un cuadro clínico complicado, que incluía afecciones pulmonares, renales, cardiacas, sumadas a problemas de hipertensión y diabetes, lo que se cataloga como una falla multiorgánica.

De hecho, Arroyo pasó gran parte de convalecencia sedado, con un respirador artificial y sometido a constantes diálisis producto de una insuficiencia renal que también le aquejaba.

La historia de los males del cantante comenzó a las 7:30 de la noche del pasado 27 de mayo cuando tuvo que ser trasladado a la Clínica La Asunción, ante el registro de síntomas de paro cardiorrespiratorio que ameritó reanimación urgente.

"El Joe llegó muerto", dijo en ese entonces un trabajador del centro de salud que pidió reserva de su identidad. La Clínica confirmó el hecho a través de comunicados de prensa y los médicos que lo atendían. Finalmente fue dado de alta el 29 de mayo.

Pero en la madrugada del lunes 27 de junio, Arroyo volvió a cuidados intensivos debido a problemas de respiratorios, producidos por un edema pulmonar; y afecciones en sus riñones

Álvaro José Arroyo González, el gran Joe, nació en el barrio Nariño, en una loma de Cartagena, el primero de noviembre de 1955. Allá se forjó el mito del niño tocado por Dios en la garganta, quien, más adelante, en la pubertad, se convirtió en la voz de los prostíbulos de La Heroica.

A los 15 años, Arroyo fue el cantante del Súper Combo Los Diamantes, en Sincelejo; a los 16, de La Protesta, en Barranquilla; a los 17, de Fruko y sus Tesos, en el país entero; y desde 1981, a los 24, de La Verdad, en los grandes escenarios del planeta.

Al momento de su muerte, la carrera de Joe Arroyo vivía una nueva época de oro, tanto que él y su orquesta tenían maletas listas para cumplir con varias presentaciones en el país y en Estados Unidos.

Además, una novela basada en su vida se emite actualmente con gran éxito de audiencia desde hace un mes, por televisión nacional.

El 18 de junio, en la que sería su última aparición en un escenario, El Joe fue homenajeado por todo lo alto en un concierto en el que estuvieron presentes Fruko y sus Tesos, Checo Acosta (famoso por sus Checumbias), el vallenato Diomedes Díaz, Wilson Manyoma, leyenda viva de la salsa caleña, famoso por su interpretación de El preso; Hánsel Camacho, el salsero Gustavo Rodríguez y Carlos Guerrero, ex cantante de Niche.

Pero no sólo eso. El gran cantante nacido en Cartagena iba a recibir el Premio Especial de la Academia del Grammy Latino a su trayectoria en noviembre, y los homenajes que se le hacen al intérprete de entre otros.

Dolor entre sus amigos

Marco Barraza, amigo del Joe, dijo que desde hace 20 años está escribiendo el libro sobre la vida del cantante cartagenero y que siempre que lo iba a publicar "salía algo y lo aplazaba".

Se mostró muy adolorido por el fallecimiento de su compañero y afirmó que "se está violando el derecho a la privacidad y buen nombre" a través de una novela que está rodando actualmente en un canal nacional.

El manager del Joe, Luis Ojeda, afirmó en la W Radio que el cantante "venía en un proceso de recuperación muy paulatina, segura...pero desafortunadamente desde el jueves comenzaron a presentarse algunos baches que han originado que el estado de salud sea sumamente débil", dijo Ojeda.

El pianista de Joe, 'Chelito de Castro', se declaró "muy triste" por la muerte de Arroyo. En entrevista a 'la W', se mostró agradecido con su 'compadre'.

"Compartimos cosas lindas, me permitió ser su pianista cuando yo era un niño", y recordó cuando se grabó 'Rebelión', y ese solo de piano que destaca las habilidades de Castro. "Todavía esta canción esta vigente en el corazón de la gente".




El Joe que Yo Conocí. Por: Ernesto McCausland Sojo

A lo largo de mi carrera periodística tuve la oportunidad de conocer y tratar a muchos Joes. Al primero lo conocí en 1984, en el llamado castillo de Rebollé, barrio Abajo de Barranquilla. El músico acababa de pasar por uno de esos momentos que sólo eran posibles en su vida, un instante en que parecía haber bajado a los infiernos y de un momento había terminado bañado en gloria.

Ya se ha contado lo suficiente de la primera parte del episodio, que había ocurrido entre el día de las brujas de 1983 y este carnaval de 1984. Joe Arroyo —como si su marca de nacimiento fuera la supervivencia— había escapado a las volandas de una gravísima crisis de salud, en el Hospital Universitario de Cartagena, para reemplazar a Oscar de León en una caseta de Barranquilla. De aquellos momentos había surgido una de sus más vibrantes composiciones, Tumbatecho, que el artista llevó a su presentación del Festival de Orquestas. Tan delgado que se hacía irreconocible, muy distinto a aquel mulato corpulento Joe Arroyo corpulento que había adquirido celebridad con Fruko y sus Tesos, cantó con su voz intacta, logrando llevar al público a un estado de paroxismo sin precedentes en la historia del evento. Joe era en ese instante un canario lastimado, enjuto, que lograba sacar de adentro el trino majestuoso de siempre. Eso le valió el primero de muchos congos de oro y del trofeo que habían creado especialmente para él, el Supercongo.

Al día siguiente, por la tarde, todavía en pleno carnaval, salí a buscarlo por una Barranquilla que ya comenzaba a aplacar su frenesí carnavalero. No recuerdo cómo fui a dar al famoso castillo, que en realidad era una casa muy vieja y destartalada, en la que no había un solo mueble. Alguien debió decirme que Joe vivía allí. El artista, proclive a la reclusión, salió y me atendió. Firmó un autógrafo para los lectores de EL HERALDO y dijo sentirse agradecido por el respaldo del público en el Coliseo Cubierto “Humberto Perea”. Luego lo vi caminar lentamente, con la majestad de un rey, a su ruinoso castillo.

Años más tarde, en una de muchas conversaciones que sostuvimos, ya en su cómodo caserón de la carrera 38, —su verdadero palacio de la vida real— Joe Arroyo me relataría un cuento fabuloso del castillo de Rebollé, su vivienda en los años difíciles y epicentro de rumbas memorables. Según Joe, en cierta ocasión transcurría allí un fiestón, con la presencia de grandes figuras de la música. Recuerdo que Joe citó varios nombres célebres que para la época ya debían estar fallecidos, incluyendo a Ismael Rivera. Pero Joe no era precisamente un dechado en rigor histórico. Su mente le daba para todo y lo esencial del cuento —pude comprobar después— era cierto. En lo mejor de la rumba, la cual transcurría en medio de una densa nube de sospechoso humo de color oscuro, alguien desde la ventana vio una patrulla de la policía parqueada y a un par de agentes que se acercaban caminando hacia la casa. El ‘campanero’ dio la alarma y todos los presentes salieron huyendo hacia el patio, volándose la paredilla y desapareciendo del lugar. Sólo quedó allí la dueña de la casa, quien desde la ventana atendió a los policías con expresión inocente y casi estalla en risas cuando los escuchó decirle:

—Doña, ¿nos regala una jarra con agua, que tenemos problemas con el radiador de la patrulla?

