17 may. 2011

Recuerdan a Charlie Collazo

Fuente: El Nuevo Día, Puerto Rico. Por Damaris Hernández Mercado

El género de la salsa se encuentra de luto, tras la muerte del músico Carlos “Charlie” Collazo, director de la orquesta La Corporación Latina.

Un infarto masivo le cegó la vida al músico que, a juicio de sus colegas salseros, plasmó una página imborrable en la historia de la salsa.

Collazo murió el sábado en el Hospital Pavía en Santurce. Tenía 62 años.

Con tristeza y consternación cantantes, músicos y directores musicales de distintas agrupaciones salseras del País destacaron el sonido limpio y la cadencia rítmica que desarrolló la orquesta liderada por Collazo desde la década del 70.

Fue Collazo el artífice de la propuesta musical que La Corporación Latina popularizó con la inclusión de boleros en la salsa clásica.

“Charlie con su grupo La Corporación Latina tienen una página en la historia de la salsa. Fueron innovadores con sus cantantes al traer esa onda de boleros. Su sonido era muy de ellos. Fue de mucho impacto lo que hicieron con la parte romántica, que dio paso para que otros grupos descubrieran el romance salsero. Charlie tenía mucha visión y eso lo demostró desde los inicios de la orquesta”, sostuvo Jerry Rivas, vocalista de El Gran Combo.

Luisito Ayala, de la Puerto Rican Power, coincidió con Rivas al destacar cómo el público salsero acogió “su estilo musical con sus boleros. Toda la gente se conglomeraba para verlos presentarse en época de los 70”.

Sobre el legado musical de Collazo, el director de la Sonora Ponceña, Enrique “Quique” Lucca, destacó afligido que “Charlie y su grupo son una institución musical de la mejores. Perdimos un personaje bien musical, de los buenos... y en el plano personal era excelente, con un una personalidad increíble”.

“Es triste y me sorprendió su muerte porque Charlie era hasta más joven que mi hijo Papo (Lucca), lo siento mucho y la verdad es que me late el corazón de tristeza”, añadió don “Quique”, quien de paso recalcó en la importancia de realizarse estudios médicos anuales para detectar condiciones y enfermedades.

Por su parte, el trompetista y compositor Elías Lopés recordó la última vez que alternó con la agrupación de Collazo durante el Día Nacional de la Zalsa.

“Él y su orquesta tenían un sello con sus éxitos. Recuerdo que compartimos en un Día Nacional de la Zalsa y tengo claro cómo la gente se disfrutó esa presentación. El deja un sello musical muy original y creativo... totalmente de su orquesta. Es muy lamentable su muerte y ojalá la orquesta se mantenga, ya que estaba activa en el exterior”, mencionó.

Mientras que para la sangre nueva, Collazo es descrito como un pilar del género.

“Es un baluarte que perdemos. Necesitamos de personas como él que apoyan y le enseñan a las nuevas generaciones a hacer buena música para el pueblo. Deben existir más Charlie para poder hacer que la salsa continúe, ya que son pocas las personas que dejan un legado tan sólido como él de su música”, subrayó Gerardo Rivas, vocalista de NG2.

El cuerpo de Collazo estará expuesto hoy en la funeraria San Agustín en Puerta de Tierra, en San Juan.

Comment (1)

El Prof. Charlie Collazo, siendo mi tío, fue la fuerza que motivó mi aurícula a apreciar los ritmos afrocaribeños como el son, el bolero, el guaguancó y la guaracha.

Siendo así, fue natural el que tío Charlie me introdujera en la música, de forma sana y siempre velaba que yo rechazara las tentaciones y los vicios. El primer montuno en el piano que me enseñó fue "Vamonos Pa'l Monte" de Palmieri. Los primeros boleros que me enseñó en el Pipe Organ fue Desengaño Parte I y Amor Maldito, ambos de su autoría.

Aún recuerdo nuestros enayos en el negocio de mi abuelo (su papá - Don Carlos Collazo Medina) que estaba hubicado frente a un cementerio en Manatí, Puerto Rico. Mientras yo mantenía el montuno en el piano, tío Charlie nos daba una "escuelita" con sus sólos de Pipe Organ que inevitablemente ponían a bailar a los muertos que hasta ese momento dormitaban en el colindante campo santo.

Su partida física deja un gran vacío en nuestra familia, al igual que en el mundo de la salsa, pero su profundo legado se perpetua sin lugar a duda entre la clave y afinque de los tonos cadenciosos de Sol y Fá.

Con amor y respeto, tu sobrino,
Carlos Rios Collazo, J.D.