13 sept. 2009

Eddie Palmieri: "Lo que Charlie hizo, está ahí para siempre"



Entrevista realizada por Eduardo Livia Daza

El Salsero: Amigos de La Radio de El Salsero, tenemos un invitado de lujo en nuestra programación dedicada al maestro Charlie Palmieri, recordando los 21 años de su partida física. Tengo en la línea telefónica nada menos que al “Sol de la Música Latina” el gran Eddie Palmieri.

E.S.: Maestro, le doy la bienvenida y el agradecimiento por atendernos estos breves minutos y quisiera pedirle un saludo a toda la legión de salseros de Perú

Eddie Palmieri: Bueno, muchas gracias Eduardo y para todos los salseros de La Radio de El Salsero un saludo cordial. A la misma vez les doy las gracias por darle ese gran amor a mi hermano este sábado que van a tocar su música y lo que yo pueda ayudar aquí con información, aquí estoy.

E.S.: ¿ Que representa para Usted la figura de su hermano mayor Charlie Palmieri como músico, como pianista?

E.P.: Bueno, mi hermano fue tremendo pianista, un genio que ya a los 14 años estaba tocando como profesional. El me llevaba por 9 años y fue una influencia continuamente para mí. Yo era un jovencito y él traía los discos de diferentes orquestas en los años 40s y ya para los 50s me llevaba a las grabaciones. Yo empecé a tocar clave en los discos que él grababa con quintetos y más adelante él formó diferentes orquestas grandes.

E.S.: Maestro, dentro de su discografía hay algunos “encuentros” suyos con Charlie. Tal vez el primero, corríjame Usted, y uno de los más memorables se da en el disco “Vámonos pa’l Monte” donde Charlie hace un solo de órgano que ha quedado para la historia.

E.P.: Bueno, yo opino que ése es un solo increíble que jamás podrá sentarse alguien ahí y hacer un solo así. Nadie sabía que para ese tiempo él estaba tocando órgano. Él lo hacía en distintas grabaciones para diferentes artistas y cuando yo lo llamo para esa grabación, aunque ese era el tiempo de los pianos eléctricos, decidí que él hiciera un solo de órgano. Lo que Charlie hizo ahí, está ahí para siempre. Y donde sea que yo voy a tocar, me piden siempre “Vámonos pa’l Monte”

E.S.: Y ha quedado como un “standard” de la música afro-caribeña

E.P.: Sí señor

E.S.: Y esa grabación sirvió para que Ustedes realizaran diversas presentaciones juntos. Y tal vez las más recordadas, o las que quedaron grabadas, fueron las que Ud. hizo en la cárcel de Sing Sing y el de la Universidad de Puerto Rico.

E.P.: Exacto. Esas fueron dos presentaciones en las que invito a mi hermano a tocar órgano y también esa otra grabación hecha acá en los Estados Unidos titulado Harlem River Drive

E.S.: Años más tarde hay otro “rencuentro” de Charlie y Eddie Palmieri en el disco Lucumí, Macumba y Voodoo

E.P.: Sí, ahí tocamos dos pianos acústicos en una composición dedicada a Colombia, donde participan también como solistas el trompetista Chocolate Armenteros y el percusionista Francisco Aguabella

E.S.: Y después hay otro disco suyo, donde Charlie interviene en las maracas, que es el disco Palo Pa’ Rumba, con el que Ud. obtiene su tercer Grammy.

E.P.: Es que mi hermano tocaba unas maracas increíbles (Ríe). A él le encantaba la percusión. Hay muchas grabaciones en los 60s y 70s en las que a Charlie lo llamaban no solo para tocar piano u órgano sino también para tocar percusión y uno de los instrumentos que a él le fascinaba y dominaba eran las maracas.