Joe contaba la historia con esa risa burlona que le era inherente, como si no se acostumbrara nunca a los extraordinarios sucesos de su propia vida: los tiempos en que durante el día era el niño prodigio que hacía solos en la coral de la Catedral de Cartagena, mientras que por la noche entonaba boleros y sones en los prostíbulos de Tesca, hasta que el profesor de química del colegio, conocido como “El meteorito”, acudió a uno de esos antros y lo sorprendió en el escenario; o —muchos años después— la grabación del video de “Homenaje a Irene Martínez”, ya después de tantos Congos y Supercongos, y el momento memorable en que el Joe se negó a ponerse unos lentes de contacto de ultratumba en los que Sony Music había gastado mucho dinero para que su caracterización de “Hombre lobo”. (“¡Uy, zona, esa vaina me puede dañar los ojos”, decía Joe mientras los productores del video intentaban convencerlo de que no desechara aquella costosa pieza de su maquillaje.)

Resumir la vida de Joe Arroyo en cualquier obra literaria o televisiva será siempre una tarea difícil. Quizá hay vidas más simples, más sintetizables, que no marquen tan categóricamente la diferencia entre lo que se puede y no se puede contar, entre la paradoja de aquellos humos densos y la franca devoción cristiana; entre la calidez en el trato de la amistad sincera y sus súbitos afanes de reclusión. Los 56 años que vivió Joe Arroyo, desde los tiempos en que hacía resonar su voz preciosa en el tanque con el que cargaba agua en el pozo comunal del barrio Nariño, hasta su misma muerte, que no fue sino una última triste verdad en medio de una ola de viejas falsas noticias, fueron intensos. Pero el desparpajo jamás lo perdió, ni siquiera cuando regresó a su casa después de una de sus últimas hospitalizaciones y se refirió a su falso fallecimiento, difundido en mensajes de Blackberry:

—Cuando me muera les pongo un pin—, le dijo a Rafael Sarmiento.

De allí que es plenamente posible que —desde donde nos observa llorarlo— Joe mantenga su silenciosa risa sarcástica.

En mi memoria quedan muchos Joes: el que ensayaba desafiante con la insólita decisión que había tomado, de hacer un “cover” de la balada “Bella sin alma”, de Ricardo Cocciante ; el que lloraba con sollozos de niño luego del horrendo atraco a que fue sometido en su propia casa, junto con su familia; el que hacía equilibrio en una canoa del Río Magdalena, mientras cantaba su chandé jubiloso “Llanto ven, llanto va”; el que escribía canciones con letra de colegial, en una libreta rayada, alternando con pequeños tragos de vino, a la hora de la madrugada en que el resto del mundo dormía.

Era su versatilidad, la misma que conocimos en su música, esa que lo llevaba a componer igual un cumbión de alabanza que una salsa de insurrección de negritudes. Eran las múltiples maneras de expresarse de un solo ser integral: un ser grandioso, de esos que sólo nacen una vez. Un hombre que, al irse ahora de verdad, y sin que todavía nos haya puesto aquel pin, parece estar más vivo que nunca.
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Fruko: "Joe fue un apóstol de la música"



Artistas de Colombia y del mundo expresaron su pesar por la muerte del gran músico.

Julio Estrada, 'Fruko', su compañero de orquesta durante muchos años, entre lágrimas expresó su tristeza en 'La W' por la partida de su "hermanito lindo". Lo consideró "un batallador" y recordó que era "un muchacho que de Cartagena salió para el mundo a brindar alegría".

Compungido, 'Fruko' dijo que "él sigue vivo en mi corazón y en el de los colombianos porque su obra es magna, grande y muy especial".

Recordó los momentos que compartieron cuando empezaron la orquesta 'Fruko y Sus Tesos', y después, cuando "abrió su gran carrera con su orquesta".

Además, 'Fruko' describió al Joe como "un apóstol de la música, de la liberación, de la gente que sufre".

Tania fue el primer éxito grande dedicado a su hija y fue 'Fruko', el arreglista de esa canción, "el que le puso los acordes con el piano".

El amigo recordó el momento en el que cantó en Barranquilla justo dos días después de la muerte de su hija, Tania, y admiró su valentía.

"Nos dejó ese legado a todos los colombianos y al mundo. Es inolvidable mi amigo. Nos sentimos orgullosos de él, de lo que hizo, de sus canciones. Que Dios lo guarde y lo tenga en la gloria", acertó a decir en medio del llanto.

A su turno, Carlos Vives afirmó que Joe "siempre fue muy cariñoso conmigo", e hizo repaso de un día en Cartagena donde participaron juntos en un evento.

"Tuve la oportunidad de trabajar para él y de ser su productor. Recuerdo su felicidad en Cartagena aquella noche. Estuvimos hasta tarde hablando en el hotel", y se mostró agradecido de haber tenido la oportunidad de cruzar en su vida con Arroyo.

Otro que expresó su pesar por la muerte del Joe fue el salsero Óscar D'León quien a través de su cuenta en Twitter escribió: "Cuatro hermanos tengo en el cielo: Celia Cruz, Tito Puente, Rafi Mercado y ahora Joe Arroyo".

Willie Colón, también a través de Twitter resaltó el legado del cantante y afirmó que "su voz seguirá presente".

Checo Acosta calificó la muerte del artista como una "gran perdida para la tierra" y una "ganancia para el cielo"

Otro salsero internacional, Eddy Herrera, le dio el pésame a la familia del Joe y "a Colombia por la partida de este gran arstista Colombiano, que en PAZ descanses JOE"
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Rolling Stone: "Joe Arroyo, el Rey no ha muerto"

Joe Arroyo fue uno de los pocos salseros entrevistado por la Revista Rolling Stone. La nota es del 2004

Joe Arroyo,el rey no ha muerto
Fuente: Revista Rolling Stone. Por: Mauricio Silva Guzmán

Ha sido desahuciado dos veces, murió su hija, y dejó de cantar un tiempo, pero regresó y volvió a rendir a todo el mundo a sus pies.

Hace 35años, en un estudio de grabación de discos Fuentes en Medellín, un adolescente negro y flaco llamado Álvaro José Arroyo González debutó como cantante profesional. Tenía 14 años pero ya traía sobre su lomo seis de canto en los burdeles de Cartagena.

Cuenta la leyenda que aquel muchachito de voz excepcional grabó en menos de media mañana un hito de la música tropical colombiana: El Ausente, que junto con la canción comenzó una de las carreras musicales más fértiles y apasionantes de Latinoamérica.

