11 ago. 2010

Bobby Paunetto: otro grande del Latin Jazz que se va

Histórica foto de la primera premiación a la Música Latina en los Grammy. Bobby Paunetto, quien acaba de fallecer en el Bronx, es el primero de la izquierda. Le siguen: Elliot Sachs, Harvey Averne, Larry Harlow, Nancy Rodriguez ,Jerry Masucci, Eddie Palmieri (ganador del Premio con su disco Sun of Latin Music), Mongo Santamaria, ,Johnny Pacheco y Ray Barretto


Otro héroe del Latin Jazz acaba de partir: el recordado compositor, arreglista y vibrafonista Bobby Vincent Paunetto falleció ayer, martes 10 a las 11:00 pm (hora de New York), en el hospital Jacobi en el Bronx, New York, tras sufrir una larga enfermedad.

Nacido en Brooklyn, New York, el 22 de Junio de 1944, de ascendencia española e italiana, es su madre quien inculcó a Bobby, el menor de tres hermanos, el amor por la música.

En casa, escuchando la radio, descubrió al genial Charlie Parker y en el Palladium a Tito Puente. El jazz y la música afrocubana influyeron por igual en su formación musical.

Influenciado por Puente y por Cal Tjader, es que el vibráfono fue su instrumento musical.

Sus primeras grabaciones como líder datan de 1965 para Seeco Records, acompañado por varios músicos de la orquesta de Puente (Bobby Rodríguez, Dandy Rodríguez, Sonny Bravo, Willie Torres, Santos Colón, y Chivirico Dávila), ingresa a la Escuela de Músisca de Berklee, de la cual egresa en 1973, pero su carrera profesional resulta breve ya que en 1978 tiene que dejar la actividad al diagnosticársele esclerosis múltiple.

Su discografía presenta trabajos memorables como El Sonido Moderno, Paunetto's Point (nominado a los Premios Grammy en 1976, cuando recién se instituyó la categoría latina) y Commit to Memory.


Re-edición que incluye dos de sus mejores trabajos: Commit To Memory y Paunetto's Point

En 1996 reapareció con el disco Composer in Public (que incluye una serie de temas dedicados a figuras como Miles Davis, David Raksin y Thad Jones) y en 1998 lanzó al mercado Reconstituted.

En los últimos años ya estaba retirado, pero según comunicación que mantenía con el peruano Rolly Urbina, seguía componiendo.

Transcribimos a continuación el texto de Miles Perich, incluido en la reciente re-edición del disco Sonido Moderno (1969, Mardi Grass) que hiciera Fania.


Reconocido como uno de los tesoros más raros en la historia del jazz latino, El Sonido Moderno ocupa un puesto legítimo entre las gemas más elusivas y más buscadas que jamás se hayan grabado en vinilo. Cuando usted escucha los estilos únicos de Bobby Vince Paunetto, su fresco vibráfono estilo jazz finamente entretejido con la textura de la clave, usted experimenta un sonido verdaderamente extraordinario.

Como el Jazz Espagnole de Sabú y Cuban Roots de Mark Weinstein, El Sonido Moderno de Paunetto era demasiado progresista para su época pero en la actualidad por fin recibe el reconocimiento que merece.

Si no hubiera sido por la enfermedad debilitante de Paunetto, con toda seguridad hubiera sido uno de los artistas de jazz latino más celebrados de nuestros tiempos. Por suerte para nosotros, ahora podemos experimentar el sonido moderno de Bobby Vince Paunetto, y por primera vez se vuelven a producir en su totalidad las ultra raras sesiones de Seeco.

Bobby Vince Paunetto nació el 22 de junio de 1944, en el seno de una familia de ascendencia italiana y catalana. Oriundos de Brooklyn, los Paunetto pronto se acomodaron en una casa de clase media en el Bronx, donde Bobby Vince y sus 2 hermanos mayores, Raymond y William (más tarde homenajeado en la composición de Paunetto “Brother Will”) pronto serían mayores de edad.

