15 feb. 2011

Más recuerdos de George Shearing




"George Albert Shearing Brightman nació ciego el 13 de agosto de 1919 en Battersea, Londres. Era un chico alto, bien parecido y dispuesto a todo por abrirse camino en el mundo de la música. Por eso sus padres, James Phillip y Ellen Amelia lo inscribieron en la escuela Linden Lodge para que estudiara piano y leyera partituras mediante el método braille. Así descubrió a Bach y a Lizt. Cuando cumplió 16 años le llegó su primera oportunidad profesional en una orquesta conformada solamente por músicos invidentes y dirigida por Claude Bampton. Así descubrió a la Original Dixieland Jazz Band.

Un poco más tarde, cuando su piano empezó a destacarse entre sus compañeros, fue contratado por las bandas de swing de Bert Ambrose y Ted Heath. Así descubrió los discos de cuatro pianistas revolucionarios del jazz de los años treinta: el intenso Earl "Fatha" Hines, el sutil Thomas "Fats" Waller, el elegante Theodore "Teddy" Wilson y en especial el delicado Arthur "Art" Tatum, de quien le decían que también era ciego, aunque no totalmente como él. De esa forma, con intensidad, sutileza, elegancia y delicadeza, desarrolló el uso de la mano izquierda, la llenó de frases sincopadas como ellos, y la convirtió en un soporte para realizar mayores variaciones con la derecha.

La fama de Shearing creció como el humo cuando lo contrató uno de los músicos más eminentes del swing londinense de los 30, el violinista francés Stéphane Grappelli. Shearing, que ya había actuado en locales nocturnos como el Mason Arms y clubes como el Rhythm, acabó tocando con Grappelli en los shows de la BBC y la revista Maker lo eligió como el mejor pianista del país, justo antes de estallar la Segunda Guerra Mundial y dejarlo esperando el final del conflicto armado en los estudios de grabación del sello Decca.

La relación entre Shearing y Grappelli no pudo ser mejor. Compartieron noches de giras de hilaridad. En la misma habitación y con la luz apagada, Grappelli se despertaba asustado por las risas de su compañero que leía relatos de humor en braille. En alguna ocasión el violinista le preguntó cuál era el libro que más lo había marcado, y Shearing le contestó que el de mayor escozor era un rallador de queso que alguien puso en sus manos.


Cuando terminó la guerra se fue para Estados Unidos. Fue, tocó con el crítico, promotor y pianista Leonard Feather, se paseó por la efervescente calle 52, subió al escenario del Three Deuces, palpó las bondades del be-bop, grabó un par de discos para el sello Savoy, dejó unos cuantos temas cedidos para que fueran grabados por otros músicos y volvió convencido de las oportunidades que podía encontrar en ciudades como Nueva York y Los Ángeles. El enfrentamiento entre el Sindicato de Músicos de Gran Bretaña y la Federación Americana de Músicos estaba en su apogeo y él no iba a esperar a que se solucionara. De modo que una vez más empacó sus maletas y convenció a su esposa para que iniciaran la aventura americana de forma definitiva en diciembre de 1948.

Su primer contrato resultó ser en el Clique y fue allí que Shearing se metió de lleno en los dominios del be-bop. El pianista inglés tocaba entonces con dos acompañantes, el baterista Denzil Best y el bajista John Levy, pero los dueños del local, Sammy Kaye e Irving Alexander, a quienes había conocido cuando tocó en el Three Deuces, lo convencieron para que le sumara un saxofonista al pequeño grupo que abría las sesiones del Birdland. El impacto de Charlie Parker, los éxitos de la naciente fórmula cubop y la necesidad perentoria de revivir un sitio alicaído, hacían necesaria tal inclusión para cualquier empresario que se respetara en aquellos días. Así que muy pronto ingresó a su conjunto un hombre de New Jersey, Buddy de Franco.

Pero De Franco no tocaba el saxo, tocaba el clarinete y aunque ese sonido le imprimió el toque suave que Shearing buscaba, la sociedad no duró mucho. Cada uno se sentía con derecho prioritario sobre la razón social de la agrupación y está pasó de ser el Shearing-De Franco Quartet a el De Franco-Shearing Quartet con demasiada facilidad para el gusto de ambos. La firma de un contrato por parte del pianista con la MGM y del clarinetista con el sello Capitol determinó la ruptura y una especie de sensación de abandono y soledad por parte de Shearing.

Fue entonces que Leonard Feather le sugirió al inglés que ampliara el formato, que hiciera un quinteto y que para suplir la carencia del clarinete, pusiera dos instrumentos que irían bastante bien con su sonido a mitad de camino entre el swing y el be-bop. Así llegaron la vibrafonista neoyorquina Marjorie Hyams y el guitarrista de origen eslavo Chuck Wayne. El resultado fue un be-bop muy cool que impactó a todo el ambiente jazzístico, hasta tal punto que Barney Josephson, dueño del Café Society, un local de Greenwich Village, los fichó para sus noches de jazz elegante en el elitista downtown de Manhattan.

En poco tiempo, el quinteto de George Shearing marcó la pauta de ese nuevo sonido, más suave, menos estridente, más light y menos hard que ofrecía la ciudad. Para demostrar su impacto grabaron dos discos en menos de un mes. De los doce números incluidos, cuatro llegaron a los primeros lugares del hit parade radial: September in the Rain, Rose of Picardy, I'll Remember April y East of the Sun. Esa noche del 17 de febrero, cuando terminó la segunda sesión, la vida de George Shearing cambió.

Shearing volvió al Clique convertido en estrella, aunque el club de la 53 ya había cambiado de dueños y de nombre. Se llamaba Birdland y era el sitio moda. Allí, acomodado en una posición privilegiada, conoció a Parker y trabó amistad con Machito. Se dejó envolver por la locura del cubop y escribió un tema para el lugar, Lullaby of Birdland. Y fue durante esa larga etapa de convivencia en la meca del jazz, que conoció a dos hombres vitales en su música y en la música: el bajista Al McKibbon y el vibrafonista Cal Tjader...".


José Arteaga, Oye Como Va: el mundo del jazz latino. La Esfera de los Libros, Madrid, 2004.

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