Flaco de piernas y brazos, redondo de cara y de panza, cenizo de pelo y de rostro, con muchas más horas de vuelo nocturnas que diurnas, con problemas de tiroides, de pulmones, de diabetes, de piel, de pies, de estrés y de excesos que aún oculta, el Joe Arroyo de hoy, el creador de 48 años, sigue dando batacazos.

Por un lado, es el músico colombiano que más presentaciones realiza al año [con un promedio de 200, muy por encima de Vives, Juanes, Shakira o los más versátiles grupos vallenatos]; y por otro lado, es la más vieja y productiva destilería de material bailable del país, tan sólo comparable con la máquinas de hacer éxitos tropicales que, tiempos atrás, aceitaron Lucho Bermúdez y Pacho Galán. De hecho, su nueva canción, "La Fundillo Loco", ha sido declarada el tema oficial del Carnaval de Barranquilla y se ha convertido en su más reciente home run.

Lo perseguí por más de un mes. Lo entrevisté en sus apartamentos de Cartagena y Barranquilla. Lo descubrí en su afición por los carritos de juguete, por las cachuchas "bacanas" y por los helados de Coca-cola que, en las primeras horas de la madrugada, comparte con su perrito Shaggy. Lo acompañé en tres presentaciones, dos en Cartagena y una en Santa Marta. Fui testigo de la veneración que profesa el pueblo por su genio y figura, de la idolatría histérica, del desfile de niños y adultos en busca de una foto, del rosario de autógrafos, del gesto generoso de sus seguidores que, celular en mano, le gritan a su receptor al otro lado del aparato: "Tengo al Joe al frente, ¡oiga pues!", de la capacidad de hacer bailar a la gente [porque no ha hecho otra cosa que hacer bailar a dos generaciones] y del respeto sagrado que produce su figura de Buda tropical. También conocí la historia de su tragedia, los momentos más oscuros, la desesperanza que hasta lo llevó a ver titulares de la prensa nacional en los que lo daban por muerto. Pero El Joe Arroyo nunca murió, y está vivo, y de qué manera.

Estuve con él en las antesalas de sus presentaciones, después de ellas, en un par de restaurantes, a las altas horas de la noche a punta de vino y tabaco, en su auto, y en todos lados El Joe apartó sus propias telarañas. Recordó sus primeros días de creación, y sí, se conmovió. Y, para qué, habló sabroso...

"Yo que nací en cuna pobre, oye papá, nunca me ha faltado nada/ desde muy niño luché por conseguir la fama".

A mi Dios todo le debo...

Hijo de Guillermo Arroyo [quien lo abandonó al nacer] y de su segunda esposa, la camarera de hoteles humildes, Angela González, El Joe Arroyo nació en Cartagena de Indias el 1 de noviembre de 1955. Como todos los niños de su barrio Nariño, Alvarito sobrevivió a una infancia pobre, cerca de la miseria. Desde los seis años su madre lo obligó a conseguir el agua para el aseo de la casa y así, en el vaivén de los mandados vitales, nació el cantante. "Con un par de latas de manteca llenas de agua, yo tenía que ir y venir a la tienda de un señor que se llamaba Jericó. Cuando estaban vacías, me las ponía en la cabeza y eso daba un eco hermoso que, creo, sin saberlo, me afinó la voz. Por eso me decían «Voz del tarro». Yo imitaba por esos días a Raphael, cantaba el Ave María, y cuando terminaba, yo mismo me ovacionaba con un: ¡Yaaaahhhhhhhh! Allá adentro del tarro sentía que estaba en un escenario y que la masa me aplaudía. Ese era mi sueño de «pelao» y mi Dios me lo concedió".

¿Cuáles eran los cantantes que escuchabas cuando niño?

Raphael, Bobby Cruz y Celia Cruz. Ello fueron mis maestros y con ellos me afiné. Debo decir que hoy día siguen siendo mis maestros.

Vamos de una vez a los burdeles de Cartagena. ¿Quién te introdujo en esa vida?

En Cartagena, que es un puerto, había una zona de tolerancia que se llamaba Tesca. En ese sitio había aproximadamente ocho cabarets, si recuerdo bien: Big Fox, Club verde, El Príncipe, El Bambú, entre otros; eran prostíbulos inmensos, cada uno tenía sus habitaciones y un gran salón donde se presentaban orquestas diariamente. Allí iban los chinos, los japoneses y los turcos que llegaban en los barcos. Pues bien, resulta que alguna vez en el colegio Santo Domingo me pusieron a ensayar canto y les gusté en serio. Tanto que el Arzobispo de Bogotá, que estaba de visita, me becó para que yo fuera el cantante de la Coral de Cartagena, donde me volví la voz líder. Y así fue...

Pero... ¿y la entrada a los prostíbulos?

Pues sucedió que esa bola se regó y llegó a los músicos de la ciudad. "Por ahí hay un pelao que canta bien bacano", decían. Y así fue que Michi, el de Michi y su Combo Bravo, me convenció para cantar una noche en esos lugares. Y así debuté.

¿Qué le cantabas a tan respetable público?

Eso que dice. "Bomba en las navidades, pa' que gocen bomba, en las navidades..." y "Chuma la casera maquino landera", y esas cosas...

¿Y por qué te quedaste tanto tiempo?

Víctor Meléndez, que es ahora el corista mío, el viejo canoso, era por ese entonces el cantante de base de El Príncipe, uno de esos lugares. El hombre estaba re-mamado porque cantaba de lunes a lunes y cuando se sentía muy barro [mal] me tiraba ese trabajo con los respectivos 100 pesos. ¿Tú sabes lo que son 100 barras a los ocho años? Así que él le pedía permiso a mi mamá: "Señora Angela, que yo le cuido al pelao, mire que es para que cante esta noche". A mi mamá no le gustaba para nada pero la realidad era que necesitábamos la plata y yo cantaba de nueve de la noche a tres de la mañana y estudiaba de siete de la mañana a una de la tarde.

Debiste tener problemas en el colegio...

Claro, un día, cuando yo llevaba más de cinco años en ese trabajo, cuando estaba de cantante líder con la banda los Seven del swing, llegó al Club Verde el profesor de física del colegio a quien le decíamos "Meteorito". El me dijo: "¿Y usted qué hace aquí?", a lo que yo respondí: "¡Y ajá!, ¿y usted también qué hace aquí?". Total, al día siguiente Meteorito puso la queja al rector y el rector no sólo me regañó frente a todo el colegio: "este es un ejemplo de vida irregular", decía, sino que me echó. Sin embargo, como al mes y pico, iba a ir el Arzobispo de Cartagena al colegio y fue así como Meteorito fue a mi casa a buscarme: "…que quedas perdonado", me dijo. Ahora Meteorito es un gran amigo mío. Hoy nos reímos de eso.