A la madre de los chicos, Rosemarie, le encantaba cantar tangos y bailar el Lindy y actuaba ocasionalmente en reuniones sociales. En 1949, Rosemarie llevó a Bobby Vince (a la tierna edad de 5 años) a una audición de bailarín en el afamado Teatro Roxy, un lugar que también fue testigo del genio del Sr. Fred Astaire. Aunque la familia hablaba inglés en casa, Rosemarie hablaba el español lo suficientemente bien como para componer bellas letras para la música de su hijo (en los discos 45 de Seeco).

Aunque Paunetto fue expuesto a una gran variedad de música en su hogar, probó el jazz
por primera vez al escuchar al excéntrico de la radio Douglas “Jocko” Henderson (“Mr. Oo-Papa-Doo, How Do You Do!”), con frecuencia reconocido como uno de los primeros raperos. “Cuando escuché a Charlie Parker”, recuerda Paunetto, “con aquel saxofón más rápido que la velocidad de la luz, mi vida dio un vuelco”. Y en cuanto a su exquisito gusto por la música latina, Bobby Vince se lo agradece a Raymond, su hermano mayor. “Ray se iba a bailar al Palladium a ver a todas las grandes bandas latinas, como Tito Puente. De él yo aprendí mucho de la música”.

Pero fue el atletismo lo que llevó a Paunetto a su gran oportunidad. Atleta nato, fue galardonado en 1959 como uno de los mejores atletas de las escuelas públicas de Nueva York. Luego en 1961, según lo recuerda Paunetto, “Pat Patrick, el gran saxofonista de la Arkestra de Sun Ra, conoció a uno de los administradores de la asociación atlética juvenil, e invitó a todo nuestro equipo de baloncesto a ver a Cal Tjader en concierto en el Casino Yorkville de Manhattan. Patrick nos presentó a Tjader antes del concierto.

Después de su presentación, Cal se sentó en la mesa del frente con su esposa, Pat. Y de pronto me indicaron el asiento que estaba junto a ellos y me hicieron señas de que los acompañara a la mesa”. Los Tjaders se compenetraron muy bien con Paunetto, tanto que el maestro del vibráfono y su señora le dieron al joven fanático del jazz su dirección y número telefónico, extendiéndole su calidez y amistad.

Ese mismo año, Bobby Vince recibió una agradable sorpresa cuando abrió el álbum de Verve de Tjader In a Latin Bag y observó la canción “Pauneto’s Point”, que había sido escrita en su honor (o mal escrita, notando la falta de ortografía). “Cal me hizo formar parte de la historia de MGM al componer esa canción para mí”, reflexiona Paunetto al percibir la importancia histórica de este gesto. “Cal fue un ser humano sincero”. De hecho, no solamente fue Tjader un elemento detonante del fuego del deseo de Paunetto de convertirse en un virtuoso del vibráfono, sino que Cal (junto con su baterista y percusionista Johnny Rae) generosamente ayudó a Bobby Vince a conseguir su primer vibráfono.

“El año 1962 fue un año muy importante para mí”, dice Paunetto, “porque además de la ayuda de Cal y Johnny Rae para conseguir el vibráfono, también compré un piano por un bajo precio para poder comenzar a componer”. Aunque todavía retenía algo de su ímpetu juvenil para los deportes, Paunetto se sumergió completamente en su recién descubierta pasión y se le podía oír practicando el vibráfono hasta 7 horas diarias. En el curso de un año incluso sorprendió al mismo Tjader cuando la banda de Paunetto abrió su presentación en el Embassy Ballroom.

Paunetto ganaba experiencia rápidamente en el escenario neoyorquino con presentaciones en la Village Gate y otros lugares que estaban de moda en la ciudad.

Carátula de la edición original de Paunetto's Point, nominado a los primeros Premios Grammy a la Música Latina


Luego, en 1963, grabó un demo de 2 canciones, que incluía “Something for O.M” y “Mambo Sevilla”, (el primero fue rebautizado como “Algo Para O.M”. sin su autorización, y el segundo se volvió a grabar para El Sonido Moderno). Al siguiente año grabó un demo de otra composición original, “Aguantando”, que fue regrabada, con voces esta vez, para Sonido Moderno. Los esfuerzos del joven vibrafonista no fueron en vano; los demos llamaron rápidamente la atención de Howard Roseff, vicepresidente de Seeco Records, que no perdió tiempo en convencer al primo mayor de Paunetto, el propietario de Seeco Sidney Siegel, para que integrara a Paunetto a la disquera.

