29 oct. 2009

Arturo Sandoval estuvo en Chile - Entrevista



Fuente: El Mercurio, Chile. Por David Ponce

Arturo Sandoval, trompetista mundial
"Al jazz hay que prestarle atención"

"Porque no puedes pensar en que vas a sentarte en un bar a tomarte un trago, a conversar, y a la vez disfrutar la música", dice el reconocido músico cubano, figura fundamental de la trompeta en el jazz, pero también en el pop, la música incidental y la de concierto. "Hay que dar entera libertad a que la gente escoja lo que quiere escuchar. Eso es lo fundamental".

Es un reconocido músico de jazz, pero incluso un ámbito tan amplio y libre como ése se hace estrecho para Arturo Sandoval. El fundamental trompetista cubano puede ser encontrado en diversas corrientes del jazz, en bandas sonoras para cine y TV, en la música de concierto o en la industria del pop. Como cuando tocó "If I ain't got you" con la cantante y pianista Alicia Keys en los premios Billboard latinos de mayo de 2004, o con el superestrella Justin Timberlake en "Señorita" para los premios Grammy de febrero del mismo año.

-En lo de Timberlake yo me subí al escenario sin haberlo conocido -recuerda ahora Sandoval por teléfono desde su casa en Miami, unos días antes de llegar a Chile donde actuó en Santiago ayer miércoles 28-. Me invitó a tocar en unos premios Grammy y yo ni había oído la canción nunca. Prácticamente conversamos después de que se acabó el evento. Pero fluyó sumamente espontáneo, orgánico y fácil. La buena música siempre se encuentra en un punto. Yo vengo de otra formación y de otra época, pero esos dos muchachos son talentosos y tienen buenas canciones.

La época y la formación de la que viene Sandoval son su cuna en Cuba, donde nació en 1949 (el próximo 6 de noviembre cumple sesenta años), y el adiestramiento musical que recibió desde joven, para luego iniciar una carrera en instancias como la reconocida orquesta isleña Irakere, antes de abandonar la isla por su pública oposición a Fidel Castro y establecerse en EE.UU. en 1990. Y tampoco se queda en un solo instrumento. También toca piano y canta, como lo prueba su más reciente disco, Rumba Palace (2007).

-Sí, sí, ahí grito un poco -confirma Sandoval.

-¿Sorprende a la gente verlo cantar o tocar piano?
-Creo que es una reacción favorable. Ya te digo, la mayoría de la gente piensa que uno sólo toca trompeta, pero cambiarse a otros instrumentos hace un poquito más placentero el show, más entretenido. Para mí lo más importante es sentirme completamente libre en el escenario, cambiar de aquí p'allá sin ningún tipo de complejo ni compromiso con nada.

Maestro Sandoval

"Sí, toco uno o dos numeritos en el piano ya veces canto algo, toco un poco de percusión. En la música de jazz por supuesto lo fundamental es la improvisación. Pero el repertorio que hacemos es una cosa variada, como lo he hecho por muchos años. Música cubana, latin jazz, straight ahead jazz, una canción, un bolero. De todo un poquito pa' entretenernos nosotros también".

-En esta gira hay cinco fechas en Brasil, otras en Santiago, Buenos Aires, México. ¿Es diferente tocar para esos públicos, hay algo latinoamericano común?
-No necesariamente. Uno tiene su propuesta y es lo que quiero compartir con el público. No pienso hacer cambios de un país a otro. La música y lo que hacemos es universal. En cualquier latitud del mundo el público que conoce este tipo de música pues la disfruta, la entiende y tiene sus características bien parecidas.

El maestro Sandoval llegó a Chile con el respaldo de discos como Classical album (1994) y su concierto para trompeta, My passion for the piano (2001) y su repertorio para ese instrumento, Trumpet evolution (2003) y la historia de la trompeta según Sandoval, Live at Blue Note (2005), grabado en ese célebre club de jazz neoyorquino, y Rumba Palace (2007) con su pulso latino.