Palo Pa’Rumba se graba con una orquesta que formé con músicos de Puerto Rico, es la primera orquesta que sale de Puerto Rico a Europa y para 1984 es que sale el disco y gana un Grammy para la compañía Fania.
Yo había firmado con Fania en 1980, el primer disco es con Cheo Feliciano cantando “El Día Que Me Quieras” y también canta Ismael Quintana el lado B.
Ese disco estaba nominado para el Grammy, pero el que gana el Grammy con la orquesta de Puerto Rico es Palo Pa’Rumba

E.S.: Y en ese disco, usted escribe: “… que siempre quede confirmado/ que los Palmieri se encontraron / en la isla del encanto”

E.P.: Ah, esa canción es “1983”. Lo que pasó es que mi hermano estaba tocando y viviendo en Puerto Rico y estaba yo cuidando a mi madre. Y entonces es cuando a él le da el primer ataque al corazón y tiene que volver a New York porque su familia estaba allá.
Mi familia y yo habíamos ido a Puerto Rico y nos quedamos allí casi 5 años, en los que grabo con la orquesta de Puerto Rico tres discos: Palo Pa’Rumba, Solito y La Verdad, que los tres ganan Grammy.

E.S.: Maestro, aunque es una pregunta difícil, quería saber para Usted, de toda la obra musical de Charlie, ¿tendrá Usted algún número favorito?

E.P.: Uno de mis favoritos es cuando el grabó el disco A Giant Step. Lo que presenta ahí es piano solo con ritmo, sin orquesta, ni trompetas ni saxofón. El podía grabar sólo si quería. Y el otro, es cuando graba conmigo ese solo de órgano en “Vámonos pa’l Monte”

E.S.: Y justamente en ese disco que en español se llama Un Paso Gigante hay una preciosa versión de su clásico “Muñeca”.

E.P.: Así es; él graba “Muñeca” con ese grupo pequeño y también hace una danza puertorriqueña. El también había grabado con su charanga, que era la Duboney. El hizo un trabajo extraordinario en su primer disco que grabó para la United Artists, donde estaba tocando Pacheco; porque Pacheco empezó con él en ese disco.
El copió una serie de composiciones que son “standards” americanos a los que les puso la letra en español y ese es también, para mí, otro de los discos de charangas que estuvo muy bien preparado

E.S.: Y dígame, esa versión de “Muñeca” en A Giant Step, ¿de quién fue la idea de incluírlo, suya o de él?

E.P.: No; esa fue idea de él, ya que a él le encantaba esa composición mía. Una vez Charlie estuvo en Panamá donde escuchó a una comparsa de casi 400 personas cantando “Muñeca” y él me lo había contado cuando regresó del viaje. Eso tiene que haber sido algo extraordinario para él, escuchar y ver eso.

E.S.: Maestro, dos últimas preguntas. Primero, hábleme algo de Charlie Palmieri como ser humano….

E.P.: Oh!, como ser humano…eso se vio en su funeral que primero iba a ser solo un día, pero que tuvieron que ampliarlo a dos días porque la fila no paraba. Todo el mundo lo quería porque era un ser humano extraordinario… y tambien fue un tremendo maestro.
El enseñaba en la escuela y trabajaba con los niños de una forma increíble y también daba lecciones privadas en su casa.
En la escuela y en la universidad fue el maestro más querido.

E.S.: Yo recuerdo que hay un documental de 1979 donde aparece él enseñándole a unos niños ….

E.P.: A unos niños, verdad? Sí, y a cada uno les da una campanita…..

E.S.: Y se ponen a tocar y el marca la pauta para que ellos toquen…

E.P.: Exacto.

E.S.: Finalmente maestro. Charlie hizo mucho en la música, la Charanga Duboney, las Estrellas Alegre, en fin. En un resumen ¿cual cree que ha sido el legado de Charlie Palmieri para la música latina?

E.P.: Bueno, es la forma en que tocaba el piano, eso está ahí para siempre. La forma de su ataque, de su presentación con diferentes orquestas. El ha tenido muchas orquestas con las que nunca grabó, por ejemplo el formó un conjunto que acompañó al gran Daniel Santos pero nunca grabó.
En esa época estaba con Vitín Avliés, pero muchos años antes que grabaran esos discos tiempo después. Eso fue como para los 50s y después para el ‘59 lo que graba es su charanga Duboney.

E.S.: Queremos agradecer la gentileza que ha tenido para atendernos y pedirle un saludo final para toda la legión de admiradores que tiene Usted en Perú.

E.P.: Primero, le doy las gracias a Usted, Eduardo, por lo que va a presentar este fin de semana con mi hermano y a toda su fanaticada que sigue su programación con los especiales que le dedica a cada artista, por lo cual yo le doy las gracias… y a ver si pronto es posible que yo llegue a Perú y conocerlo en persona.

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