"Qué misteriosa es la noche/ qué bonita fue esa noche/ besando tu boquita de grana/ bella noche".

La noche

El Joe conoció la noche a profundidad, vivió de lleno el agite de los burdeles, conoció los secretos del amor adulto a los trece años, maduró biche a punta de rones tibios, se convirtió en el ídolo de las putas, de los vagabundos, de los bohemios y de los marinos, fue la leyenda precoz de los "niños bien" de la alta sociedad cartagenera y, por supuesto, comenzó a nadar como tiburón en las aguas bravas de la rumba que, a pesar de todo, aún no se calman. Cuando se hizo profesional nada cambió. "Yo salí de Tesca cuando vino una revolución entre los músicos de los burdeles. Se corrió la voz de que iban a hacer una orquesta en Barranquilla y que me tenían a mí como elegido. Yo por supuesto acepté sin pensarlo".

¿Y el colegio?

Estaba haciendo cuarto de bachillerato y me volé del colegio. Ni los curas ni mi mamá sabían qué me había pasado. Me fui para Galapa, un pueblo en el Atlántico, donde vivía el dueño de la orquesta La Protesta de Colombia, mi nueva familia. Cuando mi mamá se enteró, demandó a ese señor por secuestro, por contratar a un menor de edad y esas cosas, hasta que hablé con ella y le dije: "Mami, yo quiero ser una gran estrella, eso es lo que quiero", así que me dejó hacer esta vida. Ella lloraba porque quería que yo fuera abogado.

Allí es cuando aparece Fruko en tu vida. ¿Es cierto que fue una casualidad?

La Protesta se hizo la orquesta de planta de El Escorpión, un balneario de Puerto Colombia que todavía existe, en el que tocábamos todos los domingos. Allí llegó Fruko, un poco por casualidad y un poco en busca de un cantante. El hombre me vio y quedó impresionado. Me mandó llamar y me dijo: "¿Quisieras grabar con Fruko?", y al otro día por la tarde arrancamos para Medellín. La cosa fue como un cohete: del avión al hotel, después a dormir, y a las ocho de la mañana del otro día estaba yo en un estudio con la pista de una canción en mis manos. "Esto es lo que vas a cantar", me dijeron. Luego supe que Piper Pimienta, el cantante de la banda, no había llegado a un acuerdo económico, por eso era el afán de Fruko. Yo sabía que era la oportunidad de mi vida y por eso puse la nota bien arriba para mostrarme. Así, con 20 ojos sobre mí, grabé "El ausente". Tremendo tema.

¿Te contrataron de inmediato?

No. Yo regresé a Barranquilla, volví a cantar con La Protesta y, de pronto, El ausente se pegó en el país. Ahí sí me llamaron para volver a Medellín como el cantante líder de Fruko y sus Tesos.

¿Cuándo y cómo comenzaste a componer?

Yo tenía mis temas desde hacía tiempo, pero me daba terror mostrárselos a Fruko, hasta que un día me decidí a enseñarle una canción al pianista de la orquesta. El álbum ya estaba grabado y el difunto Hernando [el pianista], le dijo a Fruko: "Vas a tener que abrir espacio porque aquí está el tema que va a romper en todo el país". Entonces se lo canté a Fruko y el hombre casi se cae al piso. El tema era "Tania".

¿Qué edad tenías entonces?

Yo tenía 17 años. Debo aclarar que todavía no había nacido mi hija Tania. Por esa época también compuse "Catalina del mar", "Flores silvestres" y grabé "Manyoma".

Pero también grabaste con otra bandas como Latin Brothers. ¿Esos eran inventos de Fruko para vender más?

Algo así. Fruko se inventó varios grupos con los que también grabé: con los Latin Brothers hice "La guarapera", "Patrona de los reclusos", "Las cabañuelas", entre otras. Luego canté e hice coros en otras bandas como Piano Negro, Afro Son, Los Rivales, Los Bestiales y Wanda Kenya. Yo estaba volando.

"Llegó a su casa derecho, de haber rumbeado con despecho, de hecho cayó al lecho mirando al techo, y siguió derecho…"

Tumbatecho

A lo largo de los setenta la banda de Fruko y sus Tesos logró una alineación memorable e irrepetible: Joe Arroyo, Wilson Saoko y Piper Pimienta despuntaron con sus voces. Sus canciones revolucionaron la música tropical del país: "El preso", "El cocinero mayor", "El patillero", "El caminante", "Los charcos". De las deslizadas del porro, Colombia pasó a bailar a brincos y el término "salsa brava" fue el único aceptado en el lenguaje corporal. Latinoamérica vibró con la salsa y con los coletazos del hippismo. Eran los tiempos del afro y la bota campana. La yerba, bien; la cocaína, mejor. Nueva York era la meca del ritmo.

En los años setenta ustedes volaban pero competían con la gran salsa del mundo. ¿Lograron codearse en serio?

Sí, claro. Pasábamos todo el tiempo en Nueva York al lado de Jonnhy Pacheco, La Orquesta Broadway, Los Hermanos Lebron, Willie Colón, Roberto Roena, Oscar de León, Celia Cruz, Bobby Valentín. Teníamos que competir con los más tesos.

¿Qué aprendiste de ellos?

El sabor. De Valentín y de Roena, el sabor. Debo decir que de la misma manera ellos nos valoraban. En mi caso, siempre decían cosas lindas de mi voz.

¿Te llamaron para que hicieras parte de sus orquestas?

Sí. El día que Ismael Rivera salió de Cortijo, el propio Cortijo me llamó para reemplazarlo, pero yo no cogí la oferta. También me llamaron Los Vecinos y después Ray Barreto.

¿Con qué orquesta quisiste cantar y no pudiste?

Con el Gran Combo de Puerto Rico. Nunca me hicieron un guiño.

¿En ese momento eras consciente de que estabas al mismo nivel de los grandes?

Para mí el don de los demás es siempre más grande que el mío. Yo no me comparo con nadie, pero sí creo que estoy en la rosca.

¿Cuánto valía un toque de Fruko al final de los setenta?

15 mil dólares. Algunas veces hacíamos tres toques por día, lo cual significa que la banda hacía 45 mil verdes.

¿Alcanzaron a ser hippies?

Claro, "full afro" y que tal. Yo llegué a meterme a la secta Rosa Cruz, con túnica morada, cabeza rapada y todo. Pero me aburrí. El hippismo nos dio por las pintas y el amor libre. De hecho llegué a tener ochos hijos por cuenta de las giras. Era en realidad una doble vida porque ya en el hogar uno tenía que ser el hombre de la casa. Yo dejaba la sinvergüenzura en la calle y cuando llegaba a la casa me ponía la sotana. Apenas salía otra vez, me la quitaba. Yo tenía novias por todas partes del mundo. Recuerdo que un día llegué a Cúcuta a visitar una novia que había conocido el año anterior y me presentó un pelaíto que dizque era mi hijo. Y así muchas veces...