-Rumba Palace y Blue Note son dos lugares. ¿Qué tanto se parecen esos discos a esos escenarios, y qué tanto si diferencian entre sí?
-Son discos completamente diferentes. El Rumba Palace fue hecho con big band y es de música cubana. Son todas mis composiciones de cómo siento la música cubana actual, un tratamiento con una orquesta grande. Y lo otro es una presentación en vivo. Es una buena muestra de lo que yo casi siempre hago, con muchos estilos.

-¿Siendo latino, entre esos dos se siente menos cercano a Rumba Palace?
-Eso no es realmente lo que yo hago siempre. Es un disco que me pidieron, compuse todas las canciones, pero el disco en vivo en Blue Note refleja mucho más lo que el público vio en Chile.

-En el disco My passion for the piano, ¿qué le interesó de "Esta tarde vi llover", de Manzanero, para grabarla?
-Oí esa canción por muchos años, desde que estaba en Cuba, por supuesto. Manzanero es un compositor increíble, un hombre muy prolífero que ha escrito una cantidad de cancines lindísimas. Y me enamoré mucho de esa canción porque oí una versión que grabó Bill Evans, con Eddie Gómez en bajo.

-¿Y la versión suya se parece más a Manzanero o Bill Evans?
-No, es más bien bolero. La de Bill Evans es más jazz.

-¿Ha tenido ocasión de presentar su Concierto para trompeta, o quedó sólo en su disco clásico?
-Claro que sí. No el disco completo, porque cuando uno toca programas de música clásica luego se hace una fusión con programas más variados para la misma orquesta.

-¿Y qué rol juega ahí lamusica incidental?
-Hay que estar en función de la escena, pero es un tabajo muy interesante que cada vez que he podido hacer lo he disfrutado mucho.

Vampiros en La Habana, la banda sonora

Un nexo más cercano con Chile tiene Arturo Sandoval. Él es el compositor de la música de la película de dibujos animados "Vampiros en La Habana", muy difundida en el circuito de cine-arte en Chile en los años '80.

-Ah, eso fue, y sigue siendo todavía, un éxito rotundo. Es una película de animación, pero más bien para adultos. Es increíble, muy simpática. Esa película se quedó en el argot popular de la gente: la gente hablaba como los personajes. Y sigue hablando. Las frases de los personajes se metieron muy adentro de la gente en Cuba.

-¿El jazz no tiene esa llegada tan directa, echa de menos eso?
-El jazz es una música un poquito más elitista, de las personas que lo entienden y han dedicado un buen tiempo a comprenderla, estudiarla y saber oírla. Porque no puedes pensar en que vas a sentarte en un bar a tomarte un trago, a conversar, y a la vez disfrutar la música. No es así. Al jazz hay que prestarle atención, entender lo que está pasando en el escenario, tener una idea de las habilidades de las personas.

-Entre todas estas músicas que ha grabado, ¿tiende a ser menos compleja una obra popular?
-Bueno, si lo ves como un solista, como instrumentista, por supuesto tocar un concierto exige una dedicación y un esmero. Tu técnica y tu manera de expresión tienen que ser mucho más refinadas y perfectas. La música popular en general tiene más de libertad, no es tan ceñida a una cosa escrita, a una partitura, tú me entiendes.

-¿Y el jazz se aproxima más a esa libertad o a la disciplina?
-Por supuesto (que a la libertad). El jazz tiene de los dos, necesitas un control del instrumento, de lo contrario vas a tener más limitaciones que cosas que expresar. Pero en el jazz hay mucha más libertad para expresarte. Al estar improvisando estás creando simultáneamente.

-¿Por eso mismo no aprecia más a ese público que al del pop?
-No, yo no miro en menos a nadie. No, hombre, creo que hay público para todo y hay que dar entera libertad a que la gente escoja lo que quiere escuchar. Eso es lo fundamental.

-¿Esa idea de libertad desde cuándo está en su trabajo, desde cuando vivía en Cuba?
-Siempre ha estado en mi manera de expresar. Mucha gente, sobre todo críticos, a lo mejor no lo han entendido bien, o no lo han apreciado, porque la gente a veces quiere enmarcarte dentro de un estilo y que no te salgas de ahí.

