4 ene. 2011

Cali rindió tributo a Celina

Celina y Lázaro Reutilio, su hijo, en Cali.


Cali rinde tributo a la reina de la música campesina de Cuba, del dúo Celina y Reutilio.

Celina, acompañada de su hijo Lázaro y otros familiares, emprendió, muy animosa, el regreso a Colombia, no obstante su silla de ruedas, sus 82 años y los escasos 50 kilos que hoy pesa.

La subieron en La Habana a un avión, a las seis de la mañana, y arribó, por fin, al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, de Cali, a las cinco de la tarde, después de tediosas escalas en Panamá y Bogotá.

No le importó que no la recibieran los directivos de la Feria de Cali, los mismos que la invitaron y pagaron su viaje y el de sus allegados, a quienes sí les sorprendió que el noble gesto quedara incompleto.

Pero importa resaltar que la reina de la música campesina cubana estaba feliz de regresar a Colombia. "No quiero cerrar mis ojos definitivamente antes de volver a Colombia, que es mi segunda patria".

El homenaje a Celina se gestó a raíz de la visita y la entrevista de la periodista Patricia Roselló, en La Habana, a mediados de este año, para La Gaceta, de El País de Cali, y fue apoyada por músicos cubanos encabezados por Lázaro Rodríguez.

Su amor por Colombia empezó hace mucho tiempo, cuando la cubana les puso música a los versos de Nicolás Guillén, y cantó y grabó con emoción
A C o l o m b i a: Oh Colombia prisionera / Orquídea puesta en un vaso / Trino a trino paso a paso / Te alcanza la primavera. / ...Desde la arena que arde / Un sol de hambrienta llama / Hasta donde el Tequendama / Llena de sueños la tarde / Un mismo buitre cobarde / Multiplica el sucio vuelo / Mas aunque el nocturno velo / Tu faz cubre todavía / Bella te alzas, madre mía / Entre los Andes y el cielo.

Tuvieron que pasar una docena de años para que Celina volviera a tener contacto con el país, donde acostumbraba hacer giras artísticas anuales.

Muy motivada por la invitación y por el homenaje, allá en la mansión que le otorgó la Revolución, sacudió su rutina de despertarse a las 7 la mañana, que la bañaran y le dieran el desayuno y, luego, ponerse a leer y pasar horas interminables viendo la televisión.

La vida de la artista cambió abruptamente en el 2000, poco después de grabar el disco Como una reina, cuando estaba en Miami visitando a su hija mayor. Mientras hacía una siesta, le dio un derrame cerebral que le paralizó medio cuerpo, le quitó el habla y le afectó la memoria.

Sus facultades, menguadas, las ha recuperado parcialmente y en ese estado precario no le han importado los tropiezos del largo y penoso viaje, pues está feliz en Cali y en Colombia.

Y, ¿quién es este ser musical, de voz torrencial, timbre único y cálido, afinada siempre y que improvisa fácil, porque también tiene el don de la poesía? ¿De dónde salió esta dinamita que cantó al lado de Benny Moré, Celia Cruz, Barbarito Díez, Nat King Cole, Pedro Vargas, y que ha sido ovacionada en los mejores teatros y estadios del mundo, así como en la sala donde se entregan los premios Nobel, galardonada por la Unesco, con Merceditas Valdés?

"Mi origen es bien humilde, nada más. Mi papá cantaba muy bonito, y mi mamá, también, pero él lo hacía solo en la casa, después de las labores del campo. Una tía mía me bautizó Celina, como queriendo predestinarme, pues así se llamaba la protagonista de una novela que ella había leído, sobre una cantante que caminó y triunfó por el mundo", recordó en sucesivas entrevistas que este cronista le ha hecho en los años 1984, 1987, 1998 y 2010, a Celina y su hijo, en Cuba y Colombia.

Celina se inició en guateques (fiestas campesinas), en los que se tocan y se gozan el punto libre, el punto cubano, el punto cruzado, la controversia, toda esa música preciosa de gran influencia de Islas Canarias, mezclada con otras razas y culturas, y en la que intervienen la guitarra, el laúd, el tres, la clave y el bongó, para incitar a un baile en el que se estila el zapateado.

"Como Oriente tenía fama de ser una tierra más fértil y los campesinos vivíamos buscando una mejoría, de la Nueva Luisa fuimos primero a Jovellanos, dentro de Matanzas, y de allí nos trasladamos a Santiago de Cuba, donde conocí a Reutilio Domínguez", comentaba.

Como ambos eran compositores, se entendieron para crear. "Uno de los números iniciales que hicimos los dos en Oriente fue Mi conga por Santiago y otra obra que no recuerdo, y que se la regalamos a uno de los mejores tríos que ha tenido Cuba, que eran de allí de Santiago, el trío La Rosa".

