11 jun. 2009

El Adiós a Don Amador Ballumbrosio

Fuente: Andina

Luego de ser velado por dos días, fue enterrado hoy el gran representante de la tradición negra nacional, Amador Ballumbrosio Mosquera. De acuerdo a su deseo, en su despedida no primó la tristeza, sino más bien fue alegre y amenizada con los ritmos afroperuanos que tanto le gustaron.

Al mediodía, previo al entierro, sus numerosos deudos invitaron a los presentes sopa seca preparada por ellos mismos. En la tarde recibió el homenaje de la municipalidad distrital de El Carmen en la plaza de armas del pueblo.

Acto seguido, los hijos y deudos bailaron alrededor del ataúd del artista, improvisando una demostración de zapateo y danzas afroperuanas. En este espontáneo homenaje también participaron los vecinos y alumnos de Amador Ballumbrosio. El féretro fue paseado alrededor de la plaza siguiendo los acordes de la contagiante música hasta llevarlo a la iglesia del pueblo.

En el templo, en el que no quedaba una sola banca vacía, se llevó a cabo una sentida liturgia en la que se destacó las cualidades de don Amador, quien nunca mostró desánimo ni cuando perdió una pierna por una enfermedad.

La misa estuvo acompañada por acordes de cajón y guitarra. La última canción que se interpretó fue un tema compuesto por el propio Amador Ballumbrosio e interpretado por algunos de sus deudos.

Terminado el acto litúrgico, y antes de partir hacia el cementerio, Amador “Chevo” Ballumbrosio, hijo del fallecido artista, dio las gracias en nombre de su familia, por las muestras de cariño que han recibido.

Asimismo, aprovechó la oportunidad para decirle a su madre que, a pesar de no estar presentes todos los 15 hermanos, todos seguían unidos. Como se recordará, algunos miembros del clan Ballumbrosio no pudieron llegar al entierro por vivir en el extranjero.

En el cementerio de El Carmen continuó la singular despedida. Sus hijos tocaron el violín y zapatearon antes de dar el último adiós. Seguidamente, interpretando canciones religiosas y afroperuanas a capella, llevaron el cajón hasta su última morada.

Como último acto, uno de sus deudos gritó “adiós, Champita”, apodo con el que se le conocía al patriarca de los Ballumbrosio, a lo que todo el pueblo congregado respondió con aplausos.

En Chincha se declaró dos días de duelo por la muerte de Amador Ballumbrosio y la municipalidad distrital de El Carmen lo declaró por resolución el máximo exponente del arte negro peruano.

A continuación un fragmento de un documental de hace casi tres décadas atrás, dedicado a la figura de Ballumbrosio. El corto es de Roberto Bonilla y Miki Gonzales con la voz narrativa del poeta César Calvo


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