-¿Pero por ejemplo el título de su primer disco en Estados Unidos, que es "Vuelo a la libertad", tiene una connotación política?
-Es todo lo relacionado a lo que encierra la palabra libertad. No tiene fronteras, limitaciones ni ataduras. La libertad plena es lo más lindo que existe en la vida.

-¿Qué tan en contacto sigue hoy con la música en la isla?
-He oido unas cuantas cosas de las grabaciones de grupos actuales que me llegan. Hace veinte años que no voy a Cuba, no te puedo decir con exactitud los nombres, pero trato de escuchar todo. Uno no puede dar la espalda a nada de lo que está pasando en la música.

Juanes en La Habana: "No vi nada de eso"

Si tiene que elegir un disco entre los que ha grabado, Arturo Sandoval no tiene dudas: su favorito es Trumpet evolution, donde se hizo cargo de grabar versiones de trompetistas tan diversos como los tradicionales Louis Armstrong, Bix Beiderbecke y King Oliver, los referentes del bebop Dizzy Gillespie, Fats Navarro y Clifford Brown y otros nombres más recientes como Chet Baker, Harry James, Miles Davis, Roy Eldridge, Maynard Ferguson y Wynton Marsalis.

-Es el que más me gusta de todos los que he hecho hasta ahora. Es el número uno para mí en la lista -recalca-. Es un trabajo bien serio, sinceramente comparte con el público mi pasión por el instrumento y por la música que se ha representado a través de la trompeta. De eso se trata ese disco. Es realmente un trabajo muy estudioso de la evolución de la música a través de la trompeta.

-¿Y el planteamiento fue aprender el modo de cada uno de ellos o recrearlos al estilo suyo?
-Nunca tuve en mente recrearlos al estilo mío. Al contrario, (quise) hacer grabaciones con la tecnología de hoy aplicada a las piezas exactamente como ellos las tocaron y grabaron. Demuestra una gran dedicación el control que se necesita para hacer diecinueve canciones representando a diecinueve individuos de épocas y estilos muy disímiles.

-Uno de esos trompetistas elegidos es Fats Navarro. ¿Hay un antecedente latino ahí con el que se haya identificado?
-Sí, la familia de él venía de Cuba, de muchos años, y él se crió aquí en Estados Unidos. Teodoro Fats Navarro. Ese hombre fue un trompetista de jazz increíble. Era el trompetista de Charlie Parker, imagínate tú, y en la época del esplendor del bebop, con Dizzy Gillespie, Clifford Brown y toda esta gente en su apogeo, fue uno de los principales de ese grupo, incluyendo a Dizzy Gillespie. Fats Navarro era increíble.

-¿Qué rol tuvo Quincy Jones en ese disco: productor, coproductor?
-Coproductor. El productor fui yo. Él me ayudó sobre todo a escoger el repertorio.

-A propósito de Quincy Jones, ¿qué impresión le causó la muerte de Michael Jackson?
-Es una pérdida irreparable. Ese muchacho tenía un talento extraordinario. Increíble. Una pena que se haya muerto tan joven. Todavía tenía muchas cosas que compartir, teníamos mucho que aprender de él. Era todo musicalidad.

-Y algo más reciente: ¿qué le pareció el festival organizado por Juanes en La Habana?
-Yo no lo vi. Estaba trabajando en California, no vi nada de eso.

-¿Alguna impresión general entonces, como músico o cubano?
-No quiero comentar sobre eso.

-Y, ahora que viene al cono sur, ¿conoció a Mercedes Sosa?
-Claro, la conocí también, en Cuba precisamente, hace muchos años. Por supuesto (su muerte) fue lamentable. Una mujer con una voz extraordinaria. Siempre uno se entristece cujando se muere un buen artista. Sería muy bonito rendirle un homenaje. Tendría que pensarlo para hacer una cosa como se merece ella.

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