2 oct. 2011

El sonero peruano Renzo Padilla

Nuestro compatriota Renzo Padilla ya se codea con los grandes de la Salsa en New York. En la foto al lado del maestro Luis "Perico" Ortiz


Fuente: La República, Perú
Por Segundo Alcalde

Aquí muy pocos lo conocen, pero el peruano Renzo Padilla es cantante de salsa, vive en Nueva York y ha tenido el privilegio de compartir tarima con leyendas de la salsa como Willie Colón y Ray Barretto

No había cumplido 13 años, pero ya andaba a full con la música. Quería ser un gran percusionista. La verdad es que también se dormía imaginando que era periodista deportivo. De ambas ilusiones sabían sus amigos del jirón Miro Quesada, en Barrios Altos. Era bueno con las maracas y su travesura preferida consistía en pararse frente a un espejo y cantar los temas de su ídolo, el gran Héctor Lavoe. “Algún día triunfaré como cantante”, se repetía una y mil veces.

¿Percusionista? ¿Reportero? ¿Sonero?

Una mañana se dijo ‘basta de soñar’ y tomó una decisión que cambiaría su vida: volar a Buenos Aires en busca de nuevos horizontes. Intentó tocar los timbales en una orquesta, pero el puesto ya estaba ocupado. Poco después hacía coros en la Orquesta Frutos. Aun así, no tenía mucho espacio para crecer y en el 2000 se trazó otro desafío. Nueva York, la capital del mundo, sería su nuevo destino.

Hasta aquí una reseña de quien hoy es uno de los soneros más rankeados de la Gran Manzana. Amante del cebiche y del pisco sour e hincha de Alianza Lima, Renzo Padilla, 32 años, ha tenido la dicha de cantar con Cheo Feliciano, Ray Barreto, Adalberto Santiago, Ismael Miranda, Willie Colón, Los Hermanos Lebrón y Luis Perico Ortiz.

”Cuando llegué a Nueva York era un aprendiz. Era muy lejana la chance que tenía en una de esas orquestas de salsa. Veía imposible hacer algo en la música ya que en esta ciudad están los más destacados”.

–¿Sufriste mucho para ser lo que eres ahora para la salsa?

–Siempre estaré agradecido a mi amigo Roberto ‘Chino’ Bolaños, gran percusionista que me presentó a los bravos de verdad. Luego el finadito Julio Barreto me dio la mano. Así empecé a agarrar pista. Fue duro, pero batallé. Me inicié como corista en la orquesta de Frankie Hernández (fallecido cantante de Bobby Valentín). Él tenía cáncer, pero para él la música iba más allá de todo.

–Me imagino que con el tiempo mejoraste en el arte del sonear...

–En un principio no soneaba mucho; uno mejora con la experiencia que vas sumando en la tarima. Yo necesitaba pulir mis defectos y aprendí mucho. Fue el trompetista Nelson Jaime ‘Gazú’ quien me enseñó la técnica para sonear.

Aunque le costó adaptarse a la Gran Manzana, más pudo su sueño de convertirse en sonero. Pensar que respiraba el aire de la meca de la salsa dura le servía como aliciente. ”Era mi oportunidad y yo soy un tipo de retos. Hasta que conocí a Jimmy Delgado. Con él todo se me hizo más fácil. Gané mucho a su lado”.

–Tanto así que grabaste un disco junto con Jimmy Delgado...

–Me había visto cantar y un día me llamó para conversar. Me dijo que necesitaba un cantante para sus discos y que le gustaba mi timbre de voz. Grabé ’Salsa con dulzura’, nombre que quedó para el CD. Ahora Jimmy me pide disciplina y me aconseja que no viva en una nube.

–¿Y el público boricua, que es mayoría en Nueva York, ya te aceptó?

–Gracias a Dios me reconocen como el peruano que los pone a gozar. Yo soy agradecido a mi Perú y en la tarima siempre digo “Chim Pum” y los boricuas gritan “Callao”. Eso me emociona mucho y me motiva a seguir adelante.

Las canciones de Héctor

Suele quedarse 2 o 3 horas pegado al messenger. Con la webcam frente a la computadora se cuelga al chat con sus amigos de infancia, o escucha los temas de Héctor Lavoe, a quien considera “único e inigualable”.

“He tenido el privilegio de cantar con los músicos de Héctor, La Orquesta de la Gente. Fue una experiencia maravillosa tener a José Mangual y Milton Cardona en tarima. Ellos me dicen que nunca lo imite, que mantenga mi propio estilo. Me considero un cantante callejero como Lavoe”.

–¿Es verdad que Willie Colón te invitó a compartir tarima en Nueva York?

–Un día fui a verlo y un amigo me llevó al camerino, y Willie se acordó de una presentación mía cantando los temas de Héctor. Me preguntó qué canciones sabía y le dije que casi todas. Entonces me tomó el hombro y me dijo: Subes conmigo y cantas ‘Todo tiene su final’. Fue increíble.
Renzo Padilla tiene una anécdota con Los Hermanos Lebrón en una salsoteca colombiana en NY.

“En pleno mambo del tema ’Sin negro no hay guaguancó’ solté un ‘qué rico este sabor borincaico’. Luego Ángel Lebrón me pidió explicaciones por lo de ‘sabor borincaico’. Le dije: Es una mezcla de lo boricua que son ustedes, y lo incaico que soy yo por ser peruano”.

El sonero siente que ya encontró su camino. “Yo sueño con ir al Perú a cantarles a todos mis compatriotas. Una vez me ofrecieron ir, pero querían que vaya solo y no con la orquesta de Héctor Lavoe. Por eso no acepté. Te cuento que hay gente que les habló mal de mí a los empresarios. No querían que me contraten. Dijeron que yo no podía salir de los Estados Unidos porque tenía orden de captura por violación”

Actualmente está grabando una producción de nueve temas, de los cuales hay dos que dedicará al Perú. Borincaico se llamará el CD. “Este disco será candela, pura salsa gorda y también romántica, no monga”.

El ‘Flaco’, como lo conocen en NY, es un amante del fútbol y sueña con una camiseta autografiada por Claudio Pizarro o Paolo Guerrero. ”Escribe que me gusta el fútbol, que sueño con ver al Perú en un mundial y que le estoy componiendo una canción a la blanquirroja”.

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