Estos discos 45 de Seeco, re-emitidos en su totalidad aquí por primera vez, son un preludio de la grandeza que estaba por venir en las grabaciones futuras de Paunetto.

Grabado en vivo (sin sobreposiciones) en 1965, estos sencillos son una deliciosa mezcla de guajiras conmovedoras, animados mambos, y un estremecedor bolero que sencillamente es algo fuera de este mundo. Lo impresionante es que este joven de 21 años, que sólo se había pasado tres años tocando el vibráfono, tuvo el talento y el chutzpah para grabar con miembros de la crema y nata de la música latina, con luminarias como el bajista Bobby Rodríguez Sr., de las orquestas de Tito Puente y Machito. En los timbales estaba John “Dandy” Rodríguez (también de la banda de Puente), quien a la escasa edad de 18 años ya era un todo un profesional. Frankie Malabe, a cargo de los bongós en estas sesiones, era miembro de la afamada Alegre All-Stars, y el amigo del barrio de Paunetto Jimmy Centeno, se encargó de las congas (posteriormente desempeñaría un papel estelar con Puente). En el piano se encontraba otro joven talento que posteriormente se convertiría en un elemento principal de la banda de Puente, el gran Sonny Bravo.

Con un grupo tan fuerte y estrecho de maestros, Paunetto tendría que seleccionar al mejor grupo de vocalistas latinos para dar vida a su música y supo seleccionarlos de manera muy natural. En la voz principal estaba Willie Torres, quien se hiciera famoso con Joe Cuba, destacado posteriormente en el clásico latino de Ocho “Undress My Mind”.

Los cantantes del coro (en el fondo) eran Santitos Colón (Orquesta de Tito Puente) y Chivirico Dávila, de los Alegre All-Stars. Se puede decir con certeza que en este viaje musical, Paunetto viajaba en primera clase. El saxofonista alto Art Terrero, aunque quizás no tan conocido, se siente como en casa con los titanes, proporcionando algunas notas inspiradas sobre los intrincados arreglos de Paunetto.

Después de grabar los discos 45 de Seeco, la carrera musical de Paunetto tendría que pasar al fondo al ser llamado al ejército estadounidense el 17 de agosto de 1965. Según recuerda Paunetto, “Fui un cadete de la marina desde los 10 hasta los 14 años de edad, por lo que ya sabía cómo manejar un arma y todo”. Por suerte para el mundo de la música, fue dado de baja con honores a principios de 1967.

Según dice Paunetto a Max Salazar en la revista Latin Beat, “Lo primero que hice fue integrar un grupo, que incluía a Ray Cruz (Cruz Control) en los timbales. Tito Puente me conectó con Morris Levy de Roulette Records, y firmé un contrato de un 1 año para grabar con la disquera Mardi-Gras”. Puente estaba orgulloso del joven intérprete del vibráfono y, según Paunetto, “Tito con frecuencia me presentaba a la gente, señalándome con una sonrisa y diciendo, ‘Este es un hombre de mucho talento.’” El hecho de que ningún otro que el mismo Tito Puente haya escrito las notas originales de la portada de El Sonido Moderno habla muy bien de él—cuando “El Rey” habla, la gente escucha.

Debido a que Bobby Vince Paunetto se encontraba fielmente sirviendo a su país, un nuevo sonido de soul latino surgía en las calles de Nueva York, y las jóvenes bandas de boogaloo surgían en cada esquina. Aunque muchos de los líderes de las bandas latinas establecidas menospreciaban el boogaloo como una simple tendencia pasajera, éste seguía siendo una fuerza digna de tomarse en cuenta e incluso los artistas de la talla del gran Machito, Eddie Palmieri, y el Rey mismo (TP) a la larga grabarían sus propias versiones de esta nueva onda. La tristeza es que muchos de los conjuntos jóvenes de boogaloo se contentaban con reciclar los mismos y predecibles cambios de acordes y melodías, pero el sonido de soul latino de Paunetto era fresco de forma singular.