"Echao pa´lante, en una sola baldosa bailé, así recuerdo que te conocí mujer...".

Echao pa´lante

Desde el final de los años setenta El Joe Arroyo comenzó a acariciar la idea de conformar su propia "bandola". Una vez lo decidió, se lo comentó a Fruko. De la misma manera, se lo hizo saber a varios músicos a quienes quiso reunir en su proyecto. Pero la salida fue lenta y el proceso de separación aún más complicado. Así que varios maestros desataron el rumor de que la orquesta de El Joe era una farsa y, entre telones, la bautizaron La Mentira. Una vez se lanzó al agua, a principios de 1981, El Joe cobró por ventanilla. Su orquesta se llamó La Verdad. "Los dos primeros años que pasé con la Verdad fueron muy tesos. Todo el billete que me había ganado con Fruko lo invertí en mi orquesta. Contraté a los mejores músicos del país, bueno, los que no estaban al lado de Fruko. Así que me llené de una nómina costosa que me llevó a la bancarrota. Y los contratos no me salían. Las vacas gordas se fueron".

Pero La Verdad triunfó. ¿Qué hiciste para sostenerla?

Comencé a grabar coros. Mi voz era tan apreciada que, allá atrás, desde el anonimato del coro, alcancé a grabar más de 500 canciones a principios de los ochenta. Grabé con todas las disqueras de Medellín: Victoria, Codiscos, Sonolux, Fuentes.

¿A quiénes les hiciste coros?

Grabé vallenatos con los Hermanos Zuleta, con el Binomio de Oro, cumbias con Juan Piña y con Mario Gareña.

Recuerda algunos temas...

Soy la primera voz en "El machete", en "Me importa un carajo", en "Francisco el matemático", en "La cadenita".

¿Grabaste algo que no fuera tropical?

Claro, primo. Grabé coros para Claudia Osuna, para Claudia de Colombia, para Oscar Golden y para Yolandita. Hasta hice la voz en "La cucharita", de los Carrangueros. Muy cómico. Yo me ganaba la vida así y así sostenía mi orquesta.

¿Cuáles fueron los primeros éxitos de La verdad?

"La rumbera". De resto, todo ese principio me costó, hasta cuando saqué mi tercer álbum, Echao p´alante.

"De rodillas te prometo que al vicio no vuelvo más/ yo seré honrado y honesto, me voy a regenerar".

Patrona de los reclusos

La mañana del 7 de septiembre de 1983 los médicos desahuciaron a El Joe Arroyo. Entonces corrió el rumor de que el gran prodigio de Cartagena estaba muerto...

El parte médico dijo que fue por un problema de tiroides. La prensa dijo que fue un exceso de drogas. ¿Qué pasó?

No. A mi me dio tiroides retrospectiva pero yo nunca le paré bolas. Es esa la tal tiroides retrospectiva que no engorda sino que enflaquece. La gente le atribuyó eso al vicio, pero no era verdad. La gente me miró como un desechable, pero nunca miraron mis datos clínicos. Yo llegué a pesar 37 kilos, y sí, de hecho me desahuciaron. Recuerdo que ví un titular en el diario que decía que "El Joe murió". Eso fue una película de terror. También había un locutor en Barranquilla que me mataba cada ratico. Tienen huevo, cuadro. Así es la vida pública.

¿Cómo te salvaste?

Los grandes endocrinólogos vinieron a estudiar mi caso y me dijeron que lo único que me podía salvar era el yodo radioactivo o, de lo contrario, una operación de la tiroides con la que podría perder la voz. Entonces comencé a tomar vasos de yodo, mas tratamientos en una cámara hiperbárica. Eso fue lo que me salvó. De allí en adelante fue un año de vasos de yodo.

¿Cuándo volviste a cantar?

Apenas recobré fuerzas en la clínica. Me escapé en una silla de ruedas del hospital universitario. Yo no tenía como pagar la cuenta y el Capitán Visball, un personaje de Barranquilla, me visitó y me dijo: "Tu no te me vas a morir aquí, marica, tu te paras de la cama y te pones a cantar". Recuerdo que yo tenía un pie hinchado porque me lo habían operado y me tocó volarme con un zapato talla 45. Al otro día canté con los pies de payaso. Eso fue en el carnaval del Barranquilla y así, imagínate tú, me gané el primer Congo de Oro. Nunca más volví a la clínica. Todavía me buscan para que pague la cuenta.

¿Te sentiste morir?

Nunca.

Entonces vino el gran éxito de mediados de los ochenta hacia adelante...

Toqué el cielo. Empecé a pegar éxito tras éxito. A ganarme todos los años el Congo de Oro, hasta que me dieron el Super Congo. Hoy tengo 18 Congos de Oro. En fin. Todo se disparó con el álbum Fuego en mi mente que traía "La noche", "A mi Dios todo le debo", "En Barranquilla me quedo": fue el más grande momento.

"Abusador que le pega a ella/ que el alma, que el alma, que el alma se me revienta".

Rebelión

Terminando los años ochenta El Joe Arroyo era el Dios de la música tropical en Colombia. En 1990 reunió a 115.000 personas en el Estadio El Campín de Bogotá para celebrar sus 20 años de vida artística. Allí volvió a alinear con Fruko, Saoko y Pimienta. Ese año, y los siguientes, hasta 1995, ofreció el mismo concierto en el Madison Square Garden de Nueva York con total éxito. El Joe se volvió leyenda. Su sonido se hizo irremplazable. Y sonó a Colombia.

¿Cuál es tu canción que le sigue dando la vuelta al mundo?

"Rebelión". A dónde voy me suplican: "No le pegue a la negra, no le pegue a la negra...". La primera vez que la canté en España, allá en el Ayuntamiento, con la Reina y el Rey a bordo, traté de acomodar la letra y dije algo así como: "Español con el alma tierna" y la gente me saltó y me dijo: "No, no. ¡Cántala como es, cántala como es..!". Entonces ahí sí la solté: "Español con el alma negra". Desde entonces es el himno de mi canto.

Es casi como los himnos negros de Bob Marley...

Sí, como Confrontation.

¿Conociste a Marley?

¡Claro!, cuando estuve con Fruko en Londres, por allá a finales de los setenta. Yo estaba en los camerinos de un escenario y me llegó un olor bacano. Yo me dije: "huele bueno, huele bueno...", entonces me asomé y era el man. Me le presenté y el man me reconoció. Cantamos juntos, nos fumamos un tabaco y nos hicimos muy amigos. Recuerdo que estábamos en un hotel en el que salían fantasmas y Bob mamaba gallo [hacía bromas]. Yo estaba "pelao" pero nos hicimos amigos. Luego lo visité en Nueva York cuando ya estaba jodido. El y yo hablábamos mucho de nuestros temas en común.

¿Usted ha tenido conciencia de ser un líder negro?

