4 dic. 2009

Hoy se celebra el Centenario de "El Rey del Danzón" Barbarito Diez

Fuente: Granma, Cuba. Por: Omar Vásquez

Con su melodiosa y potente voz impuso un estilo que trascendió fronteras. A tales cualidades musicales unió su fidelidad al suelo natal y una actitud ética que lo distinguió para siempre. Por todo ello y mucho más, Barbarito Diez Junco vive en el recuerdo. Este 4 de diciembre se conmemora el centenario de su nacimiento en Bolondrón, Matanzas.

Tuve la oportunidad de entrevistarlo en más de una ocasión. Supe de su vida por él mismo. En cada contacto creció la admiración por este hombre caballeroso, que tenía como timbre de orgullo decir: "He visitado todos los rincones de mi país, y donde quiera he dejado un amigo. Todos me quieren y no puedo traicionarlos".

En el entonces central San Ramón de Jarrín, Bolondrón, nació Barbarito. Cuando solo contaba cuatro años de edad sus padres se trasladaron al central Manatí (actualmente Argelia Libre), donde inició, entre otros, el aprendizaje de mecánico tornero. Pero se hizo cantor. En una ocasión llegó al central el trovador, compositor y guitarrista manzanillero Carlos Benemelis buscando un cantante, Barbarito decidió presentarse, y actuó en el teatro Manatí y otros lugares. A La Habana vino en 1928, volvió en 1929 y en 1930 se fue al barrio de Cayo Hueso, lugar de estreno de los mejores sones habaneros. Conoció al guitarrista Graciano Gómez (del que posteriormente popularizaría En falso y otras de sus obras) y le montó un número. Al día siguiente entró a formar parte del trío de Graciano y del tresero Isaac Oviedo.

Consciente ya de su destino, Barbarito, no cesó de cantar. "Nosotros hacíamos nuestra vida nocturna en el legendario Café Vista Alegre, en San Lázaro y Belascoaín. Allí estaban Sindo Garay, y su hijo Guarionex, entre otros, y Dieguito Rodríguez, al que empecé a sustituir en los programas de radio de la Orquesta de Antonio María Romeu. Pero sólo de manera ocasional".

Hasta que las solicitudes para los bailes empezaron a reclamar también su presencia con la orquesta del Mago de las Teclas, a la que se integró en 1937 y con la cual viajó a Puerto Rico, República Dominicana, los Estados Unidos (1959) y otros países.

"Romeu fue un padre para mí, muy cariñoso, y un compositor inagotable. Sacaba un danzón cada vez que una canción se popularizaba, y hasta de una ópera o una zarzuela. Pero nunca dejé a Graciano, quien tuvo el gesto de cederme a la orquesta de Romeu".

En 1985, Barbarito fue protagonista de otro importante hecho al presentarse con La Rondalla Venezolana en la faceta de bolerista y serenatero, en un álbum especialmente grabado para Venezuela, a partir de una idea del productor Orlando Montiel, calorizada por Medardo Montero (entonces director de nuestra disquera EGREM), en el que incluyó Caballo viejo, de Simón Díaz; y Mis motivos, de Ítalo Pisonante, que devinieron éxitos.

Barbarito, quien falleció en La Habana, el 6 de mayo de 1995, sufrió privaciones y limitaciones en el pasado. Sin embargo, nunca dejó de ser fiel a su pueblo y a nuestra cultura, como se encargó de subrayarle a un periodista de El Mundo –Caracas, 2 de julio, de 1980,— quien le preguntó: ¿Cómo decidió quedarse en Cuba después del triunfo de la Revolución? "Yo soy cubano y tengo que vivir en Cuba... Me siento bien en mi patria, donde se me quiere y se me respeta..."

Acá tenemos a Barbarito interpretando “Lágrimas Negras”:





Fuente: Tiempo 21, Cuba. Por: Yamileydis Montoya Pupo

Presentaron hoy en Las Tunas texto Barbarito Diez el Rey del Danzón

Las Tunas.- Barbarito Diez el Rey del Danzón, texto publicado por la editorial Sanlope, de esta ciudad, se presentó hoy en el municipio de Manatí, como parte de las actividades de la Jornada de la Cultura de ese territorio y el Festival de Música Popular Barbarito Diez, que en esta ocasión extiende sus actividades a la capital de Cuba.

Este volumen es una compilación realizada por los intelectuales Carlos Tamayo y Félix Ramos, presidente y vicepresidente primero de la Unión de Escritores y Artistas (UNEAC) en Las Tunas, respectivamente.

Los textos presentados en los coloquios del Festival en su ediciones del 2005, 2006 y 2007, se incluyen en este volumen, entre los que figuran las investigaciones Barbarito siempre, de la musicóloga María Teresa Linares “Barbarito Diez, entre el danzón, el bolero y el son” de José Loyola, Graciano Gómez y Barbarito, y “Barbarito Diez y la radio cubana” de Aurelio Rodríguez.

“La guitarrística en el danzón” de Ildefonso Acosta Escobar, “Otra vez sobre ¿la muerte del danzón?” de Carlos Tamayo, “Barbarito si es danzón” de Félix Ramos y “La música como elemento determinante en la nacionalidad cubana” de Eduardo Rosillo Heredia, forman parte de los textos de este libro de consulta obligada para los estudiosos de la música cubana.

Esta propuesta es un homenaje al más destacado de los cantantes del danzón en Cuba y posibilita además que los lectores consulten información sobre compositores e instrumentistas de la música cubana como Miguel Faílde, Enrique Jorrín, Arsenio Rodríguez y Félix Molina, entre otros.

El texto Barbarito Diez el Rey del Danzón será presentado mañana en la sala Rubén Martínez Villena, de la UNEAC, en la Ciudad de La Habana, durante el coloquio del Festival al que asistirán prestigiosas personalidades de la cultura de Cuba.

Como parte de las actividades del Festival de Música Popular Barbarito Diez y de la semana de la cultura de Manatí, un centenar de parejas de varias generaciones protagonizará el Baile de Honor, para rendirle homenaje en el centenario del natalicio de esa destacada figura de la cultura cubana, que se conmemora hoy.

Barbarito Diez nació el 4 de diciembre de 1909 en el municipio de Bolondrón, provincia de Matanzas, y posteriormente se trasladó junto a su familia para el municipio de Manatí, unos 50 kilómetros al norte de esta ciudad, donde vivió parte de su infancia y su juventud.

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