Celina recordaba que ella y Reutilio le debían mucho a Ñico Saquito (Antonio Fernández). "Fue quien nos descubrió y nos orientó para hacer el son y la guaracha con propiedad, y además nos presentó a Guillermo Portabales en la Radio Cadena Oriental, donde nos iniciamos. Ñico Saquito era un señor guarachero de mucha chispa: fue el que compuso Me tenían amarrao con P y Compay gato".

Otro de los números iniciales que grabaron fue el dedicado a la Caridad del Cobre, patrona de Cuba: "Madre mía / Virgencita milagrosa / Eres Caridad del Cobre / Si tú te paseas sobre / De nuestra nación hermosa...".
Celina asegura a pie juntillas que empezó a aparecérsele Santa Bárbara.

"Le hice las tres décimas después de que Santa Bárbara se me apareció la segunda vez para emplazarme y me dijo: 'Si no me cantas, no vas a triunfar; si lo haces, triunfarás con tu dueto y después como solista por el mundo'. En La Habana lo hice en diciembre de 1948. El disco lo grabó Suaritos, el dueño de la radio del mismo nombre, quien sacó la grabación de un ensayo y lo lanzó al aire. De inmediato la gente empezó a reclamarlo. Pronto empezamos a ganar 1.000 dólares mensuales, y también ganamos todos los premios en nuestra especialidad campesina por muchos años".

Lázaro Reutilio Domínguez González, su hijo, terciaba en la historia: "Yo tenía 14 años cuando mi padre murió. Él murió de un derrame cerebral mientras dormía el 28 de febrero de 1972, cuando tenía 50 años. Aprendí guitarra desde los diez años con mi papá. En septiembre de 1981, después de prestar servicio militar, me dediqué a estudiar canto y guitarra. Canté diez años con Celina y ahora estoy cantando su repertorio y algunos boleros con María Victoria Rodríguez, una de las herederas del arte de mi madre".

Le interpelé para anotar que Albita Rodríguez también tuvo su influencia, y que en Colombia Celina tiene imitadoras, pero quizás las que mejor cantan su repertorio, sin parodiarla, son la cubana Raquel Zozaya y la colombiana Lorena Bloom. Celina admira las versiones que está haciendo de su música el joven habanero David Blanco.

Después del acompañamiento de la guitarra solitaria, aunque muy diestra, de Reutilio Domínguez, se amplió el acompañamiento con excelentes músicos, como el laudista Raúl Lima, el bongocero Blanco, el piano de Obdulio Morales y el 'Guajiro' Mirabal, y Reinaldo Hierrezuelo, en el bajo y el coro. Más tarde vinieron otros grupos que se llamaron: Conjunto Típico, Conjunto Los Montunos, el Conjunto Campoalegre (con el inolvidable Mario Oropeza, en el xilófono) y el Piquete Cubano, para culminar, en 1987, cantando con la gran orquesta de Adalberto Álvarez, a la cual fueron invitados, además, los pianistas Frank Fernández, Gonzalo Rubalcaba y y el tresero Pancho Amat.

A Celina González la ha aplaudido toda Latinoamérica, Estados Unidos, Europa, África y países de Asia, ya que su fama la ha llevado hasta el Japón.

En febrero del año próximo debe aparecer en la Feria del Libro de la Habana, el libro Una historia de amor, dedicado a Celina por Mireya Reyes Fortul.

Esa es la reina musical que hoy se reencuentra con Cali y sus devotos admiradores. Esta ciudad donde vivió un par de años, entre 1997 y 1998, y comenzó a adorar y devorar el sancocho de gallina, y asimilar el vallenato tradicional hasta Carlos Vives, la música de José Barros, los cantos de Totó la Momposina, y llora conmovida cuando escucha El camino de la vida de Héctor Ochoa.

Aunque el grueso de los medios de información la han ignorado, pues están corriendo detrás de los salseros, los homenajes espontáneos comenzaron el martes en La Matraca, sitio emblemático de tango y bolero del Barrio Obrero, donde le cantaron a coro Soy colombiano, al que Lázaro Reutilio y ella les respondieron con su Guantanamera.

La noche del miércoles 29 de diciembre, Doña Celina fue ovacionada en la Cancha de los Juegos Panamericanos, y el jueves, apoteósico y cariñoso, el concierto se le brindó en el Teatro Jorge Isaacs, encabezado por su hijo y mano derecha, Lázaro Reutilio, y figuras cubanas como Rolando Verdés (Peligro) y Raquel Zozaya. Lo que queda es admiración y respeto perennes por esta gran artista.

El autor, en pocas palabras
Desde fines de los años 70, César Pagano es uno de los mayores estudiosos de la música cubana y del Caribe en Colombia. Es el realizador del programa 'Tiempo de bolero', en la emisora Javeriana Estéreo.

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