12 jun. 2011

José Alberto El Canario en Uruguay


"La mata de los soneros se ha venido secando" Fuente: El País, Uruguay. Por: MATÍAS CASTRO

En su casa de Nueva Jersey, Estados Unidos, José Alberto "El Canario", tiene su tambor uruguayo. Lo conserva desde un recital que dio en 1995 con Óscar D´León. Con él tocó el año pasado aquí.

Para muchos este dominicano es uno de los mayores exponentes de la llamada "salsa romántica", un género que se hizo popular en Nueva York en los años setenta y en los ochenta, que cruza, como dice su nombre, las baladas y sus temas con la salsa. Con sus ritmos, El Canario viaja por todo el mundo y lleva la salsa ante públicos muy distintos, desde el italiano hasta el japonés y el coreano. En una entrevista con El País, días atrás, explicaba que en Europa pasa desde hace muchos años que el público consume el género de forma natural. Y, además, cuenta una historia que tiene relación con su formación militar en Puerto Rico.

"La salsa siempre tuvo una presencia importantísima en Europa debido a que durante la Segunda Guerra en las bases militares se escuchaba mucho. Con los años se fue expandiendo porque muchos de los militares se asentaron y tuvieron familia, tanto se extendió que se encuentra ahora en toda Europa. En Asia también, Japón, Corea, Australia, partes de África y, por supuesto las Islas Canarias donde celebran unos carnavales que son una locura, con competencia entre las islas" explicaba, haciendo énfasis notorio en algunas palabras claves de lo que iba diciendo.

En Europa, contaba, su público es mixto e incluye gente de las más diversas nacionalidades. Sin embargo en Japón y en el sudeste asiático el público es mayormente local. "Me la paso así el año entero", narra sobre sus viajes. Una vez que toque en Montevideo viajará a Milán para un concierto y luego cruzará el océano hasta Nueva York, para otro show.

Sus padres lo llevaron de chico a estudiar a Puerto Rico, donde comenzó a probarse como percusionista, cosa que luego refinó en Nueva York. Pero con el tiempo terminó dedicándose al canto. Con cincuenta y dos años de edad y casi cuatro décadas de carrera, este músico ha visto gigantescos cambios en el mundo de la música.

"La mata de los soneros se ha venido secando", opina. "Es debido a nuevas generaciones que han desviado un poco los medios de comunicación y a que han entrado otros géneros como el reggaetón. Aparte de que no han surgido nuevos talentos en la salsa. Hoy no es fácil, tenemos la ventaja de los medios de promoción de Internet. Pero hay un factor que es la radio, el medio promocional más fuerte. Y hoy está congestionado porque es casi imposible entrar si no tienes el pool promocional o una compañía disquera. Usted tiene que tener todo el billete del mundo y todo el personal que te pueda encaminar. Es duro. Quisiera que esto siguiera y que hubiera más jóvenes que se entregaran al género. No va a morir, porque voy a festivales y a congresos y está lleno de chamaquitos que bailan salsa".

Hace quince años que le regalaron un tambor en el Teatro de Verano, cuando tocó con Óscar D´León y una cuerda de tambores local. Hoy no hará nada parecido, pero deja la puerta abierta. "¿Quién sabe si en un futuro no convocamos a un músico de aquí para hacer algo de candombe en algún disco?"

Una vieja amistad con Celia Cruz

El gran tema del recital que José Alberto "El Canario" ofreció anoche es un homenaje a su compañera y amiga, Celia Cruz. "Trabajé por diecisiete años ininterrumpidos con ella. Celia es la que me abrió puertas, es la diosa divina, lo último. Celia no sale de mi repertorio ni de mi vida". La unión entre ellos fue hecha por el dueño de la discográfica RMF. Un empresario amigo de José Alberto inauguraba su casa y le ofreció tocar en la fiesta de apertura, en diciembre de 1984 en Dominicana. Cuando llegó con su orquesta la casa no estaba terminada, así que el empresario llevó su fiesta a un hotel, lo juntó con Celia Cruz y ahí los vio este director de discográfica. "Yo era un chamaquito joven. Él decía que yo le salía barato y lo hacía bien y si ponía a la reina conmigo podía vender dos artistas por uno". Ahí empezó. El último show de Cruz fue con él, cuando hicieron tres temas en un espectáculo en Nueva York.

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