Le voy a contar una historia. Yo me crié en el barrio Nariño de Cartagena donde viven la mayor parte de los palenqueros. Ellos tienen su dialecto que es el creole, una lengua senegalesa que yo aprendí. Pues bien, alguna vez fui a hacer una gira en España que terminaba en las Islas Canarias. Allí, en la isla más alta, un man me invitó a ver a través de un telescopio hacia la ciudad de Dakar, Senegal. Yo le dije que quería ir. La cuestión es que me fui para allá y me presenté gratis. Y canté "Yamulemau", que es un canción de allá, de mi amigo Laba Sossesh. Ahí me quedó claro que yo vengo del Africa. Yo tengo claro un triángulo: Africa, Jamaica y Cuba.

¿Qué es Yamulemau?

Niño del agua azul. Luego yo le puse en inglés: "speaka, speaka, speaka now", como para que pegara más. El autor, Laba, me dijo: "Me desbarataste el tema". Y yo le respondí: "Lo que pasa es que tu la hiciste sólo para los africanos, yo la hice para todo el mundo".

"Liberarse en la armonía, ¡qué fascinación!, al compás del son, al compás del son, al compás del son, por cuenta del corazón...".

Pa'l Bailador

Como pocos artistas del mundo, El Joe Arroyo se convirtió en una figura única, original y auténtica. Nadie cantó como él, nadie bailó como él, nadie compuso como él. Un extraño sonido en su garganta fue -y sigue siendo- su sello personal. Hasta los críticos tuvieron que inventarse el término Joeson para denominar su golpe, para ubicarlo en el contexto caribe, para comprender su arte. Un poeta espontáneo que nunca aprendió leer el pentagrama.

Imperdonable no hablar del sonido aquel que sale de tu garganta y que parece el de un caballito.

Eso dicen, que es un caballito. Pues eso me salió en la playa. De niño siempre cantaba contra el viento, porque esa es la manera de crear resistencia en la voz. Allá lo saqué y, sí, es una contracción de mi garganta. En realidad es un sello mío que muchas personas han tratado de imitar. Quiero contarte que yo hice la de Carusso con mi grito: en un estudio de grabación partí una copa de cristal con mi voz.

¿Te consideras poeta?

Yo soy un gran poeta. Revisa canciones como "La vuelta" o "Somos seres" o "La guerra de los callados", ese tema que hice cuando en una noche reventaron ocho bombas en Medellín. Hay muchos versos en mis canciones muy bonitos como: "Rompe tu risa el cristal de mi soledad", de "Mary"; o "La agonizante luz, del crepúsculo borroso, el horizonte azul", de "Fuego en mi mente"; o "Son mis sentimientos nobles que me asesinan, me acusan de ser rebelde en mi condición", de "Por ti no moriré"; o "Ibamos los dos en un barco de vapor en donde era yo el capitán de la ilusión", de "Mama". En fin, muchas...

¿Cómo te baja la inspiración?

La forma mía de inspirarme es bonita. Es cuando uno se está durmiendo pero todavía está consciente, allí me llegan unas ideas divinas, sublimes, que muchas veces se pierden. Desde hace mucho tiempo yo tengo una grabadora al lado de la cama y cuando llega, ¡zaz!, le meto la idea. Y al día siguiente digo: "mierdaaaa, que es esto". Por ejemplo, "Catalina del Mar" me la soñé enterita. Igual que la soñé, así la escribí. Ahora, cuando yo me propongo a componer, no compongo ni papa.

¿Cómo le transmites a tus músicos lo que tienes en la cabeza?

Con la voz. Al timbalero le digo: "Métele aquí pra que te, pra que te, pra que te, y a los vientos: faaaaaaa ra ra, faaaaaaa ra ra y así.

¿Qué es el Joeson y cúando empezó?

Para mirar bien atrás, empezó con la canción "Manyoma", que es de Fruko, pero que tiene mis arreglos. Allí nació ese golpe, pero en realidad se hizo fuerte cuando yo llevaba cuatro años con mi banda. Es un sonido que tiene soka, salsa, sonidos africanos, cumbia, brisa del mar y un 50 % que nace de mí pero que no tengo ni puta idea qué es.

Tu voz tiene un timbre muy especial que puede saltar, como jugueteando, de una nota muy alta a una nota muy baja y viceversa. ¿Cuál es el truco?

Eso, tú lo haz dicho, juguetear...

"Cómo da coraje cuando uno analiza lo que pasó. Pero fíjate que ya pasó, pero fíjate que ya pasó y me importa un poco...".

La fundillo loco

En 2000, Alvaro José Arroyo estuvo a punto de morir en Barcelona. Una combinación de exceso de trabajo, diabetes, muy pocas horas de sueño y neumonía, lo llevaron al borde del túnel. El Joe se alcanzó a despedir y le dijo a su corista Aníbal Velásquez: "cuida a mis hijos". Pero otra vez se salvó de milagro. Dos años más tarde, el niño cartagenero tuvo el peor año de su vida. Hoy sonríe otra vez.

¿Qué pasó en Barcelona?

Caí en un coma diabético mezclado con una neumonía. Teníamos presentación tras presentación, de ciudad en ciudad, de bus en bus, hasta que caí. Los médicos, otra vez, me desahuciaron. Yo volví a encomendarme a Dios y salí al otro lado. Me salvó que mi mujer de ese entonces, Mary Luz, me rescató y me trajo a Colombia.

Tiroides, diabetes, pies, pulmones, piel, estrés y rumba. Un cuero duro, ¿cierto?

Así me dicen mis músicos.

En 2002 sufriste la muerte de tu hija [por un problema cardíaco] y de tu mamá. Tus músicos pensaron que ese sí era el fin.

Fue la tapa. En un solo año tuve la muerte de mi hija Tania, la muerte de mi madre Angela y la separación de mi ex mujer, Mary, lo cual significó que se desbarataba mi hogar. Estoy convencido de que todo lo que me pasa es por que Dios lo permitió. Entonces he entendido que yo estoy bajo su decreto. De la misma manera, pienso que todo lo que me pasa es para mi bien. Mira, yo tengo la vida del payaso, mi hija murió un 31 de octubre, día de las brujas, y yo cumplo el 1 de noviembre. Al día siguiente tuve que cantar y me preguntaban: ¿De dónde viene El Joe? "Pues El Joe viene de enterrar a su hija y viene a cantar, con la bemba colorá", dije. Eso es teso. No hay un antídoto para eso.

¿Estás tranquilo?

Soy un tipo calmado, realizado y sumamente feliz. He tenido muchos tropiezos, pero soy feliz. Estoy muy satisfecho con mi profesión y con mi actual vida familiar. Mi esposa, Jacqueline, es mi mano derecha, casi que mi manager. Estoy de nuevo en paz.

¿Ves que venga por ahí otro Joe?

