29 may. 2009

Empezó el Heineken Jazz Fest. Esta noche Eddie Palmieri

Pablito Rosario y el Grupo Orinoco en la primera noche del 19 Heineken JazzFest en Puerto Rico


Fuente: Primera Hora, Puerto Rico

Bajo una noche clara y cálida, inició ayer, jueves, la decimonovena edición del Puerto Rico Heineken Jazz Fest.

Pasadas las 7:00 de la noche, público en su mayoría constituido por jóvenes y adultos, comenzó a ocupar las gradas del anfiteatro Tito Puente, en Hato Rey. Con vestimenta cómoda, y algunos con sillas de playa como único equipaje, los fanáticos esperaban con tranquilidad el comienzo de la primera de cuatro veladas musicales, que incluyó a las orquestas Pablito Rosario y Orinoco y Millo Torres y Planeta Jazz.

Y aunque la audiencia no consiguió llenar el inmueble, tal vez por ser aún noche de semana, los allí presentes pudieron disfrutar sin inconvenientes de una velada íntima aderezada con buena música y artistas de primera calidad.
El elaborado escenario tuvo de fondo un telón con el arte oficial de esta edición del Puerto Rico Heineken Jazz Fest, que se dedica al percusionista sanjuanero Giovanni Hidalgo.

A las 8:00 de la noche en punto, como estaba pautado, el animador Joey Sala dio la bienvenida y presentó el inicio del intenso viaje de jazz latino a manos de Pablito Rosario, líder, director, percusionista y cantante de su grupo Orinoco, en el que lo acompañaron José Lugo (piano), Jorge Rodríguez (bajo), Jimmy Rivera (batería), Cachiro Thompson (congas), Piro Rodríguez (primera trompeta), Raúl Ríos (segunda trompeta), Toñito Vázquez (trombón), José “Furito” Ríos (saxofón alto), el peruano Héctor Veneros (saxofón tenor) y Ricardo Pons (saxofón barítono y flauta).

“¡Los que están son los que son!”, dijo Pablito Rosario, con 40 años de carrera, al pisar el escenario.

La pieza Relámpago salvaje (La rebelión) rompió el hielo, seguida por un interludio a cargo del pianista José Lugo. La presentación de Pablito Rosario y Orinoco, con dos décadas de existencia, continuó con Stolen Moments. El líder de la orquesta le dedicó Canción para papá a su padre, Pablo Rosario Ruiz, quien convalece en un hospital de la enfermedad de Alzheimer.

Las boinas de Cachao, El charlatán, Mírame más y Todo el mundo concluyeron la oferta.

El exquisito concierto de la noche concluiría con Millo Torres y Planeta Jazz, integrado por Millo Torres (guitarra), Rigo Collazo (batería y percusión), Josué Parrilla (piano y teclados), Víctor Román (saxofón), Carlitos Maldonado (vibráfono y percusión), Abiud Flores (bajo) y Angie Machado como invitado especial en la trompeta.

El repertorio de la agrupación lo integraron Caravan, Nessa, The Harem, Morning Dance, Me gustas, Steppers Impressions, Yesterday’s Dream y Haciendo tiempo.

Hoy, viernes, se celebrará la segunda velada del Puerto Rico Heineken Jazz Fest, producido por Luis Álvarez, en el anfiteatro Tito Puente, en Hato Rey, con la música de Enclave, Jack DeJohnette, Danilo Pérez, John Patitucci y Eddie Palmieri’s Afro Caribbean Jazz Octet.

Recordemos como fue la conferencia de prensa previa al inicio de este importante Festival:




Eddie Palmieri y Giovanni Hidalgo se sentaron en medio del productor Luis Alvarez y durante la rueda de prensa de la décimo novena edición del Puerto Rico Heineken Jazzfest intercambiaron impresiones de sus travesías por los escenarios continentales.

Palmieri ha sido fundamental en el desarrollo de Giovanni en la percusión, por lo que era de esperar su presencia en dos jornadas del evento jazzístico más prestigioso y trascendental del Caribe que se le dedicará este fin de semana en el Anfiteatro Tito Puente del Parque Luis Muñoz Marín.

“En mis viajes yo cerraba los ‘shows’ con Giovanni. Eran las presentaciones con que por toda Europa abríamos los conciertos de Miles Davis. Y cada ‘show’ era único por la forma de su toque. Estoy aquí por lo que representa Giovanni, cuyo tambor habla internacionalmente. Es un orgullo estar con él en la tarima, que siempre deja encendida”, dijo Palmieri al revelar que mañana Giovanni tocará con su Octeto de Jazz Afrocaribeño.

Giovanni, con su peculiar espontaneidad, exteriorizó sus pensamientos sobre lo que debe ser un jazzista y cómo, a pesar de que prácticamente vive en los aviones, no ha dejado de crecer como persona.

“Siempre, lo primero que hago es orar a Dios para que nos ayude y proteja, colocando las miles de legiones de ángeles para que nos den salud, disciplina y poder ser leales a la música y al arte”.

Al aludir a los jóvenes músicos que tocarán en el jazzfest, Giovanni recordó con humildad que su proceso de aprendizaje no ha concluido.

“Lo sigo haciendo como cuando tenía cinco años. ¿Tú sabes lo que es dar un golpe en ese instrumento unimembranófono; de un pedazo de madera y membrana? Eso es increíble”, expresó al afirmar que el arte del jazz, cuando se cultiva con sinceridad, es una puerta a la paz y a la salud física, mental y espiritual.

De repente, miró a Palmieri y le dijo que días atrás escuchó en su casa el tema “Bomboncito”.

“Una viejera... Una viejera linda que todavía sigue matando”, dijo arrancando carcajadas de los presentes.

“Lo que pasa es que a mí me encanta lo futurístico y contemporáneo, pero cuando viene el tumbao de Eddie o uno pone los discos de Puente, Cortijo e Ismael se acabó la historia porque siguen dando pela”.

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