El Sonido Moderno expresa su concepto original de mezclar los ritmos latinos típicos con los nuevos sonidos de soul de los años 60, mejorándolos con su propia marca de sofisticación al estilo jazz. Desde los sonidos profundos de “Aguantando” hasta el sabor de “Chinatown” y “El Señor Sid”, El Sonido Moderno transmite el sentimiento con una dosis saludable de soul y sabor.

Con todo lo extraordinario que es el Sonido Moderno de Paunetto, puede haber resultado demasiado moderno para la gran mayoría, y debido al muy poco apoyo promocional que recibió esta grabación histórica se perdió en la nada. Como dice Paunetto a Max Salazar en Latin Beat, “El LP tuvo cero emisiones al aire; los DJ populares promovían a los artistas de Cotique y Fania”. Para empeorar las cosas, su propia disquera, Mardi-Gras, se equivocó al escribir su nombre en la portada.

Sin embargo, Paunetto no se inmutó por esta aparente desventaja y, gracias a un decreto para ayudar a los veteranos de guerra y a las cartas de recomendación de las leyendas de la música Cal Tjader y Mongo Santamaría, el joven director de orquesta pronto fue aceptado en el famoso Berklee College of Music, donde estudiaría bajo el virtuoso del vibráfono Gary Burton. Sus años en Berklee le ayudaron a ampliar sus conocimientos musicales añadiendo mayor profundidad y textura a sus sonidos, lo que se adaptaría perfectamente a la floreciente fusión entre el jazz y el funk que estaba ganando popularidad a paso veloz en la música latina.


Composer in Public, disco que marcó el retorno de Paunetto al mundo de disco, tras dos décadas de forzoso retiro

Poco después de graduarse de Berklee en 1973, Bobby Vince Paunetto comenzó a abrirse un nuevo camino al fundar, con su hermano Raymond, la disquera apropiadamente llamada Pathfinder Records. El recién inspirado director de orquesta no perdió tiempo en integrar otro elenco estelar de músicos, que incluía a Manny Oquendo, John “Dandy” Rodríguez, Milton Cardona y Jerry González en la percusión; Andy Gonzáles en el bajo, Mario Rivera en el saxofón, Alfredo de la Fé en el violín, así como muchos de sus talentosos ex compañeros de Berklee.

La primera grabación que produjo, Paunetto’s Point (en honor de Cal), fue nominada para un Grammy en 1975–’76, y su segundo álbum, Commit to Memory, en 1977, fue también aclamado por la crítica, otorgando al intérprete del vibráfono un lugar entre los músicos más respetados del medio. Paunetto, ahora con 2 grabaciones altamente elogiadas y producidas por su propia disquera, se estaba moviendo en la dirección de sus sueños.

Entonces sucedió lo inimaginable. En 1978, se diagnosticó a Bobby Vince con esclerosis múltiple, y su capacidad para tocar y componer se vio seriamente afectada.

Aunque para él fue un golpe muy grave que lo desafiaría hasta la médula, Paunetto permaneció firme y nunca renunció a su sueño. De hecho, desde que recibió el diagnóstico de esclerosis múltiple, el intérprete de vibráfono y piano ha compuesto cientos de melodías contemporáneas de jazz y pudo grabar 2 discos, Composer in Public (1996) y Reconstituted (1999), mientras su enfermedad estaba en remisión. Hasta el día de hoy, Bobby Vince Paunetto sigue escribiendo tanto composiciones en línea recta como de jazz latino y tiene la mirada puesta en grabar más de sus sonidos innovadores.

Reconstituted, el último disco de Bobby Paunetto

Aunque en estos días la palabra “artista” se aplica como elogio a tantos que no merecen ese título, Bobby Vince Paunetto es legítimo, y son estas grabaciones imperecederas las que han ganado a este artista genuino su bien merecido lugar en la historia de la música.


Su obra musical es tan corta como valiosa y pasará a la historia como uno de los grandes y fugaces genios del Latin Jazz

Que en Paz Descanse Bobby Vince Paunetto

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