Pasarán 300 años para que Colombia vuelva a tener otro Joe Arroyo.

Y la volviste a sacar del estadio con "La fundillo loco" ¿cierto?

Oye... El Joe nunca te olvida.
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"En Barranquilla me quedo"... esta mañana murió Joe Arroyo




Joe Arroyo ha muerto. Esta mañana, a las 7:45 a.m. el gran cantante colombiano falleció en la clínica La Asunción de Barranquilla.

Más allá de toda la exitosa pero también dramática vida de Arroyo, su figura se asocia mucho a mi niñez en los Barrios Altos. Recuerdo a mi mamá poniendo un disco de Fruko y sus Tesos (lo mismo que de Latin Brothers u Oscar D'León) para acompañarse en los quehaceres de la casa. Pues uno de los cantantes de esa banda de Fruko era quien años más tarde se convertiría en El Joe, uno de los "cantantes-emblema" de la Salsa colombiana.


Años después, cuando era solista, recuerdo la gracia que causaban en casa esos videos donde uno de sus coristas (honestamente nunca supe su nombre) bailaba peculiarmente dando saltitos.

Hace siete años, lo vi por primera y única vez en vivo en el Chimpun Callao. Ya estaba mal, se notaba en su voz y en su desplazamiento en el escenario.

A raíz de su lenta agonía, que fue noticia constante en las últimas semanas, supimos muchos detalles de su vida y obra, que incluso han dado pie a una novela que actualmente se viene emitiendo en la TV colombiana.

Ocurrido el triste pero previsible desenlace seguro que las semblanzas y homenajes seguirán.

Joe Arroyo se quedó en Barranquilla, para dar ese salto a la tarima salsera donde están los grandes de todos los tiempos. ¡Descansa en Paz Joe!


Fuente: El Heraldo, Colombia. Por: Mónica Sáez Puerta

A los 55 años, el cantante cartagenero Joe Arroyo falleció en Barranquilla, a las 7:45 de la mañana de este martes, en la clínica La Asunción, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, producto de una falla multiorgánica.

Arroyo González ingresó desde el pasado lunes 27 de junio a la unidad de cuidados intensivos de ese centro hospitalario, donde fue tratado inicialmente por un cuadro clínico de crisis hipertensiva, cardiopatía isquémica y diabetes mellitus con descompensación simple.

La noticia causó un enorme dolor a su esposa, hijos, familiares y seguidores, quienes a esta hora se congregan en las puertas de la Clínica La Asunción, con demostraciones de afecto.

En los próximos minutos, se darán a conocer los detalles de su velación y sepelio, respetando la última voluntad del artista, de ser enterrado en Barranquilla.

Complicaciones médicas

En todo momento, según reportaron los médicos que lo atendieron, Álvaro José Arroyo requirió control estricto y permanente para el manejo de su presión alta y glicemia.

En la última semana fue necesario practicarle una traqueostomía para mejorar su respiración. Previo a esto, los médicos intentaron retirarle los sedantes para inducirlo a que despertara y respirara por sí solo, sin ventilación asistida, pero no lo consiguieron.

A lo largo de 28 días, Joe luchó por sobrevivir, pero las diálisis diarias a las que fue sometido, su incapacidad para respirar por sí solo, la diabetes y la hipertensión arterial hicieron mella en el cuerpo del artista.

Vida familiar de novela

Pese a que su actual familia y su representante negaron en todo momento su condición médica y nunca revelaron el verdadero estado de salud del artista e incluso se atrevieron, como en un capítulo de telenovela, a desmentir y acusar a quienes dijeron la verdad, pudo más la responsabilidad social de la clínica La Asunción que informó a los medios en un primer parte médico la gravedad de sus afecciones.

Poco a poco se fue develando una trama de intereses y tensiones alrededor de la vida privada del artista y la relación de su última esposa, no solo con sus hijos sino también con los amigos del artista, que nunca fueron bien recibidos por ella.

En su momento, dos de sus hijas denunciaron que no las dejaban ver a su papá; la presión mediática logró que pudieran despedirse de Joe. Incluso, su exesposa Mary, con quien vivió 20 años, preocupada por la salud del padre de sus hijas pidió pensar primero en la salud del cartagenero, antes de cualquier presentación en los escenarios.

A esto se suma una serie de compromisos adquiridos por su representante, Luis Ojeda, no sólo en Colombia sino también en el exterior, que tuvieron que cancelarse porque el artista estaba sedado y bajo asistencia médica en una unidad de cuidados intensivos.

Incluso, amigos cercanos al Joe Arroyo dijeron que lo obligaban a cantar, sin escatimar su estado de salud, como en la última presentación en Bogotá, en junio pasado.

Éxitos en la música

La vida musical de Joe Arroyo, barranquillero de corazón, comenzó en los burdeles de Cartagena, cuando siendo un niño quiso forjar su futuro y el de su familia a través del canto.

Con ‘Fruko’ logró que su nombre comenzara a sonar en las emisoras y con su orquesta La Verdad cosechó, año tras año, grandes éxitos ligados en ocasiones a excesos de drogas, que le cobraron un alto precio a su salud. En más de dos ocasiones, Joe estuvo enfermo y otras tantas lo dieron por muerto.

Sus años de carrera artística los vivió al máximo y sus grandes logros musicales los consiguió en Barranquilla, resumidos en 18 congos de oro y dos supercongos de oro en los festivales de orquestas; además de los discos de oro y platino, por ventas millonarias.

Sin duda, su vida estuvo marcada por los límites y, actualmente, una versión de ella está siendo vista por los colombianos todas las noches en “Joe, la leyenda”, por RCN Televisión. Y acostumbrado a decir la verdad, en una de sus últimas entrevistas dijo que “La telenovela fuera de cámaras se está poniendo más caliente”, como sin duda se pondrá tras su muerte.

Hoy, el país llora a Joe, el más grande y el ausente, ese que no estará más en la tierra, que se fue a reunir con su hija Tania, pero que se queda en Barranquilla y en el corazón de todos los colombianos.
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Conferencia de Prensa de Luisito Ayala

Esta mañana será la Conferencia de Prensa del cantante boricua Luisito Ayala, quien se presentará el próximo jueves 28 en Lima.

Acá una de sus más recientes presentaciones, junto al Boricua Legends Orchestra y al cantante Willito Otero


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Joe Arroyo recibe los Santos Oleos


Se deteriora estado de salud de Joe Arroyo

El arzobispo auxiliar de Barranquilla, monseñor Víctor Antonio Tamayo, impuso este lunes por la noche los santos óleos al cantante caribeño Joe Arroyo, quien desde hace 29 días permanece internado en la Clínica La Asunción.

“La verdad es que vi al Joe bastante malito. Por un rato estuve con él y sus familiares rezando por su salud y le apliqué la unción de los enfermos, que es lo que se hace en estos casos”, señaló monseñor.

El cuerpo médico de la clínica asistencial emitió este lunes, en la tarde, un comunicado reportando el deterioro en el estado de salud del maestro por cuenta de una “ falla multiorgánica, por lo que es asistido con drogas vasopresoras”. Sin embargo, por ahora sigue con la presión arterial baja y continúa en programa de diálisis diaria y asistencia respiratoria mecánica.

Arroyo fue sometido el pasado martes a una traqueotomía con el fin de mejorar su respiración y evitar que su voz sufra algún tipo de daño por cuenta del respirador artificial.


Richie Ray y Bobby Cruz rinden tributo a Joe Arroyo Fuente: El Telégrafo, Ecuador
Haber forjado una amistad de veinticinco años es solo una de las razones que motivaron a los salseros Richie Ray y Bobby Cruz a grabar un disco tributo a Joe Arroyo. Así lo aseguraron en su visita al país en una entrevista realizada por este diario.

Bobby cuenta que conocieron al salsero, que se encuentra sedado y sufre de neumonía, en un concierto en el estadio Camping de Bogotá, en el que el artista celebraba sus 25 años de carrera.

“Creemos con Richie que nosotros estamos mejor capacitados que otros para rendirle un homenaje a Joe, porque conocemos su música y él ha sido un gran admirador de la nuestra”, indica el cantautor, de 74 años. De hecho, asegura, la música que canta el intérprete colombiano se parece mucho a la de ellos.

Richie relata que la idea de hacer el disco nació hace dos años cuando un amigo en común, el locutor colombiano Lennin Martin, les sugirió hacer el tributo. Fue antes de que en Colombia grabaran la telenovela “El Joe” que, en Ecuador, TC Televisión transmite de lunes a viernes.
“Inicialmente la idea era contar con Joe en las grabaciones, pero en vista de lo delicado que está no se dio”, dice el músico, de 66 años.

Richie explica que aunque el intérprete de “Rebelión” no estuvo presente él está representado en el disco. “Lo que hicimos fue sacar su voz de otras producciones, para juntarla a la de Bobby en temas como ‘Rebelión’, ‘La noche’ y ‘Ausente’. En la producción además se podrán escuchar muchas frases que Joe hizo famosas. A mí me parece que va a gustar mucho, porque es fiel al original, pero con algunas cosas nuevas”, agrega.

Los músicos preparan para agosto una gira de promoción del material que grabaron en Discos Fuentes.
Otros de los proyectos que alista el dúo para finales de este años es la producción de una película sobre sus vidas. “Va a ser diferente a otras historias de músicos. En ella se demostrará que a pesar de los años y haber empezado en el mismo lugar que otros salseros están locos y algunos están muertos, nosotros hemos logrado estar saludable y cuerdos. Esta tiene redención, porque termina con algo positivo”, adelantan Richie y Bobby, quienes impusieron en el 60 el género de la salsa.

Eso lo dicen por su conversión en cristianos. Bobby cuenta que hace 40 años reconstruyeron sus vidas. “En febrero de 1974 Dios le habló a Richie. Él estaba pasando por una mala relación amorosa, pensaba matar a la muchacha, pero Dios le habló y le dijo que no lo hiciera porque tenía un plan para él y para la muchacha. Me lo conversó a mí y pensé que se había metido mucha marihuana esa noche.

Después de eso lo boté de la orquesta y busqué a otro pianista. Ese mismo ser supremo que le habló a mi amigo lo hizo conmigo en noviembre. Cuando Dios se me presentó me dijo que él nos había hecho famosos y que ahora nos iba a enviar con la gente que nos había escuchado, pero para que le habláramos de Él”, dicen los músicos que tras su conversión grabaron “Reconstrucción”, un disco cristiano.
25 jul. 2011 1 comentarios

Don Pablo Eduardo Livia Robles (13/10/1940 - 25/07/2010)


Recordando a Don Pablo Eduardo Livia Robles, mi papá
24 jul. 2011 0 comentarios

Willie Colon absuelto en primera instancia de acusación de plagio

Fuente: Peru 21

El salsero Willie Colón ganó el primer round en la batalla que libra con el compositor peruano Walter Fuentes por la autoría y regalías del tema La banda, el cual este último asegura que le pertenece.

Según informó Patricia Fuentes, hija del compositor nacional, el juez del 37 Juzgado Provincial Penal, Omar Quispe Ccama, le dio la razón al trombonista y lo absolvió en primera instancia. “Tenemos más de 300 pruebas que demuestran que mi papá es el autor de La banda, pero el juez dice que más vale la factura ‘bamba’ que ha presentado Willie Colón”, señaló indignada.

Asimismo, la hija del demandante contó que, debido a la amarga noticia, “a mi padre le ha dado una crisis nerviosa”.

DENUNCIAN AL JUEZ. Además de anunciar que apelarán el fallo, Patricia Fuentes aseguró que denunciará al juez ante la OCMA ya que su decisión le parece muy irregular. “A todas luces ha habido un arreglo por debajo de la mesa”, acusó.

“Voy a demandar a este juez. La factura que presentó el señor Colón solo dice que se mandó a imprimir la carátula del disco Asalto navideño 2, y ni siquiera figura el nombre de la canción. Es una copia simple, no legalizada. ¿Cómo va a valer más una fotocopia simple que una inscripción internacional?”, preguntó tras agregar que ese juez nunca citó a Willie Colón. “Esto es una burla”, subrayó.
22 jul. 2011 0 comentarios

Celebrarán en Perú el centenario de Arsenio Rodríguez



Una gran noticia: la Asociación Cultural Musical Benny Moré ha organizado un conversatorio en torno a la figura del legendario músico cubano Arsenio Rodríguez, del cual se celebra este año el centenario de su nacimiento.

El conversatorio contará con la participación de Pablo Emilio Del Valle Arroyo, estudioso de la vida de "El Ciego Maravilloso" y autor de los libros "Arsenio Rodríguez Padre de la Salsa" y "Arsenio Rodríguez del Son a la Salsa.

La fecha del evento es el próximo 29 de agosto (víspera del centenario), a partir de las 7:00 p.m. en el Centro Cultural CAFAE-SE “José María Arguedas”, Av. Arequipa 2985, San Isidro.

El ingreso es Libre
21 jul. 2011 2 comentarios

Confirmaron el programa del Chimpun Callao 2011


Se confirmó el programa de artistas que estarán en tarima para el próximo Festival Chimpun Callao, que este año celebra su edición 15.

Ojo que el escenario será esta vez el Estadio Miguel Grau, el sábado 20 de agosto. Los artistas programados son:

Gilberto Santa Rosa
Juan Formell y Los Van Van, en la que será su primera vez en el Festival
Domingo Quiñones, quien vuelve después de años con su homenaje a Héctor Lavoe
Maelo Ruiz, uno de los salseros más populares del momento

Las entradas tendrán precios populares: S/5 y S/10